Si el vídeo mató a la estrella de la radio y la televisión se llevó por delante al cine, Internet no tardará en dar la puntilla definitiva a la televisión. O al menos eso es lo que se deduce de la decisión de Freixenet (al cambiar la estrategia de la campaña de Navidad, eliminando el siempre esperado con gran expectación y después muy comentado anuncio de las burbujas, imagen de la casa) de optar por el mercado globalizado de la Red en detrimento de lo que desde 1977 (Liza Minnelli, ¿se acuerdan?) ha sido habitual; de gran repercusión, pero restringidamente local para las posibilidades ofrecidas por la megasuperficie comercial en la que se ha convertido el mundo. Es una de las primeras y, por la importancia de la firma, significativas apuestas decididas por el futuro (no sólo) publicitario que (por si a alguien le quedaba alguna duda) nos espera. Ya lo dijo Tam Tam Go, un filósofo chino de antes de la Revolución Cultural, ya saben: "Atrapados en la Red".
Es, como dicen ellos mismos, una "nueva forma de desearles felices fiestas" más vista que nunca y desde cualquier rincón del hipermercado global (la marca amplía ilimitadamente su potencial clientela); pero para el telespectador tradicional, mayormente analógico, conservador, poco amigo de los cambios de rutina navideña (que no le toquen el escote erótico-festivo de fin de año de María José Suárez, ni las campanadas de la Puerta del Sol a través de la Primera Cadena, ni los saltos de esquí), el tráiler del cortometraje de Scorsese (que no hace justícia a los 9 minutos completos –juguetonamente hitchcockianos- disponibles "en freixenet.es y en cines", según se nos redirige) pasa completamente desapercibido bajo su apariencia de un estreno de película más en sala comercial, desactivado por la brillantez formal de buena parte del conjunto de la oferta publicitaria televisiva.
Por cierto, que el hermano Martin (iba para cura pero lo dejó para ser uno de los nuestros) no es el primer director de cine en la historia de Freixenet. Hoy nadie se acuerda, pero en 1992 Bigas Luna dirigió el spot protagonizado por Sharon Stone y Antonio Banderas.
viernes, 21 de diciembre de 2007
viernes, 30 de noviembre de 2007
APUNTES DEL NATURAL (4)
LA HUELLA DEL CRIMEN. Después de recibir calabazas en El diario de Patricia (Antena 3), un hombre asesina a su ex novia por no querer reconciliarse. ¿Alguna responsabilidad de la Gaztañaga, el programa o la cadena en la muerte de la mujer? No fueron ellos quienes le clavaron el cuchillo en el cuello, pero ayudaron a poner brasas en un fuego ya encendido. Víctor-M. Amela, en La Vanguardia, pregunta retóricamente "al redactor o redactora que llamó por teléfono a Svetlana para invitarla al programa, a la azafata que la acompañó al plató, a los cámaras, a los guionistas, a la presentadora: ¿No os sentís un poco mal?". No lo creo. Los imagino lavándose las manos (manchadas de la telebasura manejada), justificando lo sucedido en gajes del oficio (el riesgo de trabajar con material inflamable) y victimizándose como Lydia Lozano cuando Al Bano recurrió a su condición de siciliano para terminar con el frívolo trabajo de intoxicación ("de investigación", decía ella) sobre su hija. Unas lágrimas, unos vítores de apoyo a toque de corneta del regidor... y que pase el siguiente monstruo. Porque El diario… es la auténtica parada de los monstruos: un desfile sin fin de freaks, exhibicionistas impúdicos ventilando sus intimidades, gente de escaso nivel cultural, inocentes engañados en su buena fe, y un público de anestesiada presencia y manipulado aplauso como testigo-cómplice (también el telespectador fiel desde su casa) de todo lo que en el programa o a raíz de él pueda suceder.
LA DANZA DEL SABLE. Cabalgata militar, Batalla imperial y Toques y marchas de las Ordenanzas de Carlos III son algunas de las piezas interpretadas por la Unidad de Música del Regimiento Inmemorial del Rey n.º 1 en el ''Homenaje a la lealtad'' (!) transmitido por Los conciertos de La 2 (TVE2). Los militares siempre han hecho una interpretación sui generis del concepto lealtad, pero esta vez no espero a comprobarlo. Como el concierto se ofrece a las ocho de la mañana de un domingo, hago como cuando la Fiesta Nacional y me quedo en la cama igual, que la música militar nunca me supo levantar.
LA DANZA DEL SABLE. Cabalgata militar, Batalla imperial y Toques y marchas de las Ordenanzas de Carlos III son algunas de las piezas interpretadas por la Unidad de Música del Regimiento Inmemorial del Rey n.º 1 en el ''Homenaje a la lealtad'' (!) transmitido por Los conciertos de La 2 (TVE2). Los militares siempre han hecho una interpretación sui generis del concepto lealtad, pero esta vez no espero a comprobarlo. Como el concierto se ofrece a las ocho de la mañana de un domingo, hago como cuando la Fiesta Nacional y me quedo en la cama igual, que la música militar nunca me supo levantar.
viernes, 23 de noviembre de 2007
"¿ES EL LESBIANISMO EVITABLE O TODOS SOMOS HOMOSEXUALES POR NATURALEZA?"
Menuda, delgada, huesuda, cara excesivamente alargada bien caricaturizable, piernas de flamenco (género animal, no musical) y nariz de boxeador de los de antes. Es decir, un cúmulo de imperfecciones que paradójicamente la hacen sumamente atractiva. Lo que en otras sería mal gusto (su ecléctica, inclasificable y a menudo excéntrica manera de vestir, consistente en combinaciones imposibles de prendas reñidas entre sí), en ella es estilo marcador de tendencia. Antes muerta que sencilla, su divisa. Cuarentona (1965), madre de un hijo de Matthew Broderick, no ha obtenido en el cine (Tres mujeres para un caradura, Luna de miel para tres, Ed Wood y State and Main, donde mejor ha estado) el estrellato alcanzado en la televisión por hacer Sexo en Nueva York (y nunca mejor dicho, dado el argumento).
La identificación entre Sarah Jessica Parker y su personaje Carrie Bradshaw es innegable. Y la publicidad vista estos días por la tele, con la actriz rompiendo el escaparate de una tienda para coger un frasco de perfume, bebe indisimuladamente de la serie en la que Sarah Jessica/Carrie interpreta/representa una cierta clase de mujer neoyorquina (concretamente de Manhattan) en tránsito hacia los cuarenta. Un tipo de mujer independiente, libre de ataduras sentimentales, económicamente autosuficiente, profesional, hedonista, elitista, liberada, contradictoria, superficial, inmadura, capaz de encabezar su columna periodística con interrogantes como el tomado prestado para titular este artículo y de perder la cabeza por todo aquello que la satisfaga, sea un bolso, unos zapatos de Manolo Blahnik, madalenas rojas o un hombre con quien es capaz de citarse porque "era el equivalente en carne y hueso a un traje Chanel; sabes que no es tu estilo, pero esta ahí y te lo pruebas de todos modos".
Una señora, además, cuyos antojos le llevan a realizar acciones tan faltas de sentido para quienes no somos (los) publicistas (del anuncio) como robar algo… de su propiedad. De hecho, su nombre figura en el envase, debajo de la marca. Porque Covet es la segunda fragancia que Sarah Jessica Parker lanza al mercado. A 50 euros el frasco de 50 ml, por cierto.
La identificación entre Sarah Jessica Parker y su personaje Carrie Bradshaw es innegable. Y la publicidad vista estos días por la tele, con la actriz rompiendo el escaparate de una tienda para coger un frasco de perfume, bebe indisimuladamente de la serie en la que Sarah Jessica/Carrie interpreta/representa una cierta clase de mujer neoyorquina (concretamente de Manhattan) en tránsito hacia los cuarenta. Un tipo de mujer independiente, libre de ataduras sentimentales, económicamente autosuficiente, profesional, hedonista, elitista, liberada, contradictoria, superficial, inmadura, capaz de encabezar su columna periodística con interrogantes como el tomado prestado para titular este artículo y de perder la cabeza por todo aquello que la satisfaga, sea un bolso, unos zapatos de Manolo Blahnik, madalenas rojas o un hombre con quien es capaz de citarse porque "era el equivalente en carne y hueso a un traje Chanel; sabes que no es tu estilo, pero esta ahí y te lo pruebas de todos modos".
Una señora, además, cuyos antojos le llevan a realizar acciones tan faltas de sentido para quienes no somos (los) publicistas (del anuncio) como robar algo… de su propiedad. De hecho, su nombre figura en el envase, debajo de la marca. Porque Covet es la segunda fragancia que Sarah Jessica Parker lanza al mercado. A 50 euros el frasco de 50 ml, por cierto.
viernes, 16 de noviembre de 2007
'JE M'APPELLE JANE'
Letra y música: Mickael Furnon (Mickey 3D)
-Dis Birkin, c'est quoi ce vieil accent que tu traînes et qui te rend l’air antipathique?
-C'est l'accent britannique.
-Dis Birkin, pourquoi tu vas marcher dans la gadoue alors que ça salit tes bottes?
-C'est que je suis gamine.
-Dis Birkin, porquoi tu sea, tu sex et puis tu sun dès que le mois d’août se radine?
-C'est que je suis câline.
-Dis Birkin, c'est quoi ce vieux jean sale que tu trimballes depuis 1969?
-C'est que je suis radine.
Je m'appelle Jane et je t'emmerde.
Toi tu ne t'appelles pas Tarzan.
Tu t'appelles Mickey, je t'emmerde.
Mois je ne m'appelle pas Minnie.
-Dis Birkin, pourquoi t'as pas grossi en vieillissant, t'es toujours aussi belle qu'avant?
-C'est que je suis maline.
-Dis Birkin, pourquoi tu te mets toujours à pleurer dès que quelqu'un est en danger?
-C'est que je suis sensible.
-Dis Birkin, pourquoi tu ne t'énerves jamais, on dirait que tu fuis la colère?
-C'est que je suis fragile.
-Dis Birkin, c'est quoi ces yeux qui regardent dans le vide, on dirait que t'es dans la lune?
-C'est parce que je m'ennuie.
Je m'appelle Jane et je t'emmerde.
Toi tu ne t'appelles pas Tarzan.
Tu t'appelles Mickey, je t'emmerde.
Mois je ne m'appelle pas Minnie.
Je m'appelle Janet et je t'emmerde.
Toi tu ne t'appelles pas Tarzan.
Tu t'appelles Mickey, je t'emmerde.
Mois je ne m'appelle pas Minnie.
-Dis Birkin, c'est quoi ce vieil accent que tu traînes et qui te rend l’air antipathique?
-C'est l'accent britannique.
-Dis Birkin, pourquoi tu vas marcher dans la gadoue alors que ça salit tes bottes?
-C'est que je suis gamine.
-Dis Birkin, porquoi tu sea, tu sex et puis tu sun dès que le mois d’août se radine?
-C'est que je suis câline.
-Dis Birkin, c'est quoi ce vieux jean sale que tu trimballes depuis 1969?
-C'est que je suis radine.
Je m'appelle Jane et je t'emmerde.
Toi tu ne t'appelles pas Tarzan.
Tu t'appelles Mickey, je t'emmerde.
Mois je ne m'appelle pas Minnie.
-Dis Birkin, pourquoi t'as pas grossi en vieillissant, t'es toujours aussi belle qu'avant?
-C'est que je suis maline.
-Dis Birkin, pourquoi tu te mets toujours à pleurer dès que quelqu'un est en danger?
-C'est que je suis sensible.
-Dis Birkin, pourquoi tu ne t'énerves jamais, on dirait que tu fuis la colère?
-C'est que je suis fragile.
-Dis Birkin, c'est quoi ces yeux qui regardent dans le vide, on dirait que t'es dans la lune?
-C'est parce que je m'ennuie.
Je m'appelle Jane et je t'emmerde.
Toi tu ne t'appelles pas Tarzan.
Tu t'appelles Mickey, je t'emmerde.
Mois je ne m'appelle pas Minnie.
Je m'appelle Janet et je t'emmerde.
Toi tu ne t'appelles pas Tarzan.
Tu t'appelles Mickey, je t'emmerde.
Mois je ne m'appelle pas Minnie.
viernes, 9 de noviembre de 2007
'CASA DE ARENA Y NIEBLA'
(House of sand and fog)
EE. UU. 2003
Dir.: Vadim Perelman
Int.: Jennifer Connelly, Ben Kingsley, Ron Eldard, Frances Fisher, Kim Dickens, Shohreh Aghdashloo
BSO: James Horner
La disputa por una casa entre su anterior propietaria (desalojada debido a un error burocrático durante una etapa personal difícil) y su nuevo comprador (un ex militar iraní huido de su país y emigrado con su mujer e hijo a los EE. UU.) acaba en un terrible drama, consecuencia de la incredulidad de la joven por la situación y del exceso en sus funciones del policía que trata de ayudarla. De manera sorprendente, entre todos los personajes el único que actúa con responsabilidad y respetando escrupulosamente la legalidad es el del extranjero del Oriente Próximo, en un detalle atípicamente progresista dentro del cine comercial norteamericano.
Con escenas planificadas y realizadas torpemente (como la del tiroteo desencadenante de la tragedia), y centrándose en la trama de intriga en perjuicio de otros temas presentes en el guión pero meramente apuntados (el miedo del emigrante a la deportación, lo absurdo de la burocracia, la fatalidad, la importancia de las apariencias...), la película podría pasar por uno más de los dramones familiares de las sobremesas televisivas, pero gracias a una más que correcta Jennifer Connelly (Labios ardientes) y al carismático Ben Kingsley (Gandhi) logra mantener el tipo.
EE. UU. 2003
Dir.: Vadim Perelman
Int.: Jennifer Connelly, Ben Kingsley, Ron Eldard, Frances Fisher, Kim Dickens, Shohreh Aghdashloo
BSO: James Horner
La disputa por una casa entre su anterior propietaria (desalojada debido a un error burocrático durante una etapa personal difícil) y su nuevo comprador (un ex militar iraní huido de su país y emigrado con su mujer e hijo a los EE. UU.) acaba en un terrible drama, consecuencia de la incredulidad de la joven por la situación y del exceso en sus funciones del policía que trata de ayudarla. De manera sorprendente, entre todos los personajes el único que actúa con responsabilidad y respetando escrupulosamente la legalidad es el del extranjero del Oriente Próximo, en un detalle atípicamente progresista dentro del cine comercial norteamericano.
Con escenas planificadas y realizadas torpemente (como la del tiroteo desencadenante de la tragedia), y centrándose en la trama de intriga en perjuicio de otros temas presentes en el guión pero meramente apuntados (el miedo del emigrante a la deportación, lo absurdo de la burocracia, la fatalidad, la importancia de las apariencias...), la película podría pasar por uno más de los dramones familiares de las sobremesas televisivas, pero gracias a una más que correcta Jennifer Connelly (Labios ardientes) y al carismático Ben Kingsley (Gandhi) logra mantener el tipo.
viernes, 2 de noviembre de 2007
'MR. DEEDS'
EE.UU. 2002
Dir.: Steven Brill
Int.: Adam Sandler, Winona Ryder, John Turturro, Peter Gallagher, Steve Buscemi
Discretísimo remake de El secreto de vivir (Mr. Deeds goes to town), en el que Adam Sandler –con quien el director ya coincidió en la horripilante Little Nicky- y Winona Ryder retoman los papeles interpretados por Gary Cooper y Jean Arthur en 1936.
El resultado de intentar adaptar el espíritu de la fábula de Capra a la actualidad, a través de un humor infantiloide que hace acumulación de anécdotas para acercarla al espectador contemporáneo, se revela simple, disperso, irrelevante y aburrido, a pesar del atractivo de su cast.
Dir.: Steven Brill
Int.: Adam Sandler, Winona Ryder, John Turturro, Peter Gallagher, Steve Buscemi
Discretísimo remake de El secreto de vivir (Mr. Deeds goes to town), en el que Adam Sandler –con quien el director ya coincidió en la horripilante Little Nicky- y Winona Ryder retoman los papeles interpretados por Gary Cooper y Jean Arthur en 1936.
El resultado de intentar adaptar el espíritu de la fábula de Capra a la actualidad, a través de un humor infantiloide que hace acumulación de anécdotas para acercarla al espectador contemporáneo, se revela simple, disperso, irrelevante y aburrido, a pesar del atractivo de su cast.
viernes, 26 de octubre de 2007
'HORMIGAS EN LA BOCA'
España-Cuba. 2005
Dir.: Mariano Barroso
Int.: Eduard Fernández, Jorge Perugorría, Ariadna Gil, José Luis Gómez
Prod.: Gerardo Herrero y Eduardo Campoy
El director de Mi hermano del alma, Éxtasis y Los lobos de Washington continuó su sólida trayectoria con esta adaptación de la novela de Miguel Barroso (su hermano) Amanecer con hormigas en la boca, cuyo protagonista es un luchador antifranquista que después de pasar diez años en prisión viaja a Cuba para reencontrarse con su novia y recuperar un dinero destinado a fondos para la República con el que aquélla desapareció tiempo atrás.
Thriller en la mejor tradición cinematográfico-literaria del género en los EE. UU. -situado en la Cuba de los últimos días del régimen de Batista-, ofrece una mirada del exilio republicano argumentalmente inusual, destacando por un notable trabajo de dirección artística que recrea de manera espectacular La Habana de entonces y por la brillantez del trío protagonista masculino.
Dir.: Mariano Barroso
Int.: Eduard Fernández, Jorge Perugorría, Ariadna Gil, José Luis Gómez
Prod.: Gerardo Herrero y Eduardo Campoy
El director de Mi hermano del alma, Éxtasis y Los lobos de Washington continuó su sólida trayectoria con esta adaptación de la novela de Miguel Barroso (su hermano) Amanecer con hormigas en la boca, cuyo protagonista es un luchador antifranquista que después de pasar diez años en prisión viaja a Cuba para reencontrarse con su novia y recuperar un dinero destinado a fondos para la República con el que aquélla desapareció tiempo atrás.
Thriller en la mejor tradición cinematográfico-literaria del género en los EE. UU. -situado en la Cuba de los últimos días del régimen de Batista-, ofrece una mirada del exilio republicano argumentalmente inusual, destacando por un notable trabajo de dirección artística que recrea de manera espectacular La Habana de entonces y por la brillantez del trío protagonista masculino.
viernes, 19 de octubre de 2007
'CRAVAN VS. CRAVAN'
España. 2002
Dir. y gui.: Isaki Lacuesta
Int.: Marian Valera, Enrico Casassas, Adalaide Perillos, Frank Nicotra, Eduardo Arroyo
Guión, montaje e interpretaciones modélicos convierten en delgadísima la línea que separa ficción y realidad en este documental que sigue la trayectoria del polifacético Arthur Cravan, boxeador-poeta-sobrino de Oscar Wilde, desaparecido en 1918 en el golfo de México.
Fotografía de Gerard Gormezano, director en 1988 de la menorquino-británica El vent de l'illa.
Dir. y gui.: Isaki Lacuesta
Int.: Marian Valera, Enrico Casassas, Adalaide Perillos, Frank Nicotra, Eduardo Arroyo
Guión, montaje e interpretaciones modélicos convierten en delgadísima la línea que separa ficción y realidad en este documental que sigue la trayectoria del polifacético Arthur Cravan, boxeador-poeta-sobrino de Oscar Wilde, desaparecido en 1918 en el golfo de México.
Fotografía de Gerard Gormezano, director en 1988 de la menorquino-británica El vent de l'illa.
jueves, 11 de octubre de 2007
LA TELE DE TU VIDA
Sábado 28 de julio. El teletexto de TVE anuncia El cielo abierto. Leyendo la página de la sinopsis del film ("un pequeño pueblo ve alterada su vida con la aparición de un cadáver y la llegada de un nuevo sacerdote…"; interpretada por John Lynch, Johnny Phillips, Serge-Henri Valcke y Sylvia Esau...) extraña encontrar en Nuestro cine –el programa de La 2 después retitulado Este es tu cine y actualmente como Es tu cine- una película que de española sólo tiene una pequeña participación en la producción, con Bélgica, Francia y Holanda. A la hora de la verdad, como ya sospechaba, no se trata de la de Marion Hänsel (en realidad A cielo abierto, un film de 1998 rodado en inglés) sino de la comedia de Miguel Albaladejo, del año 2001, donde Sergi López incorpora a un psiquiatra abandonado por su mujer y refugiado en la hermana de uno de sus pacientes.
¡En lugar de estar leyendo el Marca, el redactor de los textos podría estar un poquito más atento, caramba! Una película extranjera en un espacio dedicado al cine español canta tanto como una yanqui en el ciclo de cine latinoamericano. Que también ha ocurrido. Porque la confusión en el teletexto de películas de títulos idénticos o parecidos no es algo nuevo.
Son historias que Jesús Hermida debería tener presentes en su espacio de búsqueda de la imagen televisiva de nuestras vidas. Como también las razones por las cuales no se atrevieron a programar la muy pecaminosa El último tango en París hasta bien entrados los años ochenta, o el rencorosamente recordado momento del gatillazo publicitario en mitad de la secuencia donde Cary Grant es perseguido por una avioneta en Con la muerte en los talones. Al fin y al cabo, todo forma parte de la leyenda ¿negra? de TVE.
¡En lugar de estar leyendo el Marca, el redactor de los textos podría estar un poquito más atento, caramba! Una película extranjera en un espacio dedicado al cine español canta tanto como una yanqui en el ciclo de cine latinoamericano. Que también ha ocurrido. Porque la confusión en el teletexto de películas de títulos idénticos o parecidos no es algo nuevo.
Son historias que Jesús Hermida debería tener presentes en su espacio de búsqueda de la imagen televisiva de nuestras vidas. Como también las razones por las cuales no se atrevieron a programar la muy pecaminosa El último tango en París hasta bien entrados los años ochenta, o el rencorosamente recordado momento del gatillazo publicitario en mitad de la secuencia donde Cary Grant es perseguido por una avioneta en Con la muerte en los talones. Al fin y al cabo, todo forma parte de la leyenda ¿negra? de TVE.
viernes, 5 de octubre de 2007
'RELACIONES CONFIDENCIALES'
(People I know)
EE. UU. 2002
Dir.: Daniel Algrant
Int.: Al Pacino, Kim Basinger, Téa Leoni, Ryan O'Neal
Angustiosa actuación (también para el espectador, que sufre por él y por que la película no se quede a medias) del un poco excesivo –as usual- Al Pacino, interpretando con lamentable y licantrópico aspecto las veinticuatro últimas horas de la vida de un desencantado agente de relaciones públicas en decadencia, adicto a toda clase de sustancias y envuelto en un turbio asunto de conspiraciones político-económicas.
Drama nada desdeñable, ofrece una interesante visión de la porquería que rodea los círculos del poder, en este caso de la ciudad de Nueva York, a los que retrata de manera nada complaciente. Con un renacido Ryan O'Neal y una encantadora Kim Basinger como la cuñada-necesitada-de-cariño del protagonista.
EE. UU. 2002
Dir.: Daniel Algrant
Int.: Al Pacino, Kim Basinger, Téa Leoni, Ryan O'Neal
Angustiosa actuación (también para el espectador, que sufre por él y por que la película no se quede a medias) del un poco excesivo –as usual- Al Pacino, interpretando con lamentable y licantrópico aspecto las veinticuatro últimas horas de la vida de un desencantado agente de relaciones públicas en decadencia, adicto a toda clase de sustancias y envuelto en un turbio asunto de conspiraciones político-económicas.
Drama nada desdeñable, ofrece una interesante visión de la porquería que rodea los círculos del poder, en este caso de la ciudad de Nueva York, a los que retrata de manera nada complaciente. Con un renacido Ryan O'Neal y una encantadora Kim Basinger como la cuñada-necesitada-de-cariño del protagonista.
viernes, 28 de septiembre de 2007
'ESCRITO SOBRE EL VIENTO'
(Written on the wind)
EE. UU. 1956
Dir.: Douglas Sirk
Int. Rock Hudson, Lauren Bacall, Robert Stack, Dorothy Malone
Dinero, pasión, celos, alcohol y otoñales hojas cayendo de los árboles durante toda la película como metáfora de la decadencia -dramáticamente subrayada por la banda sonora de Frank Skinner (y la música de Victor Young en la canción de los títulos de crédito iniciales)- de una rica saga petrolera tras la muerte del patriarca.
Quintaesencia del melodrama de Sirk, filmado con la elegancia, acertado dibujo de personajes y tratamiento del color en él habituales, tercero de los cuatro que hizo con Rock Hudson (entre Obsesión y Sólo el cielo lo sabe, y Ángeles sin brillo).
Dorothy Malone vio premiada con un Oscar como secundaria su interpretación, llena de réplicas provocativas, de la celosa y turbadora hija de la familia.
EE. UU. 1956
Dir.: Douglas Sirk
Int. Rock Hudson, Lauren Bacall, Robert Stack, Dorothy Malone
Dinero, pasión, celos, alcohol y otoñales hojas cayendo de los árboles durante toda la película como metáfora de la decadencia -dramáticamente subrayada por la banda sonora de Frank Skinner (y la música de Victor Young en la canción de los títulos de crédito iniciales)- de una rica saga petrolera tras la muerte del patriarca.
Quintaesencia del melodrama de Sirk, filmado con la elegancia, acertado dibujo de personajes y tratamiento del color en él habituales, tercero de los cuatro que hizo con Rock Hudson (entre Obsesión y Sólo el cielo lo sabe, y Ángeles sin brillo).
Dorothy Malone vio premiada con un Oscar como secundaria su interpretación, llena de réplicas provocativas, de la celosa y turbadora hija de la familia.
jueves, 20 de septiembre de 2007
APUNTES DEL NATURAL (3)
BIQUINI. El blanco –de 1962, pero todavía sugerente- de la exótica Ursula Andress en Agente 007 contra el Dr. No, de quien la emisión full-screen perpetrada por TV3 escamotea algunos centímetros de su anatomía razonable. La actriz suiza (por eso lo de exótica), inmortalizada para siempre jamás en el Olimpo de diosas del cine por una única escena, mostró su mejor cualidad como intérprete –su cuerpo- en films donde se requería un escote decorativo (El ídolo de Acapulco; Cuatro tíos de Texas; ¿Qué tal, Pussycat?; Casino Royale; Sol rojo...), pero el brillo de su estrella cinematográfica duró una década escasa, apagándose incluso antes de aparecer las primeras arrugas. En los años setenta paseó cenachos típicos del lugar por Ibiza, donde ponía un toque de glamour del que ahora con Pocholo, Camacho o la Obregón vamos justitos.
HIPOCRESÍA. La de María Teresa Campos en la sesión de baño y masaje que (con la participación de su hija-réplica Terelu) le preparan en La noria (Telecinco). La Campos -de estilo periodístico marujón-, emocionada cual folclórica caduca, dice estar agradecida de los mismos jefes de la cadena amiga de quienes echó pestes en su tempestuosa salida de aquella casa. Es probable que ahora incluso hable italiano en la intimidad. ¿Preparando el retorno? Jordi González la llama "valiente" por haber anunciado, en el programa de radio de Luis del Olmo y sin citarlos, la próxima separación matrimonial de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar. Valiente por lanzar la piedra y esconder la mano... ¿Qué entienden por periodismo en el programa que tiene entre sus colaboradores a Urdaci, que cimentó su carrera humorística como jefe de los Servicios Informativos de TVE? Y La noria gira, y gira, y gira...
HUMOR. El de los aficionados del At. Baleares durante el partido de fútbol de Tercera División con el Sporting Mahonés, celebrando con gritos de "¡que se besen!, ¡que se besen!" cuando un jugador menorquín lesionado es atendido por su fisioterapeuta. Que, ¡ojo al dato!, es una mujer. La hasta hace muy poco inimaginable presencia de una fémina en esa circunstancia, pero también su sonrisa como réplica al jolgorio, testimonian la irremediable caída de prejuicios mucho más sólidos que el Muro de Berlín. La transformación de la vida captada en directo por el ojo de la cámara de IB3 TV.
HIPOCRESÍA. La de María Teresa Campos en la sesión de baño y masaje que (con la participación de su hija-réplica Terelu) le preparan en La noria (Telecinco). La Campos -de estilo periodístico marujón-, emocionada cual folclórica caduca, dice estar agradecida de los mismos jefes de la cadena amiga de quienes echó pestes en su tempestuosa salida de aquella casa. Es probable que ahora incluso hable italiano en la intimidad. ¿Preparando el retorno? Jordi González la llama "valiente" por haber anunciado, en el programa de radio de Luis del Olmo y sin citarlos, la próxima separación matrimonial de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar. Valiente por lanzar la piedra y esconder la mano... ¿Qué entienden por periodismo en el programa que tiene entre sus colaboradores a Urdaci, que cimentó su carrera humorística como jefe de los Servicios Informativos de TVE? Y La noria gira, y gira, y gira...
HUMOR. El de los aficionados del At. Baleares durante el partido de fútbol de Tercera División con el Sporting Mahonés, celebrando con gritos de "¡que se besen!, ¡que se besen!" cuando un jugador menorquín lesionado es atendido por su fisioterapeuta. Que, ¡ojo al dato!, es una mujer. La hasta hace muy poco inimaginable presencia de una fémina en esa circunstancia, pero también su sonrisa como réplica al jolgorio, testimonian la irremediable caída de prejuicios mucho más sólidos que el Muro de Berlín. La transformación de la vida captada en directo por el ojo de la cámara de IB3 TV.
viernes, 14 de septiembre de 2007
APUNTES DEL NATURAL (2)
REPETIDO. ¿Por qué el presentador del Informatiu de la TEF avanza las noticias ("avui parlarem de…") instantes antes de dar paso al sumario ("sumari, i començam!")? Es decir, ¿por qué hacen dos sumarios, uno detrás del otro?
DESMEMORIADA. La olvidadiza diva Isabel Gemio sube a La noria y, como objeto de deseo de los paparazzi, reclama que "el derecho a la intimidad es una cosa sagrada". Ya no se acuerda, probablemente mareada por las vueltas que dan en la última atracción de feria de Telecinco, de su papel(ón) en Lo que necesitas es amor; Hay una carta para ti y Sorpresa, ¡sorpresa!, donde –enseñando la rosa pero ocultando las espinas- se jugaba con personas anónimas cuya intimidad era indignamente exhibida en aras de un buen share.
VENDIDO. Share, tremendo concepto. Javier Sardá lo pronuncia tres veces (antes de cantar el gallo), en la media hora escuchada del masaje que le hace Jordi García Soler en su programa de entrevistas del verano en Catalunya Ràdio, para reivindicar (sin rastro de la más mínima autocrítica) Crónicas marcianas, aquel deseado cambio en la programación televisiva nocturna de entonces que, seducido por la sonrisa del Pelícano, acabó enfangado en las mismas pantanosas aguas del Mississipi, convertido en un muy (in)digno sucesor. Algunos años antes Sardá había presentado en TV3 Tot per l’audiència, premonitorio título que avanzaba que en el futuro el comunicador sería capaz de dilapidar su bien labrado prestigio radiofónico por (bastante más de) cuatro duros.
LA BELLA Y LA BESTIA. Este domingo finaliza Souvenir, el entretenimiento para las sobremesas de los fines de semana del verano en IB3 TV, cuyos sketches humorísticos han tenido un buen nivel y, con las bromas de cámara oculta, una especial querencia por la necrofilia. Con Quique Jiménez, Torito, totalmente desbocado, el espacio ha sido como un encierro nonstop de San Fermín. Pero... ¿y la copresentadora? ¿Es realmente Júlia Serra formenterense? No lo parece, ni por el acento ni por el color del pelo (?), aunque su imparable compañero ya se encargó de informar que es "rubia teñida por arriba y morena por abajo". Está bien saberlo.
DESMEMORIADA. La olvidadiza diva Isabel Gemio sube a La noria y, como objeto de deseo de los paparazzi, reclama que "el derecho a la intimidad es una cosa sagrada". Ya no se acuerda, probablemente mareada por las vueltas que dan en la última atracción de feria de Telecinco, de su papel(ón) en Lo que necesitas es amor; Hay una carta para ti y Sorpresa, ¡sorpresa!, donde –enseñando la rosa pero ocultando las espinas- se jugaba con personas anónimas cuya intimidad era indignamente exhibida en aras de un buen share.
VENDIDO. Share, tremendo concepto. Javier Sardá lo pronuncia tres veces (antes de cantar el gallo), en la media hora escuchada del masaje que le hace Jordi García Soler en su programa de entrevistas del verano en Catalunya Ràdio, para reivindicar (sin rastro de la más mínima autocrítica) Crónicas marcianas, aquel deseado cambio en la programación televisiva nocturna de entonces que, seducido por la sonrisa del Pelícano, acabó enfangado en las mismas pantanosas aguas del Mississipi, convertido en un muy (in)digno sucesor. Algunos años antes Sardá había presentado en TV3 Tot per l’audiència, premonitorio título que avanzaba que en el futuro el comunicador sería capaz de dilapidar su bien labrado prestigio radiofónico por (bastante más de) cuatro duros.
LA BELLA Y LA BESTIA. Este domingo finaliza Souvenir, el entretenimiento para las sobremesas de los fines de semana del verano en IB3 TV, cuyos sketches humorísticos han tenido un buen nivel y, con las bromas de cámara oculta, una especial querencia por la necrofilia. Con Quique Jiménez, Torito, totalmente desbocado, el espacio ha sido como un encierro nonstop de San Fermín. Pero... ¿y la copresentadora? ¿Es realmente Júlia Serra formenterense? No lo parece, ni por el acento ni por el color del pelo (?), aunque su imparable compañero ya se encargó de informar que es "rubia teñida por arriba y morena por abajo". Está bien saberlo.
viernes, 7 de septiembre de 2007
'EL AMERICANO IMPASIBLE'
(The quiet american)
EE. UU.-Alemania-G. Bretaña-Australia-Francia. 2002
Dir.: Phillip Noyce
Gui.: Christopher Hampton, Robert Schenkkan
Int.: Michael Caine, Brendan Fraser, Do Thi Hai Yen
Melodrama triangular exótico situado en el Saigón de 1952. El comienzo de la pérdida del control de la colonia por parte de Francia en beneficio del nuevo gendarme mundial, los EE. UU., visto a través de los ojos de un cínico y curtido periodista británico que mantiene con una muchacha vietnamita una interesada, egoísta y temerosa relación sentimental que se tambaleará con la entrada en escena de un joven idealista norteamericano que no será quien parecía.
El director australiano Phillip Noyce (Calma total, Juego de patriotas, El coleccionista de huesos) se ha acercado a la visionaria novela de Graham Greene -publicada en 1955 ya vaticinaba el futuro conflicto en Vietnam- con la corrección formal, la falta de brío y la asepsia característica del cine de hoy en día (incluso del considerado de interés), pero también el acierto a la hora de describir la dificultad y la complejidad de la relación entre el corresponsal inglés, su amante y la hermana de ésta.
La veteranía de Michael Caine se impone claramente a un Brendan Fraser poco creíble en su papel, en una película insuficiente, con exceso de imágenes ralentizadas, pero que al menos motiva a descubrir el original literario y la versión realizada en 1958 por Joseph L. Mankiewicz (Un americano tranquilo).
EE. UU.-Alemania-G. Bretaña-Australia-Francia. 2002
Dir.: Phillip Noyce
Gui.: Christopher Hampton, Robert Schenkkan
Int.: Michael Caine, Brendan Fraser, Do Thi Hai Yen
Melodrama triangular exótico situado en el Saigón de 1952. El comienzo de la pérdida del control de la colonia por parte de Francia en beneficio del nuevo gendarme mundial, los EE. UU., visto a través de los ojos de un cínico y curtido periodista británico que mantiene con una muchacha vietnamita una interesada, egoísta y temerosa relación sentimental que se tambaleará con la entrada en escena de un joven idealista norteamericano que no será quien parecía.
El director australiano Phillip Noyce (Calma total, Juego de patriotas, El coleccionista de huesos) se ha acercado a la visionaria novela de Graham Greene -publicada en 1955 ya vaticinaba el futuro conflicto en Vietnam- con la corrección formal, la falta de brío y la asepsia característica del cine de hoy en día (incluso del considerado de interés), pero también el acierto a la hora de describir la dificultad y la complejidad de la relación entre el corresponsal inglés, su amante y la hermana de ésta.
La veteranía de Michael Caine se impone claramente a un Brendan Fraser poco creíble en su papel, en una película insuficiente, con exceso de imágenes ralentizadas, pero que al menos motiva a descubrir el original literario y la versión realizada en 1958 por Joseph L. Mankiewicz (Un americano tranquilo).
viernes, 31 de agosto de 2007
SONRISAS DE UNA NOCHE DE VERANO
La depauperada oferta de cine en la televisión remontó su vuelo estival durante las semanas que duró el (mini) ciclo que el canal 33 dedicó a Woody Allen, muy de moda ahora en Cataluña –hasta la caricatura, diría yo- por el rodaje en Barcelona de una parte de su Spanish project 2007, todavía sin titulo definitivo.
La fatalidad quiso que la muerte de Ingmar Bergman –uno de los referentes del director neoyorquino- coincidiera con los días del pase en la tele de Annie Hall, donde Alvy Singer (el personaje interpretado por el propio Allen) discute en la entrada de un cine con su novia porque, al haber llegado tarde, se niega a ver la película a medias ("I can’t go in the middle"). En realidad, únicamente hacía dos minutos del comienzo y, como le recuerda ella, sólo se han perdido los títulos de crédito, escritos encima en sueco; porque el film que pretenden ver es Face to face, que así se llamó en los EE. UU. Cara a cara, al desnudo, una de las introspecciones en la existencia humana del maestro escandinavo.
Annie Hall es todavía hoy, treinta años después de su estreno, la obra maestra de autor de Sin plumas. Con Manhattan. Penalizado por las cláusulas contractuales que le prohibían rodar dramas por su condición de veneno para la taquilla, el resto de su prolífica producción fue paulatinamente derivando hacia películas menores: divertimentos y hábiles reciclajes (Sombras y niebla y Misterioso asesinato en Manhattan surgieron de ideas descartadas del desproporcionado proyecto inicial de Annie Hall, por ejemplo) elevados a los altares por sus seguidores más fanáticos que, de manera tan alegre como excesiva, no dudan en calificarle de genio.
Como sea que todavía perdura –y con gran aceptación de público y crítica, incluso a Garci le parece bien- la (abominable) práctica mussoliniana y franquista del doblaje de películas, TVC consideró al (muy discutible) doblador de Woody Allen -tanto en catalán como en español- la persona más adecuada para hacer las presentaciones introductorias de cada película. Los comentarios de Joan Pera –pobres, obvios, probablemente escritos por él mismo- incluyeron alguna perla cultivada. Al presentar Interiores, por ejemplo, aseguró que la intención del director había sido contar con Ingrid Bergman en el papel que finalmente hizo Geraldine Page pero que la sueca "estaba ocupada rodando en ese momento Sonata de otoño con su padre". ¿Con su padre? Imposible. Su padre, Justus Samuel Bergman, nunca se dedicó al cine y además murió cuando ella era adolescente. En realidad, Joan Pera cayó en el error (comúnmente extendido) de creer que, como comparten apellido y nacionalidad, Ingrid es hija de Ingmar. Circunstancia harto difícil ya que ella nació casi tres años exactos antes que él.
La fatalidad quiso que la muerte de Ingmar Bergman –uno de los referentes del director neoyorquino- coincidiera con los días del pase en la tele de Annie Hall, donde Alvy Singer (el personaje interpretado por el propio Allen) discute en la entrada de un cine con su novia porque, al haber llegado tarde, se niega a ver la película a medias ("I can’t go in the middle"). En realidad, únicamente hacía dos minutos del comienzo y, como le recuerda ella, sólo se han perdido los títulos de crédito, escritos encima en sueco; porque el film que pretenden ver es Face to face, que así se llamó en los EE. UU. Cara a cara, al desnudo, una de las introspecciones en la existencia humana del maestro escandinavo.
Annie Hall es todavía hoy, treinta años después de su estreno, la obra maestra de autor de Sin plumas. Con Manhattan. Penalizado por las cláusulas contractuales que le prohibían rodar dramas por su condición de veneno para la taquilla, el resto de su prolífica producción fue paulatinamente derivando hacia películas menores: divertimentos y hábiles reciclajes (Sombras y niebla y Misterioso asesinato en Manhattan surgieron de ideas descartadas del desproporcionado proyecto inicial de Annie Hall, por ejemplo) elevados a los altares por sus seguidores más fanáticos que, de manera tan alegre como excesiva, no dudan en calificarle de genio.
Como sea que todavía perdura –y con gran aceptación de público y crítica, incluso a Garci le parece bien- la (abominable) práctica mussoliniana y franquista del doblaje de películas, TVC consideró al (muy discutible) doblador de Woody Allen -tanto en catalán como en español- la persona más adecuada para hacer las presentaciones introductorias de cada película. Los comentarios de Joan Pera –pobres, obvios, probablemente escritos por él mismo- incluyeron alguna perla cultivada. Al presentar Interiores, por ejemplo, aseguró que la intención del director había sido contar con Ingrid Bergman en el papel que finalmente hizo Geraldine Page pero que la sueca "estaba ocupada rodando en ese momento Sonata de otoño con su padre". ¿Con su padre? Imposible. Su padre, Justus Samuel Bergman, nunca se dedicó al cine y además murió cuando ella era adolescente. En realidad, Joan Pera cayó en el error (comúnmente extendido) de creer que, como comparten apellido y nacionalidad, Ingrid es hija de Ingmar. Circunstancia harto difícil ya que ella nació casi tres años exactos antes que él.
viernes, 17 de agosto de 2007
EL CULO DE ALICIA KEYS
Fue uno de esos momentos en los que un programa de entrevistas alcanza su verdadero sentido. Cuando al margen del acierto, la gracia o la profundidad del presentador a la hora de preguntar, el personaje invitado se siente a gusto, baja las defensas... y queda retratado. Porque valorar a la mujer o al trabajo que hace -salvo si se trata de Shakira- según el tamaño de sus posaderas es más propio de un poco cultivado proletario que de un príncipe (de sangre) azul. Aunque, como es de dominio público, lo del pedigree nobiliario va fatal desde que Tito B. Diagonal dejara de ser el guardián de las esencias para ir a presentar el Un, dos, tres... y, sobre todo, desde que les ha dado por casarse con plebeyos (o al menos eso afirma Jaime Peñafiel en su cruzada anti-Letizia Ortiz Rocasolano). ¿Qué está pasando?
Recopilación de todos los programas de la semana de Entrevista (TEF, sábados por la tarde). Con motivo de la última de sus exposiciones artísticas, Agustín Prades recibe a Sergio Ferrero. Playboy, deportista, famoso, el príncipe de Muresanu -65 años y hecho un roble- es uno de los inefables polifacéticos que dan color a la sufrida Ibiza. Rememora sus años en los EE. UU. cuando conoció a Kennedy (¿a cuál de ellos?), Elizabeth Taylor y Frank Sinatra, y sus "happenings" con Andy Warhol, al que alude en diversas ocasiones a lo largo de la charla. De Elvis no dice nada.
La entrevista se desarrolla de manera familiar (asisten también en el plató su actual novia y su hijo) y Ferrero, parapetado detrás de unas gafas de sol, se muestra extrovertido, relajado, espiritual, emocionalmente equilibrado. Cita a "los latinos" ("mens sana in corpore sano"), a Schopenhauer y a Jean-Paul Sartre. Y finalmente hablan de música y de Alicia Keys, de quien opina que es muy guapa, toca bien el piano y tiene buena voz pero también (y el gesto que hace con las manos es inequívoco) un trasero enorme que la desmerece. Me quedo con la duda de si musicalmente o sólo como objeto del deseo. Añade que le recomendaría buscarse un "personal trainer". Puestos a recomendar, tiene su interés (porque yo también leo a los clásicos, ¿saben?) descubrir o revisar las obras completas de Tinto Brass (1933 d. de J. C.), quien aseguró, y yo no pienso desmentirle, que "el culo es el espejo del alma".
Prácticamente a la misma hora, en Guies de viatges (canal 33) un anciano hindú sostiene un enorme pedrusco utilizando la fuerza de su pene como palanca ante la mirada estupefacta del bullicioso traveller Ian Wright.
Recopilación de todos los programas de la semana de Entrevista (TEF, sábados por la tarde). Con motivo de la última de sus exposiciones artísticas, Agustín Prades recibe a Sergio Ferrero. Playboy, deportista, famoso, el príncipe de Muresanu -65 años y hecho un roble- es uno de los inefables polifacéticos que dan color a la sufrida Ibiza. Rememora sus años en los EE. UU. cuando conoció a Kennedy (¿a cuál de ellos?), Elizabeth Taylor y Frank Sinatra, y sus "happenings" con Andy Warhol, al que alude en diversas ocasiones a lo largo de la charla. De Elvis no dice nada.
La entrevista se desarrolla de manera familiar (asisten también en el plató su actual novia y su hijo) y Ferrero, parapetado detrás de unas gafas de sol, se muestra extrovertido, relajado, espiritual, emocionalmente equilibrado. Cita a "los latinos" ("mens sana in corpore sano"), a Schopenhauer y a Jean-Paul Sartre. Y finalmente hablan de música y de Alicia Keys, de quien opina que es muy guapa, toca bien el piano y tiene buena voz pero también (y el gesto que hace con las manos es inequívoco) un trasero enorme que la desmerece. Me quedo con la duda de si musicalmente o sólo como objeto del deseo. Añade que le recomendaría buscarse un "personal trainer". Puestos a recomendar, tiene su interés (porque yo también leo a los clásicos, ¿saben?) descubrir o revisar las obras completas de Tinto Brass (1933 d. de J. C.), quien aseguró, y yo no pienso desmentirle, que "el culo es el espejo del alma".
Prácticamente a la misma hora, en Guies de viatges (canal 33) un anciano hindú sostiene un enorme pedrusco utilizando la fuerza de su pene como palanca ante la mirada estupefacta del bullicioso traveller Ian Wright.
viernes, 10 de agosto de 2007
'SEEMS LIKE OLD TIMES'
(Película: Annie Hall)
Letra y música: Carmen Lombardo y John Jacob Loeb
Remember all the things we did together.
All the fun we had on New Year's Eve,
how we danced til dawn.
Then, darling, you were gone.
Now it's almost too good to believe.
Seems like old times,
having you to walk with.
Seems like old times,
having you to talk with.
And it's still a thrill
just to have my arms around you.
It's still the thrill
that it was the day I found you.
It's just like old times,
dinner dates and flowers.
It's just like old times,
staying up for hours.
Making dreams come true,
doing things we used to do.
It seems like old times,
being here with you.
Letra y música: Carmen Lombardo y John Jacob Loeb
Remember all the things we did together.
All the fun we had on New Year's Eve,
how we danced til dawn.
Then, darling, you were gone.
Now it's almost too good to believe.
Seems like old times,
having you to walk with.
Seems like old times,
having you to talk with.
And it's still a thrill
just to have my arms around you.
It's still the thrill
that it was the day I found you.
It's just like old times,
dinner dates and flowers.
It's just like old times,
staying up for hours.
Making dreams come true,
doing things we used to do.
It seems like old times,
being here with you.
viernes, 3 de agosto de 2007
'RESURRECCIÓN'
(Resurrection)
EE. UU. 1999
Dir.: Russell Mulcahy
Int.: Christopher Lambert, Leland Orser, Robert Joy, Barbara Tyson, Rick Fox
Proyecto absolutamente personal de Christopher Lambert, que pensó, coescribió, produjo y finalmente interpretó en la medida de sus poco cualificadas aptitudes este truculento psycho-thriller (con David Cronenberg haciendo de cura) donde una pareja de detectives debe dar caza a un asesino que amputa a sus víctimas una parte del cuerpo para recomponer el de Cristo, en la estela -infinitamente alargada- de El silencio de los corderos y, especialmente, Seven.
Realizada a medias entre el videoclip musical y el publicitario (mareante cámara en movimiento, ángulos inexplicables), pésimamente escrita, llena de los más trillados tópicos mal desarrollados (policía con remordimientos de conciencia, su matrimonio no funciona, mala relación con sus compañeros, resuelve con insólita facilidad, el asesino deja mensajes escritos con sangre en las paredes...), pasa de manera torpe por encima de las posibilidades que ofrece el lado religioso (otro tópico más) de la trama.
Un auténtico despropósito sobre el cual, además, las tijeras actuaron sin demasiado miramiento.
EE. UU. 1999
Dir.: Russell Mulcahy
Int.: Christopher Lambert, Leland Orser, Robert Joy, Barbara Tyson, Rick Fox
Proyecto absolutamente personal de Christopher Lambert, que pensó, coescribió, produjo y finalmente interpretó en la medida de sus poco cualificadas aptitudes este truculento psycho-thriller (con David Cronenberg haciendo de cura) donde una pareja de detectives debe dar caza a un asesino que amputa a sus víctimas una parte del cuerpo para recomponer el de Cristo, en la estela -infinitamente alargada- de El silencio de los corderos y, especialmente, Seven.
Realizada a medias entre el videoclip musical y el publicitario (mareante cámara en movimiento, ángulos inexplicables), pésimamente escrita, llena de los más trillados tópicos mal desarrollados (policía con remordimientos de conciencia, su matrimonio no funciona, mala relación con sus compañeros, resuelve con insólita facilidad, el asesino deja mensajes escritos con sangre en las paredes...), pasa de manera torpe por encima de las posibilidades que ofrece el lado religioso (otro tópico más) de la trama.
Un auténtico despropósito sobre el cual, además, las tijeras actuaron sin demasiado miramiento.
viernes, 27 de julio de 2007
LA DIFÍCIL SUBSISTENCIA DEL HALCÓN DE ELEONOR EN UN HÁBITAT POCO PROPICIO
Dejen que a falta de clásicos a mano me cite a mí mismo, que en 1991, en la efímera publicación Ibiza del Norte y sobre la II Semana de Cine de Ibiza celebrada el año anterior, escribí acerca del grado de desconocimiento que se tenía del espectador potencial (se programaron sesiones a la misma hora hasta en tres escenarios diferentes). Además de reclamar el "empuje" de las administraciones locales -algo en lo que actualmente estoy totalmente en contra-, para un hipotético futuro que después no llegó advertí la necesidad de acercarla mucho más a la parroquia indígena, que la percibía como algo ajeno, hecho para gente de fuera de la isla. Dieciséis años después se podría decir lo mismo del Ibiza and Formentera International Film Festival. ¿Progresamos adecuadamente?
No veo completa la charla mantenida por Agustín Prades (pequeña y antiestética chuleta en la mano recuerda a Jaime Peñafiel) en Entrevista (TEF) con Gail Fear y Xavier Benlloch, los promotores del certamen, por lo que me quedo con las ganas de saber si les ha preguntado por la escasa respuesta de público y el empleo de la lengua de David Beckham como único idioma de la ceremonia de clausura. Hacen autocrítica: para el año próximo anuncian el mismo número de jornadas ("porque todos los festivales duran diez días") pero menos proyecciones, más centralización y "profesionalización".
La poca asistencia de espectadores, comprensible en una primera edición de cualquier tinglado que se monte, tiene que ver más con las particularidades del ecosistema local: es verano y el calor y la humedad mediterránea invitan a la indolencia total. Añadan a eso la diversificación del tiempo libre y de los modos que el consumidor dispone hoy para ver películas y tendrán algunas de las causas de la deserción que desde hace algunos años vienen observando las salas.
¿Puede existir un festival de cine sin clientela? ¿Tendría sentido? ¿Por qué las casas comerciales -y las administraciones públicas, ojo- encontrarían interesante patrocinar un festival vacío de concurrencia? Los organizadores aspiran a consolidar el certamen en cuatro años. ¡Quién sabe dónde estaremos dentro de cuatro años! Tal vez ya hayamos desaparecido bajo el cemento de algún proyecto urbanístico ilegal. O habremos sido atropellados en cualquiera de los peligrosos carriles bici en los que -ante la pasividad de la autoridad (in)competente- se han convertido las aceras de la ciudad de Ibiza.
No veo completa la charla mantenida por Agustín Prades (pequeña y antiestética chuleta en la mano recuerda a Jaime Peñafiel) en Entrevista (TEF) con Gail Fear y Xavier Benlloch, los promotores del certamen, por lo que me quedo con las ganas de saber si les ha preguntado por la escasa respuesta de público y el empleo de la lengua de David Beckham como único idioma de la ceremonia de clausura. Hacen autocrítica: para el año próximo anuncian el mismo número de jornadas ("porque todos los festivales duran diez días") pero menos proyecciones, más centralización y "profesionalización".
La poca asistencia de espectadores, comprensible en una primera edición de cualquier tinglado que se monte, tiene que ver más con las particularidades del ecosistema local: es verano y el calor y la humedad mediterránea invitan a la indolencia total. Añadan a eso la diversificación del tiempo libre y de los modos que el consumidor dispone hoy para ver películas y tendrán algunas de las causas de la deserción que desde hace algunos años vienen observando las salas.
¿Puede existir un festival de cine sin clientela? ¿Tendría sentido? ¿Por qué las casas comerciales -y las administraciones públicas, ojo- encontrarían interesante patrocinar un festival vacío de concurrencia? Los organizadores aspiran a consolidar el certamen en cuatro años. ¡Quién sabe dónde estaremos dentro de cuatro años! Tal vez ya hayamos desaparecido bajo el cemento de algún proyecto urbanístico ilegal. O habremos sido atropellados en cualquiera de los peligrosos carriles bici en los que -ante la pasividad de la autoridad (in)competente- se han convertido las aceras de la ciudad de Ibiza.
viernes, 20 de julio de 2007
PURO TEATRO
Apuesto doble contra sencillo que, a raíz de la reciente reposición de Carlota (2000), como homenaje a Pedro Amalio López, a TVE no tardará en volver a darle por insistir con el Estudio 1. Lo del teatro en la televisión pública estatal es... dramático. Un quiero y no puedo.
Obsesionados con el recuerdo de uno de los referentes de la memoria histórica televisiva de cuando el monopolio e incapaces de arriesgar en la realización, los últimos -y poco convencidos- intentos de resucitar lo irrepetible (el gran encanto de aquellos estudiosuno era su extraordinario plantel de actores pero también la juventud que teníamos entonces) consistieron en rodar las nuevas obras recreando plano a plano lo que se hacía treinta años atrás, programándolas en prime time cuando al espectador de hoy se le ha (mal)educado para otros fines.
Sin embargo, no es cierto que los aficionados no puedan encontrar teatro en la tele actual. Lo hay en la información política de los noticiarios (teatro del absurdo, pésimos argumentos, actores mediocres), en el Tomate (sainetes madrileños, risa fácil para público poco exigente), en el polígrafo (teatro de marionetas), en las constantes referencias de Boris Izaguirre y Jesús Vázquez a sus respectivos maridos (temática gay, más La Jaula de las Locas que Tennessee Williams) y en los innumerables espacios culinarios, con los cocineros, perdón, los... artistas disfrazados de monjes shaolines (teatro kabuki). ¡Cuánta razón tenía la Lupe!
Obsesionados con el recuerdo de uno de los referentes de la memoria histórica televisiva de cuando el monopolio e incapaces de arriesgar en la realización, los últimos -y poco convencidos- intentos de resucitar lo irrepetible (el gran encanto de aquellos estudiosuno era su extraordinario plantel de actores pero también la juventud que teníamos entonces) consistieron en rodar las nuevas obras recreando plano a plano lo que se hacía treinta años atrás, programándolas en prime time cuando al espectador de hoy se le ha (mal)educado para otros fines.
Sin embargo, no es cierto que los aficionados no puedan encontrar teatro en la tele actual. Lo hay en la información política de los noticiarios (teatro del absurdo, pésimos argumentos, actores mediocres), en el Tomate (sainetes madrileños, risa fácil para público poco exigente), en el polígrafo (teatro de marionetas), en las constantes referencias de Boris Izaguirre y Jesús Vázquez a sus respectivos maridos (temática gay, más La Jaula de las Locas que Tennessee Williams) y en los innumerables espacios culinarios, con los cocineros, perdón, los... artistas disfrazados de monjes shaolines (teatro kabuki). ¡Cuánta razón tenía la Lupe!
viernes, 29 de junio de 2007
'HISTORIAS MÍNIMAS'
Argentina-España. 2002
Dir.: Carlos Sorín
Int.: Javier Lombardo, Antonio Benedictis, Javiera Bravo, Francis Sandoval, Julia Solomonoff
Un octogenario se desplaza 400 km para buscar a su perro desaparecido. Un viajante de comercio intenta enamorar a una joven viuda utilizando técnicas de venta. Una mujer humilde se dispone a participar en un concurso de televisión confiando obtener algún premio.
Tres historias tras la aparente simpleza de las cuales sutilmente se esconde la complejidad que para las personas corrientes tienen sus pequeños problemas cotidianos, insignificantes en comparación con la inmensidad del paisaje desértico patagónico donde hábilmente se entrecruzan.
Diálogos sencillos, humor amargo aunque esperanzado, sugerencias, razones ocultas que se suponen pero no se dicen y combinación de actores profesionales (Javier Lombardo, otro intérprete argentino a seguirle la pista) y aficionados, en una comedia dramática cuya fórmula repitió Sorín dos años más tarde en Bombón. El perro.
Dir.: Carlos Sorín
Int.: Javier Lombardo, Antonio Benedictis, Javiera Bravo, Francis Sandoval, Julia Solomonoff
Un octogenario se desplaza 400 km para buscar a su perro desaparecido. Un viajante de comercio intenta enamorar a una joven viuda utilizando técnicas de venta. Una mujer humilde se dispone a participar en un concurso de televisión confiando obtener algún premio.
Tres historias tras la aparente simpleza de las cuales sutilmente se esconde la complejidad que para las personas corrientes tienen sus pequeños problemas cotidianos, insignificantes en comparación con la inmensidad del paisaje desértico patagónico donde hábilmente se entrecruzan.
Diálogos sencillos, humor amargo aunque esperanzado, sugerencias, razones ocultas que se suponen pero no se dicen y combinación de actores profesionales (Javier Lombardo, otro intérprete argentino a seguirle la pista) y aficionados, en una comedia dramática cuya fórmula repitió Sorín dos años más tarde en Bombón. El perro.
viernes, 22 de junio de 2007
'EL PACTO DE LOS LOBOS'
(Le pacte des loups)
Francia. 2001
Dir.: Christophe Gans
Int.: Samuel Le Bihan, Mark Dacascos, Vincent Cassel, Émilie Dequenne, Monica Bellucci
En la Francia del siglo XVIII un naturalista que regresa de América y su inquietante ayudante indio son enviados a la región del Aveyron (la misma donde fue encontrado l'enfant sauvage de Truffaut, por cierto) para investigar el caso de un monstruo que tiene aterrorizados a los campesinos.
Vistoso cruce de Kung fu, El último mohicano, Sleepy Hollow, Tigre y dragón y el cine japonés de los peores monstruos prehistóricos. Ecléctica sin complejos. Excesivamente larga, pierde interés cuando se decanta por el género fantastique en detrimento del polar, destacando por la acertada recreación visual y atmosférica de la convulsa época de cambios en la que se sitúa (entre la desaparición del absolutismo y la Revolución francesa) y el carisma de los actores, en especial Mark Damascos -el indio- y la actriz belga Émilie Dequenne, la juventud, frescura y descaro de cuyo personaje simbolizan perfectamente los nuevos y revolucionarios tiempos que habían de venir.
Francia. 2001
Dir.: Christophe Gans
Int.: Samuel Le Bihan, Mark Dacascos, Vincent Cassel, Émilie Dequenne, Monica Bellucci
En la Francia del siglo XVIII un naturalista que regresa de América y su inquietante ayudante indio son enviados a la región del Aveyron (la misma donde fue encontrado l'enfant sauvage de Truffaut, por cierto) para investigar el caso de un monstruo que tiene aterrorizados a los campesinos.
Vistoso cruce de Kung fu, El último mohicano, Sleepy Hollow, Tigre y dragón y el cine japonés de los peores monstruos prehistóricos. Ecléctica sin complejos. Excesivamente larga, pierde interés cuando se decanta por el género fantastique en detrimento del polar, destacando por la acertada recreación visual y atmosférica de la convulsa época de cambios en la que se sitúa (entre la desaparición del absolutismo y la Revolución francesa) y el carisma de los actores, en especial Mark Damascos -el indio- y la actriz belga Émilie Dequenne, la juventud, frescura y descaro de cuyo personaje simbolizan perfectamente los nuevos y revolucionarios tiempos que habían de venir.
viernes, 15 de junio de 2007
'UNA MUJER DIFÍCIL'
(The door in the floor)
EE. UU. 2004
Dir.: Tod Williams
Int.: Jeff Bridges, Kim Basinger, Jon Foster, Elle Fanning, Mimi Rogers
El inevitable aunque civilizado naufragio de un matrimonio roto por una tragedia familiar imposible de superar, en un equilibrado y notable drama muy parcialmente perjudicado por la caricaturesca visión ofrecida de las consentidas aventuras extraconyugales del marido, chocante con el tono amargo del resto de una película a la que haber mantenido dentro de cauces en exceso academicistas ha impedido convertirla en una obra importante.
Las diferentes formas de afrontar los traumas personales, la reflexión sobre la creación artística (idéntica a la expresada por Scorsese en su episodio de Historias de Nueva York, ''Apuntes del natural'') y la crónica de una iniciación adolescente son algunos temas de este film con elementos argumentales inquietantes (el pasillo de la casa lleno de fotos de los hijos muertos, con la finalidad de mantener viva la llama del dolor) y un cierre imaginativo donde se le ponen imágenes a un título original con el cual nada tiene que ver la desacertada denominación española, que parece culpabilizar a la mujer de los problemas matrimoniales.
Valientes escenas de desnudo a cargo de las veteranas Mimi Rogers (la nunca recordada primera esposa de Tom Cruise) y Kim Basinger, que sale airosa de unas secuencias de seducción a un quinceañero nunca fáciles, felizmente superada su antigua etapa decorativa e instalada desde Extremadamente peligrosa (1993) en una asumida, progresiva y serena madurez que la ha transformado en una actriz aceptable y agradable de ver (ahora ya no únicamente por sus encantos físicos).
EE. UU. 2004
Dir.: Tod Williams
Int.: Jeff Bridges, Kim Basinger, Jon Foster, Elle Fanning, Mimi Rogers
El inevitable aunque civilizado naufragio de un matrimonio roto por una tragedia familiar imposible de superar, en un equilibrado y notable drama muy parcialmente perjudicado por la caricaturesca visión ofrecida de las consentidas aventuras extraconyugales del marido, chocante con el tono amargo del resto de una película a la que haber mantenido dentro de cauces en exceso academicistas ha impedido convertirla en una obra importante.
Las diferentes formas de afrontar los traumas personales, la reflexión sobre la creación artística (idéntica a la expresada por Scorsese en su episodio de Historias de Nueva York, ''Apuntes del natural'') y la crónica de una iniciación adolescente son algunos temas de este film con elementos argumentales inquietantes (el pasillo de la casa lleno de fotos de los hijos muertos, con la finalidad de mantener viva la llama del dolor) y un cierre imaginativo donde se le ponen imágenes a un título original con el cual nada tiene que ver la desacertada denominación española, que parece culpabilizar a la mujer de los problemas matrimoniales.
Valientes escenas de desnudo a cargo de las veteranas Mimi Rogers (la nunca recordada primera esposa de Tom Cruise) y Kim Basinger, que sale airosa de unas secuencias de seducción a un quinceañero nunca fáciles, felizmente superada su antigua etapa decorativa e instalada desde Extremadamente peligrosa (1993) en una asumida, progresiva y serena madurez que la ha transformado en una actriz aceptable y agradable de ver (ahora ya no únicamente por sus encantos físicos).
viernes, 8 de junio de 2007
'SUD EXPRESS'
España. 2005
Dir. y gui.: Chema de la Peña y Gabriel Velázquez
Int.: Pilar Borrego, Javier Delgado, Gerald Morales, Lidia Pinville
A partir del hechizo ejercido sobre la pareja de directores por el tren Lisboa-París a su paso por su ciudad, Salamanca, se estructura un docudrama coral donde se explican seis historias de personas anónimas y grises que tienen en común la soledad vital. Unas vidas cruzadas cuyo hábitat es alguno de los tramos de la ruta del ferrocarril, metáfora del camino hacia un utópico mundo mejor.
Rodada en diecinueve ciudades de tres estados distintos, con total libertad creativa, equipo técnico reducido, actores aficionados y diálogos improvisados desde pautas mínimas, y hablada en español, portugués, euskera, francés y árabe, Sud Express reflexiona sobre la incomunicación y el desapego, ofrece una mirada pesimista sobre la artificiosa unión europea e intenta explorar nuevos horizontes cinematográficos, pero por la manera poco intervencionista y distante de su realización resulta fría y deja indiferente.
Dir. y gui.: Chema de la Peña y Gabriel Velázquez
Int.: Pilar Borrego, Javier Delgado, Gerald Morales, Lidia Pinville
A partir del hechizo ejercido sobre la pareja de directores por el tren Lisboa-París a su paso por su ciudad, Salamanca, se estructura un docudrama coral donde se explican seis historias de personas anónimas y grises que tienen en común la soledad vital. Unas vidas cruzadas cuyo hábitat es alguno de los tramos de la ruta del ferrocarril, metáfora del camino hacia un utópico mundo mejor.
Rodada en diecinueve ciudades de tres estados distintos, con total libertad creativa, equipo técnico reducido, actores aficionados y diálogos improvisados desde pautas mínimas, y hablada en español, portugués, euskera, francés y árabe, Sud Express reflexiona sobre la incomunicación y el desapego, ofrece una mirada pesimista sobre la artificiosa unión europea e intenta explorar nuevos horizontes cinematográficos, pero por la manera poco intervencionista y distante de su realización resulta fría y deja indiferente.
viernes, 1 de junio de 2007
'CATWOMAN'
EE. UU. 2004
Dir.: Pitof
Int.: Halle Berry, Benjamin Bratt, Sharon Stone, Lambert Wilson
Decepcionante cinta de acción. Argumentalmente pobre y con total predominio de los efectos visuales digitales en detrimento de otros componentes del lenguaje cinematográfico, buena parte de los cuales (repetitivos, poco creativos y más cerca del videojuego que del cómic) centrados en los movimientos gatunos de la subyugante protagonista, cuya sola presencia compensa -con creces- la debilidad de un conjunto falto de personalidad y bastante menos inspirado que Vidocq, la anterior y primera realización de Pitof, donde, a pesar de lo experimental, el equilibrio historia-narrativa-efectos especiales funcionaba.
Sin ninguna relación con el germen (no hay referencias al hombre murciélago ni a Gotham City) o la serie homónima de televisión, de Catwoman únicamente despierta interés la magnífica Halle Berry, que consigue expresar de forma sugerente y con nota la dualidad de un personaje (de tímida y sumisa diseñadora gráfica de una importante compañía de cosméticos a sensual superheroína felina, dominante y justiciera) al cual, además, aporta un destacable trabajo corporal de posturas y gestos faciales, embutida en un escaso traje de cuero negro mucho más atrevido que el vestido por Michelle Pfeiffer en Batman vuelve.
Dir.: Pitof
Int.: Halle Berry, Benjamin Bratt, Sharon Stone, Lambert Wilson
Decepcionante cinta de acción. Argumentalmente pobre y con total predominio de los efectos visuales digitales en detrimento de otros componentes del lenguaje cinematográfico, buena parte de los cuales (repetitivos, poco creativos y más cerca del videojuego que del cómic) centrados en los movimientos gatunos de la subyugante protagonista, cuya sola presencia compensa -con creces- la debilidad de un conjunto falto de personalidad y bastante menos inspirado que Vidocq, la anterior y primera realización de Pitof, donde, a pesar de lo experimental, el equilibrio historia-narrativa-efectos especiales funcionaba.
Sin ninguna relación con el germen (no hay referencias al hombre murciélago ni a Gotham City) o la serie homónima de televisión, de Catwoman únicamente despierta interés la magnífica Halle Berry, que consigue expresar de forma sugerente y con nota la dualidad de un personaje (de tímida y sumisa diseñadora gráfica de una importante compañía de cosméticos a sensual superheroína felina, dominante y justiciera) al cual, además, aporta un destacable trabajo corporal de posturas y gestos faciales, embutida en un escaso traje de cuero negro mucho más atrevido que el vestido por Michelle Pfeiffer en Batman vuelve.
viernes, 25 de mayo de 2007
'EL HOMBRE QUE PUDO REINAR'
(The man who would be king)
EE. UU.-Gran Bretaña. 1975
Dir.: John Huston
Int.: Sean Connery, Michael Caine, Christopher Plummer, Saeed Jaffrey, Shakira Caine
Delicioso clásico tardío de aventuras. Con Robin y Marian (1976), también protagonizada por Sean Connery, el canto del cisne de un género que ya había dado lo mejor de sí en décadas precedentes.
Basada en un relato de Rudyard Kipling (que en un gran acierto de guión aparece como un personaje más de la película), cuenta la expedición a finales del siglo XIX de dos antiguos soldados del Imperio británico (Connery y Caine, inmensos) por las inhóspitas tierras del Kafiristán, en el Oriente Próximo, en busca de gloria y fortuna, y donde uno de ellos llegará a ser considerado un dios antes de ser finalmente desenmascarados ("Dioses no; somos ingleses, que es casi lo mismo").
Canto a la amistad irónico y vitalista, del film de Huston se pueden hacer lecturas políticas actuales por la zona en la que se desarrolla la acción, hoy más conflictiva que nunca, y porque habla del choque de civilizaciones y de la facilidad con que el poder corrompe.
EE. UU.-Gran Bretaña. 1975
Dir.: John Huston
Int.: Sean Connery, Michael Caine, Christopher Plummer, Saeed Jaffrey, Shakira Caine
Delicioso clásico tardío de aventuras. Con Robin y Marian (1976), también protagonizada por Sean Connery, el canto del cisne de un género que ya había dado lo mejor de sí en décadas precedentes.
Basada en un relato de Rudyard Kipling (que en un gran acierto de guión aparece como un personaje más de la película), cuenta la expedición a finales del siglo XIX de dos antiguos soldados del Imperio británico (Connery y Caine, inmensos) por las inhóspitas tierras del Kafiristán, en el Oriente Próximo, en busca de gloria y fortuna, y donde uno de ellos llegará a ser considerado un dios antes de ser finalmente desenmascarados ("Dioses no; somos ingleses, que es casi lo mismo").
Canto a la amistad irónico y vitalista, del film de Huston se pueden hacer lecturas políticas actuales por la zona en la que se desarrolla la acción, hoy más conflictiva que nunca, y porque habla del choque de civilizaciones y de la facilidad con que el poder corrompe.
viernes, 18 de mayo de 2007
'BESOS PARA TODOS'
España. 2000
Dir.: Jaime Chávarri
Int.: Emma Suárez, Roberto Hoyas, Eloy Azorín, Iñaki Font, Chusa Barbero, Luis Tosar
En el Cádiz de la reprimida y represiva sociedad española de 1965, tres estudiantes de Medicina comparten chalet con unas desacomplejadas señoritas -que fuman, dicen tacos y tratan de tú a los hombres- con quienes intercambiarán experiencias que les harán cuestionarse sus objetivos en la vida al finalizar el curso académico.
Muy amena comedia generacional trufada de atmosféricas canciones de la época, cuenta con los ingredientes básicos con los que se cocina una buena película: una historia bien escrita y bien contada, refrescantes interpretaciones de sus jóvenes actores y un sentido de la planificación de las escenas raro de ver hoy en día (las secuencias del acto oficial del Régimen en una plaza y, muy especialmente, la del guateque en la casa de los muchachos son mucho más que notables: es Cine).
Film de sombras (los militares, los curas, la Policía, los falangistas, los gobernadores civiles) y luces (la propia de la ciudad, la inocencia de sus juveniles protagonistas, las putas), donde deslumbra la resplandeciente sonrisa de uno de los rostros más bellos del cine español, Pilar López de Ayala, hablando con un acento andaluz sospechosamente idéntico al de Paz Vega.
Dir.: Jaime Chávarri
Int.: Emma Suárez, Roberto Hoyas, Eloy Azorín, Iñaki Font, Chusa Barbero, Luis Tosar
En el Cádiz de la reprimida y represiva sociedad española de 1965, tres estudiantes de Medicina comparten chalet con unas desacomplejadas señoritas -que fuman, dicen tacos y tratan de tú a los hombres- con quienes intercambiarán experiencias que les harán cuestionarse sus objetivos en la vida al finalizar el curso académico.
Muy amena comedia generacional trufada de atmosféricas canciones de la época, cuenta con los ingredientes básicos con los que se cocina una buena película: una historia bien escrita y bien contada, refrescantes interpretaciones de sus jóvenes actores y un sentido de la planificación de las escenas raro de ver hoy en día (las secuencias del acto oficial del Régimen en una plaza y, muy especialmente, la del guateque en la casa de los muchachos son mucho más que notables: es Cine).
Film de sombras (los militares, los curas, la Policía, los falangistas, los gobernadores civiles) y luces (la propia de la ciudad, la inocencia de sus juveniles protagonistas, las putas), donde deslumbra la resplandeciente sonrisa de uno de los rostros más bellos del cine español, Pilar López de Ayala, hablando con un acento andaluz sospechosamente idéntico al de Paz Vega.
jueves, 10 de mayo de 2007
'LA NOCHE MÁS HERMOSA'
España. 1984
Dir.: Manuel Gutiérrez Aragón
Int.: José Sacristán, Fernando Fernán-Gómez, Victoria Abril, Óscar Ladoire, Bibí Andersen, José María Pou, León Klimovsky
Poco afortunada incursión en un género ajeno de un director -que llegó a ser referencia en los años setenta y ochenta, y cuyos estrenos eran citas ineludibles- especializado en un cine hermético y con diferentes niveles de lectura (Sonámbulos, El corazón del bosque, Maravillas, Demonios en el jardín, Feroz...); nada que ver con esta discreta (y corta: una hora y cuarto) comedia de enredo sobre infidelidades, celos y convenios colectivos, en el marco del conflictivo rodaje de un dramático de Don Juan Tenorio en TVE.
Lastrada por su sonido doblado, no combina adecuadamente el tono desenfadado de comedia con el mágico -más caro a su realizador- de la búsqueda por parte de los personajes de su noche más hermosa particular coincidiendo con los días del paso de un cometa (bonita idea, bonito título); habiéndole restado el transcurrir del tiempo el interés que pudo tener en su día más allá de ver un plantel de actores verdaderamente estelar (completado con breves intervenciones de Pep Munné y Juanjo Puigcorbé) o cómo la película juega sin reparos con la ambigüedad sexual de Bibí Andersen interpretándose a sí misma (y que, como detalle curioso, ya había coincidido con Victoria Abril en una nada desdeñable historia de transexualidad filmada por Vicente Aranda, Cambio de sexo, 1977).
Dir.: Manuel Gutiérrez Aragón
Int.: José Sacristán, Fernando Fernán-Gómez, Victoria Abril, Óscar Ladoire, Bibí Andersen, José María Pou, León Klimovsky
Poco afortunada incursión en un género ajeno de un director -que llegó a ser referencia en los años setenta y ochenta, y cuyos estrenos eran citas ineludibles- especializado en un cine hermético y con diferentes niveles de lectura (Sonámbulos, El corazón del bosque, Maravillas, Demonios en el jardín, Feroz...); nada que ver con esta discreta (y corta: una hora y cuarto) comedia de enredo sobre infidelidades, celos y convenios colectivos, en el marco del conflictivo rodaje de un dramático de Don Juan Tenorio en TVE.
Lastrada por su sonido doblado, no combina adecuadamente el tono desenfadado de comedia con el mágico -más caro a su realizador- de la búsqueda por parte de los personajes de su noche más hermosa particular coincidiendo con los días del paso de un cometa (bonita idea, bonito título); habiéndole restado el transcurrir del tiempo el interés que pudo tener en su día más allá de ver un plantel de actores verdaderamente estelar (completado con breves intervenciones de Pep Munné y Juanjo Puigcorbé) o cómo la película juega sin reparos con la ambigüedad sexual de Bibí Andersen interpretándose a sí misma (y que, como detalle curioso, ya había coincidido con Victoria Abril en una nada desdeñable historia de transexualidad filmada por Vicente Aranda, Cambio de sexo, 1977).
viernes, 4 de mayo de 2007
'FUGA DE ALCATRAZ'
(Escape from Alcatraz)
EE. UU. 1979
Dir.: Donald Siegel
Int.: Clint Eastwood, Patrick McGoohan, Robert Blossom, Jack Thibeau, Fred Ward
Drama carcelario con todos los elementos propios del subgénero, inspirado en un caso real de fuga que puso en evidencia la seguridad de la prisión de Alcatraz y motivó poco tiempo después su clausura.
Dirigida con eso que hoy ya no se estila llamado oficio por Donald Siegel (El seductor, Harry el Sucio), amigo y mentor de un Clint Eastwood -entonces aún despreciado por la crítica- que interpretó con su estoicismo habitual a un personaje de quien Fuga de Alcatraz -centrada en los preparativos y en la fuga propiamente dicha- omite toda información previa a su ingreso en el penal (el espectador sólo conoce de él lo que está viendo).
Destacable trabajo de montaje, en un significativo ejemplo del buen cine que todavía se hacía en los años setenta.
EE. UU. 1979
Dir.: Donald Siegel
Int.: Clint Eastwood, Patrick McGoohan, Robert Blossom, Jack Thibeau, Fred Ward
Drama carcelario con todos los elementos propios del subgénero, inspirado en un caso real de fuga que puso en evidencia la seguridad de la prisión de Alcatraz y motivó poco tiempo después su clausura.
Dirigida con eso que hoy ya no se estila llamado oficio por Donald Siegel (El seductor, Harry el Sucio), amigo y mentor de un Clint Eastwood -entonces aún despreciado por la crítica- que interpretó con su estoicismo habitual a un personaje de quien Fuga de Alcatraz -centrada en los preparativos y en la fuga propiamente dicha- omite toda información previa a su ingreso en el penal (el espectador sólo conoce de él lo que está viendo).
Destacable trabajo de montaje, en un significativo ejemplo del buen cine que todavía se hacía en los años setenta.
viernes, 27 de abril de 2007
'CONSEJERA MATRIMONIAL'
(Good advice)
EE. UU. 2001
Dir.: Steve Rash
Int.: Charlie Sheen, Angie Harmon, Denise Richards, Jon Lovitz, Estelle Harris
Algunos buenos momentos y otros tantos diálogos agudos le sirven para cumplir con su única pretensión de hacer pasar un buen rato a esta convencional comedia sobre un despreciable agente de bolsa que, tras ser despedido profesional y sentimentalmente, logra redimirse suplantando a su ex novia en el consultorio femenino de aquélla en un diario.
En una muy divertida secuencia, la hoy prácticamente olvidada Rosanna Arquette enseña lo convincentes que pueden llegar a ser unos músculos vaginales bien entrenados.
EE. UU. 2001
Dir.: Steve Rash
Int.: Charlie Sheen, Angie Harmon, Denise Richards, Jon Lovitz, Estelle Harris
Algunos buenos momentos y otros tantos diálogos agudos le sirven para cumplir con su única pretensión de hacer pasar un buen rato a esta convencional comedia sobre un despreciable agente de bolsa que, tras ser despedido profesional y sentimentalmente, logra redimirse suplantando a su ex novia en el consultorio femenino de aquélla en un diario.
En una muy divertida secuencia, la hoy prácticamente olvidada Rosanna Arquette enseña lo convincentes que pueden llegar a ser unos músculos vaginales bien entrenados.
viernes, 20 de abril de 2007
'COSAS QUE HACEN QUE LA VIDA VALGA LA PENA'
España. 2004
Dir.: Manuel Gómez Pereira
Int.: Ana Belén, Eduard Fernández, Rosario Pardo, José Sacristán, María Pujalte
Comedia sentimental (menos ambiciosa de lo acostumbrado por el director de Salsa rosa, Todos los hombres sois iguales o El amor perjudica seriamente la salud, y escrita por sus guionistas habituales, Yolanda García Serrano y Joaquín Oristrell) protagonizada por personajes de carne y hueso poco glamurosos: un parado ex alcohólico recién salido de una depresión y una trabajadora de una oficina de empleo divorciada, ambos con la autoestima tocada por antiguas heridas que condicionan su predisposición a entablar nuevas relaciones.
Ana Belén (mucho mejor de lo que suele: menos afectada, nada diva) y Eduard Fernández (con su regular solvencia) confieren una credibilidad nada sencilla de presuponerle a la pareja que forman en esta película optimista y realista a la vez; de escasa hora y media de metraje; con un uso excesivo de la voz en off a través de la cual los personajes se explican; que introduce con calzador la testimonial presencia de dos conocidos profesionales de la radio y deja como anecdóticos algunos aspectos del guión, poco desarrollados, susceptibles de ofrecer más juego: el papel de José Sacristán y el novio chino de la ex mujer del protagonista.
Dir.: Manuel Gómez Pereira
Int.: Ana Belén, Eduard Fernández, Rosario Pardo, José Sacristán, María Pujalte
Comedia sentimental (menos ambiciosa de lo acostumbrado por el director de Salsa rosa, Todos los hombres sois iguales o El amor perjudica seriamente la salud, y escrita por sus guionistas habituales, Yolanda García Serrano y Joaquín Oristrell) protagonizada por personajes de carne y hueso poco glamurosos: un parado ex alcohólico recién salido de una depresión y una trabajadora de una oficina de empleo divorciada, ambos con la autoestima tocada por antiguas heridas que condicionan su predisposición a entablar nuevas relaciones.
Ana Belén (mucho mejor de lo que suele: menos afectada, nada diva) y Eduard Fernández (con su regular solvencia) confieren una credibilidad nada sencilla de presuponerle a la pareja que forman en esta película optimista y realista a la vez; de escasa hora y media de metraje; con un uso excesivo de la voz en off a través de la cual los personajes se explican; que introduce con calzador la testimonial presencia de dos conocidos profesionales de la radio y deja como anecdóticos algunos aspectos del guión, poco desarrollados, susceptibles de ofrecer más juego: el papel de José Sacristán y el novio chino de la ex mujer del protagonista.
viernes, 30 de marzo de 2007
Y AHORA ALGO COMPLETAMENTE DIFERENTE (O NO)
Visito la web (http://www.ibizaiff.com/) del festival de cine a celebrar en las Pitiusas del 29 de mayo al 7 de junio próximos. A la espera del día señalado me entretengo preguntándome si Ibiza tiene público potencial para acudir en número suficientemente satisfactorio a todos los actos programados. El cinéfilo militante es una minoría minoritaria, el espectador-dominguero estará más pendiente de disfrutar del buen tiempo... ¿Cuál será la respuesta del respetable? ¿Será un festival de, con y para ingleses? ¿Acaso una actividad paralela de alguna/s discoteca/s? Me hago preguntas, pero sólo el viento me traerá las respuestas.
La prensa publica los mismos tópicos de siempre, de anteriores fracasados proyectos: que si Ibiza "es uno de los mejores lugares del mundo para celebrar un festival de cine" (?); que será un "escaparate magnífico"; que servirá para "promocionar la imagen"; que será una de las "grandes bazas para diversificar la oferta y ampliar la temporada turística". Es un festival de cine pero patrocinadores, políticos y medios de comunicación no hablan de películas o del interés artístico del certamen, sino de un supuesto indirecto beneficio turístico. Me temo lo peor, como dijo Joaquín Sabina cuando le preguntaron por el enfado de la ex presentadora del Telediario por lo del chiste de la fulana-funambulista.
Pero no deben preocuparse los hoteleros, constructores, políticos transmutados en maestros de obras y demás interesados (alto interés el suyo, ciertamente) en el "progreso" y la "seguridad" de la isla, porque el Ibiza and Formentera International Film Festival alcanzará sus objetivos. Si se fijan bien, ya parecen adivinarse en el horizonte las masas de turistas con posibles que desde ahora mismo acudirán a veranear gracias al efecto llamada cinematográfico. Serán tantos que después no quedará más remedio que construir más hoteles, puertos deportivos, paseos marítimos, campos de golf, carreteras desdobladas-autovías-autopistas-caminos asfaltados e intersecciones (quédense con este último concepto, nos lo vamos a encontrar en un futuro próximo. En un futuro imperfecto, más bien). Como murmuró el coronel Kurtz en Apocalypse now momentos antes del final de su autogestión en la frontera de Camboya: "El horror... el horror".
Y después les pasaremos el éxito instantáneo por la cara a Cannes, a Venecia, a los Oscar... Y a Peñíscola y Alfaz del Pi, que a pesar de no ser unas marcas tan valoradas comercialmente como Ibiza (allí no se cuece en verano el ruido después padecido en las discotecas de Europa en invierno, ni tampoco soportan nuestra densidad por m2 de pintores-poetas-artistas-polifacéticos venidos de fuera en busca del reconocimiento personal no encontrado en otras latitudes más ilustradas), desde hace más de quince años organizan unos festivales de cine pequeños que han logrado consolidarse gracias a unas programaciones imaginativas que anualmente encuentran una gran acogida entre una clientela fiel, agradecida por lo razonable, cercano y popular de unas propuestas -incluso las complementarias- harto interesantes. Alfaz del Pi resume así el secreto de su éxito: ''cine-baño-horchata''. Simple y eficaz como la sopa de ajo, y además con sabor mediterráneo. Pero a nuestra ignorancia de neocatetos cosmopolitamente provincianos le deslumbra la cocina internacional. Compartimos con los valencianos el mismo sol, mar y cielo azul, pero ellos carecen de nuestra "magia" y "energía". Y tampoco parecen necesitarlas demasiado para que les vaya bien, también es verdad.
Como ha dicho uno de los padrinos del nuevo festival, Terry Gilliam, y a uno de los miembros del arrollador Monty Python's flying circus no seré yo quien le desmienta, "Ibiza tiene una atmósfera especial para hablar de cine". Incontestable. El aire de la isla, debido a la enorme producción de hierbas aromáticas aquí consumidas, está impregnado de un agradable perfume gracias al cual a este cronista -que no fuma ni cigarrillos de menta- a veces le da por reír sin saber exactamente de qué.
La prensa publica los mismos tópicos de siempre, de anteriores fracasados proyectos: que si Ibiza "es uno de los mejores lugares del mundo para celebrar un festival de cine" (?); que será un "escaparate magnífico"; que servirá para "promocionar la imagen"; que será una de las "grandes bazas para diversificar la oferta y ampliar la temporada turística". Es un festival de cine pero patrocinadores, políticos y medios de comunicación no hablan de películas o del interés artístico del certamen, sino de un supuesto indirecto beneficio turístico. Me temo lo peor, como dijo Joaquín Sabina cuando le preguntaron por el enfado de la ex presentadora del Telediario por lo del chiste de la fulana-funambulista.
Pero no deben preocuparse los hoteleros, constructores, políticos transmutados en maestros de obras y demás interesados (alto interés el suyo, ciertamente) en el "progreso" y la "seguridad" de la isla, porque el Ibiza and Formentera International Film Festival alcanzará sus objetivos. Si se fijan bien, ya parecen adivinarse en el horizonte las masas de turistas con posibles que desde ahora mismo acudirán a veranear gracias al efecto llamada cinematográfico. Serán tantos que después no quedará más remedio que construir más hoteles, puertos deportivos, paseos marítimos, campos de golf, carreteras desdobladas-autovías-autopistas-caminos asfaltados e intersecciones (quédense con este último concepto, nos lo vamos a encontrar en un futuro próximo. En un futuro imperfecto, más bien). Como murmuró el coronel Kurtz en Apocalypse now momentos antes del final de su autogestión en la frontera de Camboya: "El horror... el horror".
Y después les pasaremos el éxito instantáneo por la cara a Cannes, a Venecia, a los Oscar... Y a Peñíscola y Alfaz del Pi, que a pesar de no ser unas marcas tan valoradas comercialmente como Ibiza (allí no se cuece en verano el ruido después padecido en las discotecas de Europa en invierno, ni tampoco soportan nuestra densidad por m2 de pintores-poetas-artistas-polifacéticos venidos de fuera en busca del reconocimiento personal no encontrado en otras latitudes más ilustradas), desde hace más de quince años organizan unos festivales de cine pequeños que han logrado consolidarse gracias a unas programaciones imaginativas que anualmente encuentran una gran acogida entre una clientela fiel, agradecida por lo razonable, cercano y popular de unas propuestas -incluso las complementarias- harto interesantes. Alfaz del Pi resume así el secreto de su éxito: ''cine-baño-horchata''. Simple y eficaz como la sopa de ajo, y además con sabor mediterráneo. Pero a nuestra ignorancia de neocatetos cosmopolitamente provincianos le deslumbra la cocina internacional. Compartimos con los valencianos el mismo sol, mar y cielo azul, pero ellos carecen de nuestra "magia" y "energía". Y tampoco parecen necesitarlas demasiado para que les vaya bien, también es verdad.
Como ha dicho uno de los padrinos del nuevo festival, Terry Gilliam, y a uno de los miembros del arrollador Monty Python's flying circus no seré yo quien le desmienta, "Ibiza tiene una atmósfera especial para hablar de cine". Incontestable. El aire de la isla, debido a la enorme producción de hierbas aromáticas aquí consumidas, está impregnado de un agradable perfume gracias al cual a este cronista -que no fuma ni cigarrillos de menta- a veces le da por reír sin saber exactamente de qué.
viernes, 23 de marzo de 2007
'Y ENTONCES LLEGÓ ELLA'
(Along came Polly)
EE. UU. 2004
Dir.: John Hamburg
Int.: Ben Stiller, Jennifer Aniston, Philip Seymour Hoffman, Debra Messing, Bryan Brown, Alec Baldwin
Prod.: Danny DeVito, Michael Shamberg, Stacey Sher
Comedia sustentada en la comicidad de Ben Stiller (buscando reeditar el éxito comercial de Los padres de ella y Zoolander, escritas como ésta, que además ha dirigido, por John Hamburg) incorporando a un agente de seguros que, engañado por su esposa durante la luna de miel, intenta reconducir su vida junto a una impredecible antigua compañera de colegio que le hará replantearse sus planificados esquemas (la sosita Jennifer Aniston, conocida actriz de series infantiloides de televisión e irrelevante trayectoria cinematográfica).
Pulcra factura técnica, como cabe esperar, y divertida, aunque repite una fórmula archiconocida y con tendencia al rápido desgaste.
EE. UU. 2004
Dir.: John Hamburg
Int.: Ben Stiller, Jennifer Aniston, Philip Seymour Hoffman, Debra Messing, Bryan Brown, Alec Baldwin
Prod.: Danny DeVito, Michael Shamberg, Stacey Sher
Comedia sustentada en la comicidad de Ben Stiller (buscando reeditar el éxito comercial de Los padres de ella y Zoolander, escritas como ésta, que además ha dirigido, por John Hamburg) incorporando a un agente de seguros que, engañado por su esposa durante la luna de miel, intenta reconducir su vida junto a una impredecible antigua compañera de colegio que le hará replantearse sus planificados esquemas (la sosita Jennifer Aniston, conocida actriz de series infantiloides de televisión e irrelevante trayectoria cinematográfica).
Pulcra factura técnica, como cabe esperar, y divertida, aunque repite una fórmula archiconocida y con tendencia al rápido desgaste.
viernes, 16 de marzo de 2007
APUNTES DEL NATURAL
ALICATADAS. En el edulcorado Corazón, corazón (TVE1) felicitan a Sara Montiel al cumplir 79 años. Retirada de casi todo, Sarita confiesa haber dejado de fumar. No más puros en la boca. ¿No más novios? Cristina García Ramos admite encontrarla "guapa" y le pregunta: "¿Cuál es el secreto?". Pues el mismo que compartís las dos, querida Cristina: lo bien que os sientan los aires del quirófano.
PODEROSO CABALLERO. La viuda de José Luis Coll acude a ¿Dónde estás, corazón? (Antena 3) escasos tres días después de la muerte del humorista. Con el cuerpo del difunto todavía caliente, podría decirse; pero no, porque fue incinerado. Incomoda verla, y produce vergüenza ajena la escasa oposición encontrada por los buitres que revolotean en busca de la presa que les proporcione las vísceras más apetecibles.
LA TETA Y LA FREGONA. En Sorpresa, ¡sorpresa! (Antena 3) se vive un momento de los que merecen pasar a la historia del absurdo televisivo. Con el ubicuo pavo real Boris Izaguirre de testigo, Isabel Gemio regala a Naomi Campbell una fregona, ante la total sorpresa de la top model, ignorante de la existencia (y utilidad) de semejante utensilio. La Gemio le pone en antecedentes sobre el invento que, según le aclara, a la mujer "la liberó de las rodillas" y terminan haciéndole una demostración práctica del uso. Resultó muy divertido, quizá no premeditadamente. Y edificante. Porque a partir del 19 de marzo la megamodelo deberá fregar durante cinco días los suelos del Departamento de Limpieza de Nueva York como castigo-terapia impuesto por un tribunal por haber golpeado con un móvil a una asistenta que no le encontraba unos pantalones vaqueros. ¡Cómo está el servicio!...
La Campbell (36 años; ni un solo proyecto de arruga en su cara; 1,77; 86-60-87; la confirmación de que Dios existe y está entre nosotros), acostumbrada a toda clase de tinglados y con terrible fama de insoportable y caprichosa, está simpática y participativa. Y luce un escote palabra de honor que acaba por cumplir lo anunciado desde hacía largo rato, dejando al descubierto (sorpresa, ¡sorpresa!) el pecho izquierdo, del que sólo su felina reacción y la impericia del realizador impedirán al espectador su epifánica visión. El instante devuelve a la memoria el recuerdo de la hoy completamente olvidada Sabrina Salerno. Naomi y Sabrina. Dos tetas (cada una la suya) catódicas. Dos formas de desenvolverse. Sofisticación y vulgaridad. Erotismo y pornografía.
PASIÓN TURCA. Descanso del partido de baloncesto entre el Efes Pilsen de Estambul y el Barça (TVE2). Los jugadores continúan en el vestuario pero el showtime está en la grada. El realizador se recrea (y recrea, y recrea, y recrea...) de manera sorprendentemente desinhibida en una seguidora turca que, al ritmo de la música y con el videomarcador del pabellón como monitor, se explaya en una felizmente prolongada serie de desenfrenados movimientos pélvicos (''I love this game!''). Un país con ciudadanos capaces de hacer aquello no puede ser considerado una amenaza por el resto de Europa. El ingreso de Turquía en la Unión Europea, ¡ya!, pero la imagen de la convulsa aficionada también debería pasar a formar parte del resumen de las mejores jugadas de la temporada.
PODEROSO CABALLERO. La viuda de José Luis Coll acude a ¿Dónde estás, corazón? (Antena 3) escasos tres días después de la muerte del humorista. Con el cuerpo del difunto todavía caliente, podría decirse; pero no, porque fue incinerado. Incomoda verla, y produce vergüenza ajena la escasa oposición encontrada por los buitres que revolotean en busca de la presa que les proporcione las vísceras más apetecibles.
LA TETA Y LA FREGONA. En Sorpresa, ¡sorpresa! (Antena 3) se vive un momento de los que merecen pasar a la historia del absurdo televisivo. Con el ubicuo pavo real Boris Izaguirre de testigo, Isabel Gemio regala a Naomi Campbell una fregona, ante la total sorpresa de la top model, ignorante de la existencia (y utilidad) de semejante utensilio. La Gemio le pone en antecedentes sobre el invento que, según le aclara, a la mujer "la liberó de las rodillas" y terminan haciéndole una demostración práctica del uso. Resultó muy divertido, quizá no premeditadamente. Y edificante. Porque a partir del 19 de marzo la megamodelo deberá fregar durante cinco días los suelos del Departamento de Limpieza de Nueva York como castigo-terapia impuesto por un tribunal por haber golpeado con un móvil a una asistenta que no le encontraba unos pantalones vaqueros. ¡Cómo está el servicio!...
La Campbell (36 años; ni un solo proyecto de arruga en su cara; 1,77; 86-60-87; la confirmación de que Dios existe y está entre nosotros), acostumbrada a toda clase de tinglados y con terrible fama de insoportable y caprichosa, está simpática y participativa. Y luce un escote palabra de honor que acaba por cumplir lo anunciado desde hacía largo rato, dejando al descubierto (sorpresa, ¡sorpresa!) el pecho izquierdo, del que sólo su felina reacción y la impericia del realizador impedirán al espectador su epifánica visión. El instante devuelve a la memoria el recuerdo de la hoy completamente olvidada Sabrina Salerno. Naomi y Sabrina. Dos tetas (cada una la suya) catódicas. Dos formas de desenvolverse. Sofisticación y vulgaridad. Erotismo y pornografía.
PASIÓN TURCA. Descanso del partido de baloncesto entre el Efes Pilsen de Estambul y el Barça (TVE2). Los jugadores continúan en el vestuario pero el showtime está en la grada. El realizador se recrea (y recrea, y recrea, y recrea...) de manera sorprendentemente desinhibida en una seguidora turca que, al ritmo de la música y con el videomarcador del pabellón como monitor, se explaya en una felizmente prolongada serie de desenfrenados movimientos pélvicos (''I love this game!''). Un país con ciudadanos capaces de hacer aquello no puede ser considerado una amenaza por el resto de Europa. El ingreso de Turquía en la Unión Europea, ¡ya!, pero la imagen de la convulsa aficionada también debería pasar a formar parte del resumen de las mejores jugadas de la temporada.
viernes, 9 de marzo de 2007
HIJOS DE TIP Y COLL
El martes pasado Hora cero (TVE1) estuvo dedicado a la memoria de José Luis Coll. Fue un programa hecho a contrarreloj -circunstancias obligaban-, con una primera parte donde se sucedieron imágenes de diferentes épocas del delirante dúo que hizo de la lógica del absurdo surrealismo de alta escuela, información biográfica del finado y opiniones (demasiado pobres de contenido) de diversos colegas de la profesión. Quedó claro que, según un reiterativo Josema Yuste, Coll podía morirse tranquilo "porque había triunfado en la vida profesional y privada"; Arévalo no pudo evitar escapársele el adjetivo "raro" para definir el humor de la iconoclasta pareja, acompañándolo de un gesto que evidenciaba no eran su plato preferido; Pedro Ruiz puso su trascendencia habitual, y sólo tuvo interés alguna anécdota contada por el sobrino de Tip y ex mánager de ambos.
A lo largo del espacio se insistió en la idea de que el humor de Tip y Coll era "inteligente", aunque nadie explicó por qué ni en qué consistía. Dando vueltas sobre el mismo círculo y después de varias bien surtidas pausas publicitarias, a la 1:30 h de la madrugada, cuando ya se llevaba una hora y media de programa, les dio por rememorar -en profundidad, además- la muerte de Tip (en 1999). Como el día siguiente era laborable, quien a esa hora todavía estaba resistiendo a la espera de ver uno de los viejos (plenamente vigentes, intuyo) episodios que de El show de Tip y Coll iba a emitirse acabó por claudicar.
De Hora cero quedó, eso sí, una frase nada tranquilizadora dicha por alguien para explicar la influencia de aquella disparatada pareja en los humoristas actuales: "Cruz y Raya y Los Morancos son hijos de Tip y Coll". La explicación a lo cual se encontraría en esos estudios científicos que no hace mucho alertaban sobre el progresivo deterioro de la calidad de los espermatozoides españoles.
A lo largo del espacio se insistió en la idea de que el humor de Tip y Coll era "inteligente", aunque nadie explicó por qué ni en qué consistía. Dando vueltas sobre el mismo círculo y después de varias bien surtidas pausas publicitarias, a la 1:30 h de la madrugada, cuando ya se llevaba una hora y media de programa, les dio por rememorar -en profundidad, además- la muerte de Tip (en 1999). Como el día siguiente era laborable, quien a esa hora todavía estaba resistiendo a la espera de ver uno de los viejos (plenamente vigentes, intuyo) episodios que de El show de Tip y Coll iba a emitirse acabó por claudicar.
De Hora cero quedó, eso sí, una frase nada tranquilizadora dicha por alguien para explicar la influencia de aquella disparatada pareja en los humoristas actuales: "Cruz y Raya y Los Morancos son hijos de Tip y Coll". La explicación a lo cual se encontraría en esos estudios científicos que no hace mucho alertaban sobre el progresivo deterioro de la calidad de los espermatozoides españoles.
viernes, 2 de marzo de 2007
QUINTERO Y LOS ESCAPES DE GAS 'BUTANITO'
Quién les iba a decir, cuando compartían franja horaria y eran las estrellas intocables de la radio nocturna, que veintitantos años después se verían envueltos -revueltos- en un episodio de ¿censura? por un quítame allá unos insultos que, según la dirección del ente público televisivo, el otrora azote de dirigentes deportivos habría proferido hacia terceros, cuartos y quintos en La noche de Quintero (La 1).
La libertad de expresión, como en los viejos tiempos, nuevamente puesta en boca de José María García -su mujer es catalana y se llama Montserrat-, él que tan particular interpretación siempre hizo de la misma y de la que con su discutible estilo periodístico se aprovechó hasta acabar convertido no sólo en un fenómeno social, sino en un poder fáctico en sí mismo. Entre otras habilidades suyas, rodearse de un halo de victimismo con el que ha ido presentándose como un Quijote en lucha permanente contra los poderosos molinos siempre prestos a silenciarle.
A Quintero, colocado en una situación incómoda, es la segunda vez que TVE le impide emitir una entrevista (Ynestrillas fue el primer caso, la temporada pasada) y no debe ser fácil pasear por la calle con cara de dejarse meter mano en el programa (aunque las cláusulas del contrato contemplen esta posibilidad). Presentar la renuncia hubiera sido cool, un gesto apropiadamente romántico a la vez que insólito, pero las razones para no hacerlo esgrimidas el pasado martes (no enviar a sus colaboradores al desempleo ni dejar huérfanos a los espectadores) sonaron demasiado prosaicas. Malos tiempos para la lírica, incluso en La colina.
Sigo la pista de Jesús Quintero desde Tres a las tres, un magazine de sobremesa junto a Cristina García Ramos y Pepe Ferrer, antes de que se inventara el personaje del Loco en Para mayores sin reparos -también en RNE1-, que "desde el Guadalquivir de las estrellas" revolucionó las madrugadas radiofónicas de la primera mitad de la década de los ochenta, transformándolas en refugio para corazones solitarios bajo el cielo protector de la música de Leonard Cohen o Pink Floyd. Muerta la magia de la radio a manos de la caja tonta, me cuesta reconocer el espíritu original en su regreso a la tele pública estatal. Le perjudican una inadecuada ubicación en la parrilla (en La 2, a altas horas y sin presiones de share sería un programa de culto, ad aeternum), la obligada desaparición de todo atrezzo atmosférico prohibido (el tabaco, vaya), la ausencia de sus característicos prolongados silencios (la televisión actual no respeta los tiempos muertos ni en los partidos de baloncesto) y que las entrevistas no son tales sino fragmentos (fragmentados, además) de ellas, con lo que el programa tiene la impronta de un grandes éxitos. La noche de Quintero es un recopilatorio, un resumen, un final de carrera, una recreación de algo que un día existió.
La libertad de expresión, como en los viejos tiempos, nuevamente puesta en boca de José María García -su mujer es catalana y se llama Montserrat-, él que tan particular interpretación siempre hizo de la misma y de la que con su discutible estilo periodístico se aprovechó hasta acabar convertido no sólo en un fenómeno social, sino en un poder fáctico en sí mismo. Entre otras habilidades suyas, rodearse de un halo de victimismo con el que ha ido presentándose como un Quijote en lucha permanente contra los poderosos molinos siempre prestos a silenciarle.
A Quintero, colocado en una situación incómoda, es la segunda vez que TVE le impide emitir una entrevista (Ynestrillas fue el primer caso, la temporada pasada) y no debe ser fácil pasear por la calle con cara de dejarse meter mano en el programa (aunque las cláusulas del contrato contemplen esta posibilidad). Presentar la renuncia hubiera sido cool, un gesto apropiadamente romántico a la vez que insólito, pero las razones para no hacerlo esgrimidas el pasado martes (no enviar a sus colaboradores al desempleo ni dejar huérfanos a los espectadores) sonaron demasiado prosaicas. Malos tiempos para la lírica, incluso en La colina.
Sigo la pista de Jesús Quintero desde Tres a las tres, un magazine de sobremesa junto a Cristina García Ramos y Pepe Ferrer, antes de que se inventara el personaje del Loco en Para mayores sin reparos -también en RNE1-, que "desde el Guadalquivir de las estrellas" revolucionó las madrugadas radiofónicas de la primera mitad de la década de los ochenta, transformándolas en refugio para corazones solitarios bajo el cielo protector de la música de Leonard Cohen o Pink Floyd. Muerta la magia de la radio a manos de la caja tonta, me cuesta reconocer el espíritu original en su regreso a la tele pública estatal. Le perjudican una inadecuada ubicación en la parrilla (en La 2, a altas horas y sin presiones de share sería un programa de culto, ad aeternum), la obligada desaparición de todo atrezzo atmosférico prohibido (el tabaco, vaya), la ausencia de sus característicos prolongados silencios (la televisión actual no respeta los tiempos muertos ni en los partidos de baloncesto) y que las entrevistas no son tales sino fragmentos (fragmentados, además) de ellas, con lo que el programa tiene la impronta de un grandes éxitos. La noche de Quintero es un recopilatorio, un resumen, un final de carrera, una recreación de algo que un día existió.
'CONOCIENDO A JULIA'
(Being Julia)
Canadá-EE. UU.-Gran Bretaña-Hungría. 2004
Dir.: István Szabó
Int.: Annette Bening, Jeremy Irons, Shaun Evans, Bruce Greenwood, Lucy Punch, Michael Gambon, Leigh Lawson
Anodina e impersonal adaptación del húngaro István Szabó (Mephisto) de un texto original de William Somerset Maugham, con Annette Bening (muy venida a menos desde su retirada para hacerle hijos a Warren Beatty) interpretando a una famosa artista de teatro que, aburrida de su monótona vida matrimonial y profesional, encuentra entretenimiento y reactivación a través de la compañía de un joven amante que no dudará en dejarla por una muchacha de su edad, aspirante a actriz y sobre la que recaerá la venganza de la diva.
Canadá-EE. UU.-Gran Bretaña-Hungría. 2004
Dir.: István Szabó
Int.: Annette Bening, Jeremy Irons, Shaun Evans, Bruce Greenwood, Lucy Punch, Michael Gambon, Leigh Lawson
Anodina e impersonal adaptación del húngaro István Szabó (Mephisto) de un texto original de William Somerset Maugham, con Annette Bening (muy venida a menos desde su retirada para hacerle hijos a Warren Beatty) interpretando a una famosa artista de teatro que, aburrida de su monótona vida matrimonial y profesional, encuentra entretenimiento y reactivación a través de la compañía de un joven amante que no dudará en dejarla por una muchacha de su edad, aspirante a actriz y sobre la que recaerá la venganza de la diva.
viernes, 23 de febrero de 2007
'WHISKY'
Uruguay-Argentina-España-Alemania. 2003
Dir. y gui.: Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella
Int.: Andrés Pazos, Mirella Pascual, Jorge Bolani
El maduro propietario de un obsoleto y destartalado taller de confección de medias propone a la encargada del establecimiento fingirse su esposa durante la inoportuna visita de su hermano -residente en el extranjero, triunfador en la vida privada y profesional-, ante quien no quiere presentarse como la persona desilusionada, frustrada y solitaria que es.
Gratificante muestra de la desconocida cinematografía uruguaya. Una gran película hecha con los elementos mínimos, los diálogos justos (en número e intención), melancólica, triste pero con sentido del humor (aunque amargo y absurdo), sin concesiones a la comercialidad mal entendida, con unos actores en estado de gracia y extraordinaria capacidad de observación de las miserias humanas por parte de su joven pareja de directores-guionistas, uno de los cuales (Juan Pablo Rebella) se suicidó en el año 2006 a la edad de 32 años.
Dir. y gui.: Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella
Int.: Andrés Pazos, Mirella Pascual, Jorge Bolani
El maduro propietario de un obsoleto y destartalado taller de confección de medias propone a la encargada del establecimiento fingirse su esposa durante la inoportuna visita de su hermano -residente en el extranjero, triunfador en la vida privada y profesional-, ante quien no quiere presentarse como la persona desilusionada, frustrada y solitaria que es.
Gratificante muestra de la desconocida cinematografía uruguaya. Una gran película hecha con los elementos mínimos, los diálogos justos (en número e intención), melancólica, triste pero con sentido del humor (aunque amargo y absurdo), sin concesiones a la comercialidad mal entendida, con unos actores en estado de gracia y extraordinaria capacidad de observación de las miserias humanas por parte de su joven pareja de directores-guionistas, uno de los cuales (Juan Pablo Rebella) se suicidó en el año 2006 a la edad de 32 años.
'SÍ QUIERO, PERO NO QUIERO'
( I do (but I don't) )
Canadá. 2004
Dir.: Kelly Makin
Int.: Denise Richards, Dean Cain, Karen Cliche
Poco destacada comedia llamada a rellenar las tardes de los domingos en televisión, acerca de una asesora de bodas que se enamora de un hombre de quien ignora se trata del futuro marido de la clienta para la cual organiza la ceremonia de su enlace matrimonial.
Como en todas sus películas, a excepción de Starship troopers, Denise Richards parece recién salida de un anuncio publicitario (es indiferente si de champú, laca, dentífrico...).
Canadá. 2004
Dir.: Kelly Makin
Int.: Denise Richards, Dean Cain, Karen Cliche
Poco destacada comedia llamada a rellenar las tardes de los domingos en televisión, acerca de una asesora de bodas que se enamora de un hombre de quien ignora se trata del futuro marido de la clienta para la cual organiza la ceremonia de su enlace matrimonial.
Como en todas sus películas, a excepción de Starship troopers, Denise Richards parece recién salida de un anuncio publicitario (es indiferente si de champú, laca, dentífrico...).
viernes, 16 de febrero de 2007
'MEJOR... IMPOSIBLE'
(As good as it gets)
EE. UU. 1997
Dir.: James L. Brooks
Int.: Jack Nicholson, Helen Hunt, Greg Kinnear, Cuba Gooding jr.
Un escritor misántropo y maniático debido a un trastorno obsesivo compulsivo (muy bien recreado para entender en qué consiste la enfermedad, por cierto) le sirve a Jack Nicholson para justificar -¡por una vez!- su acostumbrado numerito histriónico, en una comedia dramática que habla del valor de las relaciones sociales.
Sendos Oscar para la pareja protagonista, entre la cual fluyó una inesperada química, por sus agradecidos papeles: ella, una agobiada camarera madre soltera de un hijo enfermo; él, un exitoso autor de novela rosa (que preguntado por la razón de su perfecto conocimiento de la mentalidad femenina responde: "Pienso en un hombre y le quito todo el juicio y la responsabilidad").
Atención a la fugaz (pero acreditada) presencia de Todd Solondz (Happiness) como pasajero importunado en un autobús por la televisiva Helen Hunt, auténtica revelación de esta película de arranque grato pero cuya inspiración va decayendo a medida que avanza su excesivo metraje (139 m), salvada del naufragio por el carisma de los actores.
EE. UU. 1997
Dir.: James L. Brooks
Int.: Jack Nicholson, Helen Hunt, Greg Kinnear, Cuba Gooding jr.
Un escritor misántropo y maniático debido a un trastorno obsesivo compulsivo (muy bien recreado para entender en qué consiste la enfermedad, por cierto) le sirve a Jack Nicholson para justificar -¡por una vez!- su acostumbrado numerito histriónico, en una comedia dramática que habla del valor de las relaciones sociales.
Sendos Oscar para la pareja protagonista, entre la cual fluyó una inesperada química, por sus agradecidos papeles: ella, una agobiada camarera madre soltera de un hijo enfermo; él, un exitoso autor de novela rosa (que preguntado por la razón de su perfecto conocimiento de la mentalidad femenina responde: "Pienso en un hombre y le quito todo el juicio y la responsabilidad").
Atención a la fugaz (pero acreditada) presencia de Todd Solondz (Happiness) como pasajero importunado en un autobús por la televisiva Helen Hunt, auténtica revelación de esta película de arranque grato pero cuya inspiración va decayendo a medida que avanza su excesivo metraje (139 m), salvada del naufragio por el carisma de los actores.
viernes, 9 de febrero de 2007
'DESEOS HUMANOS'
(Human desire)
EE. UU. 1954
Dir.: Fritz Lang
Int.: Glenn Ford, Gloria Grahame, Broderick Crawford, Edgar Buchanan
Remake del film de Jean Renoir La bête humaine (1938), en el que una mujer seduce a un joven ferroviario -recién regresado de la guerra de Corea- para que mate a su marido y de esa forma librarse de las pruebas incriminatorias en el asesinato, cometido por aquél en el pasado, de un antiguo amante.
Sólido melodrama protagonizado por la misma pareja utilizada por Lang un año antes en Los sobornados, con mención especial para el siempre brillante pero nunca suficientemente loado Glenn Ford.
Premonitoria frase la que el abofeteador de Gildas dice a la hija de su compañero de trabajo (Edgar Buchanan, con quien en 1971 haría la serie de televisión Sam Cade), al verla vestida con el kimono acabado de regalarle: "Pareces una geisha de La Casa de Té de la Luna Llena". Dos años después de Deseos humanos Glenn Ford compartirá una película de título casi idéntico con Marlon Brando haciendo de japonés.
EE. UU. 1954
Dir.: Fritz Lang
Int.: Glenn Ford, Gloria Grahame, Broderick Crawford, Edgar Buchanan
Remake del film de Jean Renoir La bête humaine (1938), en el que una mujer seduce a un joven ferroviario -recién regresado de la guerra de Corea- para que mate a su marido y de esa forma librarse de las pruebas incriminatorias en el asesinato, cometido por aquél en el pasado, de un antiguo amante.
Sólido melodrama protagonizado por la misma pareja utilizada por Lang un año antes en Los sobornados, con mención especial para el siempre brillante pero nunca suficientemente loado Glenn Ford.
Premonitoria frase la que el abofeteador de Gildas dice a la hija de su compañero de trabajo (Edgar Buchanan, con quien en 1971 haría la serie de televisión Sam Cade), al verla vestida con el kimono acabado de regalarle: "Pareces una geisha de La Casa de Té de la Luna Llena". Dos años después de Deseos humanos Glenn Ford compartirá una película de título casi idéntico con Marlon Brando haciendo de japonés.
viernes, 2 de febrero de 2007
BOGART
Al hilo de los aniversarios de estos últimos meses a propósito de Humphrey Bogart y de Casablanca, para conocer el origen y la causa de la mitomanía que envuelve al actor de Nueva York, y para saber qué y cómo (y si) opinaba acerca de ello la prensa española de, pongamos, hace treinta y siete años, repaso un viejo ejemplar de Triunfo, el prestigioso semanario de información general que dejó de editarse en 1982.
En su ejemplar del 23/5/1970 (costaba 15 pesetas), Triunfo publicaba el artículo ''Humphrey Bogart-Tarzán de los monos'' (los dos héroes estaban en el candelabro televisivo de entonces por un ciclo de películas y una serie protagonizada por Ron Ely, respectivamente), donde su autor, J. A. (Juan Aldebarán), explicaba las claves del porqué-cuándo-y-dónde de la cuestión, no sin previamente prevenir a los no iniciados que "el mito Bogart -Bogey, se dice para estar 'in'- es para el consumo de los intelectualizados, de los que 'saben' ".
El porqué. Identificación del actor con el personaje y del espectador con el actor: "Quizá ese comportamiento de actor-espectador, de estar fuera y dentro, quizá esa lejanía, esa frialdad, esa distancia de hombre que llega de fuera (En 'Passage to Marseille' le preguntan su nacionalidad, y responde: 'Esquimal'), esa forma precursora de vivir, que luego sería la del 'Extranjero' de Camus, conecte de alguna forma con la juventud de hoy, la juventud fronteriza de dentro y fuera (del sistema, de la política, de la sociedad), de un cierto sector que se considera en perpetuo exilio interior".
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En su ejemplar del 23/5/1970 (costaba 15 pesetas), Triunfo publicaba el artículo ''Humphrey Bogart-Tarzán de los monos'' (los dos héroes estaban en el candelabro televisivo de entonces por un ciclo de películas y una serie protagonizada por Ron Ely, respectivamente), donde su autor, J. A. (Juan Aldebarán), explicaba las claves del porqué-cuándo-y-dónde de la cuestión, no sin previamente prevenir a los no iniciados que "el mito Bogart -Bogey, se dice para estar 'in'- es para el consumo de los intelectualizados, de los que 'saben' ".
El porqué. Identificación del actor con el personaje y del espectador con el actor: "Quizá ese comportamiento de actor-espectador, de estar fuera y dentro, quizá esa lejanía, esa frialdad, esa distancia de hombre que llega de fuera (En 'Passage to Marseille' le preguntan su nacionalidad, y responde: 'Esquimal'), esa forma precursora de vivir, que luego sería la del 'Extranjero' de Camus, conecte de alguna forma con la juventud de hoy, la juventud fronteriza de dentro y fuera (del sistema, de la política, de la sociedad), de un cierto sector que se considera en perpetuo exilio interior".
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"La mezcla hombre-personaje es coherente. Los directores, los guionistas, los creadores de 'gags', los escritores de diálogos, adaptaban sus creaciones a la imagen fílmica de Bogart, de forma que cada personaje heredaba algo de los anteriores, hasta fabricar el arquetipo continuo; Bogart, en su vida real, tenía inevitablemente dentro el personaje y vivía con sus afinidades posibles y sus contradicciones inevitables".
Cuándo y dónde: "... cuando el público melenudo y displicente del minoritario Brattle Theater (cerca de Harvard) repuso 'Beat the devil', y allí pasó algo. El empresario notó que había una cierta corriente. En 1957 programó 'Casablanca', y la receptividad de su público fue tremenda. Tanta, que el mito Bogart reverdeció desde entonces. Apareció lo que se ha llamado 'Bogart mystique'. No se ha detenido más. Lo levantaron poco después, en Europa, Belmondo y Godard (1960), y luego su imagen fue entronizada en los 'posters'. El viejo Bogart era un hombre de nuestro tiempo".
Situado en el número 40 de Brattle Street, cerca de Harvard Square, en Cambridge (Massachusetts), el Brattle Theatre al que se refería Juan Aldebarán (seudónimo de Eduardo Haro Tecglen) en su artículo, fue inaugurado en 1890 como biblioteca y sala de lectura; más tarde ofreció actos literarios y espectáculos de música y dramáticos. En 1953 se reconvirtió en sala de cine de arte y ensayo. Fue a mediados de esa década cuando, Bryant Haliday y Cyrus Harvey jr. -los socios propietarios de aquel momento-, decidieron programar las entonces un tanto olvidadas películas de Bogart coincidiendo con la época de exámenes finales en la vecina Universidad de Harvard; el éxito con el que fue acogida la idea por el público acabó convirtiéndola en tradición anual. En su pequeña sala (platea y anfiteatro; 250 butacas), especializada en reestrenos, clásicos y films independientes, todavía se mantiene el ritual de correr las cortinas antes y después de cada proyección. Actualmente sobrevive con la ayuda económica de amigos y clientes a los problemas fiscales que lo agobian desde hace varios años.
Durante el mes de febrero el teatro dedica una semana de su programación a algunos de los great romances del cine (La princesa prometida, La novia de Frankenstein, La momia -1932-, Historias de Filadelfia, Annie Hall y Desayuno con diamantes) y, como ya tiene por tradición, ofrecerá Casablanca el día 14 (a las 16:45; 19:15 y 21:45 h; y a 10 $ la entrada). Es un pase con carácter de "acontecimiento especial". Es San Valentín.
Cuándo y dónde: "... cuando el público melenudo y displicente del minoritario Brattle Theater (cerca de Harvard) repuso 'Beat the devil', y allí pasó algo. El empresario notó que había una cierta corriente. En 1957 programó 'Casablanca', y la receptividad de su público fue tremenda. Tanta, que el mito Bogart reverdeció desde entonces. Apareció lo que se ha llamado 'Bogart mystique'. No se ha detenido más. Lo levantaron poco después, en Europa, Belmondo y Godard (1960), y luego su imagen fue entronizada en los 'posters'. El viejo Bogart era un hombre de nuestro tiempo".
Situado en el número 40 de Brattle Street, cerca de Harvard Square, en Cambridge (Massachusetts), el Brattle Theatre al que se refería Juan Aldebarán (seudónimo de Eduardo Haro Tecglen) en su artículo, fue inaugurado en 1890 como biblioteca y sala de lectura; más tarde ofreció actos literarios y espectáculos de música y dramáticos. En 1953 se reconvirtió en sala de cine de arte y ensayo. Fue a mediados de esa década cuando, Bryant Haliday y Cyrus Harvey jr. -los socios propietarios de aquel momento-, decidieron programar las entonces un tanto olvidadas películas de Bogart coincidiendo con la época de exámenes finales en la vecina Universidad de Harvard; el éxito con el que fue acogida la idea por el público acabó convirtiéndola en tradición anual. En su pequeña sala (platea y anfiteatro; 250 butacas), especializada en reestrenos, clásicos y films independientes, todavía se mantiene el ritual de correr las cortinas antes y después de cada proyección. Actualmente sobrevive con la ayuda económica de amigos y clientes a los problemas fiscales que lo agobian desde hace varios años.
Durante el mes de febrero el teatro dedica una semana de su programación a algunos de los great romances del cine (La princesa prometida, La novia de Frankenstein, La momia -1932-, Historias de Filadelfia, Annie Hall y Desayuno con diamantes) y, como ya tiene por tradición, ofrecerá Casablanca el día 14 (a las 16:45; 19:15 y 21:45 h; y a 10 $ la entrada). Es un pase con carácter de "acontecimiento especial". Es San Valentín.
viernes, 26 de enero de 2007
'ENCUENTRO EN LA NOCHE'
(Clash by night)
EE. UU. 1952
Dir.: Fritz Lang
Int.: Barbara Stanwyck, Paul Douglas, Robert Ryan, Marilyn Monroe
Una mujer regresa a su pueblo natal -de donde salió años atrás cargada de ambiciones después no colmadas- resignada a hallar la estabilidad en su vida a través de un matrimonio en el que no cree con un viejo amigo al que será infiel.
Notable melodrama de Fritz Lang. Muy bien interpretado. Y con una incipiente pero ya esplendorosa Marilyn Monroe prefigurando, con afirmaciones como "los diamantes me hacen ser puntual", sus futuros personajes de Como casarse con un millonario y Los caballeros las prefieren rubias.
EE. UU. 1952
Dir.: Fritz Lang
Int.: Barbara Stanwyck, Paul Douglas, Robert Ryan, Marilyn Monroe
Una mujer regresa a su pueblo natal -de donde salió años atrás cargada de ambiciones después no colmadas- resignada a hallar la estabilidad en su vida a través de un matrimonio en el que no cree con un viejo amigo al que será infiel.
Notable melodrama de Fritz Lang. Muy bien interpretado. Y con una incipiente pero ya esplendorosa Marilyn Monroe prefigurando, con afirmaciones como "los diamantes me hacen ser puntual", sus futuros personajes de Como casarse con un millonario y Los caballeros las prefieren rubias.
jueves, 25 de enero de 2007
'UNA CASA DE LOCOS'
(L'auberge espagnole)
Francia-España. 2002
Dir.: Cédric Klapisch
Int.: Romain Duris, Judith Godrèche, Cécile de France, Audrey Tautou
La aldea global simbolizada en un grupo de estudiantes de Erasmus que comparten un babeliano piso en Barcelona (el albergue español del título original), en una comedia simpática, sin sentido fuera de la V. O., superficialmente evocadora de los años universitarios, y cuyos defectos adolecidos por su condición de europudding quedan camuflados al coincidir con las características que probablemente ha de tener una película con el argumento de ésta.
Breves apariciones de Cristina Brondo y de una flamenca Paulina Gálvez.
Francia-España. 2002
Dir.: Cédric Klapisch
Int.: Romain Duris, Judith Godrèche, Cécile de France, Audrey Tautou
La aldea global simbolizada en un grupo de estudiantes de Erasmus que comparten un babeliano piso en Barcelona (el albergue español del título original), en una comedia simpática, sin sentido fuera de la V. O., superficialmente evocadora de los años universitarios, y cuyos defectos adolecidos por su condición de europudding quedan camuflados al coincidir con las características que probablemente ha de tener una película con el argumento de ésta.
Breves apariciones de Cristina Brondo y de una flamenca Paulina Gálvez.
miércoles, 24 de enero de 2007
'LET'S FACE THE MUSIC AND DANCE'
(Película: Sigamos la flota)
Letra y música: Irving Berlin
There may be trouble ahead,
but while there's music and moonlight and love and romance,
let's face the music and dance.
Before the fiddlers have fled,
before they ask us to pay the bill
and while we still have that chance,
let's face the music and dance.
Soon, we'll be without the moon,
humming a different tune, and then...
There may be teardrops to shed,
so while there's music and moonlight and love and romance,
let's face the music and dance.
Letra y música: Irving Berlin
There may be trouble ahead,
but while there's music and moonlight and love and romance,
let's face the music and dance.
Before the fiddlers have fled,
before they ask us to pay the bill
and while we still have that chance,
let's face the music and dance.
Soon, we'll be without the moon,
humming a different tune, and then...
There may be teardrops to shed,
so while there's music and moonlight and love and romance,
let's face the music and dance.
martes, 23 de enero de 2007
MOTIVO DE HONDA SATISFACCIÓN
Escucho y reescucho la extensa entrevista de Juan Pablo Silvestre a Françoise Hardy en el ecléctico Mundo babel (RNE3, domingos por la mañana). La cantante de ''Touts les garçons et les filles'' ha publicado, a sus casi 63 años, un disco de duets, Parenthèses, en el que canta con (su) Jacques Dutronc, Alain Delon, Henri Salvador o ¡Julio Iglesias!, entre otros. Echo en falta música francesa e italiana en una radio española excesivamente anglosajonada. Aunque no viví el tiempo de su máximo esplendor artístico (principalmente en los sesenta), siete años en la Alliance Française me afranchutaron sin demasiada oposición por mi parte y con posterioridad sí le he ido siguiendo más o menos la pista. La Hardy conserva su bonita voz y sus melódicas canciones son un regalo para el oído. Habla relajada y reflexiona serenamente sobre el efecto del paso del tiempo en su carrera y su vida.
Zapeo por IB3 TV y la TEF, y escucho barbaridades lingüísticas (dicen ''Nitbona'' y ''Nitvella'', en lugar de ''nit de Nadal'' y ''nit de Cap d'Any''. Otro error que cometen habitualmente es utilizar el adjetivo catalán ''mateix'' como substantivo), producto de pretender hablar un idioma traduciéndolo literalmente de otro. Desde mi sofá les correspondo: "¡Muchos años y buenos!".
Hago el para mí insólito gesto de mirar el mensaje de Navidad del jefe del Estado. Constato que el cargo todavía lo ocupa la misma persona que Franco tuvo a bien nombrar como su sucesor en la Tierra. Atado y bien atado. La noche que más interés he tenido en escuchar al Rey, la del 23 de febrero de 1981, tardó demasiado en dejarse ver y, cansado de esperarle, me fui al cine. ¡Qué noche la de aquel lunes! Woody Allen tocando el clarinete en Nueva York, la Guardia Civil zancadilleando en el Parlamento, los tanques del Ejército desfilando bajo la luna de Valencia, un ''elefante blanco'' suelto que no se dejó cazar... y un puñado de valientes (¿he dicho inconscientes?) en el Cine Serra para ver -en familia- Escenas de caza en la Baja Baviera. De vuelta a casa, en la tele se sucedían los documentales sobre la apasionante vida sexual de los rinocerontes y el largometraje La princesa y el pirata, dos auténticos clásicos de las noches de golpe de Estado. ¿Y el Rey? Bien, gracias.
En Nochebuena Juan Carlos aparece solo -sentado, piernas cruzadas-, con un barroco belén de pocas pero enormes figuras a su izquierda, y una bandera española y una fotografía -en la que no acierto a ver con quien se saluda- a su derecha. Está excesivamente maquillado. Acompaña moviendo las manos los pasajes donde quiere poner énfasis. De toda su alocución lo que más me interesa es su corbata de color ¿fucsia? Lleva un ostentoso anillo en el dedo meñique de la mano izquierda pero no alianza de casado. ¿Por qué?
Paso lista y verifico si todas las cadenas se han contectado. Lo sigo a través de TV3 para no sobresaltarme con la Marcha de granaderos, el himno nacional del Imperio. Pienso -parece una idea lógica- que podría hacer el discurso en cada una de las lenguas españolas. Acto seguido me despierto del profundo sueño. Concluyo que lo bueno del mensaje real navideño es su brevedad y la ausencia de anuncios. Me despido de él hasta el año próximo, si Dios quiere y la III República no lo remedia.
Zapeo por IB3 TV y la TEF, y escucho barbaridades lingüísticas (dicen ''Nitbona'' y ''Nitvella'', en lugar de ''nit de Nadal'' y ''nit de Cap d'Any''. Otro error que cometen habitualmente es utilizar el adjetivo catalán ''mateix'' como substantivo), producto de pretender hablar un idioma traduciéndolo literalmente de otro. Desde mi sofá les correspondo: "¡Muchos años y buenos!".
Hago el para mí insólito gesto de mirar el mensaje de Navidad del jefe del Estado. Constato que el cargo todavía lo ocupa la misma persona que Franco tuvo a bien nombrar como su sucesor en la Tierra. Atado y bien atado. La noche que más interés he tenido en escuchar al Rey, la del 23 de febrero de 1981, tardó demasiado en dejarse ver y, cansado de esperarle, me fui al cine. ¡Qué noche la de aquel lunes! Woody Allen tocando el clarinete en Nueva York, la Guardia Civil zancadilleando en el Parlamento, los tanques del Ejército desfilando bajo la luna de Valencia, un ''elefante blanco'' suelto que no se dejó cazar... y un puñado de valientes (¿he dicho inconscientes?) en el Cine Serra para ver -en familia- Escenas de caza en la Baja Baviera. De vuelta a casa, en la tele se sucedían los documentales sobre la apasionante vida sexual de los rinocerontes y el largometraje La princesa y el pirata, dos auténticos clásicos de las noches de golpe de Estado. ¿Y el Rey? Bien, gracias.
En Nochebuena Juan Carlos aparece solo -sentado, piernas cruzadas-, con un barroco belén de pocas pero enormes figuras a su izquierda, y una bandera española y una fotografía -en la que no acierto a ver con quien se saluda- a su derecha. Está excesivamente maquillado. Acompaña moviendo las manos los pasajes donde quiere poner énfasis. De toda su alocución lo que más me interesa es su corbata de color ¿fucsia? Lleva un ostentoso anillo en el dedo meñique de la mano izquierda pero no alianza de casado. ¿Por qué?
Paso lista y verifico si todas las cadenas se han contectado. Lo sigo a través de TV3 para no sobresaltarme con la Marcha de granaderos, el himno nacional del Imperio. Pienso -parece una idea lógica- que podría hacer el discurso en cada una de las lenguas españolas. Acto seguido me despierto del profundo sueño. Concluyo que lo bueno del mensaje real navideño es su brevedad y la ausencia de anuncios. Me despido de él hasta el año próximo, si Dios quiere y la III República no lo remedia.
TOMAR LAS AGUAS EN CASABLANCA
El pasado 17 de diciembre, el imprescindible programa de radio Voces con swing (RNE1, madrugada de los domingos) rememoró el sexagésimo aniversario del tardío estreno en España de Casablanca. Y lo hizo, como es habitual en el rítmico espacio de José Luis Rubio, de manera muy bien documentada musicalmente y con la autoridad que da al presentador dominar el material manejado.
A pesar de -o quizá gracias a- haber sido edificada sobre inconvenientes (fue un proyecto arrancado con escepticismo, los actores no eran los inicialmente previstos, el guión se reescribió continuamente durante el rodaje...), Casablanca es una película que ha logrado superar todas las pruebas del algodón del paso del tiempo. Tal vez porque trata de historias de ayer, de hoy y de siempre, es un film que conserva intacta toda su capacidad de emocionar. Escenas como la de La marsellesa o todas las compartidas por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman continúan poniendo la gallina de piel.
Bogart, ¡qué actor! Un ligero rictus facial y era capaz de expresar todo. El que mejor ha hablado por teléfono en la historia del cine. Y de los pocos privilegiados a los que basta sólo con el apellido para referirse a ellos. Aunque en vida ya era considerado una gran estrella, no fue hasta los años setenta del siglo pasado -en buena parte debido a Woody Allen y Sueños de seductor- cuando se cimentó el mito Bogie, con su personaje convertido en modelo clásico tantas veces imitado pero nunca igualado. A principios de esa misma década TVE1 le dedicó un ciclo con sus películas fundamentales titulado, si la memoria no me falla, ''Su nombre es Bogart''. Ese fue el comienzo de una gran amistad cinematográfica no defraudada después jamás por ninguno de los dos.
Obviamente, Casablanca no era el mejor sitio para ir a tomar las aguas. Pero la reunión de una larga lista de actores excelentes y de variadas nacionalidades (estadounidenses, suecas, húngaros, británicos, alemanes, austriacos) contribuyó a conferir a la obra maestra del artesano Michael Curtiz la atmósfera cosmopolita y de provisionalidad que requería la ciudad norteafricana (neutral y lugar de paso durante la II Guerra Mundial) recreada en estudios hollywoodenses. Y si como decía la publicidad nunca hubo una mujer como Gilda, tampoco ha habido otra película como Casablanca, con semejante repertorio de extraordinarios diálogos. Entre los cuales, por cierto, la frase "Play it again, Sam" nunca se dice. Ni por Ilsa ("Play it, Sam. Play 'As time goes by'"), ni por Rick ("Play it").
A pesar de -o quizá gracias a- haber sido edificada sobre inconvenientes (fue un proyecto arrancado con escepticismo, los actores no eran los inicialmente previstos, el guión se reescribió continuamente durante el rodaje...), Casablanca es una película que ha logrado superar todas las pruebas del algodón del paso del tiempo. Tal vez porque trata de historias de ayer, de hoy y de siempre, es un film que conserva intacta toda su capacidad de emocionar. Escenas como la de La marsellesa o todas las compartidas por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman continúan poniendo la gallina de piel.
Bogart, ¡qué actor! Un ligero rictus facial y era capaz de expresar todo. El que mejor ha hablado por teléfono en la historia del cine. Y de los pocos privilegiados a los que basta sólo con el apellido para referirse a ellos. Aunque en vida ya era considerado una gran estrella, no fue hasta los años setenta del siglo pasado -en buena parte debido a Woody Allen y Sueños de seductor- cuando se cimentó el mito Bogie, con su personaje convertido en modelo clásico tantas veces imitado pero nunca igualado. A principios de esa misma década TVE1 le dedicó un ciclo con sus películas fundamentales titulado, si la memoria no me falla, ''Su nombre es Bogart''. Ese fue el comienzo de una gran amistad cinematográfica no defraudada después jamás por ninguno de los dos.
Obviamente, Casablanca no era el mejor sitio para ir a tomar las aguas. Pero la reunión de una larga lista de actores excelentes y de variadas nacionalidades (estadounidenses, suecas, húngaros, británicos, alemanes, austriacos) contribuyó a conferir a la obra maestra del artesano Michael Curtiz la atmósfera cosmopolita y de provisionalidad que requería la ciudad norteafricana (neutral y lugar de paso durante la II Guerra Mundial) recreada en estudios hollywoodenses. Y si como decía la publicidad nunca hubo una mujer como Gilda, tampoco ha habido otra película como Casablanca, con semejante repertorio de extraordinarios diálogos. Entre los cuales, por cierto, la frase "Play it again, Sam" nunca se dice. Ni por Ilsa ("Play it, Sam. Play 'As time goes by'"), ni por Rick ("Play it").
lunes, 22 de enero de 2007
'SMOOCHY'
(Death to Smoochy)
EE. UU.-Gran Bretaña-Alemania. 2002
Dir.: Danny DeVito
Int.: Robin Williams, Edward Norton, Catherine Keener, Danny DeVito
En paralelo a su carrera de actor Danny DeVito ha desarrollado otra mucho más interesante como productor o director (Tira a mamá del tren, La guerra de los Rose, Matilda), casi siempre de punzantes comedias de humor negro que lo evidencian como un cineasta con inquietudes.
Detrás de la falsa apariencia de película infantil, Smoochy es una tan divertida como corrosiva sátira sobre el lado oscuro de los programas de televisión para niños y los incontables intereses económicos que los sobrevuelan, a partir de la historia de un presentador estrella (Robin Williams) que, acusado de aceptar sobornos, es sustituido por un joven ingenuo e idealista (el siempre estupendo Edward Norton, irresistible en cualquier tipo de papel).
Para Danny DeVito (de quien hoy pocos recuerdan fue uno de los locos de Alguien voló sobre el nido del cuco), televisión + programación infantil + merchandising = cruce entre Uno de los nuestros y El padrino, a cuya escena final en la ópera, de su parte tercera, Smoochy homenajea de forma nada inocente.
En un registro muy diferente al acostumbrado, una sorprendente Catherine Keener.
EE. UU.-Gran Bretaña-Alemania. 2002
Dir.: Danny DeVito
Int.: Robin Williams, Edward Norton, Catherine Keener, Danny DeVito
En paralelo a su carrera de actor Danny DeVito ha desarrollado otra mucho más interesante como productor o director (Tira a mamá del tren, La guerra de los Rose, Matilda), casi siempre de punzantes comedias de humor negro que lo evidencian como un cineasta con inquietudes.
Detrás de la falsa apariencia de película infantil, Smoochy es una tan divertida como corrosiva sátira sobre el lado oscuro de los programas de televisión para niños y los incontables intereses económicos que los sobrevuelan, a partir de la historia de un presentador estrella (Robin Williams) que, acusado de aceptar sobornos, es sustituido por un joven ingenuo e idealista (el siempre estupendo Edward Norton, irresistible en cualquier tipo de papel).
Para Danny DeVito (de quien hoy pocos recuerdan fue uno de los locos de Alguien voló sobre el nido del cuco), televisión + programación infantil + merchandising = cruce entre Uno de los nuestros y El padrino, a cuya escena final en la ópera, de su parte tercera, Smoochy homenajea de forma nada inocente.
En un registro muy diferente al acostumbrado, una sorprendente Catherine Keener.
viernes, 19 de enero de 2007
EMMANUELLE Y EL GATO SOBRE EL TEJADO DE ZINC CALIENTE (Clasificada S)
Una canción de Carla Bruni (''Le plus beau du quartier'', de su primer disco, Quelqu'un m'a dit) me despierta de la modorra en la cual estaba sumido delante de la caja tonta, no sé si viendo algún reportaje de investigación del Tomate o a Mercedes Milá practicando la lucha libre contra dos grandeshermanos que no le son excesivamente simpáticos (por cuestionar la im/parcialidad del concurso, debe ser). La voz de la ex modelo y cantante turinesa me hace fijar en Emmanuelle Béart, en coulotte et soutien gorge en uno de los anuncios de lencería de la firma H&M, retomadas las llamativas campañas navideñas, interrumpidas en 2003 tras ser tachadas -en su propio país- de "sexistas", quema de carteles publicitarios incluida.
El anuncio -sofisticado- presenta a la actriz francesa en un cálido ambiente hogareño vistiendo un sujetador push-up, unas bragas de talle bajo con encaje y un kimono con estampado floral. Está acompañada de un gato. No acabo de convencerme de que el cuerpo visto sea el suyo auténtico; es decir, aquel curvilíneo que la hoy ya cuarentona (St. Tropez, 14/8/1963, ¿ó 1965?) enseñó con eternamente agradecida generosidad en La bella mentirosa (1991). Además de los retoques digitales de la imagen, temo y sospecho el alicatado de su atractiva cara de pato, mezcla a partes iguales de inocencia y pecado. Sujetadores a 14,90 euros, dice la publicidad. Busco corriendo un convertidor de moneda, porque todavía cuento en pesetas, y a dos mil quinientas cada uno me dan ganas de bajar y comprarme un kilo, pero me acuerdo a tiempo que nunca he tenido necesidad de utilizar sostenes, ni tan siquiera cuando era adolescente. Algo tendrá a ver en ello el hecho de emplear el género masculino en la primera persona del singular al escribir, supongo.
Pero la campaña de la nueva colección de lencería no ha complacido a los guardianes de la moral y las buenas costumbres, camuflados ahora bajo el disfraz de combativas luchadoras contra la utilización de la imagen de la mujer como objeto sexual, por lo que la sección sueca de la Santa Inquisición ha señalado con el dedo acusador a H&M y a la belle noiseuse para ser sacrificadas en la hoguera esta Navidad. La presidenta de Iniciativa Feminista -un partido político sin representación parlamentaria- ha criticado a la Béart por ir en ropa interior en un anuncio de ídem calificado además de "porno light", reprendido a Hennes and Mauritz por ser una "fábrica de pornografía", y puesto especial énfasis en la presencia del minino. Ummm...
Asustado por los pensamientos que a raíz de las advertencias de la política sueca me revolucionan la mente y otros órganos, le hago un guiño a Georges Brassens y tarareo ''Brave Margot''. Después, para relajarme, me pongo el nuevo disco de la Bruni (No promises, cantado totalmente en inglés). Y con el fraseo de la italiana... vaya si me pongo. Muy avergonzado, dudo si mirar alguna película de Bergman para sentirme culpable o entregarme a las feministas suecas como prisionero de guerra e invocando la Convención de Ginebra.
El anuncio -sofisticado- presenta a la actriz francesa en un cálido ambiente hogareño vistiendo un sujetador push-up, unas bragas de talle bajo con encaje y un kimono con estampado floral. Está acompañada de un gato. No acabo de convencerme de que el cuerpo visto sea el suyo auténtico; es decir, aquel curvilíneo que la hoy ya cuarentona (St. Tropez, 14/8/1963, ¿ó 1965?) enseñó con eternamente agradecida generosidad en La bella mentirosa (1991). Además de los retoques digitales de la imagen, temo y sospecho el alicatado de su atractiva cara de pato, mezcla a partes iguales de inocencia y pecado. Sujetadores a 14,90 euros, dice la publicidad. Busco corriendo un convertidor de moneda, porque todavía cuento en pesetas, y a dos mil quinientas cada uno me dan ganas de bajar y comprarme un kilo, pero me acuerdo a tiempo que nunca he tenido necesidad de utilizar sostenes, ni tan siquiera cuando era adolescente. Algo tendrá a ver en ello el hecho de emplear el género masculino en la primera persona del singular al escribir, supongo.
Pero la campaña de la nueva colección de lencería no ha complacido a los guardianes de la moral y las buenas costumbres, camuflados ahora bajo el disfraz de combativas luchadoras contra la utilización de la imagen de la mujer como objeto sexual, por lo que la sección sueca de la Santa Inquisición ha señalado con el dedo acusador a H&M y a la belle noiseuse para ser sacrificadas en la hoguera esta Navidad. La presidenta de Iniciativa Feminista -un partido político sin representación parlamentaria- ha criticado a la Béart por ir en ropa interior en un anuncio de ídem calificado además de "porno light", reprendido a Hennes and Mauritz por ser una "fábrica de pornografía", y puesto especial énfasis en la presencia del minino. Ummm...
Asustado por los pensamientos que a raíz de las advertencias de la política sueca me revolucionan la mente y otros órganos, le hago un guiño a Georges Brassens y tarareo ''Brave Margot''. Después, para relajarme, me pongo el nuevo disco de la Bruni (No promises, cantado totalmente en inglés). Y con el fraseo de la italiana... vaya si me pongo. Muy avergonzado, dudo si mirar alguna película de Bergman para sentirme culpable o entregarme a las feministas suecas como prisionero de guerra e invocando la Convención de Ginebra.
'EL MEXICANO'
(Once upon a time in Mexico)
EE. UU. 2003
Dir.: Robert Rodriguez
Int.: Antonio Banderas, Salma Hayek, Johnny Depp, Willem Dafoe, Mickey Rourke, Rubén Blades, Eva Mendes
Tercera entrega de la serie del pistolero de la guitarra (segunda protagonizada por Banderas, tras Desperado), definitivamente olvidada la modestia independiente de El mariachi, que con presupuesto irrisorio y actores sin nombre reveló en 1992 a un director que con el paso de las películas no ha acabado de confirmar las expectativas en él depositadas.
Trepidante cóctel de acción; violencia gratuita; humor gamberro; voluntariamente asumida debilidad argumental; homenajes a Tarantino, a Sergio Leone (no sólo en el título original), y autohomenajes, todo envuelto en una estética de tebeo fílmico de llamativo diseño de producción.
Extenso y lujoso reparto donde, por encima de todos, destaca Johnny Depp (extraño entre los extraños, como siempre) y, por motivos bien distintos, las presencias del casi irreconocible protagonista de Nueve semanas y media y del cantante de Miami Enrique Iglesias.
Guión, producción, dirección, fotografía, dirección artística y montaje de Robert Rodriguez, igualmente compositor de la música original de una banda sonora que contiene una conocida canción de Manu Chao.
EE. UU. 2003
Dir.: Robert Rodriguez
Int.: Antonio Banderas, Salma Hayek, Johnny Depp, Willem Dafoe, Mickey Rourke, Rubén Blades, Eva Mendes
Tercera entrega de la serie del pistolero de la guitarra (segunda protagonizada por Banderas, tras Desperado), definitivamente olvidada la modestia independiente de El mariachi, que con presupuesto irrisorio y actores sin nombre reveló en 1992 a un director que con el paso de las películas no ha acabado de confirmar las expectativas en él depositadas.
Trepidante cóctel de acción; violencia gratuita; humor gamberro; voluntariamente asumida debilidad argumental; homenajes a Tarantino, a Sergio Leone (no sólo en el título original), y autohomenajes, todo envuelto en una estética de tebeo fílmico de llamativo diseño de producción.
Extenso y lujoso reparto donde, por encima de todos, destaca Johnny Depp (extraño entre los extraños, como siempre) y, por motivos bien distintos, las presencias del casi irreconocible protagonista de Nueve semanas y media y del cantante de Miami Enrique Iglesias.
Guión, producción, dirección, fotografía, dirección artística y montaje de Robert Rodriguez, igualmente compositor de la música original de una banda sonora que contiene una conocida canción de Manu Chao.
GOLES DESDE LA LÍNEA DE 6,25
Que la prensa (aunque sea la del pequeño universo ibicenco) tiene una responsabilidad en lo que difunde lo tenemos -creo- todos claro. Y que cada uno es prisionero de sus palabras -dichas y/o escritas-, también. Propagar el mensaje, cuando solamente se llevaban tres jornadas del campeonato, de estar viendo "el mejor PDV de la historia" (¿quién no se cansó de escucharlo y leerlo en aquellas semanas?), por las tres primeras victorias consecutivas conseguidas por el equipo de Santa Eulalia, era, para empezar, una frivolidad que el tiempo se ha encargado de poner en su sitio. Si esto fuera el añorado ''Curso de ética periodística'' del anterior Caiga quien caiga, el titular propuesto sería: "El mejor arranque del PDV en sus temporadas en la Liga Femenina".
También choca leer en crónicas de baloncesto de nuestro provinciano y reaccionario mundo el adjetivo "goleador". ¿El PDV un equipo "goleador"? ¿Cuántos goles ha marcado Silvia Morales? ¿Alguno de cabeza? ¿Ganará el Pichichi esta temporada? ¿Un gol de Eto'o desde fuera del área es una canasta de tres? ¿Sancho Lyttle (me encanta el nombre, por cierto) es defensa, media o delantera? El basket, como los toros o la prensa del corazón, tiene su propia terminología. Y lo de "conversiones" suena más al tremendo cine religioso español de los años cuarenta (Balarrasa, Fray Escoba...) o a Garci que a baloncesto.
Sigo los partidos del PDV por la TEF. Debe ser la única hora del día que no hay mitin. Y me gustan sus retransmisiones por la escasez de medios. Cuántas más cámaras, peor. Lo de hace años en el Canal Plus era insoportable. Las inacabables repeticiones y los compulsivos cambios de plano dispersan y perjudican el seguimiento del juego; solamente complacen al espectador no aficionado. Por eso me pone los nervios nerviosos ese incomprensible y en exceso recurrido primer plano de la canasta esperando, solitaria, una pelota que la penetre (con perdón). ¡Qué poco da y cuánto quita esa imagen absurda al máximo cuando el balón no acaba de llegar a su destino por cualquier circunstancia!
La locución del partido la llevan nuevamente esta temporada Bernat Solà y Vicenç F. Pérez, y lo hacen bien. Y aunque no cantan, como sí hace Montes en La Sexta, a veces tardan todo un primer cuarto en darse cuenta que Laia Palau y Erika de Souza (sentadas en el banquillo) son en realidad Elisa Aguilar y Delisha Milton-Jones (jugando en la pista). Si acaso, pedirles rigor y coordinación a la hora de pronunciar correctamente el nombre del equipo: pedevé en catalán y pedeuve en la lengua de Isabel Pantoja y Julián Muñoz.
También choca leer en crónicas de baloncesto de nuestro provinciano y reaccionario mundo el adjetivo "goleador". ¿El PDV un equipo "goleador"? ¿Cuántos goles ha marcado Silvia Morales? ¿Alguno de cabeza? ¿Ganará el Pichichi esta temporada? ¿Un gol de Eto'o desde fuera del área es una canasta de tres? ¿Sancho Lyttle (me encanta el nombre, por cierto) es defensa, media o delantera? El basket, como los toros o la prensa del corazón, tiene su propia terminología. Y lo de "conversiones" suena más al tremendo cine religioso español de los años cuarenta (Balarrasa, Fray Escoba...) o a Garci que a baloncesto.
Sigo los partidos del PDV por la TEF. Debe ser la única hora del día que no hay mitin. Y me gustan sus retransmisiones por la escasez de medios. Cuántas más cámaras, peor. Lo de hace años en el Canal Plus era insoportable. Las inacabables repeticiones y los compulsivos cambios de plano dispersan y perjudican el seguimiento del juego; solamente complacen al espectador no aficionado. Por eso me pone los nervios nerviosos ese incomprensible y en exceso recurrido primer plano de la canasta esperando, solitaria, una pelota que la penetre (con perdón). ¡Qué poco da y cuánto quita esa imagen absurda al máximo cuando el balón no acaba de llegar a su destino por cualquier circunstancia!
La locución del partido la llevan nuevamente esta temporada Bernat Solà y Vicenç F. Pérez, y lo hacen bien. Y aunque no cantan, como sí hace Montes en La Sexta, a veces tardan todo un primer cuarto en darse cuenta que Laia Palau y Erika de Souza (sentadas en el banquillo) son en realidad Elisa Aguilar y Delisha Milton-Jones (jugando en la pista). Si acaso, pedirles rigor y coordinación a la hora de pronunciar correctamente el nombre del equipo: pedevé en catalán y pedeuve en la lengua de Isabel Pantoja y Julián Muñoz.
jueves, 18 de enero de 2007
'FUERA DEL CUERPO'
España. 2004
Dir. y gui.: Vicente Peñarrocha
Int. Gustavo Salmerón, José Coronado, Goya Toledo, Rocío Muñoz, Elia Galera
Comedia fantástica, fácil de relacionar con El show de Truman pero también con Atrapado en el tiempo, ya que el protagonista (un guardia civil que descubre ser un mero personaje de una película que se está rodando) entra y sale de la ficción-realidad para discutir con el director del film detalles del guión, intentando cambiar su suerte en la vida real.
Producción española atípica -opera prima de su realizador-, tiene en el buen trabajo de Gustavo Salmerón y en lo atractivo (nunca mejor dicho) de su reparto algunas de sus bazas.
Dir. y gui.: Vicente Peñarrocha
Int. Gustavo Salmerón, José Coronado, Goya Toledo, Rocío Muñoz, Elia Galera
Comedia fantástica, fácil de relacionar con El show de Truman pero también con Atrapado en el tiempo, ya que el protagonista (un guardia civil que descubre ser un mero personaje de una película que se está rodando) entra y sale de la ficción-realidad para discutir con el director del film detalles del guión, intentando cambiar su suerte en la vida real.
Producción española atípica -opera prima de su realizador-, tiene en el buen trabajo de Gustavo Salmerón y en lo atractivo (nunca mejor dicho) de su reparto algunas de sus bazas.
AGUA, TETERAS Y DRAGONES
Llevo varias semanas poniendo la mente en blanco e intentando imaginarme que soy una tetera. Ahora con agua, ahora sin agua... Pero no hay manera, oiga. ¿Quiere ello decir que el anuncio de un moderno vehículo motorizado de cuatro ruedas protagonizado por Bruce Lee no funciona? Todo lo contrario. El espectador queda hipnotizado cuando escucha las magnéticas palabras del antiguo héroe de las películas de kung-fu, cargadas de esa filosofía zen tan del gusto de la superficialidad occidental. Y al anuncio hay que reconocerle su mérito: ¡en blanco y negro y en V. O. S.! Todavía hoy dos de los anatemas de la cosa audiovisual de por aquí. De momento no se conoce que haya habido heridos.
¿Por qué no lo han coloreado y no se le ha doblado la voz como otras veces han hecho con George Clooney y Nicole Kidman, o Julie Christie cuando se bañaba con jabón Lux? Misterios de la publicidad y de las privilegiadas cabezas de sus creativos. ¿Creativos? Vamos a llamarles ladrones de cadáveres. Porque en este spot lo que se dice crear han creado poco. Rebuscar en archivos y tumbas. Reciclar, como se dice ahora. Y cobrar presumiblemente mucho: son creativos y tienen que comprarse muchas gafas de colores.
Me ha gustado, sin embargo, reencontrarme con Bruce Lee. Lo descubrí a mediados de los años setenta, cuando la serie Kung fu ya había puesto de moda las artes marciales y el interés por todo lo oriental. Para cuando vi Kárate a muerte en Bangkok, El furor del dragón, Operación Dragón, o la serie Longstreet en la tele (donde hacía de entrenador de James Franciscus y a uno de cuyos episodios he leído en algún sitio pertenece el texto citado por él de manera sobreactuada en ese fragmento de una entrevista televisiva ahora recuperada), el actor de Hong Kong nacido accidentalmente en San Francisco (California) ya había fallecido. Sucedió en 1973 y en circunstancias extrañas que lo emparentan directamente con Elvis, Marilyn o Paul McCartney (sí, han leído bien). Como ellos murió joven y dejó un bonito cadáver. Elvis no tanto, es cierto. Inmediatamente se convirtió en un mito. Y para revisarlo resulta muy interesante la película documental La leyenda de Bruce Lee, realizada en 1984 por el habitualmente productor Leonard Ho, que sigue toda su trayectoria desde su éxito como estrella infantil hasta su multitudinario funeral.
Mientras tanto, y aunque no entra en mis planes comprarme el coche, cada vez que pasan el anuncio por la tele me detengo en lo que estoy haciendo, miro nuevamente aquella cara que llevaba tantos años sin ver y, aunque el asunto de la tetera y el agua me resulta muy complicado de entender, pienso en el buen aspecto que teníamos cuando estábamos vivos.
¿Por qué no lo han coloreado y no se le ha doblado la voz como otras veces han hecho con George Clooney y Nicole Kidman, o Julie Christie cuando se bañaba con jabón Lux? Misterios de la publicidad y de las privilegiadas cabezas de sus creativos. ¿Creativos? Vamos a llamarles ladrones de cadáveres. Porque en este spot lo que se dice crear han creado poco. Rebuscar en archivos y tumbas. Reciclar, como se dice ahora. Y cobrar presumiblemente mucho: son creativos y tienen que comprarse muchas gafas de colores.
Me ha gustado, sin embargo, reencontrarme con Bruce Lee. Lo descubrí a mediados de los años setenta, cuando la serie Kung fu ya había puesto de moda las artes marciales y el interés por todo lo oriental. Para cuando vi Kárate a muerte en Bangkok, El furor del dragón, Operación Dragón, o la serie Longstreet en la tele (donde hacía de entrenador de James Franciscus y a uno de cuyos episodios he leído en algún sitio pertenece el texto citado por él de manera sobreactuada en ese fragmento de una entrevista televisiva ahora recuperada), el actor de Hong Kong nacido accidentalmente en San Francisco (California) ya había fallecido. Sucedió en 1973 y en circunstancias extrañas que lo emparentan directamente con Elvis, Marilyn o Paul McCartney (sí, han leído bien). Como ellos murió joven y dejó un bonito cadáver. Elvis no tanto, es cierto. Inmediatamente se convirtió en un mito. Y para revisarlo resulta muy interesante la película documental La leyenda de Bruce Lee, realizada en 1984 por el habitualmente productor Leonard Ho, que sigue toda su trayectoria desde su éxito como estrella infantil hasta su multitudinario funeral.
Mientras tanto, y aunque no entra en mis planes comprarme el coche, cada vez que pasan el anuncio por la tele me detengo en lo que estoy haciendo, miro nuevamente aquella cara que llevaba tantos años sin ver y, aunque el asunto de la tetera y el agua me resulta muy complicado de entender, pienso en el buen aspecto que teníamos cuando estábamos vivos.
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