lunes, 21 de abril de 2014

'UNA RELACIÓN PELIGROSA'

(Gigli)
EE. UU. 2003
Dir. y gui.: Martin Brest
Int.: Ben Affleck, Jennifer Lopez, Justin Bartha

Dos matones (un hombre y una mujer) secuestran al hermano discapacitado psíquico de un importante fiscal al que la mafia local quiere presionar para que deje de hostigarla. Esta es la esquemática anécdota argumental de este vehículo perpretado exclusivamente para el lucimiento -y cierta exhibición física en el caso de ella- de la pareja sentimental formada en aquellos días por Ben Affleck y Jennifer Lopez, cuya mediática unión/reunión la película confiaba rentabilizar convenientemente (lo importante no parece ser tanto la trama como que ambos compartan el mayor número de planos posible).

Más comedia romántica que thriller, con escenas sonrojantes (cuando la cantante-actriz alecciona a unos jóvenes rebeldes en un bar), diálogos pretendidamente trascendentes y más voluntad que acierto en el juego de contraste de caracteres de los dos protagonistas (él es un duro; y ella, lesbiana teórica y lectora de Being peace -del maestro zen vietnamita Tich Nhat Hanh-, ¡adapta la filosofía budista a su violento trabajo!), la película cuenta además con las desconcertantes colaboraciones del siempre inquietante Christopher Walken y de un sorprendentemente contenido Al Pacino (todo de gris: vestuario, cabello y gafas), en un papel a priori propicio para el desmelene manierista al que el oscarizado actor de Esencia de mujer (también dirigida por Brest) es desgraciadamente tan propenso.

"Está mucho más cerca del asesino solitario del cine de Melville que de la parodia de mafioso que tanto se lleva", dijo un crítico benevolente de Fotogramas (el mismo que no dudó en definir el film como "neowestern triste") del personaje del cual Affleck hace una interpretación a la altura de la cometida en Pearl Harbor. Entre él y su entonces novia no hay química ni fluye pasión de ningún tipo, a pesar de los esforzados intentos de una J. Lo aquí descaradamente consciente de en qué parte de su anatomía se encuentra su mejor cualidad como actriz.

lunes, 7 de abril de 2014

BALANCE CINEMATOGRÁFICO DE LOS 86.º PREMIOS OSCAR

Ellen DeGeneres (presentadora de la gala), "con esmóquines de Saint Laurent y zapatillas Court Classic de 495 dólares". Jared Leto (actor secundario, Dallas Buyers Club) y Matthew McConaughey (actor principal, Dallas Buyers Club), "de Dior y Dolce and Gabbana, respectivamente, resaltaron de blanco entre tanto clasicismo de Armani". Calista Flockhart, Maria Menounos y Naomi Watts, "de Calvin Klein, vestidos cuyas partes de arriba recordaban a una camiseta de manga corta". Emma Watson, "vestido de Vera Wang cuya parte de arriba se parecía demasiado a las musculosas de gimnasio". Kate Hudson, "un Versace hecho a medida, que resaltaba su silueta con ese escote tan pronunciado y actual, y una pequeña capa por los hombros". Julia Roberts, "vestido negro de alta costura de Givenchy". Charlize Theron, "siempre fiel a Dior". Amy Adams, "estilo péplum (trajes con volúmenes en la cadera), de Gucci". Lupita Nyong'o (actriz secundaria, 12 años de esclavitud), "un Prada plisado con escote en v". Anna Kendrick, "un desastroso modelo de J. Mendel que tenía todo (transparencias, reminiscencias griegas, bordados, pliegues y asimetrías)". Penélope Cruz, "un modelo rosa palo de corte griego diseñado por Giambattista Valli y con el pelo recogido en moño". Angelina Jolie (Premio Humanitario Jean Hersholt) "arriesgó con un Elie Saab en pedrería plateada". Cate Blanchett (actriz principal, Blue Jasmine), "un maravilloso y clásico tul (encaje y transparencias) con aplicaciones de Swarovski de Armani Privé y pendientes de Chopard". Jennifer Lawrence, "modelo rojo de Dior, alta costura por supuesto". Liza Minnelli, "de Halston, conjunto de top de seda azulón y pantalón a juego". Meryl Streep, "perfecta en blanco y negro en una creación de su habitual Lanvin". Sally Hawkins, "un Valentino que era desafortunadamente demasiado traje para ella". Olivia Wilde, "recatado y elegante vestido de Valentino negro". Elsa Pataky, "un Elie Saab con demasiados brillos y un elástico bajo la cintura".