España. 1970
Dir.: Pedro Olea
Int.: José Luis López Vázquez, Amparo Soler Leal, Antonio Casas, John Steiner, Alfredo Mayo, Víctor Israel, Fernando Sánchez Polack
Dieciséis años antes de Henry. Retrato de un asesino, treinta y dos de Aro Tolbukhin. En la mente del asesino, y treinta y tres de Las horas del día, el director vasco de Tormento y Un hombre llamado Flor de Otoño filmó -de manera contenida y evitando la tentación de la truculencia- esta historia basada en dramáticos hechos verídicos (trece asesinatos confesados y diversos actos de antropofagia) protagonizados por un tal Manuel Blanco Romasanta (Benito Freire en la ficción), un buhonero esquizofrénico convertido en hombre lobo por mor de sus circunstancias y el entorno sórdido de la pobre, atrasada, supersticiosa e ignorante España rural de finales del siglo XIX, de la que Olea ofrece un retrato naturalista que sobrevivió aun con cortes a la censura franquista.
Soberbio José Luis López Vázquez en su trabajo de profundización psicológica en el horror de un personaje dual, verdugo y víctima al mismo tiempo, al que se acercó con sobriedad de gesto.
En 2004 Fantastic Factory retomó el mismo argumento pero desde una óptica con voluntad internacional y de espectáculo en Romasanta. La caza de la bestia, con Julian Sands y Elsa Pataky.
martes, 20 de diciembre de 2011
lunes, 5 de diciembre de 2011
APUNTES DEL NATURAL (24)
LIGERA. En uno de los Tú sí que vales (La Siete) del mes pasado se dirimía la eliminación o el pase a la siguiente ronda de un grupo gallego de teatro amateur, finalizada su presentación del fragmento de una obra propia inspirada en el tradicionario celta. La vistosidad del vestuario, la fuerza de la música y la utilización de un elemento mágico como el fuego componen un número en verdad espectacular. Después del voto del público y de las opiniones favorables de José Luis Moreno y de un Risto Mejide menos crispado que el de Operación Triunfo, la decisión definitiva está en manos del tercer miembro del jurado, la cantante Merche. Aunque la muchacha -cantante profesional, es conveniente recalcarlo- admite estar gratamente impresionada por lo visto en el escenario, anuncia que no se inclinará por la continuidad de los galaicos porque... le tiene mucho miedo al fuego. Al escuchar el razonamiento (o algo parecido) del veredicto me quedo más petrificado que el bosque que Robert E. Sherwood escribió para el posterior lucimiento, primero teatral y después cinematográfico, de Leslie Howard y Humphrey Bogart. No obstante, el show prosigue con normalidad. Demasiada normalidad. Incómoda normalidad. No se oyen ni las esperables risotadas del público presente ni tampoco la deseable réplica devastadora de Risto hacia su compañera de tribunal. Incluso los perjudicados/agraviados parecen haber aceptado deportivamente que se haya jugado frívolamente con su trabajo -y quién sabe si también con su futuro profesional- y no aprovechan las propiedades del fuego para realizar una necesaria ceremonia purificadora del plató. Y la pregunta: ¿se atreverá algún día Merche a echar del programa a algún talentoso e ilusionado aspirante a artista porque luzca en su vestimenta un color que a ella no le siente bien como esmalte de uñas?
DIAGNÓSTICO. La televisión está belenestebanizada. ¿Quién la desbelenestebanizará? El desbelenestebanizador que la desbelenestebanice, buen desbelenestebanizador será.
TRAUMATISMO. Relectura del anuario publicado por Fotogramas en 2004. La crisis artística del cine contemporáneo queda en evidencia una vez más cuando, entre la información promocional de la película The hunted (La presa) (2003, William Friedkin), alguien ha creído destacable un detalle como el que "Del Toro se rompió un hueso y se dislocó otros siete durante una de las escenas más violentas". ¿Interesante?
REFLEXIÓN. Cualquier tiempo cinematográfico pasado fue mejor.
FRASE. "No quiero vivir en una sociedad acribillada por el mal y el odio" (Ken Russell, 1927-2011).
DIAGNÓSTICO. La televisión está belenestebanizada. ¿Quién la desbelenestebanizará? El desbelenestebanizador que la desbelenestebanice, buen desbelenestebanizador será.
TRAUMATISMO. Relectura del anuario publicado por Fotogramas en 2004. La crisis artística del cine contemporáneo queda en evidencia una vez más cuando, entre la información promocional de la película The hunted (La presa) (2003, William Friedkin), alguien ha creído destacable un detalle como el que "Del Toro se rompió un hueso y se dislocó otros siete durante una de las escenas más violentas". ¿Interesante?
REFLEXIÓN. Cualquier tiempo cinematográfico pasado fue mejor.
FRASE. "No quiero vivir en una sociedad acribillada por el mal y el odio" (Ken Russell, 1927-2011).
lunes, 28 de noviembre de 2011
AQUEL SEÑOR DE NEGRO (BAJITO, CALVO Y CON BIGOTE)
"Muy bien José Luis López Vázquez en la figura del inválido. Ya en otras ocasiones -especialmente en otro filme de Saura- este actor había demostrado felices disposiciones para el arte dramático. Esta película las confirma de nuevo", escribía en mayo de 1971 la crítica barcelonesa a propósito del estreno en la ciudad de El jardín de las delicias, esperada con enorme expectación entre la cinefília hambrienta de otro cine. Unos meses antes la revista Triunfo había publicado en su edición del 12/12/1970 una entrevista con el cómico fallecido en noviembre de 2009, realizada por Fernando Lara y Diego Galán, "en magnetófono", según se precisaba de manera harto chocante al final de la misma.
Vista hoy, cuando la misma prensa las descuartiza e invita al lector a largarse del papel para encontrarlas íntegras en Internet, aquella interviú resulta una pieza arqueológica: 4 páginas y un total de 33 preguntas con sus correspondientes réplicas, en las que un López Vázquez previo a Mi querida señorita, La cabina o La prima Angélica se explayaba sobre su condición de intérprete y lo contradictorio de su trayectoria fílmica (de cuya parte más casposa supo redimirse gracias a la versatilidad y a la profesionalidad con las que abordó su oficio), entre las cuales esta inusual, extensa, utópica y un tanto atropellada reflexión existencial: "Pero hay que acometer ese nacimiento diario con un sentido generoso: aceptar la realidad no resignadamente, sino con un poco de rebeldía, aunque sin desesperar en lo posible. Es cuestión de inteligencia y cordura para saber orientarse y salir airoso de las adversidades. Mira, hay un hecho evidente: el hombre no está solo, vive en sociedad, tiene que integrarse con los demás. Por eso ocurrió lo de octubre (sic) en Rusia, porque son cosas que surgen, incontenibles... No sé, yo no entiendo nada, pero intuyo mucho. Entonces, me parece que como estamos metidos en una sociedad, ya no hay individualismos, no puede haber individualismos. Si el capitalismo consiste en explotar a los demás, el capitalismo no puede subsistir, ni tampoco la burguesía. Desaparecerán cuando lleguen -y vendrán, sin duda- unos señores muy razonables, muy ponderados, muy honestos, que nos dirijan y nos gobiernen y cada uno de nosotros funcionará en su estrato, pero dentro de una integridad y una afinidad de criterios. El mundo va a eso. Hasta ahora hemos ido cada uno por donde nos ha dado la gana, pero eso se ha acabado. En realidad, ya estamos empezando a despertar: ¡pero hombre, qué barbaridad, que la gente se muere en la India de hambre! Y se ha muerto siempre, lo que pasa es que no nos habíamos dado cuenta. Pero el hecho de que ya lo sepamos me parece importante, es un respiro. Ahora vamos a ver si lo solucionamos... Se solucionará en el año dos mil quinientos, pero se solucionará. En eso soy optimista".
Vista hoy, cuando la misma prensa las descuartiza e invita al lector a largarse del papel para encontrarlas íntegras en Internet, aquella interviú resulta una pieza arqueológica: 4 páginas y un total de 33 preguntas con sus correspondientes réplicas, en las que un López Vázquez previo a Mi querida señorita, La cabina o La prima Angélica se explayaba sobre su condición de intérprete y lo contradictorio de su trayectoria fílmica (de cuya parte más casposa supo redimirse gracias a la versatilidad y a la profesionalidad con las que abordó su oficio), entre las cuales esta inusual, extensa, utópica y un tanto atropellada reflexión existencial: "Pero hay que acometer ese nacimiento diario con un sentido generoso: aceptar la realidad no resignadamente, sino con un poco de rebeldía, aunque sin desesperar en lo posible. Es cuestión de inteligencia y cordura para saber orientarse y salir airoso de las adversidades. Mira, hay un hecho evidente: el hombre no está solo, vive en sociedad, tiene que integrarse con los demás. Por eso ocurrió lo de octubre (sic) en Rusia, porque son cosas que surgen, incontenibles... No sé, yo no entiendo nada, pero intuyo mucho. Entonces, me parece que como estamos metidos en una sociedad, ya no hay individualismos, no puede haber individualismos. Si el capitalismo consiste en explotar a los demás, el capitalismo no puede subsistir, ni tampoco la burguesía. Desaparecerán cuando lleguen -y vendrán, sin duda- unos señores muy razonables, muy ponderados, muy honestos, que nos dirijan y nos gobiernen y cada uno de nosotros funcionará en su estrato, pero dentro de una integridad y una afinidad de criterios. El mundo va a eso. Hasta ahora hemos ido cada uno por donde nos ha dado la gana, pero eso se ha acabado. En realidad, ya estamos empezando a despertar: ¡pero hombre, qué barbaridad, que la gente se muere en la India de hambre! Y se ha muerto siempre, lo que pasa es que no nos habíamos dado cuenta. Pero el hecho de que ya lo sepamos me parece importante, es un respiro. Ahora vamos a ver si lo solucionamos... Se solucionará en el año dos mil quinientos, pero se solucionará. En eso soy optimista".
jueves, 3 de noviembre de 2011
'PRESS CATCH'
Es agua pasada pero sigue removiéndome molinos internos. Me refiero a la entrevista que Ana Pastor le hizo en marzo pasado en el palacio presidencial de Teherán al primer mandatario iraní, Mahmud Ahmadineyad (el auténtico, no la extraordinaria composición de la delirante Muchachada nui), con la que topo de nuevo al revisar viejos (pero todavía no demasiado amarillentos) papeles. La periodista estuvo combativa y no se amilanó para tocar temas delicados cuando se juega en campo contrario (lapidación de mujeres, represión política, persecución a homosexuales...), siendo su actitud generalizadamente elogiada. Lejos de Oriente Medio, claro. Como tampoco pasó desapercibida para nadie la vindicación feminista simbolizada en ese pañuelo que le cubría la cabeza (algo obligatorio para las mujeres en Irán) y que poco a poco fue sibilinamente deslizándose hasta acabar sobre sus hombros, dejando los largos y morenos cabellos al descubierto. Un gesto infantil o desafiante políticamente, según la latitud desde donde se realice/observe; desde luego, menos inconsciente de lo reconocido con posterioridad por la periodista. "Le gusta que le conteste según usted quiera... Usted no tiene que decidir en lugar de los televidentes", respondía Ahmadineyad a las constantes subidas a la red de la presentadora de Los desayunos de TVE (La 1). Mientras, ella, que debería cuestionarse si no se excedió en su protagonismo durante la entrevista, le recordaba: "Los periodistas... no sé aquí, pero en España no estamos acostumbrados a responder preguntas, sino a hacerlas". "Cuando nos dejan", le faltó matizar. Porque, en realidad, lo que se lleva es que la prensa acepte humillarse profesionalmente acudiendo a esas ruedas de prensa sin derecho a preguntas, últimamente muy de moda. Y una rueda de prensa sin preguntas es como una paella sin arroz.
Un mes después de la pugna iraní, la Pastor se las tuvo en el mismo programa matutino con María Dolores de Cospedal, saliendo en defensa de la independencia informativa de la casa, al recriminarle la secretaria general del Partido Popular la -según su interesado parecer- falta de objetividad de la cadena pública ("a veces, las informaciones de TVE dejan mucho que desear en el ámbito de lo político"). La presumible victoria de la ultraderecha en las próximas elecciones generales del 20-N, y conociendo cómo se las gastan, significarán un importante movimiento de sillas entre la plantilla del ente público. Una de las que perderán la suya será sin ninguna duda la propia Ana Pastor, marcada con un círculo desde las filas populares desde hace mucho tiempo. Una periodista relevada por no ser de los de la cuerda del Gobierno de turno... Más o menos como en Irán, vaya.
Un mes después de la pugna iraní, la Pastor se las tuvo en el mismo programa matutino con María Dolores de Cospedal, saliendo en defensa de la independencia informativa de la casa, al recriminarle la secretaria general del Partido Popular la -según su interesado parecer- falta de objetividad de la cadena pública ("a veces, las informaciones de TVE dejan mucho que desear en el ámbito de lo político"). La presumible victoria de la ultraderecha en las próximas elecciones generales del 20-N, y conociendo cómo se las gastan, significarán un importante movimiento de sillas entre la plantilla del ente público. Una de las que perderán la suya será sin ninguna duda la propia Ana Pastor, marcada con un círculo desde las filas populares desde hace mucho tiempo. Una periodista relevada por no ser de los de la cuerda del Gobierno de turno... Más o menos como en Irán, vaya.
lunes, 24 de octubre de 2011
EL JUEGO DE HOLLYWOOD 4
American beautiful girls
Anthony Mann who shot Liberty Valance
Ángeles González-Cine
Bela Lou Gossett jr.
Bruno Ganz N'Roses
Bing Crosby, Stills, Nash and Young
Delitos y faldas
El sexo sentido
El último libertango en París
El violinista sobre el tejado de zinc
Elia Cassen
Elisa Montés Hellman
Eggs-men
Jesús Franco, ese hombre
John Barry Lyndon
Jeff Bridges over troubled water
¿José María Forqué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?
Jean Simmons del desierto
La insoportable levedad del ser o no ser
Lenny contra Alphaville
La vaca y el prisionero de la Segunda Avenida
Lee Marvin Hamlisch
Lola Flores en el ático
Maribel Verdoux
Maurice Officier et Chevalier
Mucho ruido y pocas nueces para el amor
Mary Poppies
Mary Astor Piazzola
Paseando a miss Daisy Granados
Reservoir blogs
Rocco Siffredi y sus hermanos
Rimbaud III
Soneto de otoño
Yvonne de Carlo Ponti
Zero Kelvin Smith
Anthony Mann who shot Liberty Valance
Ángeles González-Cine
Bela Lou Gossett jr.
Bruno Ganz N'Roses
Bing Crosby, Stills, Nash and Young
Delitos y faldas
El sexo sentido
El último libertango en París
El violinista sobre el tejado de zinc
Elia Cassen
Elisa Montés Hellman
Eggs-men
Jesús Franco, ese hombre
John Barry Lyndon
Jeff Bridges over troubled water
¿José María Forqué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?
Jean Simmons del desierto
La insoportable levedad del ser o no ser
Lenny contra Alphaville
La vaca y el prisionero de la Segunda Avenida
Lee Marvin Hamlisch
Lola Flores en el ático
Maribel Verdoux
Maurice Officier et Chevalier
Mucho ruido y pocas nueces para el amor
Mary Poppies
Mary Astor Piazzola
Paseando a miss Daisy Granados
Reservoir blogs
Rocco Siffredi y sus hermanos
Rimbaud III
Soneto de otoño
Yvonne de Carlo Ponti
Zero Kelvin Smith
lunes, 10 de octubre de 2011
'LA SCRIPT'
24/9/2011
16 h
Cadena SER
Cuarta entrega de La script -como Notas de cine, otra ramificación del desaparecido El cine en la SER-, con el que la cadena de emisoras del grupo PRISA ha restituido esta temporada la información cinematográfica semanal. Conduce María Guerra. Prácticamente en su totalidad dedicado a la 59.ª edición del Festival de San Sebastián, transmiten desde un estudio (móvil, entiendo) situado en algún lugar de una calle donostiarra de la que en dos ocasiones reconocen ignorar el nombre (si no saben cómo se llama ni tampoco han tenido la curiosidad de averiguarlo, ¿qué interés/necesidad tiene para el programa hablar de ella?). Si la entrevista a Benito Zambrano no me llena (de compromiso: admite su cansancio verbal por la promoción de La voz dormida), el debate que intentan abrir en la tertulia de enviados especiales -sobre si deben premiarse las mejores interpretaciones o solo las de los actores que hacen acto de presencia en el certamen- me parece típico de cinéfilos (desocupados) pero absurdo. En cambio, el reportaje sobre No habrá paz para los malvados es modélico por breve, ágil, conciso y completo. Y la en general poco explotada idea de recuperar fragmentos de ruedas de prensa puede ofrecer momentos tan suculentos como (procedente de la presentación de la luego discutida Concha de Oro, Los pasos perdidos) escuchar al pintor felanitxer Miquel Barceló, viendo cómo se las gastan los críticos de cine, afirmar sotto voce que "son peores que los de arte".
Antonio Martínez introduce bandas sonoras (la de Alberto Iglesias para La piel que habito, en esta ocasión); Elio Castro, las películas del canal TCM. Son secciones fijas. También la de televisión, propia de suplemento dominical de periódico, en su superficialidad. Quien la hace, aunque nombra Platoon entre uno de los lejanos éxitos fílmicos del actor, no parece haberle encontrado relación con la broma situada en la guerra de Vietnam -que cita-, aguantada estoicamente algunos días antes por (un) Charlie Sheen (cada vez más sheening) en Comedy central roast, de la estadounidense cadena de televisión por cable Comedy Central.
Como ocurre en su programa hermano, La script también ahorra en sinónimos y la palabra "película" es repetida 94 veces en 55 minutos.
16 h
Cadena SER
Cuarta entrega de La script -como Notas de cine, otra ramificación del desaparecido El cine en la SER-, con el que la cadena de emisoras del grupo PRISA ha restituido esta temporada la información cinematográfica semanal. Conduce María Guerra. Prácticamente en su totalidad dedicado a la 59.ª edición del Festival de San Sebastián, transmiten desde un estudio (móvil, entiendo) situado en algún lugar de una calle donostiarra de la que en dos ocasiones reconocen ignorar el nombre (si no saben cómo se llama ni tampoco han tenido la curiosidad de averiguarlo, ¿qué interés/necesidad tiene para el programa hablar de ella?). Si la entrevista a Benito Zambrano no me llena (de compromiso: admite su cansancio verbal por la promoción de La voz dormida), el debate que intentan abrir en la tertulia de enviados especiales -sobre si deben premiarse las mejores interpretaciones o solo las de los actores que hacen acto de presencia en el certamen- me parece típico de cinéfilos (desocupados) pero absurdo. En cambio, el reportaje sobre No habrá paz para los malvados es modélico por breve, ágil, conciso y completo. Y la en general poco explotada idea de recuperar fragmentos de ruedas de prensa puede ofrecer momentos tan suculentos como (procedente de la presentación de la luego discutida Concha de Oro, Los pasos perdidos) escuchar al pintor felanitxer Miquel Barceló, viendo cómo se las gastan los críticos de cine, afirmar sotto voce que "son peores que los de arte".
Antonio Martínez introduce bandas sonoras (la de Alberto Iglesias para La piel que habito, en esta ocasión); Elio Castro, las películas del canal TCM. Son secciones fijas. También la de televisión, propia de suplemento dominical de periódico, en su superficialidad. Quien la hace, aunque nombra Platoon entre uno de los lejanos éxitos fílmicos del actor, no parece haberle encontrado relación con la broma situada en la guerra de Vietnam -que cita-, aguantada estoicamente algunos días antes por (un) Charlie Sheen (cada vez más sheening) en Comedy central roast, de la estadounidense cadena de televisión por cable Comedy Central.
Como ocurre en su programa hermano, La script también ahorra en sinónimos y la palabra "película" es repetida 94 veces en 55 minutos.
lunes, 19 de septiembre de 2011
'SHADRACH'
EE. UU. 1998
Dir.: Susanna Styron
Gui.: Susanna Styron y Bridget Terry
Int.: Harvey Keitel, Andie MacDowell, John Franklin Sawyer, Scott Terra
Un matrimonio blanco y sus hijos ayudan en su empeño a un anciano negro que, presintiendo cercana su muerte y para ser enterrado en ellas, regresa a las tierras donde nació y fue esclavo.
A partir del segundo de los tres relatos cortos que componen el libro A tidewater morning, escrito por su padre (William Styron, autor de La decisión de Sophie, llevada a la gran pantalla por Alan J. Pakula en 1982, con Meryl Streep, Kevin Kline y Peter MacNicol), Susanna Styron debutó en el cine adaptando y dirigiendo de manera sensible (pero escaso vigor en la puesta en escena) este ético, nostálgico, evocador e injustamente poco conocido melodrama sureño ambientado en los años de la Gran Depresión.
Protagonizan la voz de Martin Sheen en la narración en off y una pareja de intérpretes tan dispar en todos los sentidos como la formada por Harvey Keitel y una Andie MacDowell que incorpora a una humilde ama de casa, madre de familia numerosa, no excesivamente refinada y por lo tanto alejada de la imagen de marca de la actriz de Sexo, mentiras y cintas de vídeo.
Dir.: Susanna Styron
Gui.: Susanna Styron y Bridget Terry
Int.: Harvey Keitel, Andie MacDowell, John Franklin Sawyer, Scott Terra
Un matrimonio blanco y sus hijos ayudan en su empeño a un anciano negro que, presintiendo cercana su muerte y para ser enterrado en ellas, regresa a las tierras donde nació y fue esclavo.
A partir del segundo de los tres relatos cortos que componen el libro A tidewater morning, escrito por su padre (William Styron, autor de La decisión de Sophie, llevada a la gran pantalla por Alan J. Pakula en 1982, con Meryl Streep, Kevin Kline y Peter MacNicol), Susanna Styron debutó en el cine adaptando y dirigiendo de manera sensible (pero escaso vigor en la puesta en escena) este ético, nostálgico, evocador e injustamente poco conocido melodrama sureño ambientado en los años de la Gran Depresión.
Protagonizan la voz de Martin Sheen en la narración en off y una pareja de intérpretes tan dispar en todos los sentidos como la formada por Harvey Keitel y una Andie MacDowell que incorpora a una humilde ama de casa, madre de familia numerosa, no excesivamente refinada y por lo tanto alejada de la imagen de marca de la actriz de Sexo, mentiras y cintas de vídeo.
lunes, 5 de septiembre de 2011
DÍAS DE RADIO
Si hacen uso (y abuso) de términos como "séptimo arte", "estatuilla" y "alfombra roja", o si al hablar de una película solo ofrecen datos técnicos y se limitan a contar el argumento y no opinan orientando y educando el criterio del espectador, no hay duda: estamos ante un programa de cine, pero quienes lo hacen podrían igualmente realizarlo sobre viajes turísticos, literatura, gastronomía o tauromaquia. No son críticos especializados. Es la sensación que desprenden De película (RNE1) -donde además deberían cuestionarse por qué resultan más soportables cuando su presentadora oficial (la permanentemente agitada Yolanda Flores) está de vacaciones- y Notas de cine (Cadena SER), que, antes de reubicarse en sus franjas habituales con el cambio de programación de septiembre, han ambientado cinematográficamente las tardes de los sábados y las noches de a diario estivales, respectivamente.
Presentado por Antonio Martínez (con la colaboración de Elio Castro), Notas de cine, descendiente directo de El cine en la SER (título auténtico del a menudo denominado como El cine de Lo Que Yo Te Diga, desaparecido de la parrilla en abril de 2009 por problemas económicos de la casa, tras veinte años en antena), es un ameno espacio de reportajes dedicado a bandas sonoras que mantiene constantes vitales reconocibles: programa de guión, realización cuidada hasta el más mínimo detalle, inserción de incontables fragmentos de diálogos y sonidos de películas, elaborado trabajo de montaje, apabullante bombardeo informativo... Desde el punto de vista de técnica radiofónica, impecable. Desde la perspectiva de un cinéfilo tradicional(ista), muy entretenido a pesar de que la opción (legítima) del predominio de la (fría) información sobre la (calidez de la) opinión provoque la misma impresión que se obtiene al leer Fotogramas y Cinemanía: un rato de distracción muy bien preparado pero falto de esencia. Para un oyente de fino oído radiofónico, la constatación de que los sinónimos cotizan actualmente a la baja: en el Notas de cine del (si mal no recuerdo) 10 de agosto me pareció escuchar la palabra "película" en 62 ocasiones a lo largo de sus 55 minutos. Y repetirla 1,127 veces de media por minuto (engañosas, porque buena parte del espacio lo ocupa la música y no el verbo) es tan indisculpable como ¡¿olvidarse del director-coreógrafo Busby Berkeley en el capítulo correspondiente de la sección dedicada a la historia del cine musical?! o, por el valor artístico de la propuesta de Francis Ford Coppola, no citar Cotton Club entre la manifestada escasa experiencia en el género del Richard Gere anterior a Chicago.
Presentado por Antonio Martínez (con la colaboración de Elio Castro), Notas de cine, descendiente directo de El cine en la SER (título auténtico del a menudo denominado como El cine de Lo Que Yo Te Diga, desaparecido de la parrilla en abril de 2009 por problemas económicos de la casa, tras veinte años en antena), es un ameno espacio de reportajes dedicado a bandas sonoras que mantiene constantes vitales reconocibles: programa de guión, realización cuidada hasta el más mínimo detalle, inserción de incontables fragmentos de diálogos y sonidos de películas, elaborado trabajo de montaje, apabullante bombardeo informativo... Desde el punto de vista de técnica radiofónica, impecable. Desde la perspectiva de un cinéfilo tradicional(ista), muy entretenido a pesar de que la opción (legítima) del predominio de la (fría) información sobre la (calidez de la) opinión provoque la misma impresión que se obtiene al leer Fotogramas y Cinemanía: un rato de distracción muy bien preparado pero falto de esencia. Para un oyente de fino oído radiofónico, la constatación de que los sinónimos cotizan actualmente a la baja: en el Notas de cine del (si mal no recuerdo) 10 de agosto me pareció escuchar la palabra "película" en 62 ocasiones a lo largo de sus 55 minutos. Y repetirla 1,127 veces de media por minuto (engañosas, porque buena parte del espacio lo ocupa la música y no el verbo) es tan indisculpable como ¡¿olvidarse del director-coreógrafo Busby Berkeley en el capítulo correspondiente de la sección dedicada a la historia del cine musical?! o, por el valor artístico de la propuesta de Francis Ford Coppola, no citar Cotton Club entre la manifestada escasa experiencia en el género del Richard Gere anterior a Chicago.
lunes, 22 de agosto de 2011
APUNTES DEL NATURAL (23)
AVERNO. Con su fino olfato periodístico característico (ironía), en Sálvame (Telecinco) se apuntan la "exclusiva" (¡oh!) de descubrir el inesperado lugar donde -dicen que en septiembre- se producirá la largamente insinuada boda entre María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva, la duquesa de Alba (85 años, dos matrimonios anteriores -uno de ellos con el antiguo cura jesuita Jesús Aguirre- y la cara deformada por las operaciones de estética la contemplan), y aquel señor ¿funcionario de profesión? que al parecer es su novio (veinticuatro años más joven que ella): en Ibiza, concretamente en "la ermita de San Telmo". ¿Ermita? Uno es más catódico que católico, y más de Messi que de Cristiano, pero aún así se ve capaz de distinguir entre una capilla o santuario -generalmente pequeño- situado por lo común en despoblado y que no suele tener culto permanente y una céntrica (y arquitectónicamente poco distinguida, por otra parte) iglesia urbana. No así el reportero desplazado por el programa "neotelerrealista" a la isla, ubicado justo en aquel momento delante del templo religioso; tampoco quienes aúllan alborozados en el plató. Observaciones: el hedor de la telebasura atrofia a sus oficiantes la facultad de diferenciar entre elementos.
PARECIDOS RAZONABLES. Víctor Sandoval y la niña de El exorcista.
BODRIO. Únicamente el beneficio de la duda por haberla seguido de manera fragmentada, incompleta, me impide de momento negarle la condición de cine (algo obligado cuando, por mucho que esté filmada en celuloide o triacetato, una película se mueve en una miseria argumental y formal atentatoria contra la dignidad del espectador) a la sonrojante Siete cabalgan hacia la muerte (1979, José Luis Merino), una tardía muestra de gazpacho-western -probablemente rodada en Almería-, de escandalosa ineptitud narrativa, demencial amontonamiento de tópicos, diálogos risibles, planificación de escenas pedestre, iluminación deficiente y ruborizantes interpretaciones por parte de los seudónimos que la protagonizan (Ada Rodier/Assumpta Serna, George Grandson/Jorge Nieto, Emil Bearded/Emilio Berrio, Charles Tristan/Carlos Tristancho, Louis M. Weaves/Luis Rosillo). Necedad cinematográfica al margen, también el más preclaro ejemplo de que cuando no se está familiarizado con los códigos de un género posiblemente sea en el western donde quede más en evidencia.
AGENDA. Desayuno con diamantes. La comida sobre la hierba. El amor después del mediodía. Cena a las ocho.
PARECIDOS RAZONABLES. Víctor Sandoval y la niña de El exorcista.
BODRIO. Únicamente el beneficio de la duda por haberla seguido de manera fragmentada, incompleta, me impide de momento negarle la condición de cine (algo obligado cuando, por mucho que esté filmada en celuloide o triacetato, una película se mueve en una miseria argumental y formal atentatoria contra la dignidad del espectador) a la sonrojante Siete cabalgan hacia la muerte (1979, José Luis Merino), una tardía muestra de gazpacho-western -probablemente rodada en Almería-, de escandalosa ineptitud narrativa, demencial amontonamiento de tópicos, diálogos risibles, planificación de escenas pedestre, iluminación deficiente y ruborizantes interpretaciones por parte de los seudónimos que la protagonizan (Ada Rodier/Assumpta Serna, George Grandson/Jorge Nieto, Emil Bearded/Emilio Berrio, Charles Tristan/Carlos Tristancho, Louis M. Weaves/Luis Rosillo). Necedad cinematográfica al margen, también el más preclaro ejemplo de que cuando no se está familiarizado con los códigos de un género posiblemente sea en el western donde quede más en evidencia.
AGENDA. Desayuno con diamantes. La comida sobre la hierba. El amor después del mediodía. Cena a las ocho.
jueves, 4 de agosto de 2011
EL PERIODISMO ESTÁ ACATARRADO
Aunque su inopinada promoción española a los altares (reedición de sus obras más conocidas, como la reciente de Honrarás a tu padre y La mujer de tu prójimo, incluida) recomendaría una prudente distancia, al menos inicial, sobre una figura hasta hace dos días prácticamente desconocida por estos pagos, no cabe duda que Gay Talese ha adquirido (y temo que en buena parte no sea ajeno a ello lo llamativo de su proverbial elegancia en el vestir) la condición de leyenda y reverenciado gurú de aquella prensa de calidad a la que hoy puede darse definitivamente por liquidada. Su artículo ''Frank Sinatra está resfriado'', un meticuloso perfil de La Voz y de su entorno, publicado en abril de 1966 en la revista Esquire, es actualmente tan citado como seguramente poco leído. Fundador junto a otros colegas mucho más conocidos como Norman Mailer, Truman Capote y Tom Wolfe del new journalism que en los años sesenta y setenta del siglo pasado sustituyó el lenguaje de agencia (sintético, convencional, frío, sin alma) propio de los diarios norteamericanos de entonces por el reporterismo literario -"la literatura de la realidad"-, Talese (7/2/1932; Ocean City, New Jersey, EE. UU.), todavía en activo, no se cansa de contar a quien quiera escucharle -que son legión- que ha cultivado su oficio a partir de la paciencia en la escritura, el detallismo en el relato, la inquietud permanente y, por encima de todo, una curiosidad ilimitada por todo aquello que le ha rodeado...
Un caluroso mediodía del mes de julio pasado. Una dotación de la Policía Local y un camión de bomberos cierran al tráfico rodado una de las calles adyacentes al principal paseo de la ciudad, por donde transitan casualmente en aquel mismo instante una periodista de los servicios informativos de la TEF y su cameraman. Ella, poco aprovechada según mi parecer (y con el defecto de ser fumadora, dicho sea de paso), aporta maneras profesionales (ha sido la mejor presentadora que ha tenido hasta la fecha Entrevista) y criterio estético a una televisión local ibicenca becaria en el fondo y las formas, a menudo inadecuada en el estilismo y casi siempre equivocada en las escenografías. Al advertir el revuelo se detienen. Se preguntan uno al otro el qué y el dónde. Siempre desde la media distancia, miran pero no ven (no hay fuego ni humo, ni se ve nada aparentemente especial). Pero en lugar de superar la mínima distancia que separa su posición del lugar del incidente, para salir de dudas, toman la poco periodística decisión de continuar ignorantes (de que todo se deberá a una ligera amenaza de desprendimiento en la fachada de un edificio) y proseguir su camino. Observo que se dirigen a un afamado restaurante de cocina tradicional (girando la esquina, exactamente a veintidós pasos de la zona del follón), probablemente para entrevistar a su conocido propietario, nombrado recientemente para un cargo de la patronal hotelera. Oigo cómo al entrar en el establecimiento se disculpan por llegar un poco tarde a la cita.
Un caluroso mediodía del mes de julio pasado. Una dotación de la Policía Local y un camión de bomberos cierran al tráfico rodado una de las calles adyacentes al principal paseo de la ciudad, por donde transitan casualmente en aquel mismo instante una periodista de los servicios informativos de la TEF y su cameraman. Ella, poco aprovechada según mi parecer (y con el defecto de ser fumadora, dicho sea de paso), aporta maneras profesionales (ha sido la mejor presentadora que ha tenido hasta la fecha Entrevista) y criterio estético a una televisión local ibicenca becaria en el fondo y las formas, a menudo inadecuada en el estilismo y casi siempre equivocada en las escenografías. Al advertir el revuelo se detienen. Se preguntan uno al otro el qué y el dónde. Siempre desde la media distancia, miran pero no ven (no hay fuego ni humo, ni se ve nada aparentemente especial). Pero en lugar de superar la mínima distancia que separa su posición del lugar del incidente, para salir de dudas, toman la poco periodística decisión de continuar ignorantes (de que todo se deberá a una ligera amenaza de desprendimiento en la fachada de un edificio) y proseguir su camino. Observo que se dirigen a un afamado restaurante de cocina tradicional (girando la esquina, exactamente a veintidós pasos de la zona del follón), probablemente para entrevistar a su conocido propietario, nombrado recientemente para un cargo de la patronal hotelera. Oigo cómo al entrar en el establecimiento se disculpan por llegar un poco tarde a la cita.
lunes, 18 de julio de 2011
APUNTES DEL NATURAL (22)
¡ZAP! Telecinco. Sálvame. Explotación del último filón del programa: la repentina e inesperada toma de consciencia del carpe diem de (la autoconfesa frustrada) Rosa Benito, cuyo mayor mérito personal/profesional hasta la fecha es haber sido la cuñada de Rocío Jurado. Ella no volvió de Supervivientes para visitar en la clínica al accidentado José Ortega Cano, pero un atribulado Amador Mohedano sí ha viajado hasta Honduras para devolver a su esposa a su papel de servil consorte y levantarle el ánimo (con las glándulas mamarias, en cambio, cosas de la ley de la gravedad, va a tenerlo más difícil). Una nueva y soberbia pieza guiada por los grandes maestros del arte de mover los hilos del teatro de títeres de la cadena de los italianos.
¡ZAP! MTV. Teen cribs. El declive del Imperio americano o el daño cerebral irreversible como consecuencia de la alimentación basada en la hamburguesa, el ketchup y la Coca-Cola, a través de uno de esos programas donde adolescentes repelentes hacen pornográfica ostentación de la posición económica familiar: una lolita con el consustancial desparpajo yanqui ante las cámaras, muestra una casa-tipo-complejo-hotelero que incluye una sala de cine talla XXXL y un enorme salón recreativo con -entre infinitos artilugios- ¡un futbolín! con los equipos pintados uno de azul y el otro de rojo (el azul y grana imponiéndose, again, al blanco. ''Tant se val d'on venim, si del sud o del nord...!'').
¡ZAP! TEF. No hay señal.
¡ZAP! Neox. Cómo conocí a vuestra madre. Jennifer Lopez invitada especial del capítulo titulado ''Of course''. Es bastante inexplicable cómo siendo de natural guapa aparece tan frecuentemente poco favorecida... La V. O. le da apariencia de ser mejor intérprete; pero no, es un espejismo. Con la portorriqueñoneoyorquina siempre sucede lo mismo: cuando hace de actriz parece una cantante, y cuando canta... tampoco convence. Un corte publicitario brusco, abrupto, seco como el rostro sin afeitar de Clint Eastwood en Sin perdón, aparca la resolución del irónico capítulo en el que la protagonista de las por mucho que se intente inolvidables Planes de boda, Sucedió en Manhattan y La madre del novio encarna a una escritora de libros de autoayuda sobre las relaciones amorosas que lleva por el camino de la amargura al siempre presto Barney Stinson (sostiene que una chica no debe acostarse con un chico hasta la cita número 17). Un episodio de tensión sexual improbable de verse en la vida real, porque la fogosidad de J. Lo en lo íntimo la llevó a querer incluir una cláusula de servicios mínimos en el contrato matrimonial que finalmente no se celebró con Ben Affleck, cierto, pero Neil Patrick Harris es homosexual.
¡ZAP! MTV. Teen cribs. El declive del Imperio americano o el daño cerebral irreversible como consecuencia de la alimentación basada en la hamburguesa, el ketchup y la Coca-Cola, a través de uno de esos programas donde adolescentes repelentes hacen pornográfica ostentación de la posición económica familiar: una lolita con el consustancial desparpajo yanqui ante las cámaras, muestra una casa-tipo-complejo-hotelero que incluye una sala de cine talla XXXL y un enorme salón recreativo con -entre infinitos artilugios- ¡un futbolín! con los equipos pintados uno de azul y el otro de rojo (el azul y grana imponiéndose, again, al blanco. ''Tant se val d'on venim, si del sud o del nord...!'').
¡ZAP! TEF. No hay señal.
¡ZAP! Neox. Cómo conocí a vuestra madre. Jennifer Lopez invitada especial del capítulo titulado ''Of course''. Es bastante inexplicable cómo siendo de natural guapa aparece tan frecuentemente poco favorecida... La V. O. le da apariencia de ser mejor intérprete; pero no, es un espejismo. Con la portorriqueñoneoyorquina siempre sucede lo mismo: cuando hace de actriz parece una cantante, y cuando canta... tampoco convence. Un corte publicitario brusco, abrupto, seco como el rostro sin afeitar de Clint Eastwood en Sin perdón, aparca la resolución del irónico capítulo en el que la protagonista de las por mucho que se intente inolvidables Planes de boda, Sucedió en Manhattan y La madre del novio encarna a una escritora de libros de autoayuda sobre las relaciones amorosas que lleva por el camino de la amargura al siempre presto Barney Stinson (sostiene que una chica no debe acostarse con un chico hasta la cita número 17). Un episodio de tensión sexual improbable de verse en la vida real, porque la fogosidad de J. Lo en lo íntimo la llevó a querer incluir una cláusula de servicios mínimos en el contrato matrimonial que finalmente no se celebró con Ben Affleck, cierto, pero Neil Patrick Harris es homosexual.
lunes, 4 de julio de 2011
'EL MAQUINISTA'
(The machinist)
España. 2004
Dir.: Brad Anderson
Int.: Christian Bale, Jennifer Jason Leigh, Aitana Sánchez-Gijón
Por las alteraciones de la realidad que sufre debido al insomnio arrastrado desde hace un año (sobrellevado con la lectura de El idiota de Dostoievski), un trabajador metalúrgico es despedido de su empleo en una despersonalizada fábrica donde los obreros solo son una pieza más de la cadena de producción.
Realizada al amparo de la productora barcelonesa Filmax, esta apreciable cinta de terror psicológico de inspiración kafkiana se sitúa en un lugar indeterminado pero en un tiempo que no cabe duda es el presente para hablar de algunos de los males contemporáneos: angustias existenciales, trastornos obsesivos, insatisfacción vital, desmotivación laboral...
Christian Bale (El imperio del sol, Rebeldes del swing), con el impresionante aspecto macilento de los 29 kg adelgazados para conferir verosimilitud a su papel, lleva el peso de esta opresiva pesadilla donde se mezclan realidad y ficción y se previene sobre la clase de futuro hacia el cual se encamina el ser humano.
España. 2004
Dir.: Brad Anderson
Int.: Christian Bale, Jennifer Jason Leigh, Aitana Sánchez-Gijón
Por las alteraciones de la realidad que sufre debido al insomnio arrastrado desde hace un año (sobrellevado con la lectura de El idiota de Dostoievski), un trabajador metalúrgico es despedido de su empleo en una despersonalizada fábrica donde los obreros solo son una pieza más de la cadena de producción.
Realizada al amparo de la productora barcelonesa Filmax, esta apreciable cinta de terror psicológico de inspiración kafkiana se sitúa en un lugar indeterminado pero en un tiempo que no cabe duda es el presente para hablar de algunos de los males contemporáneos: angustias existenciales, trastornos obsesivos, insatisfacción vital, desmotivación laboral...
Christian Bale (El imperio del sol, Rebeldes del swing), con el impresionante aspecto macilento de los 29 kg adelgazados para conferir verosimilitud a su papel, lleva el peso de esta opresiva pesadilla donde se mezclan realidad y ficción y se previene sobre la clase de futuro hacia el cual se encamina el ser humano.
lunes, 20 de junio de 2011
'JOHNNY GUITAR'
Johnny.-How many men have you forgotten?
Vienna.-As many women as you've remembered.
Johnny.-Don't go away.
Vienna.-I haven't moved.
Johnny.-Tell me something nice.
Vienna.-Sure, what do you want to hear?
Johnny.-Lie to me. Tell me all these years you've waited. Tell me.
Vienna.-All those years I've waited.
Johnny.-Tell me you'd a-died if I hadn't come back.
Vienna.-I woulda died if you hadn't come back.
Johnny.-Tell me you still love me like I love you.
Vienna.-I still love you like you love me.
Johnny.-Thanks. Thanks a lot.
Vienna.-As many women as you've remembered.
Johnny.-Don't go away.
Vienna.-I haven't moved.
Johnny.-Tell me something nice.
Vienna.-Sure, what do you want to hear?
Johnny.-Lie to me. Tell me all these years you've waited. Tell me.
Vienna.-All those years I've waited.
Johnny.-Tell me you'd a-died if I hadn't come back.
Vienna.-I woulda died if you hadn't come back.
Johnny.-Tell me you still love me like I love you.
Vienna.-I still love you like you love me.
Johnny.-Thanks. Thanks a lot.
(fuente: Internet Movie Database)
lunes, 6 de junio de 2011
NO DESEARÁS A LA VECINA DEL SEGUNDO
Sorprendido por la decepción suscitada por Copia certificada al verla en la pantalla de un ordenador -con cascos en los oídos para protegerse del ruido ambiental-, en contraste con cierta fascinación que seis meses antes (en la edición del 2010 del Festival de Cannes) le había producido el proceso de seducción mutua de los dos protagonistas y sus conversaciones sobre el sentido de la verdad ("una anticuaria y un ensayista audazmente convencido de que las buenas copias artísticas pueden ser más sólidas y atractivas que los modelos originales"), el crítico de El País Carlos Boyero reflexionaba lo siguiente en el artículo ''Binoche bien vale un kiarostami'': "Imagino que en las valoraciones de algunas películas influye el escenario, los estados de ánimo, esas cositas".
Si a la hora de enfrentarse a un film influye hasta la humedad relativa del aire, el del escenario y sus circunstancias (dimensiones y material de las butacas, distancia entre filas, potencia de los pilotos de luz de emergencia, limpieza...) es uno de los elementos fundamentales. Y como tal, el de las salas comerciales dejó de ser el ideal a partir de su irreversible proceso de liliputización y desde que las palomitas de maíz y los modos de sala de estar/salón comedor practicados ahora en ellas pudieron con la liturgia de lo que siempre había sido ir al cine. Expulsado del paraíso, el espectador con inquietudes inició un éxodo que le llevó a encontrar refugio en salas e institutos de cultura, en Internet, en los DVD y también en la televisión desde que -cual Séptimo de Caballería- acudieran en su rescate las cadenas que han dejado de emitir publicidad y la TDT con sus multicanales de audio posibilitadores de las versiones originales.
En la eterna búsqueda del mejor marco posible, e inspirado por la visión en la Red de una espalda de mujer argentina tatuada con la icónica imagen tarantiniana de los seis dogs trajeados de negro, me pregunto si el cuerpo humano podría ser esa superficie que utilizada como pantalla satisficiese, resumiéndolas en una sola, todas las fantasías del aficionado más hedonista: cine proyectado sobre la desnudez de la persona amada o deseada; en el del propio cónyuge, si me apuran y no queda otro remedio. Al fin y al cabo, por mucho que Peter Greenaway lo probara como libro en The pillow book y Memento mostrara su eficacia como bloc (que no blog) de notas, el conjunto de cabeza, tronco y extremidades del hombre continúa siendo hoy en día un territorio tan poco explorado como lo era Tennessee antes de que Daniel Boone se adentrara en él en 1760.
Durante varias horas buceo desesperadamente en busca de respuestas en los clásicos griegos de referencia (Platón, Aristóteles, Sócrates, Zico...). Pero no hay manera, oiga. Preocupado y aturdido, salgo al balcón a que me dé un poco el aire. Dirijo la mirada hacia la casa de la vecinita de enfrente de cinemascópicas medidas anatómicas y dejo fluir la imaginación.
Si a la hora de enfrentarse a un film influye hasta la humedad relativa del aire, el del escenario y sus circunstancias (dimensiones y material de las butacas, distancia entre filas, potencia de los pilotos de luz de emergencia, limpieza...) es uno de los elementos fundamentales. Y como tal, el de las salas comerciales dejó de ser el ideal a partir de su irreversible proceso de liliputización y desde que las palomitas de maíz y los modos de sala de estar/salón comedor practicados ahora en ellas pudieron con la liturgia de lo que siempre había sido ir al cine. Expulsado del paraíso, el espectador con inquietudes inició un éxodo que le llevó a encontrar refugio en salas e institutos de cultura, en Internet, en los DVD y también en la televisión desde que -cual Séptimo de Caballería- acudieran en su rescate las cadenas que han dejado de emitir publicidad y la TDT con sus multicanales de audio posibilitadores de las versiones originales.
En la eterna búsqueda del mejor marco posible, e inspirado por la visión en la Red de una espalda de mujer argentina tatuada con la icónica imagen tarantiniana de los seis dogs trajeados de negro, me pregunto si el cuerpo humano podría ser esa superficie que utilizada como pantalla satisficiese, resumiéndolas en una sola, todas las fantasías del aficionado más hedonista: cine proyectado sobre la desnudez de la persona amada o deseada; en el del propio cónyuge, si me apuran y no queda otro remedio. Al fin y al cabo, por mucho que Peter Greenaway lo probara como libro en The pillow book y Memento mostrara su eficacia como bloc (que no blog) de notas, el conjunto de cabeza, tronco y extremidades del hombre continúa siendo hoy en día un territorio tan poco explorado como lo era Tennessee antes de que Daniel Boone se adentrara en él en 1760.
Durante varias horas buceo desesperadamente en busca de respuestas en los clásicos griegos de referencia (Platón, Aristóteles, Sócrates, Zico...). Pero no hay manera, oiga. Preocupado y aturdido, salgo al balcón a que me dé un poco el aire. Dirijo la mirada hacia la casa de la vecinita de enfrente de cinemascópicas medidas anatómicas y dejo fluir la imaginación.
lunes, 23 de mayo de 2011
'EL LADO OSCURO DEL CORAZÓN' (I)
Oliverio.-Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo, un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; pero eso sí, y en esto soy irreductible, no les perdono bajo ningún pretexto que no sepan volar. Si no saben volar pierden el tiempo conmigo.
Ana.-Vuelos de instrucción, 50 dólares; cabotaje, 70; internacionales, 100.
Ana.-Vuelos de instrucción, 50 dólares; cabotaje, 70; internacionales, 100.
(fuente: banda de sonido de la película)
lunes, 9 de mayo de 2011
'A GOOD WOMAN'
EE. UU.-Italia-España-G. Bretaña-Luxemburgo. 2004
Dir.: Mike Barker
Int.: Helen Hunt, Scarlett Johansson, Tom Wilkinson, Mark Umbers
Ernst Lubitsch, en 1925 (muda), y Otto Preminger, en 1949, ya trasladaron al cine la conocida obra de Oscar Wilde El abanico de lady Windermere, localizada en esta tercera versión en la costa mediterránea italiana, donde una pareja de recién casados de la alta sociedad neoyorquina ve importunado su viaje de novios (y cuestionados sus sentimientos) a causa de los malentendidos que provoca la llegada al lugar de una mujer madura con fama de devoradora de hombres.
Sofisticados, elegantes y efectivos cual certeros movimientos de esgrima, los extraordinarios diálogos de Wilde -acertadamente aprovechados por la película- compensan una adaptación agradable pero impersonal, en exceso funcional y de plana factura televisiva.
Dir.: Mike Barker
Int.: Helen Hunt, Scarlett Johansson, Tom Wilkinson, Mark Umbers
Ernst Lubitsch, en 1925 (muda), y Otto Preminger, en 1949, ya trasladaron al cine la conocida obra de Oscar Wilde El abanico de lady Windermere, localizada en esta tercera versión en la costa mediterránea italiana, donde una pareja de recién casados de la alta sociedad neoyorquina ve importunado su viaje de novios (y cuestionados sus sentimientos) a causa de los malentendidos que provoca la llegada al lugar de una mujer madura con fama de devoradora de hombres.
Sofisticados, elegantes y efectivos cual certeros movimientos de esgrima, los extraordinarios diálogos de Wilde -acertadamente aprovechados por la película- compensan una adaptación agradable pero impersonal, en exceso funcional y de plana factura televisiva.
lunes, 18 de abril de 2011
APUNTES DEL NATURAL (21)
FALSO TESTIMONIO. ¿De verdad que Manuel Alexandre no protagonizó como actor principal ninguna película hasta Elsa y Fred, en 2005, cuando contaba ya 88 años?, un mensaje dado por bueno por generalizado, repetido por los medios hasta la saciedad tras la muerte del intérprete en octubre pasado. Es cierto que al que fue uno de los característicos indispensables de la cinematografía hispana se le continuará recordando por sus entrañables actuaciones en Bienvenido, Mr. Marshall; Calabuch; Calle Mayor; Viaje de novios; Los jueves, milagro; Atraco a las tres; El año de las luces, etc., pero a finales de los sesenta encabezó el cartel de La playa de las seducciones, una prácticamente ignota comedia semierótica de José Luis Gonzalvo -marido de la Chunga-, con Diana Sorel, Claudia Gravy y Manuel Velasco -el hermano de Conchita-, en una de cuyas críticas de su tardío estreno en 1972 -la de la edición sevillana del diario Abc- era definido como "uno de los actores más monocordes y estereotipados del cine español".
AUSTERO: "Aficionado al cine, sobrio, morigerado, sencillo y sin ninguna clase de alardes, con predilección por las películas dirigidas por el escritor Paul Auster o basadas en sus relatos".
ZAPPING. En una conducta más propia de ejecutivos agresivos de la cosa en su afán de vender comercialmente el producto que no de su específico cometido de recomendar o no el qué-cómo-cuándo-dónde-y-porqué catódico, entre la crítica de televisión se ha extendido la costumbre de informar acerca del share de audiencia de los programas (por considerarlo una curiosidad y no un valor artístico, me gustaría pensar), siendo ahora habitual escuchar o leer expresiones como que tal o cual espacio "tiene un 12", "hacen un 15", o "pueden estar contentos con el 10 que logran". Este cronista, en cambio, sólo se daría por satisfecho si pudiera hacer un 69, algo que no consigue casi desde los tiempos de la televisión en blanco y negro. Podrá aducirse que la diversificación de la oferta no pone fácil alcanzar determinados registros, por no hablar del error de equivocar las expectativas apuntando demasiado alto, pero ante la sospecha de la pérdida de interés en mis argumentos comienzo a plantearme muy seriamente un cambio de guionistas. ¡Cualquier cosa antes que desaparecer definitivamente del prime time!
LEGADO. "Hay muy buenas historias que contar relacionadas con el lado oscuro del ser humano. Y si creas razones que justifiquen las decisiones de los personajes, te sale una buena película" (Sidney Lumet, 1924-2011).
AUSTERO: "Aficionado al cine, sobrio, morigerado, sencillo y sin ninguna clase de alardes, con predilección por las películas dirigidas por el escritor Paul Auster o basadas en sus relatos".
ZAPPING. En una conducta más propia de ejecutivos agresivos de la cosa en su afán de vender comercialmente el producto que no de su específico cometido de recomendar o no el qué-cómo-cuándo-dónde-y-porqué catódico, entre la crítica de televisión se ha extendido la costumbre de informar acerca del share de audiencia de los programas (por considerarlo una curiosidad y no un valor artístico, me gustaría pensar), siendo ahora habitual escuchar o leer expresiones como que tal o cual espacio "tiene un 12", "hacen un 15", o "pueden estar contentos con el 10 que logran". Este cronista, en cambio, sólo se daría por satisfecho si pudiera hacer un 69, algo que no consigue casi desde los tiempos de la televisión en blanco y negro. Podrá aducirse que la diversificación de la oferta no pone fácil alcanzar determinados registros, por no hablar del error de equivocar las expectativas apuntando demasiado alto, pero ante la sospecha de la pérdida de interés en mis argumentos comienzo a plantearme muy seriamente un cambio de guionistas. ¡Cualquier cosa antes que desaparecer definitivamente del prime time!
LEGADO. "Hay muy buenas historias que contar relacionadas con el lado oscuro del ser humano. Y si creas razones que justifiquen las decisiones de los personajes, te sale una buena película" (Sidney Lumet, 1924-2011).
lunes, 4 de abril de 2011
'FICCIÓN'
(Ficció)
España. 2006
Dir.: Cesc Gay
Int.: Eduard Fernández, Javier Cámara, Montse Germán, Carme Pla, Àgata Roca
Una reacción final de la pareja protagonista que no conviene desvelar me reconcilia, liberadora carcajada mediante, con lo visto hasta ese momento: un romance inesperado, platónico, intuido, construido sobre gestos, miradas fugaces, sentimientos no confesados y palabras no dichas, entre un cineasta en crisis creativa que viaja a casa de un amigo en los Pirineos intentando encontrar la inspiración perdida (Eduard Fernández, pletórico; no parecer un director de cine es lo de menos) y una mujer de vacaciones en una vivienda vecina (recital comunicativo a partir de la economía gestual y verbal de la actriz de teatro y televisión Montse Germán, en su muy reconfortante debut en la gran pantalla).
Obra de pausas, tiempos muertos y poco diálogo, hablada en catalán y español, tercera en solitario del realizador de Krámpack y En la ciudad, de Ficción puede llegar a enervar hasta la desesperación la incomprensible inacción voluntaria de los dos personajes principales, pero es a través de ella y de lo epidérmico de sus conversaciones que Gay simboliza la desorientación y la inclinación por el sacrificio de la renuncia a vivir las cosas propios de la generación a la cual pretende retratar (cuarentona, urbanita, con todas las necesidades cubiertas pero instalada en una insatisfacción crónica).
España. 2006
Dir.: Cesc Gay
Int.: Eduard Fernández, Javier Cámara, Montse Germán, Carme Pla, Àgata Roca
Una reacción final de la pareja protagonista que no conviene desvelar me reconcilia, liberadora carcajada mediante, con lo visto hasta ese momento: un romance inesperado, platónico, intuido, construido sobre gestos, miradas fugaces, sentimientos no confesados y palabras no dichas, entre un cineasta en crisis creativa que viaja a casa de un amigo en los Pirineos intentando encontrar la inspiración perdida (Eduard Fernández, pletórico; no parecer un director de cine es lo de menos) y una mujer de vacaciones en una vivienda vecina (recital comunicativo a partir de la economía gestual y verbal de la actriz de teatro y televisión Montse Germán, en su muy reconfortante debut en la gran pantalla).
Obra de pausas, tiempos muertos y poco diálogo, hablada en catalán y español, tercera en solitario del realizador de Krámpack y En la ciudad, de Ficción puede llegar a enervar hasta la desesperación la incomprensible inacción voluntaria de los dos personajes principales, pero es a través de ella y de lo epidérmico de sus conversaciones que Gay simboliza la desorientación y la inclinación por el sacrificio de la renuncia a vivir las cosas propios de la generación a la cual pretende retratar (cuarentona, urbanita, con todas las necesidades cubiertas pero instalada en una insatisfacción crónica).
lunes, 21 de marzo de 2011
DORIAN GRAY EN EL KODAK THEATRE
IN. La perfección técnica del vídeo inaugural con los hosts apareciendo dentro de las películas candidatas; con todo, una idea no tan "innovadora" como algunos escribieron (ya se hizo en épocas de Billy Crystal y David Letterman). La naturalidad, el desparpajo y la preparación (actúa, canta, baila...) de la (además) bella Anne Hathaway, cuyo atractivo, grande como (casi) todos los accesorios físicos de serie que la adornan (ojos, boca, dientes, orejas), demanda no sólo más ingenio en la escritura de los guiones sino un hombre como los de antes de partner, en lugar de ese James Franco con "sonrisa de Gato de Cheshire engreído" (según afilado apunte de Tim Goodman en The Hollywood Reporter). Reconociendo la profesión como una rama más del negocio, la inclusión de un agente artístico, Edward Limato, en un in memoriam tribute donde los olvidos (Maria Schneider, Corey Haim, Jean Simmons, Luis G. Berlanga) no por habituales son menos incomprensibles. La queja de Charles Ferguson (documental, Inside job), recordando para vergüenza general que ningún culpable de la crisis económica global radiografiada por su film paga por ello en la cárcel. Randy Newman (canción, Toy story 3), un valor seguro de la ceremonia: no goza de la consideración de otros compositores pero veinte nominaciones y dos Oscar le contemplan. Natalie Portman (actriz principal, Cisne negro); el muy merecido reconocimiento a una pequeña (1,60 m) gran intérprete (Heat, Beautiful girls, A cualquier otro lugar, La fuerza del amor) con una carrera llevada sin estridencias y de manera inteligente. Los paralizantes (pero legítimos) nervios de Colin Firth (actor principal, El discurso del rey); premio a un corredor de fondo que ya estuvo en las oscarizadas El paciente inglés y Shakespeare in love. En el año del rejuvenecimiento definitivo de la gala, el mejor de la noche fue un achacoso anciano de 94 años: apoyado en un bastón y con una (imperdonable) máscara como cara, Kirk Douglas estuvo ligón con la Hathaway y juguetón con los nervios de las actrices secundarias candidatas al dilatar más de lo recomendable la apertura del sobre ("You know...").
OUT. Conocida a lo largo de la madrugada, la noticia de la muerte de Amparo Muñoz (Tocata y fuga de Lolita, La otra alcoba, Mamá cumple 100 años, Dedicatoria, El balcón abierto, Lulú de noche y Familia, entre lo frecuentable de una filmografía con tantos vaivenes como su vida privada); fue Miss España 1973 y Miss Universo 1974, hubiera podido comerse el mundo pero el mundo la acabó devorando a ella (fallece con 56 años, fagocitada por la fama, sentimentalmente siempre a la deriva, adicta a sustancias prohibidas...) ¿Qué se hizo del anunciado (pero no visto) número musical de Grease? Gwyneth Paltrow, por cambiar sus (nada del otro mundo pero) resultonas facciones para incorporarse al cada vez más concurrido (y aterrador) club de los botoxmizados (Nicole Kidman, Sandra Bullock, ¡Billy Crystal!...). La ridícula (vista a este lado del Atlántico) provocación del beso en los labios entre Josh Brolin y Javier Bardem, prudentemente censurado por la cadena ABC gracias a los 7 segundos de décalage de la realización en falso directo ("por no estar en el guión", justificó el productor de la retransmisión). "No lo he podido oír porque estábais despellejando su peinado"; la estocada de(l resignado) Javier del Pino a Gemma (kumbayá) Nierga, al preguntarle ésta el porqué de la emoción de Tom Hooper en su parlamento (director, El discurso del rey), resume a la perfección en qué se ha convertido el (antes) esperado (y ahora temible) especial de la Cadena SER desde la desaparición de los de El cine de Lo Que Yo Te Diga: el criterio cinéfilo (Jaume Figueras) arrinconado en favor del comadreo rosa (Boris Izaguirre, abusivo como las referencias a su "marido"). El ninguneo a los (excesivamente pagados de sí mismos) hermanos Coen (Valor de ley: 0/10). La inclinación de Hollywood a galardonar interpretaciones de personajes con taras (tartamudez en El discurso del rey, esquizofrenia en Cisne negro) o transformaciones corpóreas radicales (Christian Bale, actor secundario, The fighter). Con la estresante presencia cotidiana de las denominadas nuevas tecnologías, ¿se atreve alguien a afirmar que la contemporaneidad de La red social (montaje, guión adaptado, música original) sea de verdad la derrotada frente al (siempre eficaz) clasicismo británico de El discurso del rey (película, dirección, actor principal, guión original)? La persistencia de la prensa española en la pretensión de la existencia de un voto colectivo de la Academia (en lugar de una suma de gustos individuales). La heterogeneidad de las elegidas como mejores películas en los últimos cinco años (El discurso del rey, En tierra hostil, Slumdog millionaire, No es país para viejos, Infiltrados) refuta que, más allá de año en año, pueda hacerse una lectura del palmarés en clave de tendencias del cine estadounidense. El show: tan insípido como James Franco (para Toni García, en El País, "guapo como siempre y soso como nunca").
OUT. Conocida a lo largo de la madrugada, la noticia de la muerte de Amparo Muñoz (Tocata y fuga de Lolita, La otra alcoba, Mamá cumple 100 años, Dedicatoria, El balcón abierto, Lulú de noche y Familia, entre lo frecuentable de una filmografía con tantos vaivenes como su vida privada); fue Miss España 1973 y Miss Universo 1974, hubiera podido comerse el mundo pero el mundo la acabó devorando a ella (fallece con 56 años, fagocitada por la fama, sentimentalmente siempre a la deriva, adicta a sustancias prohibidas...) ¿Qué se hizo del anunciado (pero no visto) número musical de Grease? Gwyneth Paltrow, por cambiar sus (nada del otro mundo pero) resultonas facciones para incorporarse al cada vez más concurrido (y aterrador) club de los botoxmizados (Nicole Kidman, Sandra Bullock, ¡Billy Crystal!...). La ridícula (vista a este lado del Atlántico) provocación del beso en los labios entre Josh Brolin y Javier Bardem, prudentemente censurado por la cadena ABC gracias a los 7 segundos de décalage de la realización en falso directo ("por no estar en el guión", justificó el productor de la retransmisión). "No lo he podido oír porque estábais despellejando su peinado"; la estocada de(l resignado) Javier del Pino a Gemma (kumbayá) Nierga, al preguntarle ésta el porqué de la emoción de Tom Hooper en su parlamento (director, El discurso del rey), resume a la perfección en qué se ha convertido el (antes) esperado (y ahora temible) especial de la Cadena SER desde la desaparición de los de El cine de Lo Que Yo Te Diga: el criterio cinéfilo (Jaume Figueras) arrinconado en favor del comadreo rosa (Boris Izaguirre, abusivo como las referencias a su "marido"). El ninguneo a los (excesivamente pagados de sí mismos) hermanos Coen (Valor de ley: 0/10). La inclinación de Hollywood a galardonar interpretaciones de personajes con taras (tartamudez en El discurso del rey, esquizofrenia en Cisne negro) o transformaciones corpóreas radicales (Christian Bale, actor secundario, The fighter). Con la estresante presencia cotidiana de las denominadas nuevas tecnologías, ¿se atreve alguien a afirmar que la contemporaneidad de La red social (montaje, guión adaptado, música original) sea de verdad la derrotada frente al (siempre eficaz) clasicismo británico de El discurso del rey (película, dirección, actor principal, guión original)? La persistencia de la prensa española en la pretensión de la existencia de un voto colectivo de la Academia (en lugar de una suma de gustos individuales). La heterogeneidad de las elegidas como mejores películas en los últimos cinco años (El discurso del rey, En tierra hostil, Slumdog millionaire, No es país para viejos, Infiltrados) refuta que, más allá de año en año, pueda hacerse una lectura del palmarés en clave de tendencias del cine estadounidense. El show: tan insípido como James Franco (para Toni García, en El País, "guapo como siempre y soso como nunca").
lunes, 7 de marzo de 2011
MARX PENA QUE GLORIA
Que un servidor no consuma prensa local para informarse no significa que no la tenga en consideración para otros menesteres. Para la limpieza de cristales de puertas y ventanas de mi casa, por ejemplo. En esa tesitura me encuentro cuando reparo en un titular de las páginas de opinión del semanario gratuito Prensa Pitiusa, el periódico habitualmente empleado para tan doméstica tarea. Perteneciente a la edición del 15 al 21/11/2010, el artículo ''¿Es Tarrés el quinto hermano Marx?'' es uno de los habituales de la publicación en su inasequible al desaliento estrategia de desgaste del presidente del Consell de Ibiza, y en él se pretenden unas risas comparando una de las decisiones tomadas por aquél con esa cumbre del nonsense cinematográfico en la cual Otis B. Driftwood y Fiorello resuelven sin demasiados miramientos las diferencias sobre las cláusulas de un contrato ("La parte contratante de la primera parte...", de Una noche en la ópera, ya saben).
Consideraciones políticas al margen, si los tres mosqueteros de Alexandre Dumas padre eran en realidad cuatro, es igualmente conocido que (al margen de Manfred, el primogénito, fallecido de pequeño) los tres hermanos Marx no fueron cuatro sino cinco: Chico, Harpo, Groucho, Gummo y Zeppo. Descartado por razones genéticas y de talento el político presuntamente socialista de las camisas a rayas, ¿cuál de ellos debe ser considerado en realidad el auténtico quinto hermano? ¿Zeppo, por el orden de nacimiento? ¿Gummo, quizá?
Cuarto en nacer, el primero de todos en subirse a un escenario -en un espectáculo de ventriloquia con su tío Julius- pero también el primero en bajar de ellos, Gummo dejó en 1918 su puesto a Zeppo en la compañía de vodevil The Six Mascots (que formaba junto a su madre, tía Hannah, Groucho, Harpo y Mabel O'Donnell) al ser movilizado durante la I Guerra Mundial. Poco seducido por la farándula, después prefirió hacer de agente artístico y gestionar las finanzas familiares. No aparecer en ninguna de las películas le ha relegado al olvido, cuando no al desconocimiento mismo de su existencia; fue un hermano Marx pero no formó parte de los Hermanos Marx, cuya corrosiva propuesta artística permanece inoxidable al paso del tiempo. Falleció a los 84 años el 21 de abril de 1977, cuatro meses antes que Groucho, el mediano y no "el mayor" de la saga como equivocadamente se indica en ese artículo, probablemente impresionados por la desmesura del tamaño de sus bigotes y cigarros puros.
Que en aquella casa flojeen en marxismo no ha de sorprender a nadie. Prensa Pitiusa, cuyas iniciales -PP- le delatan ideológicamente, nació en 2007 auspiciado por sectores cercanos a la ultramontana extrema derecha local, huérfana desde el giro judeo-masónico-comunista-liberal emprendido por Diario de Ibiza a partir de su venta por la familia Verdera. Un proyecto la eficacia del cual es cuanto menos cuestionable, vista la disonancia existente entre el empeño puesto en la cruzada y el resultado de las últimas elecciones, en las que perdieron la máxima institución insular además del feudo hasta entonces inexpugnable del Ayuntamiento de San José.
Consideraciones políticas al margen, si los tres mosqueteros de Alexandre Dumas padre eran en realidad cuatro, es igualmente conocido que (al margen de Manfred, el primogénito, fallecido de pequeño) los tres hermanos Marx no fueron cuatro sino cinco: Chico, Harpo, Groucho, Gummo y Zeppo. Descartado por razones genéticas y de talento el político presuntamente socialista de las camisas a rayas, ¿cuál de ellos debe ser considerado en realidad el auténtico quinto hermano? ¿Zeppo, por el orden de nacimiento? ¿Gummo, quizá?
Cuarto en nacer, el primero de todos en subirse a un escenario -en un espectáculo de ventriloquia con su tío Julius- pero también el primero en bajar de ellos, Gummo dejó en 1918 su puesto a Zeppo en la compañía de vodevil The Six Mascots (que formaba junto a su madre, tía Hannah, Groucho, Harpo y Mabel O'Donnell) al ser movilizado durante la I Guerra Mundial. Poco seducido por la farándula, después prefirió hacer de agente artístico y gestionar las finanzas familiares. No aparecer en ninguna de las películas le ha relegado al olvido, cuando no al desconocimiento mismo de su existencia; fue un hermano Marx pero no formó parte de los Hermanos Marx, cuya corrosiva propuesta artística permanece inoxidable al paso del tiempo. Falleció a los 84 años el 21 de abril de 1977, cuatro meses antes que Groucho, el mediano y no "el mayor" de la saga como equivocadamente se indica en ese artículo, probablemente impresionados por la desmesura del tamaño de sus bigotes y cigarros puros.
Que en aquella casa flojeen en marxismo no ha de sorprender a nadie. Prensa Pitiusa, cuyas iniciales -PP- le delatan ideológicamente, nació en 2007 auspiciado por sectores cercanos a la ultramontana extrema derecha local, huérfana desde el giro judeo-masónico-comunista-liberal emprendido por Diario de Ibiza a partir de su venta por la familia Verdera. Un proyecto la eficacia del cual es cuanto menos cuestionable, vista la disonancia existente entre el empeño puesto en la cruzada y el resultado de las últimas elecciones, en las que perdieron la máxima institución insular además del feudo hasta entonces inexpugnable del Ayuntamiento de San José.
jueves, 24 de febrero de 2011
'FRÈRE JACQUES'
"Por aquel tiempo, empezaron a instalarse también en Eivissa otras mujeres que, por su condición de judías, huían de la Alemania nazi. Es el caso de la pintora e ilustradora Lene Schneider-Kainer, bien conocida en el Berlín artístico de los años veinte por sus originales dibujos de desnudos femeninos e ilustraciones de postales y carteles eróticos. Gran viajera, entre 1924 y 1925 la pintora nacida en Austria había recorrido la India y el Tibet, de donde regresó con muchos recuerdos, muebles y objetos que traería consigo en su exilio ibicenco. Algunos de estos souvenirs de Oriente podían verse en el hotelito que ella misma abrió en Dalt Vila para ganarse la vida, el Hotel Ca Vostra, donde una vez se alojaron, en 1936, el poeta francés, Jacques Prévert y su jovencísima novia de diecisiete años, pero ya separada de su primer marido, Jacqueline Laurent", se dice en el artículo 'Mujeres artistas en la Eivissa de los años treinta', uno de los que suele ''La miranda'' (entrega número 86, del 15/1/2010, de las "páginas de cultura" de los viernes en Diario de Ibiza, recuperado ahora de manera tardía), evocadores de una arcádica Ibiza que probablemente sólo haya existido en la imaginación del autor de la mayoría de ellos y en la comprensible fascinación ejercida sobre él por los sugerentes personajes acerca de los que escribe.
Hasta 1946, cuando pasó a dedicarse a la poesía con toda la intensidad que le permitían el disfrute de los placeres de la vida y su proverbial indolencia, la actividad intelectual más destacada de Jacques Prévert fue el cine. Prévert, "el único gran guionista francés", según avaló François Truffaut, puso escritura a la mejor etapa de Marcel Carné: Le quai des brumes (1938), Les visiteurs du soir (1942), Les enfants du paradis (1945), Les portes de la nuit (1946) y, por supuesto, Le jour se lève (1939), esa cumbre de la corriente cinematográfica llamada réalisme poétique (construida paradójicamente a partir del artificio: decorados de estudio, iluminación expresionista, diálogos literarios), cuyo romanticismo fatalista anticipaba la tormenta que se avecinaba sobre Europa, con el personaje de la florista Françoise encarnado por esa Jacqueline Laurent de no más de dieciséis años (había nacido el 6 de agosto de 1920) cuando acompañó a un Prévert de treinta y seis en aquel viaje a Ibiza (donde no resulta demasiado difícil imaginarlos ensayando la eficacia de aquel "T'as de beaux yeux, tu sais" dicho posteriormente en la gran pantalla por la poderosa voz de Jean Gabin).
Actriz de filmografía muy corta, siendo todavía una niña debutó en el cine de la mano de René Clair en Les deux timides (1928), permitiéndole la fama adquirida como intérprete juvenil rodar en Hollywood El juez Harvey y sus hijos (Judge Hardy's children, 1938), uno de los primeros episodios de la popular y prolongadísima serie de films producidos por la Metro-Goldwyn-Mayer con Mickey Rooney encarnando al entusiasta Andy Hardy que la versión española convirtió en absurdo Andrés Harvey. Del iconoclasta Prévert, fallecido en 1977, el pasado cuatro de febrero se cumplieron ciento once años de su nacimiento.
Hasta 1946, cuando pasó a dedicarse a la poesía con toda la intensidad que le permitían el disfrute de los placeres de la vida y su proverbial indolencia, la actividad intelectual más destacada de Jacques Prévert fue el cine. Prévert, "el único gran guionista francés", según avaló François Truffaut, puso escritura a la mejor etapa de Marcel Carné: Le quai des brumes (1938), Les visiteurs du soir (1942), Les enfants du paradis (1945), Les portes de la nuit (1946) y, por supuesto, Le jour se lève (1939), esa cumbre de la corriente cinematográfica llamada réalisme poétique (construida paradójicamente a partir del artificio: decorados de estudio, iluminación expresionista, diálogos literarios), cuyo romanticismo fatalista anticipaba la tormenta que se avecinaba sobre Europa, con el personaje de la florista Françoise encarnado por esa Jacqueline Laurent de no más de dieciséis años (había nacido el 6 de agosto de 1920) cuando acompañó a un Prévert de treinta y seis en aquel viaje a Ibiza (donde no resulta demasiado difícil imaginarlos ensayando la eficacia de aquel "T'as de beaux yeux, tu sais" dicho posteriormente en la gran pantalla por la poderosa voz de Jean Gabin).
Actriz de filmografía muy corta, siendo todavía una niña debutó en el cine de la mano de René Clair en Les deux timides (1928), permitiéndole la fama adquirida como intérprete juvenil rodar en Hollywood El juez Harvey y sus hijos (Judge Hardy's children, 1938), uno de los primeros episodios de la popular y prolongadísima serie de films producidos por la Metro-Goldwyn-Mayer con Mickey Rooney encarnando al entusiasta Andy Hardy que la versión española convirtió en absurdo Andrés Harvey. Del iconoclasta Prévert, fallecido en 1977, el pasado cuatro de febrero se cumplieron ciento once años de su nacimiento.
miércoles, 23 de febrero de 2011
'CLEOPATRA'
Argentina-España. 2003
Dir.: Eduardo Mignogna
Int.: Norma Aleandro, Natalia Oreiro, Leonardo Sbaraglia, Héctor Alterio, Alberto de Mendoza, Boy Olmi
Fallida combinación de road movie y comedia social -con la crisis de la economía argentina de fondo-, en la que una maestra jubilada, frustrada pero con ganas de vivir, y una joven y caprichosa estrella de telenovelas forman una improbable pareja -unas Thelma y Louise rioplatenses menos trágicas- en un viaje por carretera durante un fin de semana desenfrenado que cambiará sus rutinas vitales.
Los recursos interpretativos de la veterana Norma Aleandro (en un alarde de profesionalidad bien entendida) y la simpatía (pero poco más) aportada a su mal dibujado personaje por la uruguaya de nacimiento Natalia Oreiro compensan las carencias de un guión endeble, predecible y moralista del otras veces más inspirado director de Sol de otoño y El faro del sur.
Dir.: Eduardo Mignogna
Int.: Norma Aleandro, Natalia Oreiro, Leonardo Sbaraglia, Héctor Alterio, Alberto de Mendoza, Boy Olmi
Fallida combinación de road movie y comedia social -con la crisis de la economía argentina de fondo-, en la que una maestra jubilada, frustrada pero con ganas de vivir, y una joven y caprichosa estrella de telenovelas forman una improbable pareja -unas Thelma y Louise rioplatenses menos trágicas- en un viaje por carretera durante un fin de semana desenfrenado que cambiará sus rutinas vitales.
Los recursos interpretativos de la veterana Norma Aleandro (en un alarde de profesionalidad bien entendida) y la simpatía (pero poco más) aportada a su mal dibujado personaje por la uruguaya de nacimiento Natalia Oreiro compensan las carencias de un guión endeble, predecible y moralista del otras veces más inspirado director de Sol de otoño y El faro del sur.
lunes, 17 de enero de 2011
JAQUE MATE
Llegó a Barcelona y al F. C. Barcelona en 1996, dos pasos siempre por detrás del míster inglés Bobby Robson, del que hacía de intérprete y con quien aseguraban las malas lenguas mantenía una relación amorosa. Después de triunfar ya como entrenador titular en Portugal, Inglaterra e Italia, es desde esta temporada el técnico anti-Guardiola del Real Madrid, donde -aventuro- tendrá un final parecido al de Drazen Petrovic. Vaya, que cualquier día cogerá las maletas y se irá sin despedirse. Es lo que tienen los mercenarios.
En una rueda de prensa le preguntan a ese mal imitador de Helenio Herrera llamado José Mourinho si la junta directiva le ha hecho llegar su inquietud por la animadversión hacia el club que su controvertido estilo produce entre las aficiones rivales, y el portugués responde: "Has hablado mucho pero no entiendo nada". La periodista de Telecinco hace un segundo intento, logrando formular la cuestión de manera más ortodoxa que la primera vez (excesivamente dilatada y atropellada), pero la contestación del Special One es la misma: "No entiendo nada". El encargado de prensa madridista tercia en el desencuentro y concluye: "Maika, ya está respondida". ¿Un homenaje a los Hermanos Marx? No, un triste retrato de la situación que atraviesa hoy el periodismo, resumible en tres puntos: 1) Las jóvenes generaciones de periodistas se mueven con soltura a través de Google pero tienen carencias de lectura, escritura, habla y olfato. 2) La prensa ha dejado de ser imprescindible como mensajero para el emisor de la noticia, que ha encontrado en Facebook, Twitter y webs una forma más higiénica -sin intermediarios molestos- de colocar sus interesados mensajes. 3) La información sustituida por la nada absoluta. La noticia contada en el momento de producirse reemplazada por el voyeurismo de las miserias del vecino de la casa de al lado (de la casa de Guadalix de la Sierra, más concretamente). Las entrevistas de Antonio San José en Cara a cara (pequeña y adictiva dosis diaria de televisión inteligente) y los debates de José María Calleja desplazados por los sucesores de turno de Jorge (''¿quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza?''); Nuria, Fresita; Carlos, Yoyas; o Indhira (ahora labrándose un futuro contemplativo en Mujeres y hombres y viceversa, en Telecinco).
La desaparición, a finales de 2010, de CNN+ en favor del Canal Gran Hermano 24 h es una metáfora demasiado cruel del futuro hacia el que se encamina el no hace tanto tiempo considerado (y temido) cuarto poder. Resquiescat in pace. Amen.
En una rueda de prensa le preguntan a ese mal imitador de Helenio Herrera llamado José Mourinho si la junta directiva le ha hecho llegar su inquietud por la animadversión hacia el club que su controvertido estilo produce entre las aficiones rivales, y el portugués responde: "Has hablado mucho pero no entiendo nada". La periodista de Telecinco hace un segundo intento, logrando formular la cuestión de manera más ortodoxa que la primera vez (excesivamente dilatada y atropellada), pero la contestación del Special One es la misma: "No entiendo nada". El encargado de prensa madridista tercia en el desencuentro y concluye: "Maika, ya está respondida". ¿Un homenaje a los Hermanos Marx? No, un triste retrato de la situación que atraviesa hoy el periodismo, resumible en tres puntos: 1) Las jóvenes generaciones de periodistas se mueven con soltura a través de Google pero tienen carencias de lectura, escritura, habla y olfato. 2) La prensa ha dejado de ser imprescindible como mensajero para el emisor de la noticia, que ha encontrado en Facebook, Twitter y webs una forma más higiénica -sin intermediarios molestos- de colocar sus interesados mensajes. 3) La información sustituida por la nada absoluta. La noticia contada en el momento de producirse reemplazada por el voyeurismo de las miserias del vecino de la casa de al lado (de la casa de Guadalix de la Sierra, más concretamente). Las entrevistas de Antonio San José en Cara a cara (pequeña y adictiva dosis diaria de televisión inteligente) y los debates de José María Calleja desplazados por los sucesores de turno de Jorge (''¿quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza?''); Nuria, Fresita; Carlos, Yoyas; o Indhira (ahora labrándose un futuro contemplativo en Mujeres y hombres y viceversa, en Telecinco).
La desaparición, a finales de 2010, de CNN+ en favor del Canal Gran Hermano 24 h es una metáfora demasiado cruel del futuro hacia el que se encamina el no hace tanto tiempo considerado (y temido) cuarto poder. Resquiescat in pace. Amen.
lunes, 3 de enero de 2011
APUNTES DEL NATURAL (20)
FRAUDE. Un programa de reportajes turísticos -probablemente alemán- dedica una de sus ediciones a Ibiza, y en las imágenes playeras (localizaciones, entre otras, principalmente de las Salinas) todos los bañistas -¡todos!- van reglamentariamente vestidos: ellos, bañadores y bermudas; ellas, más biquinis que bañadores. Ni unos pechos femeninos desnudos, ni un pene masculino a merced del vaivén sugerido por la brisa marina... ¿Se ajusta el documental a la realidad? Rotundamente no. Es cierto que los escasos datos histórico-culturales apuntados y resto de secuencias de zonas de ocio gastronómico-comercial-nocturno son (tan) correctos (como superficiales), pero no puedo evitar quedarme con la idea de que el espacio propone viajar a un lugar, tal como lo presentan, inexistente: el aspecto falseado -el nudismo- es uno de los que dan carácter a la isla, uno de sus reclamos. Eso sí, el cameraman de Destinos (TVE2, viernes tarde) demuestra una admirable habilidad para ocultarle a su ojo tecnológico lo que para el ojo humano sería imposible dejar de ver aunque quisiera.
MISTERIO. El 12 de junio de 2021, cuando se cumpla el centenario del nacimiento del cineasta, se desvelará el misterio del contenido de la caja de seguridad depositada por Luis García Berlanga en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes en mayo de 2008. ¿Una broma con efecto retardado? ¿Un homenaje al buñueliano estuche del cliente oriental de la prostituta encarnada por Catherine Deneuve en Belle de jour?
CLAVE: OMEGA. Se lo escuché a Emilio Ruiz Barrachina en el Mundo babel (RNE3) de Juan Pablo Silvestre dedicado a Enrique Morente. Desmentía el realizador del documental musical Morente que el cantaor granadino sufriera el "síndrome de Orson Welles" -costumbre de comenzar proyectos pero ser incapaz de terminarlos, característica, en efecto, del director del inacabado Don Quijote-. La idea de incorporar terminología del universo del cine al lenguaje cotidiano me convence, por supuesto, y sin más dilatación incorporo la inspirada expresión a mi vocabulario.
DIVORCIO. Decidí serle infiel con otras mucho antes de que en 2006 cumpliera los sesenta, pero después de seis decenios de crítica e información cinematográfica puede afirmarse, como hizo su actual director, Toni Ulled Nadal -el hijo de Elisenda-, en La finestra indiscreta de Catalunya Ràdio, que Fotogramas "goza de muy buena salud". Efectivamente, la revista se imprime en un papel de muy buena calidad.
AFORISMO. No hay película fallida sino espectador inexperto.
MISTERIO. El 12 de junio de 2021, cuando se cumpla el centenario del nacimiento del cineasta, se desvelará el misterio del contenido de la caja de seguridad depositada por Luis García Berlanga en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes en mayo de 2008. ¿Una broma con efecto retardado? ¿Un homenaje al buñueliano estuche del cliente oriental de la prostituta encarnada por Catherine Deneuve en Belle de jour?
CLAVE: OMEGA. Se lo escuché a Emilio Ruiz Barrachina en el Mundo babel (RNE3) de Juan Pablo Silvestre dedicado a Enrique Morente. Desmentía el realizador del documental musical Morente que el cantaor granadino sufriera el "síndrome de Orson Welles" -costumbre de comenzar proyectos pero ser incapaz de terminarlos, característica, en efecto, del director del inacabado Don Quijote-. La idea de incorporar terminología del universo del cine al lenguaje cotidiano me convence, por supuesto, y sin más dilatación incorporo la inspirada expresión a mi vocabulario.
DIVORCIO. Decidí serle infiel con otras mucho antes de que en 2006 cumpliera los sesenta, pero después de seis decenios de crítica e información cinematográfica puede afirmarse, como hizo su actual director, Toni Ulled Nadal -el hijo de Elisenda-, en La finestra indiscreta de Catalunya Ràdio, que Fotogramas "goza de muy buena salud". Efectivamente, la revista se imprime en un papel de muy buena calidad.
AFORISMO. No hay película fallida sino espectador inexperto.
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