Aquel muchachote sureño llamado Elvis Presley vendió su rebeldía a cambio de un bonito uniforme de soldadito. El sistema siempre ha sabido cómo neutralizar a quien puede provocarle urticaria (excepción hecha de Muhammad Ali; pero es que Clay era, es y será siempre the Greatest). El futuro suegro a título póstumo de Michael Jackson fue devuelto de su destino militar en Alemania Occidental reconvertido en galán de tontorronas películas románticas (nunca entendí cómo podían gustar tanto a mis compañeros de colegio) y patético confidente del FBI. Acabó como entertainer en la estéticamente distinguida Las Vegas, disfrazado no se sabe muy bien si de mariachi, jefe de pista circense o astronauta. Aunque en el fondo este es el Elvis que prefiero, el de su última etapa (de su autoconsciente decadencia artística, física y espiritual), más crooner que (ya improcedente) rockero, porque pone su excepcional voz negra al servicio de estupendas canciones, tanto de su propio repertorio como standards inmarchitables de la música popular norteamericana, ante la redentora interpretación de algunas de las cuales uno no puede hacer otra que arrodillarse y ponerse a rezar de cara a Graceland.
Adaptado para la ocasión, uno de aquellos viejos éxitos suyos ha sido recuperado ahora por la Lotería Nacional para el anuncio del sorteo del Gordo del 22 de diciembre ("Ya llegó la Navidad, pon tus sueños a jugar..." donde decía "You are always on my mind, you are always on my mind..." -la súplica de una segunda oportunidad sentimental, en realidad-), ejecutado por cinco conocidos cantantes españoles de diferentes sexos, estilos y generaciones (buscándose la identificación de todos los segmentos de la audiencia), reunidos en una nevada plaza de pueblo en torno a un gigantesco árbol de Navidad (el ambiente rural simboliza el retorno al pasado, al nostálgico tiempo despreocupado y feliz de la infancia y primera adolescencia). Pero en lo que debería haber sido un rutinario encargo, y tal como hiciera en la película Blancanieves con los cuentos infantiles, Pablo Berger, realizador del spot, ha dado una vuelta de tuerca a los anuncios televisivos navideños, introduciendo elementos del género de terror (y una casi imperceptible vindicación homosexual, en este caso femenina, más difícil de detectar y menos incómoda para el mayormente conservador espectador catódico) donde antes abundaban articuladas muñecas de Famosa, azucaradas vueltas a casa y chispeantes burbujas de resplandor hoy mustio (la crisis de Freixenet no es económica, es de ideas). Porque dejo al margen la evitable (y por lo tanto traicionera) poco favorecedora imagen mostrada de la a mi parecer (por su edad y delicado estado de salud) indefensa Montserrat Caballé, pero Raphael imitando el canturreo de los niños del Colegio de San Ildefonso acompañando con un ambiguo gesto con la mano derecha, tan inocente como inquietante, da más miedo que el predicador comecriaturas de Robert Mitchum en La noche del cazador silbando la nana de La semilla del diablo y ofreciendo pastillas de chocolate como cebo por la vampiresca ciudad de Düsseldorf. Una visión ante la amenaza de la cual, no les quepa ninguna duda, no habrá crío que llegada la hora de acostarse no salga corriendo y sin rechistar hacia la cama.
lunes, 16 de diciembre de 2013
lunes, 2 de diciembre de 2013
JFK
La anacoresis es/debería ser el estado natural del cinéfilo... "¡Estoy escuchando una película!", espeto en casa cuando se proponen distraerme con no sé qué insignificancia doméstica. Y digo "escuchando" y no "viendo", y digo bien, porque me pillan con las orejas de oír pegaditas a la radio, donde el gran Gregorio Parra (¿familiar quizá del homónimo e histórico locutor de atletismo de TVE?) radiografía la actualidad (política, económica, social...), a través de una afilada/inspirada deconstrucción de películas y una para nada gratuita selección musical. Videodrome (RNE3, sobremesa de los domingos) y el televisivo Salvados (La Sexta, noche de los domingos) son citas obligadas para entender el qué y el porqué de lo que está pasando. Digamos que hacen periodismo. Con el pretexto del cincuenta aniversario del asesinato del presidente Kennedy, fragmentos extraídos de Julio César (1953), El mensajero del miedo (1962), Siete días de mayo (1964), El último testigo (1974) y JFK. Caso abierto (1991) -algunas adelantándose con exactitud estremecedora al magnicidio que había de venir-, corroboran que lo de dar golpes de Estado desde dentro del sistema mismo es tan antiguo como el comer. El punto final al fin de semana temático lo puso Jesús Hermida en RNE1, pero el especial Rosas rojas y amarillas. El día que mataron a Kennedy, su anunciada "mirada personal" sobre el asunto, fue un chasco por 1) limitarse a la narración del relato por todos ya conocido; 2) la equivocada entonación de la locutora femenina, propia del rancio consultorio sentimental y de belleza de Elena Francis; y 3) la singular, característica, didáctica, recreada en sí misma y exasperante manera de hablar del veterano y popular periodista del flequillo provoca la dispersión de la atención del oyente, más entretenido en el cómo lo dice que concentrado en lo dicho.
Por cierto, que la película mirada por Lee Harvey Oswald cuando fue detenido por la Policía de Dallas era la bélica situada en la guerra de Corea War is hell (1962, Burt Topper), según dice la página web del mismísimo The Texas Theatre, su refugio tras el tiroteo de la plaza Dealey.
Por cierto, que la película mirada por Lee Harvey Oswald cuando fue detenido por la Policía de Dallas era la bélica situada en la guerra de Corea War is hell (1962, Burt Topper), según dice la página web del mismísimo The Texas Theatre, su refugio tras el tiroteo de la plaza Dealey.
lunes, 18 de noviembre de 2013
NOSOTROS, QUE FUIMOS TAN (IN)FELICES
Parecerá sorprendente, pero el hoy acartonado (su celuloide, me refiero) Garci fue el cineasta que mejor conectó con el lenguaje, los sentimientos y las frustraciones del ciudadano de la Transición, aquella modélica etapa -hoy necesariamente cuestionada- que llevó de la dictadura franquista a la democracia. El espectador de la época se identificó fácilmente con Asignatura pendiente (1977) y Solos en la madrugada (1978) porque eran películas pegadas a la realidad del momento, le hablaban de las cosas que quería oír y reflejaban con fidelidad sus aspiraciones/ilusiones de recuperar el tiempo perdido/robado (sentimental, político, vital...). Garci tenía olfato, no cabe duda.¿O no vaticinó además en Las verdes praderas, de 1979, los peligros de la sociedad de consumo? O cuando en marzo de 1981, ya desencantado, certificaba: "Creo que la gente va sintiendo una progresiva falta de fe en las estructuras que deben cimentar el país". Garci tuvo olfato, sí. Hasta que lo perdió. "But that’s another story", como decían en Irma la Dulce.
Aunque un viaje a la nostalgia futbolística en Teledeporte (un reportaje de TVE por el 75.º aniversario de la fundación del R. C. D. Español, en 1975) me retiene y me pierdo la película (no importa, la recuerdo bien), llego a tiempo al coloquio donde, con motivo del pase de la opera prima de José Luis Garci, Cayetana Guillén Cuervo convoca en el plató de TVE2 al director y a los protagonistas principales, José Sacristán y Fiorella Faltoyano. ¿O eran en realidad Jóse (así, con acento en la o) y Elena, los antiguos novios del instituto juntos de nuevo, ahora en la tele, treinta y seis años después del primer y fortuito reencuentro en una calle madrileña? Miro a los actores pero veo a los personajes. Porque el Versión española del martes pasado fue a Asignatura pendiente lo que Después de tantos años (1994, Ricardo Franco) a El desencanto (1976, Jaime Chávarri), una actualización, una puesta al día de unos viejos conocidos, dejando esta vez a mi imaginación -a la del telespectador- su evolución (probablemente siguen tan desconcertados y autocomplacientes como cuando decidieron que no había segunda oportunidad posible para lo suyo). Desde el otro lado del espejo disfruto con los diferentes niveles de lectura que permite la reunión; comparando sus arrugas con las mías; creyendo ver mensajes cifrados en las miradas y palabras de la presentadora cada vez que se dirige al (ya no tan) Niño de Narváez, con quien en una vida anterior compartió esa crazy little thing called love.
Aunque un viaje a la nostalgia futbolística en Teledeporte (un reportaje de TVE por el 75.º aniversario de la fundación del R. C. D. Español, en 1975) me retiene y me pierdo la película (no importa, la recuerdo bien), llego a tiempo al coloquio donde, con motivo del pase de la opera prima de José Luis Garci, Cayetana Guillén Cuervo convoca en el plató de TVE2 al director y a los protagonistas principales, José Sacristán y Fiorella Faltoyano. ¿O eran en realidad Jóse (así, con acento en la o) y Elena, los antiguos novios del instituto juntos de nuevo, ahora en la tele, treinta y seis años después del primer y fortuito reencuentro en una calle madrileña? Miro a los actores pero veo a los personajes. Porque el Versión española del martes pasado fue a Asignatura pendiente lo que Después de tantos años (1994, Ricardo Franco) a El desencanto (1976, Jaime Chávarri), una actualización, una puesta al día de unos viejos conocidos, dejando esta vez a mi imaginación -a la del telespectador- su evolución (probablemente siguen tan desconcertados y autocomplacientes como cuando decidieron que no había segunda oportunidad posible para lo suyo). Desde el otro lado del espejo disfruto con los diferentes niveles de lectura que permite la reunión; comparando sus arrugas con las mías; creyendo ver mensajes cifrados en las miradas y palabras de la presentadora cada vez que se dirige al (ya no tan) Niño de Narváez, con quien en una vida anterior compartió esa crazy little thing called love.
lunes, 4 de noviembre de 2013
APUNTES DEL NATURAL (34)
¿EÑE? Desde el punto de vista de programación televisiva, ¿es racional agrupar programas de diferentes añadas de (la muy distraída serie de viajes turísticos) Callejeros viajeros (Cuatro, La Siete, Divinity) por ciudades/países, ofreciendo tres o más horas seguidas de un mismo lugar, con distintos presentadores, cierto, pero al fin y al cabo visitando idénticos escenarios (incluso los mismos contactos)? Es una pregunta retórica, no se molesten en contestar. Es en uno de los de la maratón dedicada a Los Ángeles donde escucho a un aborigen peninsular ibérico residente allá afirmar que en aquella ciudad "el 70 % de la población sabe hablar español". ¡Paren las rotativas! Que el español está a punto de reemplazar al inglés como idioma más hablado en los EE. UU. (o que es cuestión de días, casi de minutos, que Nueva York tenga un alcalde hispano) es uno de los mantras con los que los órganos de propaganda del imperialismo cañí (de El País a La Razón, de La Sexta a Intereconomía TV, de RNE a la COPE) regularmente regalan los pabellones auditivos de su crédula audiencia. La realidad es bien otra. El español únicamente se consolida como lengua del personal de servicio. La razón de que algunos políticos yankees y astros del cada vez menos luminoso Hollywood sean capaces de articular algunas palabras o frases en el idioma de Mari Carmen y sus muñecos, no se lleven a engaño, hay que buscarla/encontrarla pura y simplemente (además de en una cuestión de marketing, claro) en la condición hispana de sus empleadas de hogar y niñeras. Los guionistas podían perfectamente haberlas escrito filipinas, pero los personajes protagonistas de Criadas y malvadas (Divinity) tienen nombres tan poco equívocos sobre su origen como Marisol, Carmen, Valentina... ¿No es acaso un detalle revelador?
PRECISIÓN. En su visita al cada vez más asentado Coordenadas (RNE3), con motivo de la publicación de su libro La Transición contada a nuestros padres, a través del cual invita a cuestionar la idílica versión oficial sobre la restauración democrática tras la muerte de Franco, Juan Carlos Monedero emplea (con un nivel expositivo sobresaliente a lo largo de toda la entrevista) un ejemplo cinematográfico inmejorable (sintético, efectivo, clarificador) para confrontar el desigual modo con que Italia y España resolvieron sus respectivas salidas del fascismo. Resumió el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid: "Ellos tienen Novecento, y nosotros, La vaquilla". Bazinga!
REFLEXIÓN. Un espectador de versiones originales subtituladas de películas y/o series de televisión es un ciudadano más difícil de engañar políticamente porque está acostumbrado a leer entre líneas.
PRECISIÓN. En su visita al cada vez más asentado Coordenadas (RNE3), con motivo de la publicación de su libro La Transición contada a nuestros padres, a través del cual invita a cuestionar la idílica versión oficial sobre la restauración democrática tras la muerte de Franco, Juan Carlos Monedero emplea (con un nivel expositivo sobresaliente a lo largo de toda la entrevista) un ejemplo cinematográfico inmejorable (sintético, efectivo, clarificador) para confrontar el desigual modo con que Italia y España resolvieron sus respectivas salidas del fascismo. Resumió el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid: "Ellos tienen Novecento, y nosotros, La vaquilla". Bazinga!
REFLEXIÓN. Un espectador de versiones originales subtituladas de películas y/o series de televisión es un ciudadano más difícil de engañar políticamente porque está acostumbrado a leer entre líneas.
lunes, 21 de octubre de 2013
LAS DOBLES FALTAS DE MILA
En Telecinco no se complican: cuando no tienen nada peor recurren a ellos mismos. En Abre los ojos y mira (¿qué clase de título es ese?), el programa con el que han sustituido el guirigay político (ellos lo llamaban "debate") por el entretenimiento (¿acaso no lo era también aquel circo?), en las noches del sábado, Mila Ximénez habla de lo suyo, de lo de siempre: de la separación de su hija -cuando era pequeña- y de su ex. Mila ríe, llora, habla por los codos, calla, gesticula, sobreactúa... Es la (por ahora) última de las sesiones de psicoanálisis catódico con las que la cadena, regularmente, de manera sibilina y sin que los propios interesados se den cuenta, reajusta la puesta a punto emocional de los (siempre excitables/excitados) colaboradores de Sálvame. Pluriempleada figura de la paranormalidad televisiva, al romper hace muchos años su matrimonio con el famoso extenista Manolo Santana, de quien había tomado prestado su apellido para abrirse puertas más fácilmente, Mila decidió recuperar el suyo pero en su forma gráfica antigua, escrito con la letra x pronunciada de manera muy similar a /sh/ o /ch/, como se hacía en la Edad Media. Y aunque a la mujer le costó lo suyo, al final ha conseguido que todos lo pronuncien como ella quiere: /shiménez/. Pero si su permanente reivindicación de la escritura original del nombre con x es lógica y correcta, el sonido choca en cambio con las normas académicas.
La RAE dice al respecto que "este sonido arcaico se conserva en el español de México y de otras zonas de América en palabras de origen náhuatl (...) y en la pronunciación arcaizante de ciertos apellidos que conservan su forma gráfica antigua, como Ximénez o Mexía. El sonido medieval antes descrito evolucionó a partir del siglo XVI hasta convertirse en el sonido velar fricativo sordo /j/, que en la escritura moderna se representa con las letras j o g (ante e, i). No obstante, la grafía arcaica con x se conserva hoy en varios topónimos americanos, como México, Oaxaca, Texas, con sus respectivos derivados mexicano, oaxaqueño, texano, etc., y en variantes americanas de algunos nombres propios de persona, como Ximena, o apellidos como los anteriormente citados. No debe olvidarse que la pronunciación correcta de estas voces es con sonido /j/, y no con sonido /ks/. También quedan restos de esta x arcaica en algunos topónimos españoles que hoy se pronuncian corrientemente con sonido /ks/, como Almorox, Borox, Guadix y Sax. Sus gentilicios respectivos (almorojano, borojeño, guadijeño y sajeño) demuestran que, en su origen, la x que contienen se pronunciaba /j/".
Y si la inefable Mila no sabe ni cómo debe pronunciarse su nombre, ¿qué credibilidad pueden tener las informaciones y opiniones que escupe por esa boca de fuego, no siempre de manera inteligible? (Aunque esto último más que perjudicarla probablemente la beneficie).
La RAE dice al respecto que "este sonido arcaico se conserva en el español de México y de otras zonas de América en palabras de origen náhuatl (...) y en la pronunciación arcaizante de ciertos apellidos que conservan su forma gráfica antigua, como Ximénez o Mexía. El sonido medieval antes descrito evolucionó a partir del siglo XVI hasta convertirse en el sonido velar fricativo sordo /j/, que en la escritura moderna se representa con las letras j o g (ante e, i). No obstante, la grafía arcaica con x se conserva hoy en varios topónimos americanos, como México, Oaxaca, Texas, con sus respectivos derivados mexicano, oaxaqueño, texano, etc., y en variantes americanas de algunos nombres propios de persona, como Ximena, o apellidos como los anteriormente citados. No debe olvidarse que la pronunciación correcta de estas voces es con sonido /j/, y no con sonido /ks/. También quedan restos de esta x arcaica en algunos topónimos españoles que hoy se pronuncian corrientemente con sonido /ks/, como Almorox, Borox, Guadix y Sax. Sus gentilicios respectivos (almorojano, borojeño, guadijeño y sajeño) demuestran que, en su origen, la x que contienen se pronunciaba /j/".
Y si la inefable Mila no sabe ni cómo debe pronunciarse su nombre, ¿qué credibilidad pueden tener las informaciones y opiniones que escupe por esa boca de fuego, no siempre de manera inteligible? (Aunque esto último más que perjudicarla probablemente la beneficie).
lunes, 7 de octubre de 2013
'CUERPOS EMBARAZOSOS'
Combato el tedio catódico haciendo zapping compulsivamente, desterrable hábito con el cual no hago sino reafirmar todavía más mi aburrimiento, cuando una imagen logra captar poderosamente mi atención. Es un primerisísimo plano de un agujero que me resulta como familiar, aunque no consigo ubicarlo. Una y otra vez me pregunto dónde y en qué situación lo he visto antes. De pronto, un dedo índice de mano derecha masculina aparece en la imagen examinando el orificio (que reacciona al estímulo como un ser vivo) hasta introducirse en él. Constato que estoy en Cuerpos embarazosos, un programa británico de divulgación médica que documenta enfermedades raras (por poco frecuentes) que impiden a quienes la sufren llevar su vida con normalidad; y finalmente descubro que aquel boquete desconocido (lo volveré a ver un rato más tarde penetrado por un artilugio sanitario no identificado) es el ano de una señora cincuentona con unas determinadas complicaciones intestinales sobre las cuales, aunque solo sea por elegancia, conviene no extenderse.
Que Cuerpos embarazosos se emita en Xplora, el canal de la escudería de Antena 3 dedicado a saciar el hambre de los espectadores más ávidos de situaciones impactantes, invita a presuponer que la cosa consistirá en una exhibición de monstruos de feria tipo hombre elefante. Grave equivocación. El espacio no desafinaría al lado de, por ejemplo, Redes en TVE2. Didáctico, pedagógico, ágil, ameno, con consejos interesantes y clara vocación de servicio público, es posible que ser tan gráfico y directo (en semanas posteriores veré una operación de reimplante de mamas y cómo unos fortachones bomberos se palpan sus testículos en prevención del cáncer de ídem) pueda crear cierta incomodidad en quien lo ve, pero la (a veces demasiado) delgada línea roja que separa el buen gusto de la truculencia jamás se sobrepasa.
Que Cuerpos embarazosos se emita en Xplora, el canal de la escudería de Antena 3 dedicado a saciar el hambre de los espectadores más ávidos de situaciones impactantes, invita a presuponer que la cosa consistirá en una exhibición de monstruos de feria tipo hombre elefante. Grave equivocación. El espacio no desafinaría al lado de, por ejemplo, Redes en TVE2. Didáctico, pedagógico, ágil, ameno, con consejos interesantes y clara vocación de servicio público, es posible que ser tan gráfico y directo (en semanas posteriores veré una operación de reimplante de mamas y cómo unos fortachones bomberos se palpan sus testículos en prevención del cáncer de ídem) pueda crear cierta incomodidad en quien lo ve, pero la (a veces demasiado) delgada línea roja que separa el buen gusto de la truculencia jamás se sobrepasa.
lunes, 23 de septiembre de 2013
APUNTES DEL NATURAL (33)
BOSTEZO. Cuando oigo que los invitados de ese sábado en Tres en la carretera (RNE3) son dos actores -los protagonistas de Tres 60-, hago una apuesta (ganadora) conmigo mismo: mucho más temprano que tarde (no solo "de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor", como dijo el inolvidado presidente chileno Salvador Allende el fatídico 11 de septiembre de 1973, sino que) Isabel Ruiz Lara, la presentadora del programa, acabará interrogándoles por las características de los papeles interpretados en la opera prima de Alejandro Ezcurdia. Y efectivamente, a la segunda: "Contadnos cómo son vuestros personajes". A fuerza de utilizarla todos, la preguntita de marras ha terminado convirtiéndose en clásica. De quienes no saben qué preguntar, siempre pienso. A los actores les encanta cuando se la formulan, solo hay que oír cómo se les ilumina la cara/voz al poder explayarse (con más pelos y señales de los necesarios) sobre sus vivencias personales, pero ¿al oyente/espectador potencial le interesa el asunto? Tanto como que le desvelen el final de las películas. Los yankees son capaces de hacer creer que cualquiera de sus bodrios de (d)efectos especiales y guion de página y media encierra en realidad una sesuda reflexión sobre lo humano y lo divino, pero en el cine español –a excepción del siempre fantasioso Almodóvar- no saben vender su "producto" (se definen como artistas pero hablan como operarios): aburren con soporíferas explicaciones de estructura tipo redacción escolar ("mi personaje es tal, y es un personaje que blablablá ..."), en lugar de intentar cautivar apuntando al alma de la cosa.
DIFERENCIA/DEFERENCIA. Contrasta la soltura con que la prensa se refiere como "pederasta" al antiguo oficial del Ejército iraquí y hoy ciudadano español (a través de una vía matrimonial ya extinguida) con el nombre de Daniel Galván Viña, "equivocadamente" indultado de su condena de prisión por el rey de Marruecos (en decisión después revocada), con el calificativo de "genial director" dispensado habitualmente a Roman Polanski.
EUCARISTÍA. Convocó a sus "sospechosos habituales", que tal que así se refería a su grupo de amigos íntimos, a una sesión de viernes noche. El menú consistió en Centauros del desierto de primero, y de segundo, El hombre que mató a Liberty Valance; un vaso de whiskey cosecha de 1952, probablemente importado de la taberna de algún irlandés de Innisfree, de postre. Antes de entregarse a los placeres de semejantes manjares, él mismo se encargó de hacer las bendiciones: "En el nombre de John Ford, y del Hijo, y del Espíritu Santo". "Amén", aprobaron todas las voces.
DIFERENCIA/DEFERENCIA. Contrasta la soltura con que la prensa se refiere como "pederasta" al antiguo oficial del Ejército iraquí y hoy ciudadano español (a través de una vía matrimonial ya extinguida) con el nombre de Daniel Galván Viña, "equivocadamente" indultado de su condena de prisión por el rey de Marruecos (en decisión después revocada), con el calificativo de "genial director" dispensado habitualmente a Roman Polanski.
EUCARISTÍA. Convocó a sus "sospechosos habituales", que tal que así se refería a su grupo de amigos íntimos, a una sesión de viernes noche. El menú consistió en Centauros del desierto de primero, y de segundo, El hombre que mató a Liberty Valance; un vaso de whiskey cosecha de 1952, probablemente importado de la taberna de algún irlandés de Innisfree, de postre. Antes de entregarse a los placeres de semejantes manjares, él mismo se encargó de hacer las bendiciones: "En el nombre de John Ford, y del Hijo, y del Espíritu Santo". "Amén", aprobaron todas las voces.
lunes, 9 de septiembre de 2013
QUE TREINTA AÑOS NO ES NADA... (y VI)
Tras los intentos previos fallidos de La venganza, Plácido, Los Tarantos, El amor brujo, Tristana, Mi querida señorita, Ese oscuro objeto del deseo, Mamá cumple 100 años y El nido, la cinematografía española obtiene el 11 de abril de 1983 su primer Oscar a la mejor película en habla no inglesa gracias a Volver a empezar, un melodrama romántico otoñal protagonizado por un profesor -ganador del Premio Nobel de Literatura, que regresa temporalmente de su exilio en los EE. UU.- y la mujer a la que amó en su juventud. Antes del reconocimiento internacional, público y crítica locales habían dispensado indiferencia absoluta al film dirigido y producido por Garci.
"Eso es lo que da el Oscar. Es una industria de ganadores de una potencia brutal. Y fíjate que aquí pasó sin pena ni gloria, y ahora, que se ha vuelto a poner, ha hecho en una semana una taquilla de veinte millones de pesetas. Te estoy hablando de España, claro. Y todo es el Oscar. Porque la película, en su día, no es que no gustara a la gente, es que la gente no iba a verla. Me habré equivocado, pensaba. Yo que he querido siempre hacer películas para la gente, y que en esa quise decir que, en fin, la gente mayor, la generación interrumpida, como la he llamado, también vive, ama y se odia, bueno, pues la cosa no funcionó. No sé por qué. Porque la crítica que fue en general mala, no creo que tuviera la culpa, ya que buena crítica no la he tenido nunca, y sí en cambio mucho éxito de público. El caso es que Volver a empezar no gustó a casi nadie, y ahora en cambio gusta. A la gente, claro, claro. Me refiero a la gente normal que llena las salas de cine, que es a la que yo me dirijo y a la que le gusta las mismas cosas que a mí, o sea, las historias fantásticas, las de amor, las que son el reflejo del sueño de una colectividad" (José Luis Garci).
"Eso es lo que da el Oscar. Es una industria de ganadores de una potencia brutal. Y fíjate que aquí pasó sin pena ni gloria, y ahora, que se ha vuelto a poner, ha hecho en una semana una taquilla de veinte millones de pesetas. Te estoy hablando de España, claro. Y todo es el Oscar. Porque la película, en su día, no es que no gustara a la gente, es que la gente no iba a verla. Me habré equivocado, pensaba. Yo que he querido siempre hacer películas para la gente, y que en esa quise decir que, en fin, la gente mayor, la generación interrumpida, como la he llamado, también vive, ama y se odia, bueno, pues la cosa no funcionó. No sé por qué. Porque la crítica que fue en general mala, no creo que tuviera la culpa, ya que buena crítica no la he tenido nunca, y sí en cambio mucho éxito de público. El caso es que Volver a empezar no gustó a casi nadie, y ahora en cambio gusta. A la gente, claro, claro. Me refiero a la gente normal que llena las salas de cine, que es a la que yo me dirijo y a la que le gusta las mismas cosas que a mí, o sea, las historias fantásticas, las de amor, las que son el reflejo del sueño de una colectividad" (José Luis Garci).
lunes, 26 de agosto de 2013
APUNTES DEL NATURAL (32)
SIRENAS. Que un partido de waterpolo ocupe el prime time nocturno es un hito (por waterpolo y por femenino) difícil de creer que haya sido posible. La expectación creada por la trayectoria del grupo dirigido por el exjugador Miki Oca -portadas de prensa e informativos nacionales esos días incluso- decidió a TVE trasladar de Teledeporte a La 1 la final de la especialidad de los últimos Campeonatos del Mundo de Natación celebrados en Barcelona (España, 8-Australia, 6). Paradójicamente, la misma televisión que habitualmente se lo niega le descubre al espectador (en horario estelar, encima) otros mundos deportivos posibles. ¿Será este capaz de, una vez probado, exigir que no le retiren el plato? ¿O continuará dejándose cebar, como tiene por conservadora costumbre, con el omnipresente/omnipotente fútbol?
INGENUA. En una decisión que levantó cierta polémica pública, Lucía Etxebarria entró a concursar en Campamento de verano, un reality de Telecinco donde una serie de personas más o menos conocidas (ellos los llaman "famosos": la madre del extorero Jesulín de Ubrique, la exconcejala del vídeo onanista, la discutida/discutible periodista Karmele Marchante, uno de los machotes de Gandía shore...) juegan a boy scouts. Pero a los pocos días la escritora salió por piernas del programa alegando acoso y amenazas por parte de otros participantes. Había justificado su descenso a los infiernos televisivos en la deuda económica mantenida con Hacienda. Aseguró: "En una semana en el campamento ganaba más (dinero) que por cualquier libro que he escrito". En Sálvame deluxe, en pleno trabajo de amortización de la (pen)última acrobacia ideada en el laboratorio de experimentos catódico-circenses de la casa, Terelu Campos (aunque solo le ofrecen suplencias vacacionales no se siente infravalorada profesionalmente) le suelta que ya sabía donde se metía. Pues no lo parece. Lucía se puso en el escaparate y fue rápidamente captada por la telebasura, ante cuyos cantos de sirena de su jugoso y fácil dinero tantos han perdido/vendido su dignidad. Si la autora de Amor, curiosidad, prozac y dudas (valenciana de 46 años) tenía un interés, la tele (como una transacción comercial más, porque es así como lo entienden) le está cobrando los suyos. Pretender salir ilesa de un trato con Lucifer es de una candidez que no se le suponía. Ahora, con el diablo dentro del cuerpo, quizá ya no sea suficiente con el padre Karras y haya que avisar también al más ducho padre Merrin.
TELEXPECTADOR: "Persona que ha dejado de ver la televisión, probablemente por la pérdida de interés de sus contenidos temáticos".
INGENUA. En una decisión que levantó cierta polémica pública, Lucía Etxebarria entró a concursar en Campamento de verano, un reality de Telecinco donde una serie de personas más o menos conocidas (ellos los llaman "famosos": la madre del extorero Jesulín de Ubrique, la exconcejala del vídeo onanista, la discutida/discutible periodista Karmele Marchante, uno de los machotes de Gandía shore...) juegan a boy scouts. Pero a los pocos días la escritora salió por piernas del programa alegando acoso y amenazas por parte de otros participantes. Había justificado su descenso a los infiernos televisivos en la deuda económica mantenida con Hacienda. Aseguró: "En una semana en el campamento ganaba más (dinero) que por cualquier libro que he escrito". En Sálvame deluxe, en pleno trabajo de amortización de la (pen)última acrobacia ideada en el laboratorio de experimentos catódico-circenses de la casa, Terelu Campos (aunque solo le ofrecen suplencias vacacionales no se siente infravalorada profesionalmente) le suelta que ya sabía donde se metía. Pues no lo parece. Lucía se puso en el escaparate y fue rápidamente captada por la telebasura, ante cuyos cantos de sirena de su jugoso y fácil dinero tantos han perdido/vendido su dignidad. Si la autora de Amor, curiosidad, prozac y dudas (valenciana de 46 años) tenía un interés, la tele (como una transacción comercial más, porque es así como lo entienden) le está cobrando los suyos. Pretender salir ilesa de un trato con Lucifer es de una candidez que no se le suponía. Ahora, con el diablo dentro del cuerpo, quizá ya no sea suficiente con el padre Karras y haya que avisar también al más ducho padre Merrin.
TELEXPECTADOR: "Persona que ha dejado de ver la televisión, probablemente por la pérdida de interés de sus contenidos temáticos".
lunes, 12 de agosto de 2013
QUE TREINTA AÑOS NO ES NADA... (V)
Tras los intentos previos fallidos de La venganza, Plácido, Los Tarantos, El amor brujo, Tristana, Mi querida señorita, Ese oscuro objeto del deseo, Mamá cumple 100 años y El nido, la cinematografía española obtiene el 11 de abril de 1983 su primer Oscar a la mejor película en habla no inglesa gracias a Volver a empezar, un melodrama romántico otoñal protagonizado por un profesor -ganador del Premio Nobel de Literatura, que regresa temporalmente de su exilio en los EE. UU.- y la mujer a la que amó en su juventud. Antes del reconocimiento internacional, público y crítica locales habían dispensado indiferencia absoluta al film dirigido y producido por Garci.
"Desde el primer momento gustó allí muchísimo mi película. Hay que decir también que empleamos una buena estrategia. Hay que estar allí con un mes de antelación para lograr que la película sea vista por el mayor número posible de miembros de la Academia, y que se ofrezcan muchos pases para la crítica. Eso lo hemos hecho este año, yo creo, por primera vez. Diecisiete veces se proyectó Volver a empezar antes de que le otorgaran el premio. Y en las diecisiete la gente aplaudió muchísimo. Por eso pensé muy pronto que este año seguramente tendría chance. Tal vez es que yo, efectivamente, hago un cine muy americano; pero lo cierto es que conecté con esa gente. No sé si por la ternura que hay en la película, por la nostalgia, por la soledad que siente tanta gente, allí, en América..., o si era sobre todo por la dedicatoria final, que pongo en todas mis películas para paliar mi frustración por no escribir novelas. La dedicatoria les entusiasmaba. Además, claro, hay otra cosa: los críticos americanos veían la película limpiamente; es decir, para ellos era simplemente un tipo español que había hecho esa película con esos actores, más bien mayores. Y aquí, en cambio, tengo antecedentes penales. O sea, soy el Garci de la nostalgia, el de la asignatura pendiente; el otro es el Chanquete...; en fin, aquí no hay forma" (José Luis Garci).
"Desde el primer momento gustó allí muchísimo mi película. Hay que decir también que empleamos una buena estrategia. Hay que estar allí con un mes de antelación para lograr que la película sea vista por el mayor número posible de miembros de la Academia, y que se ofrezcan muchos pases para la crítica. Eso lo hemos hecho este año, yo creo, por primera vez. Diecisiete veces se proyectó Volver a empezar antes de que le otorgaran el premio. Y en las diecisiete la gente aplaudió muchísimo. Por eso pensé muy pronto que este año seguramente tendría chance. Tal vez es que yo, efectivamente, hago un cine muy americano; pero lo cierto es que conecté con esa gente. No sé si por la ternura que hay en la película, por la nostalgia, por la soledad que siente tanta gente, allí, en América..., o si era sobre todo por la dedicatoria final, que pongo en todas mis películas para paliar mi frustración por no escribir novelas. La dedicatoria les entusiasmaba. Además, claro, hay otra cosa: los críticos americanos veían la película limpiamente; es decir, para ellos era simplemente un tipo español que había hecho esa película con esos actores, más bien mayores. Y aquí, en cambio, tengo antecedentes penales. O sea, soy el Garci de la nostalgia, el de la asignatura pendiente; el otro es el Chanquete...; en fin, aquí no hay forma" (José Luis Garci).
lunes, 22 de julio de 2013
APUNTES DEL NATURAL (31)
SCHERZO. Aprovechando la invasión de italianos que este verano sufre/sobrelleva/disfruta la isla de Ibiza, probablemente desviados (que no invertidos, cualquier mujer -indígena o turista- se lo podría confirmar) desde la vecina Formentera, donde ya no debe caber ninguno más, me lanzo sin ningún tipo de complejos a hablar la lengua de Adriano Celentano con una ragazza morena con nombre de antigua tenista checoestadounidense lesbiana, a la que intento convencer sobre las bondades del pan con tomate bañado con aceite de la Genco Oil Pure Company. Mi inconfundible acento, característico de los barrios neoyorquinos dominados por las famiglie Corleone, Cuneo, Barzini, Stracci, Tattaglia y demás, no hace sino resaltar los provechosos frutos del curso intensivo que ha supuesto revisar la trilogía de El padrino de Francis Ford Coppola, ofrecida a lo largo de tres consecutivos domingos de junio por Paramount Channel (ruega por nosotros, espectadores, ahora y en la hora del tedio cinematográfico. Amén). Es verdad que las críticas (unánimemente adversas) recibidas por Sofia Coppola, hoy reconocida regista, hija de su padre en la realidad y de Michael Corleone en la ficción de la novela de Mario Puzo, por su interpretación (es un decir) en la tercera entrega de la saga fueron merecidas; pero también es justo reconocer que su desplome en el tiroteo que le cuesta la vida a su personaje en la operística secuencia final é di una perfezione difficilmente discutibile. Como tampoco es objetable su actuación en la primera de las partes cuando, con escasos meses de vida, encarnó al llorón Michael Francis Rizzi, el hijo de Connie, en la secuencia de su bautizo. Es decir, que una niña hizo de niño y no hubo espectador ni crítico que repararan en ello.
GÉNESIS. En el principio eran los títulos de crédito.
FLECHAZO. La frescura exhibida cuando condujo Entrevista presagiaba que simplemente era cuestión de tiempo que Núria Arias soltara el lastre del agarrotamiento, cierta circunspección en el gesto y el no saber cómo poner las manos que la acompañaron en sus primeras semanas al mando de TEF Notícies (TEF), del que también es editora. Pero hoy la presentadora ya sirve la información con la naturalidad y soltura propias de quien domina el terreno que pisa; físico relajado (gesticulación armónica y en su punto exacto); vocalización y modulación del tono según sea el tema correctas; su atractiva figura luce con gusto y estilo peinados y ropa, algo que no puede decirse que haya sido característica habitual en aquella casa.
DILEMA. Veo la tele, ¿luego existo?
GÉNESIS. En el principio eran los títulos de crédito.
FLECHAZO. La frescura exhibida cuando condujo Entrevista presagiaba que simplemente era cuestión de tiempo que Núria Arias soltara el lastre del agarrotamiento, cierta circunspección en el gesto y el no saber cómo poner las manos que la acompañaron en sus primeras semanas al mando de TEF Notícies (TEF), del que también es editora. Pero hoy la presentadora ya sirve la información con la naturalidad y soltura propias de quien domina el terreno que pisa; físico relajado (gesticulación armónica y en su punto exacto); vocalización y modulación del tono según sea el tema correctas; su atractiva figura luce con gusto y estilo peinados y ropa, algo que no puede decirse que haya sido característica habitual en aquella casa.
DILEMA. Veo la tele, ¿luego existo?
lunes, 8 de julio de 2013
QUE TREINTA AÑOS NO ES NADA... (IV)
Tras los intentos previos fallidos de La venganza, Plácido, Los Tarantos, El amor brujo, Tristana, Mi querida señorita, Ese oscuro objeto del deseo, Mamá cumple 100 años y El nido, la cinematografía española obtiene el 11 de abril de 1983 su primer Oscar a la mejor película en habla no inglesa gracias a Volver a empezar, un melodrama romántico otoñal protagonizado por un profesor -ganador del Premio Nobel de Literatura, que regresa temporalmente de su exilio en los EE. UU.- y la mujer a la que amó en su juventud. Antes del reconocimiento internacional, público y crítica locales habían dispensado indiferencia absoluta al film dirigido y producido por Garci.
"Yo me encontraba como en mi casa. Estaban allí todos, todos mis mitos, cenando en la misma mesa y bailando en la recepción que nos dio el gobernador. Por cierto que Paul Newman no asistió. Le sentó muy mal, muy mal, que no le otorgaran a él el Oscar. Era, claro, su última oportunidad, y comprendió que ya le había pasado. Y se enfadó tanto, que hizo al gobernador ese desplante. Ben Kingsley, en cambio, estuvo simpatiquísimo. Él y yo éramos las únicas chaquetas blancas de las dos mil personas de la fiesta. Y el más encantador conmigo fue Jack Lemmon. Me pegó un abrazó que casi me tumba. Como si fuera mi padre. Y me dijo que si alguna vez necesitaba un actor viejo y cascado, 'acuérdate de mí'. Y Mickey Rooney lloraba de emoción como un desconsolado. ¿Sabes a quién me recordó? Al astronauta aquel de 2001. Y Meryl Streep estaba nerviosísima. Y Jessica Lange, muy flacucha; es muy poquita cosa al natural. En cambio, Lou Gossett, el actor negro que recibió el Oscar al mejor actor secundario, es un gigante. Y allí estábamos nosotros, con nuestra estatuilla bajo el brazo tan contentos, recibiendo las felicitaciones de todos. Yo, ya te digo, como en mi casa. ¿Ves que me conozco al dedillo la historia de la Fox, de la Columbia y de todas? En seguida se dieron cuenta de ello y comprendieron que era de los suyos" (José Luis Garci).
"Yo me encontraba como en mi casa. Estaban allí todos, todos mis mitos, cenando en la misma mesa y bailando en la recepción que nos dio el gobernador. Por cierto que Paul Newman no asistió. Le sentó muy mal, muy mal, que no le otorgaran a él el Oscar. Era, claro, su última oportunidad, y comprendió que ya le había pasado. Y se enfadó tanto, que hizo al gobernador ese desplante. Ben Kingsley, en cambio, estuvo simpatiquísimo. Él y yo éramos las únicas chaquetas blancas de las dos mil personas de la fiesta. Y el más encantador conmigo fue Jack Lemmon. Me pegó un abrazó que casi me tumba. Como si fuera mi padre. Y me dijo que si alguna vez necesitaba un actor viejo y cascado, 'acuérdate de mí'. Y Mickey Rooney lloraba de emoción como un desconsolado. ¿Sabes a quién me recordó? Al astronauta aquel de 2001. Y Meryl Streep estaba nerviosísima. Y Jessica Lange, muy flacucha; es muy poquita cosa al natural. En cambio, Lou Gossett, el actor negro que recibió el Oscar al mejor actor secundario, es un gigante. Y allí estábamos nosotros, con nuestra estatuilla bajo el brazo tan contentos, recibiendo las felicitaciones de todos. Yo, ya te digo, como en mi casa. ¿Ves que me conozco al dedillo la historia de la Fox, de la Columbia y de todas? En seguida se dieron cuenta de ello y comprendieron que era de los suyos" (José Luis Garci).
lunes, 17 de junio de 2013
APUNTES DEL NATURAL (30)
HOMENAJE. ''Red, white and blue'', un capítulo del año 2013 de El mentalista (La Sexta y Nitro) -emitida con el desorden y reiteración machacona acostumbrados en todas las cadenas del grupo de Antena 3 (véanse si no Los Simpson, Big bang, Cómo conocí a vuestra madre, Dos hombres y medio...)-. El (¿o la?) CBI (Brigada Criminal en el subtitulado español) investiga en una base militar el asesinato de una médico del Ejército. Ese trasunto del teniente Colombo llamado Patrick Jane interrumpe una sesión de terapia de veteranos de la guerra de Afganistán para llevarse al único testigo del crimen, un soldado con estrés postraumático con pérdida de memoria a corto plazo. Pero al salir juntos del despacho-consulta Jane se vuelve y dirige un muy sentido "Thank you. All of you. Very much" al resto de pacientes que, con indisimulada cara de pasmo, no alcanzan a entender la oportunidad o congruencia de aquellas palabras. ¿Una extravagancia más del carismático mentalista? No: el discreto e impalpable reconocimiento de la serie de Bruno Heller a la sacrificada (y por otra parte inútil) tarea de las Fuerzas Armadas de los EE. UU. en ese inestable (aún más desde la ocupación occidental) país del Asia Central.
PRESUNCIÓN. ¿Son imaginaciones o un detalle que diferencia las temporadas de El mentalista (La Sexta y Nitro) es el peinado de la agente Lisbon?
REFLEXIÓN. Desde que IB3 iniciara sus emisiones, en la primavera del año 2005, los ciudadanos de las islas Baleares hemos vivido por encima de nuestras posibilidades televisivas.
CURIOSIDAD. De las adaptaciones de novelas de Agatha Christie que se llevaron a la pantalla grande en las décadas de los setenta y ochenta del siglo pasado, con el all-star cast como signo distintivo común, Asesinato en el Orient Express pasa por ser la más conseguida. En el film de Sidney Lumet, de 1974, Vanessa Redgrave interpreta uno de los muchos personajes convocados en el legendario tren para tomarse el plato frío de una venganza la compleja resolución de la cual solo está a prueba de olfatos como el de Monsieur Poirot (o de la señorita Marple). Por aquellos azares que el celuloide permite, la actriz inglesa -miembro de una distinguida saga de artistas- encarnó cinco años más tarde a la propia escritora en Agatha, una comedia de intriga donde se fabulaba acerca del enigma de los once días de 1926 durante los cuales la autora de Diez negritos y Muerte en el Nilo desapareció misteriosamente.
PARENTESCOS RAZONABLES. Amélie Poulain y Odette Toulemonde.
PRESUNCIÓN. ¿Son imaginaciones o un detalle que diferencia las temporadas de El mentalista (La Sexta y Nitro) es el peinado de la agente Lisbon?
REFLEXIÓN. Desde que IB3 iniciara sus emisiones, en la primavera del año 2005, los ciudadanos de las islas Baleares hemos vivido por encima de nuestras posibilidades televisivas.
CURIOSIDAD. De las adaptaciones de novelas de Agatha Christie que se llevaron a la pantalla grande en las décadas de los setenta y ochenta del siglo pasado, con el all-star cast como signo distintivo común, Asesinato en el Orient Express pasa por ser la más conseguida. En el film de Sidney Lumet, de 1974, Vanessa Redgrave interpreta uno de los muchos personajes convocados en el legendario tren para tomarse el plato frío de una venganza la compleja resolución de la cual solo está a prueba de olfatos como el de Monsieur Poirot (o de la señorita Marple). Por aquellos azares que el celuloide permite, la actriz inglesa -miembro de una distinguida saga de artistas- encarnó cinco años más tarde a la propia escritora en Agatha, una comedia de intriga donde se fabulaba acerca del enigma de los once días de 1926 durante los cuales la autora de Diez negritos y Muerte en el Nilo desapareció misteriosamente.
PARENTESCOS RAZONABLES. Amélie Poulain y Odette Toulemonde.
lunes, 3 de junio de 2013
QUE TREINTA AÑOS NO ES NADA... (III)
Tras los intentos previos fallidos de La venganza, Plácido, Los Tarantos, El amor brujo, Tristana, Mi querida señorita, Ese oscuro objeto del deseo, Mamá cumple 100 años y El nido, la cinematografía española obtiene el 11 de abril de 1983 su primer Oscar a la mejor película en habla no inglesa gracias a Volver a empezar, un melodrama romántico otoñal protagonizado por un profesor -ganador del Premio Nobel de Literatura, que regresa temporalmente de su exilio en los EE. UU.- y la mujer a la que amó en su juventud. Antes del reconocimiento internacional, público y crítica locales habían dispensado indiferencia absoluta al film dirigido y producido por Garci.
"Media hora antes de que comenzara la entrega de premios en el Dorothy Chandler Pavilion, a mí el Oscar ya no me lo quitaba nadie. Estaba seguro. Lo sabía. Era una corazonada. 'Encarna, lo hemos ganado', le insistía a Encarna Paso, que la tenía al lado. 'Calla, calla, que eso puede ser gafe', me decía ella. Estaba muy tranquilo, porque estaba muy seguro y, además, estaba muy cansado. Así que cuando oí en voz alta lo de '¡Volver a empezar!', me até la chaqueta blanca –claro, claro, me la puse pensando en Bogart- y me lancé escaleras arriba. Y dije eso que pudisteis oír por televisión. Lo de 'All my life... he soñado con este momento y a veces los sueños se convierten en realidad'. Luego nombré a Alfonso Sánchez, porque cuando entrábamos en el teatro, con Pilar Miró, comentamos que esa noche tenía que estar con nosotros Alfonso Sánchez. Y entonces se me ocurrió decir aquello. No lo hice muy bien, claro, porque no lo pensé mucho y mi inglés, además, es solo el recuerdo de mis clases nocturnas en la academia Mangold... Y acabé, pues como solía hacerlo John Ford: 'And that’s the thing' -'Así es la cosa'-" (José Luis Garci).
"Media hora antes de que comenzara la entrega de premios en el Dorothy Chandler Pavilion, a mí el Oscar ya no me lo quitaba nadie. Estaba seguro. Lo sabía. Era una corazonada. 'Encarna, lo hemos ganado', le insistía a Encarna Paso, que la tenía al lado. 'Calla, calla, que eso puede ser gafe', me decía ella. Estaba muy tranquilo, porque estaba muy seguro y, además, estaba muy cansado. Así que cuando oí en voz alta lo de '¡Volver a empezar!', me até la chaqueta blanca –claro, claro, me la puse pensando en Bogart- y me lancé escaleras arriba. Y dije eso que pudisteis oír por televisión. Lo de 'All my life... he soñado con este momento y a veces los sueños se convierten en realidad'. Luego nombré a Alfonso Sánchez, porque cuando entrábamos en el teatro, con Pilar Miró, comentamos que esa noche tenía que estar con nosotros Alfonso Sánchez. Y entonces se me ocurrió decir aquello. No lo hice muy bien, claro, porque no lo pensé mucho y mi inglés, además, es solo el recuerdo de mis clases nocturnas en la academia Mangold... Y acabé, pues como solía hacerlo John Ford: 'And that’s the thing' -'Así es la cosa'-" (José Luis Garci).
lunes, 20 de mayo de 2013
ALGUIEN TENÍA QUE DECIRLO
En una entrevista en la edición digital de Diario de Ibiza en el verano de 2011, Juan Suárez le preguntaba a Paula Vázquez -a sueldo de Cuatro pero haciendo pasillos en aquel entonces- si no consideraba hacer alguna película para entretener la espera de propuestas para hacer de presentadora. Así de fácil. El arte del celuloide como recámara del consumo de tele barata. ¡Quién lo hubiera imaginado hace solo unos pocos años! Que la caja tonta ha acabado fagocitándolo todo es una realidad irrefutable. Buena parte de la oferta teatral comercial de hoy únicamente existe para rentabilizar la popularidad adquirida por los intérpretes a través de sus apariciones en la pequeña pantalla. En el cine, tres cuartos de lo mismo. No es de extrañar por tanto que el actor contemporáneo haya transmutado en un todoterreno capaz de moverse en los diferentes lenguajes... con fastidiosa pátina televisiva. Admítase de una puñetera vez.
Consecuencia de la llegada progresiva de las cadenas privadas y de la TDT, el incremento de la demanda significó la seguridad de un salario fijo en una profesión como la de actor caracterizada por la incerteza y la intermitencia laboral, pero ha transformado su trabajo en rutinario, mecánico, burocrático, monocromático, poco arriesgado, aburguesado. Un actor perpetuado en la pantalla doméstica pasa al cine o a los escenarios contaminado. Incapaz de verlo por ceguera propia o mediatizado por razones de amistad personal o de intereses entre grupos mediáticos, la crítica de aquí suele pasar de puntillas sobre el asunto. No es el caso de Fabienne Darge, que en ''El Misantrop révèle la difficile fabrique du théâtre catalan'', crónica de la representación de la obra de Molière en el TNC de Barcelona, publicada en el digital del periódico francés Le Monde el 8 de junio de 2011, aseguraba sin condicionantes ni colorantes que los protagonistas principales de la función, Jordi Boixaderas y Marta Marco, "jouent comme dans un feuilleton télévisé". Para acabar rematando con una impresión sobre los comédiens catalanes en general (extrapolable a los españoles): "Quand ils veulent jouer surtout dans leur espace linguistique -ce qui n'est pas le cas de tous-, sont contraints d'enchaîner les rôles à la télévision, et le jeu théâtral s'en ressent".
En el caso de Boixaderas, un fijo de los culebrones de TV3, cabría añadir además lo dificultoso de discernir si la rigidez y estatismo interpretativos entrevistos a lo largo de tantos años en Poble Nou, Laberint d'ombres, Ventdelplà o El cor de la ciutat, por citar los más recordados, es real o solo una percepción condicionada por la inevitabilidad de relacionar su (grave aunque escasamente versátil) voz con el doblaje e identificarla, muy singularmente, como la del narrador en off de incontables documentales emitidos por el canal 33.
Consecuencia de la llegada progresiva de las cadenas privadas y de la TDT, el incremento de la demanda significó la seguridad de un salario fijo en una profesión como la de actor caracterizada por la incerteza y la intermitencia laboral, pero ha transformado su trabajo en rutinario, mecánico, burocrático, monocromático, poco arriesgado, aburguesado. Un actor perpetuado en la pantalla doméstica pasa al cine o a los escenarios contaminado. Incapaz de verlo por ceguera propia o mediatizado por razones de amistad personal o de intereses entre grupos mediáticos, la crítica de aquí suele pasar de puntillas sobre el asunto. No es el caso de Fabienne Darge, que en ''El Misantrop révèle la difficile fabrique du théâtre catalan'', crónica de la representación de la obra de Molière en el TNC de Barcelona, publicada en el digital del periódico francés Le Monde el 8 de junio de 2011, aseguraba sin condicionantes ni colorantes que los protagonistas principales de la función, Jordi Boixaderas y Marta Marco, "jouent comme dans un feuilleton télévisé". Para acabar rematando con una impresión sobre los comédiens catalanes en general (extrapolable a los españoles): "Quand ils veulent jouer surtout dans leur espace linguistique -ce qui n'est pas le cas de tous-, sont contraints d'enchaîner les rôles à la télévision, et le jeu théâtral s'en ressent".
En el caso de Boixaderas, un fijo de los culebrones de TV3, cabría añadir además lo dificultoso de discernir si la rigidez y estatismo interpretativos entrevistos a lo largo de tantos años en Poble Nou, Laberint d'ombres, Ventdelplà o El cor de la ciutat, por citar los más recordados, es real o solo una percepción condicionada por la inevitabilidad de relacionar su (grave aunque escasamente versátil) voz con el doblaje e identificarla, muy singularmente, como la del narrador en off de incontables documentales emitidos por el canal 33.
lunes, 6 de mayo de 2013
QUE TREINTA AÑOS NO ES NADA... (II)
Tras los intentos previos fallidos de La venganza, Plácido, Los Tarantos, El amor brujo, Tristana, Mi querida señorita, Ese oscuro objeto del deseo, Mamá cumple 100 años y El nido, la cinematografía española obtiene el 11 de abril de 1983 su primer Oscar a la mejor película en habla no inglesa gracias a Volver a empezar, un melodrama romántico otoñal protagonizado por un profesor -ganador del Premio Nobel de Literatura, que regresa temporalmente de su exilio en los EE. UU.- y la mujer a la que amó en su juventud. Antes del reconocimiento internacional, público y crítica locales habían dispensado indiferencia absoluta al film dirigido y producido por Garci.
"La mayor ovación de la noche la tuvo Mickey Rooney cuando, después de haber contemplado su larga vida de actor, desde que era un niño, condensada en seis minutos, le entregaron el Oscar honorario. Luego, Jack Lemmon me dio un abrazo y me dijo algo que no podré olvidar: 'Si alguna vez necesitas un actor de mediana edad, algo cascado, piensa en mí'. Liza Minnelli me felicitó también, extrañamente afín y contenta. Lou Gossett jr., también con su Oscar en la mano, hablando español, intercambió felicitaciones conmigo. Spielberg me dijo que mi discursito al recibir el Oscar había sido el más emotivo, porque dije que mi sueño, desde niño, cuando veía las películas americanas, era recibir un Oscar, y hablé del triunfo que representaba para un equipo, para una cinematografía nacional, y recordé a Alfonso Sánchez, el amigo desaparecido" (José Luis Garci).
"La mayor ovación de la noche la tuvo Mickey Rooney cuando, después de haber contemplado su larga vida de actor, desde que era un niño, condensada en seis minutos, le entregaron el Oscar honorario. Luego, Jack Lemmon me dio un abrazo y me dijo algo que no podré olvidar: 'Si alguna vez necesitas un actor de mediana edad, algo cascado, piensa en mí'. Liza Minnelli me felicitó también, extrañamente afín y contenta. Lou Gossett jr., también con su Oscar en la mano, hablando español, intercambió felicitaciones conmigo. Spielberg me dijo que mi discursito al recibir el Oscar había sido el más emotivo, porque dije que mi sueño, desde niño, cuando veía las películas americanas, era recibir un Oscar, y hablé del triunfo que representaba para un equipo, para una cinematografía nacional, y recordé a Alfonso Sánchez, el amigo desaparecido" (José Luis Garci).
lunes, 22 de abril de 2013
APUNTES DEL NATURAL (29)
ANTONIO. Debutó en Hollywood con el discreto melodrama musical Los reyes del mambo tocan canciones de amor. Desde aquel lejano 1992 ha exhibido solvencia profesional en todo tipo de géneros, recogido éxitos comerciales dispensados por audiencias de edades e inquietudes distintas (Philadelphia, La máscara del Zorro, Spy kids, El mexicano) y construido una filmografía que contiene títulos destacables artísticamente por un motivo u otro como La casa de los espíritus, Entrevista con el vampiro, Evita y El guerrero n.º 13. Ha trabajado con directores como Alan Parker, Brian de Palma, Woody Allen y Steven Soderbergh; y compartido cartel con Tom Cruise, Brad Pitt, Meryl Streep, Glenn Close, Sylvester Stallone, Angelina Jolie, Tom Hanks, Anthony Hopkins, Meg Ryan, Jennifer Lopez, Johnny Depp, Madonna... Su adaptación a la feria de las vanidades fue inmediata, conocedor inteligente del rol a interpretar en cada momento y lugar. Por no hablar de un matrimonio que solo su perseverancia ha logrado mantener a flote, una anomalía en un lugar donde lo habitual es dejarlos hundir a la que las primeras vías de agua hacen su aparición. Con todo, todavía hay quienes le discuten su "aventura americana" (si puede denominarse así a algo que dura ya más de veintiún años). Pero de haberse quedado en España, ¿qué estaría haciendo hoy en día Antonio Banderas? ¿Cuéntame cómo pasó?
INCONVENIENTE. Su pátina de canal cultural parece haberla colocado más allá del bien y del mal. Por aquello de la corrección política, criticarla tiene mala prensa. Pero ¿no les parece que la exhaustiva información de las películas (con generosidad de imágenes y todo lujo de detalles sobre el argumento) que TVE2 facilita instantes antes del pase de las mismas convierte en innecesario/prescindible su visionado?
AUTISTA DE CINE: "Profesional de la interpretación cinematográfica que basa su método en el repliegue patológico de la personalidad sobre sí misma y en la incapacidad congénita de establecer contacto verbal y afectivo con argumentos, directores, espectadores o crítica".
REFLEXIÓN. Siempre nos quedarán La Sexta 3 y Paramount Channel.
LA VOZ. "Hay que ir con mucho cuidado porque con el tono se puede levantar un pueblo. Lo importante es la palabra y a través de la palabra se puede enfatizar, modular, resaltar la estética de una jugada, atender a su belleza, cuando valga la pena" (José Félix Pons, locutor deportivo, 1932-2013).
INCONVENIENTE. Su pátina de canal cultural parece haberla colocado más allá del bien y del mal. Por aquello de la corrección política, criticarla tiene mala prensa. Pero ¿no les parece que la exhaustiva información de las películas (con generosidad de imágenes y todo lujo de detalles sobre el argumento) que TVE2 facilita instantes antes del pase de las mismas convierte en innecesario/prescindible su visionado?
AUTISTA DE CINE: "Profesional de la interpretación cinematográfica que basa su método en el repliegue patológico de la personalidad sobre sí misma y en la incapacidad congénita de establecer contacto verbal y afectivo con argumentos, directores, espectadores o crítica".
REFLEXIÓN. Siempre nos quedarán La Sexta 3 y Paramount Channel.
LA VOZ. "Hay que ir con mucho cuidado porque con el tono se puede levantar un pueblo. Lo importante es la palabra y a través de la palabra se puede enfatizar, modular, resaltar la estética de una jugada, atender a su belleza, cuando valga la pena" (José Félix Pons, locutor deportivo, 1932-2013).
lunes, 8 de abril de 2013
QUE TREINTA AÑOS NO ES NADA... (I)
"All my life, since I was a kid, I have dreamed of this moment. Well, the dreams come true sometimes, and that's the thing. I want to express my congratulations and my gratitude to my partner and my friend José Esteban Alenda, and my friends Enrique Herreros and Milton Goldstein, and my late friend Alfonso Sánchez, and also 20th Century-Fox, and the Academy. And now allow me to say in my own language: Estamos todos los que hemos hecho esta película muy contentos, muy agradecidos a ustedes y también todos los que hacemos cine en mi país, en España. Thank you very very much, all of you".
11 de abril de 1983. Con un inglés de andar por casa y vestido de Humphrey Bogart en su venerada Casablanca, agradecía José Luis Garci sobre el escenario del Dorothy Chandler Pavilion el galardón que instantes antes había recibido de manos de la veterana Luise Rainer, la actriz de El gran Ziegfeld (1936), y de Jack Valenti, presidente de la Motion Picture Association of America. Tras los intentos previos fallidos de La venganza, Plácido, Los Tarantos, El amor brujo, Tristana, Mi querida señorita, Ese oscuro objeto del deseo, Mamá cumple 100 años y El nido, la cinematografía española lograba su primer Oscar a la mejor película en habla no inglesa gracias a Volver a empezar, un melodrama romántico otoñal protagonizado por un profesor -ganador del Premio Nobel de Literatura, que regresa temporalmente de su exilio en los EE. UU.- y la mujer a la que amó en su juventud. Era también el inicio de una bonita amistad entre la Academia de Hollywood y el Niño de Narváez, quien en el futuro también vería nominadas Sesión continua, Asignatura aprobada y El abuelo.
11 de abril de 1983. Con un inglés de andar por casa y vestido de Humphrey Bogart en su venerada Casablanca, agradecía José Luis Garci sobre el escenario del Dorothy Chandler Pavilion el galardón que instantes antes había recibido de manos de la veterana Luise Rainer, la actriz de El gran Ziegfeld (1936), y de Jack Valenti, presidente de la Motion Picture Association of America. Tras los intentos previos fallidos de La venganza, Plácido, Los Tarantos, El amor brujo, Tristana, Mi querida señorita, Ese oscuro objeto del deseo, Mamá cumple 100 años y El nido, la cinematografía española lograba su primer Oscar a la mejor película en habla no inglesa gracias a Volver a empezar, un melodrama romántico otoñal protagonizado por un profesor -ganador del Premio Nobel de Literatura, que regresa temporalmente de su exilio en los EE. UU.- y la mujer a la que amó en su juventud. Era también el inicio de una bonita amistad entre la Academia de Hollywood y el Niño de Narváez, quien en el futuro también vería nominadas Sesión continua, Asignatura aprobada y El abuelo.
lunes, 18 de marzo de 2013
APUNTES DEL NATURAL (28)
VENTRILOQUIA. Fruto de la agresiva campaña publicitaria del último film de Steven Spielberg estrenado, la frase de marras lleva rebotando en mi cabeza desde hace semanas. Desconozco su relevancia histórica para haberla destacado en el trailer e ignoro cuándo, dónde y en qué contexto la pronunció Abraham Lincoln. Si es que en realidad la dijo y no es una aportación del guionista. Pero escuchando (en todas y cada una de las pausas comerciales televisivas) eso de "¡Soy el presidente de los EE. UU., investido de un poder inmenso!" pronunciado por el (inconveniente) doblaje español no veo ni al político yanqui que abolió la esclavitud ni al camaleónico Daniel Day-Lewis; pero sí medito sobre el atroz martirio que debe ser soportar a lo largo de dos horas y media la voz de una persona joven fingiendo hablar como un viejo.
OCURRENTE. Centrocampista goleador reciclado en la más excelsa versión jamás vista del defensa libre -el hoy olvidado líbero-, que el Kaiser ya estuviera jugando desde mayo de 1977 en el cementerio de elefantes del fútbol de los EE. UU., con el Cosmos de Nueva York, no exime de culpa al autor del subtitulado de Fiebre del sábado noche que, según compruebo en el pase televisivo de Paramount Channel, cita a Beckenbauer (el crack germano al que solo haber jugado de defensa le ha negado la consideración dispensada a Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona), cuando en realidad la snob pareja del bailarín Tony Manero ha mencionado al cantante inglés David Bowie ("in an astrakhan coat") como uno de esos famosos con los que dice codearse en su trabajo (y a quienes se refiere con reiteración para no reconocer su gris existencia fuera de la pista de la discoteca 2001 Odyssey).
SOBRESALTO. Son inevitables porque creen -probablemente con razón- que abortan la fuga de espectadores hacia otras cadenas, pero ¿sería mucho pedir que los cortes con que TVE interrumpe los títulos de crédito finales de las películas fueran menos inmediatos, bruscos y ruidosos?
CAVILACIÓN. No le den más vueltas, la justificación a la existencia de la crítica de cine se encuentra en la misma génesis del periodismo: ir a los sitios y contar lo que se ve.
PEDROFILIA: "Atracción que una persona adulta siente hacia la filmografía de Almodóvar".
PEDRÓFILO: "Que siente esa atracción o que la lleva a la práctica".
OCURRENTE. Centrocampista goleador reciclado en la más excelsa versión jamás vista del defensa libre -el hoy olvidado líbero-, que el Kaiser ya estuviera jugando desde mayo de 1977 en el cementerio de elefantes del fútbol de los EE. UU., con el Cosmos de Nueva York, no exime de culpa al autor del subtitulado de Fiebre del sábado noche que, según compruebo en el pase televisivo de Paramount Channel, cita a Beckenbauer (el crack germano al que solo haber jugado de defensa le ha negado la consideración dispensada a Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona), cuando en realidad la snob pareja del bailarín Tony Manero ha mencionado al cantante inglés David Bowie ("in an astrakhan coat") como uno de esos famosos con los que dice codearse en su trabajo (y a quienes se refiere con reiteración para no reconocer su gris existencia fuera de la pista de la discoteca 2001 Odyssey).
SOBRESALTO. Son inevitables porque creen -probablemente con razón- que abortan la fuga de espectadores hacia otras cadenas, pero ¿sería mucho pedir que los cortes con que TVE interrumpe los títulos de crédito finales de las películas fueran menos inmediatos, bruscos y ruidosos?
CAVILACIÓN. No le den más vueltas, la justificación a la existencia de la crítica de cine se encuentra en la misma génesis del periodismo: ir a los sitios y contar lo que se ve.
PEDROFILIA: "Atracción que una persona adulta siente hacia la filmografía de Almodóvar".
PEDRÓFILO: "Que siente esa atracción o que la lleva a la práctica".
lunes, 4 de marzo de 2013
LAS BUENAS NOCHES PERDIDAS
La cosa se presenta inesperadamente prometedora con el Especial Oscars 2013 (sic) del Canal 24 Horas, donde 1) descubro una capacidad discursiva y comunicativa por parte de Antonio Gárate que me obligará a vigilarlo muy de cerca; 2) no falta la inevitable especialista en moda porque -dicen muy convencidos- estamos ante "la pasarela más importante del año" (?). Sugiriéndome la visión de Nicole Kidman o Sandra Bullock infiltrándose deprisa y corriendo delante del espejo antes de salir de casa, desencajado me quedo con el novedoso concepto "bótox de último momento" (que, no obstante, apunto en mi bloc de notas). De lo sucedido en la entrada de invitados al Dolby Theatre (el Kodak de antes pero con distinto patrocinador), cubierta por el programa durante unos sesenta insuficientes minutos, me quedo con 1) el humor del entrevistador de Reuters (distribuidora de la señal a TVE) preguntándole a la generosísimamente escotada Samantha Barks (Los miserables) qué modisto la "vestía"; 2) las entusiastas exclamaciones ("¡está igual!, ¡está igual!") del benevolente personal femenino del estudio de Madrid cuando reparan en (un otoñal) Don Johnson.
Para la retransmisión radiofónica de la ceremonia opto por De película, de RNE1. Pero la charlatanería sobre el mismo inicio del show me envía a la Cadena SER. En La script, una indocumentada anuncia All that jazz entre los musicales a rememorar a lo largo de la velada, según "había leído algo por ahí", confundiendo el film de Bob Fosse de 1979 y la homónima y ya interpretada un rato antes pieza principal del Chicago de Catherine Zeta-Jones. Por su parte, María Guerra, ante el tímido semireproche de un colaborador lamentando no haber podido escuchar a Anne Hathaway (actriz secundaria, Los miserables), manifiesta que si parlotean por encima del sonido original de la gala es "porque con los agradecimientos (de los premiados) los oyentes se irían a la cama". Sonrío. Apago la radio y me voy a dormir. Pasan seis minutos de las cuatro y media de la madrugada.
Para la retransmisión radiofónica de la ceremonia opto por De película, de RNE1. Pero la charlatanería sobre el mismo inicio del show me envía a la Cadena SER. En La script, una indocumentada anuncia All that jazz entre los musicales a rememorar a lo largo de la velada, según "había leído algo por ahí", confundiendo el film de Bob Fosse de 1979 y la homónima y ya interpretada un rato antes pieza principal del Chicago de Catherine Zeta-Jones. Por su parte, María Guerra, ante el tímido semireproche de un colaborador lamentando no haber podido escuchar a Anne Hathaway (actriz secundaria, Los miserables), manifiesta que si parlotean por encima del sonido original de la gala es "porque con los agradecimientos (de los premiados) los oyentes se irían a la cama". Sonrío. Apago la radio y me voy a dormir. Pasan seis minutos de las cuatro y media de la madrugada.
lunes, 18 de febrero de 2013
QUIEN A BUENAFUENTE SE ARRIMA, BUENA SOMBRA LE COBIJA
LO IN. Conceder a los alumnos de la ESCAC –vivero de nuevos cineastas de donde salió Juan Antonio Bayona- la realización del vídeo inicial de una gala que tuvo ritmo y humor. Gran maestro de ceremonias, acertado en el papel intervencionista adoptado, Andreu Buenafuente: ágil de reflejos y atento a la actualidad (corrupción política, recortes, pero también la publicidad agresiva y discutida del ''Envàs, on vas?''). La irresistiblemente guapa Irene Montalà introduciendo a Eduard Fernández (actor secundario, Una pistola en cada mano), cuyo discurso sufrió la interrupción del presentador advirtiendo haberse sobrepasado el minuto 17 con 14 segundos del show sin gritos a favor de la independencia (como últimamente ocurre en los recintos deportivos del territori). Que la realización (en directo) de TV3 no se recreara en primeros planos de las autoridades políticas presentes. Previo a la entrega del premio a la mejor película para televisión (Tornarem), el número musical (una versión del ''You're the top'' de Cole Porter) defendido (con notable soltura) por Berto Romero y (un elegantísimo) Roger Coma, finalizado con un (vehemente) beso de tornillo. La excursión callejera de Buenafuente; llamó al portero automático de una casa de vecinos y regresó con una señora que, habiendo salido a pasear al perro, acabó –ella y can- entregando uno de los galardones (pero nadie se acordó de Uggie, el chucho de The artist). La contención oral de Jaume Figueras y Àlex Gorina, comentaristas de TV3, hablando (quizá menos de) lo justo. El "actriu, catalana i independentista" con el que se autodefinió Montserrat Carulla (82 años; debutó en 1951 en Surcos), Gaudí de Honor, seguido desde la platea por su hija Vicky Peña (quien tres días más tarde reconoció en El cafè de la república de Catalunya Ràdio "no ser de banderas"). De tripa depardienne, Sergi López dirigiéndose en francés al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, exigiendo la rebaja del IVA del 21 % para el sector. Favorecidas por el reglamento de la organización, las tres favoritas de la noche pudieron colgarse el cartel de mejor película: europea Lo imposible (además de director, montaje, fotografía, sonido y maquillaje-peluquería); en lengua no catalana Una pistola en cada mano (además de guion y actor y actriz secundarios); en lengua catalana Blancaneu (además de dirección artística, música original y vestuario).
LO OUT. El atuendo flower power de Alfonso de Vilallonga (música original, Blancaneu), aristócrata y sobrino de(l inefable) José Luis de Vilallonga y Cabeza de Vaca. El (poco imaginativo) plano fijo (interior de la sala del Barcelona Teatre Musical, en ángulo poco favorecedor) escogido por TV3 como cortinilla para los intermedios comerciales. Quiso marcar distancias y se comportó como buena ciudadana hablando en español, pero Candela Peña (actriz secundaria, Una pistola en cada mano) acabó haciendo aquello que los españoles aseguran que hacen siempre los catalanes: mendigar (trabajo, en su caso: "No me tengáis tres años en casa, que tengo una familia que alimentar"). El (mejorable) fondo musical en record de, entre otros, Lina Romay, Antonio Mingote, Juan Luis Galiardo, Paco Morán, Carlos Larrañaga, Anna Lizaran y Fernando Guillén). Como Catherine Zeta-Jones hiciera en unos Oscar (y Angelina Jolie, y Natalie Portman, y...), Maria Molins (protagonista femenina, El bosc) también subió al escenario embarazada, pero su estremecedor aspecto enfundada en un vestido negro remitía inevitablemente a La semilla del diablo. Acoger con sorna la elección de una cinta muda (Blancaneu) como la mejor en lengua catalana, olvidando que el año pasado también una silente (The artist, mayormente francesa) fue distinguida en Hollywood como la mejor en habla inglesa.
LO OUT. El atuendo flower power de Alfonso de Vilallonga (música original, Blancaneu), aristócrata y sobrino de(l inefable) José Luis de Vilallonga y Cabeza de Vaca. El (poco imaginativo) plano fijo (interior de la sala del Barcelona Teatre Musical, en ángulo poco favorecedor) escogido por TV3 como cortinilla para los intermedios comerciales. Quiso marcar distancias y se comportó como buena ciudadana hablando en español, pero Candela Peña (actriz secundaria, Una pistola en cada mano) acabó haciendo aquello que los españoles aseguran que hacen siempre los catalanes: mendigar (trabajo, en su caso: "No me tengáis tres años en casa, que tengo una familia que alimentar"). El (mejorable) fondo musical en record de, entre otros, Lina Romay, Antonio Mingote, Juan Luis Galiardo, Paco Morán, Carlos Larrañaga, Anna Lizaran y Fernando Guillén). Como Catherine Zeta-Jones hiciera en unos Oscar (y Angelina Jolie, y Natalie Portman, y...), Maria Molins (protagonista femenina, El bosc) también subió al escenario embarazada, pero su estremecedor aspecto enfundada en un vestido negro remitía inevitablemente a La semilla del diablo. Acoger con sorna la elección de una cinta muda (Blancaneu) como la mejor en lengua catalana, olvidando que el año pasado también una silente (The artist, mayormente francesa) fue distinguida en Hollywood como la mejor en habla inglesa.
lunes, 4 de febrero de 2013
APUNTES DEL NATURAL (27)
¿RIGUROSIDAD? Invitado "de lujo" en el arranque de La Sexta noche, el programa de discusión de la actualidad con el que La Sexta pretende rivalizar con El gran debate de Telecinco en el prime time nocturno sabatino, Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, cita La noche más oscura con valor de prueba pericial para ratificar la tesis sobre los antentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid sostenida todavía hoy por el diario. A su (¿periodístico?) parecer, que en el film de Kathryn Bigelow sobre la operación militar que le costó la vida a Osama bin Laden (o no, nunca se sabe) se mencionen todos los golpes de Al Qaeda posteriores al 11-S neoyorquino y entre ellos no aparezca el de la capital de España, según reconoce le han dicho, da la razón a quienes desde primera hora atribuyeron a ETA la autoría de la masacre. Por lo expresado por el pintoresco Pedro J. se deduce la inminente entrada en aquella fase vaticinada por David W. Griffith, uno de los pioneros de Hollywood, que ya en 1915 anticipó: "Llegará un momento en el que a los niños en las escuelas se les enseñe prácticamente todo a través de películas; nunca más se verán obligados a leer libros de historia". Tres horas (como mucho) de imágenes de la industria del entretenimiento cinematográfico en lugar de una documentada investigación en obra escrita tal vez no será muy riguroso científicamente pero garantiza diversión. ¿Se imaginan cuando en el colegio, tras ver Ben-Hur (versión Charlton Heston) en clase de Historia, algún despierto estudiante pregunte al maestro por el reloj de pulsera lucido por uno de los trompetistas del circo donde se corre la carrera de cuadrigas?
ANUNCIO. "Se ofrece crítico de cine para asesoría del plan de estudios de Educación Secundaria Obligatoria del curso 2013-2014. Razón: aquí. Abstenerse centros del Opus Dei".
DESPROPÓSITO. Teledeporte anuncia la retransmisión, a las 12:30 h y a través de TVE1, del partido de Liga de baloncesto entre el Bilbao Basket y el Real Madrid. Información interesante. Pero tardía. Porque son ya las 14:02 h y restan menos de ocho minutos para el final de un match que en ese preciso instante van ganando los merengues por 59-72.
PENSAMIENTO. Cualquier tiempo televisivo pasado fue anterior.
CELULITIS: "Afición por el arte e industria del celuloide que en el caso de algunas espectadoras puede hacerse ostensible a través de la acumulación subcutánea de grasa en ciertas partes del cuerpo, que toman aspecto de piel de naranja".
ANUNCIO. "Se ofrece crítico de cine para asesoría del plan de estudios de Educación Secundaria Obligatoria del curso 2013-2014. Razón: aquí. Abstenerse centros del Opus Dei".
DESPROPÓSITO. Teledeporte anuncia la retransmisión, a las 12:30 h y a través de TVE1, del partido de Liga de baloncesto entre el Bilbao Basket y el Real Madrid. Información interesante. Pero tardía. Porque son ya las 14:02 h y restan menos de ocho minutos para el final de un match que en ese preciso instante van ganando los merengues por 59-72.
PENSAMIENTO. Cualquier tiempo televisivo pasado fue anterior.
CELULITIS: "Afición por el arte e industria del celuloide que en el caso de algunas espectadoras puede hacerse ostensible a través de la acumulación subcutánea de grasa en ciertas partes del cuerpo, que toman aspecto de piel de naranja".
lunes, 28 de enero de 2013
DE LA VIDA DE LAS MARIONETAS
El ciclista Lance Armstrong acude al confesionario de Oprah Winfrey (Oprah's next chapter, OWN) para expiar sus trampas en el Tour de Francia (de manera calculada, fríamente expresada, sin arrepentimiento, buscando la redención de la imagen pública), y la periodista y actriz -nominada al Oscar como mejor secundaria de 1985 por El color púrpura- no tarda en disparar siete proyectiles que, en respuestas monosilábicas, proporcionan al espectador todo aquello que siempre sospechó pero nunca pudo ser detectado por control médico alguno. Pocas horas después y a falta de que la Oprah española, María Teresa Campos -aunque cualquier otro también sería bienvenido-, se atreva a hacer lo mismo con el ya sancionado por el Tribunal de Arbitraje Deportivo aunque todavía no confeso igualmente corredor de bicicletas Alberto Contador, en lugar de montar el Dos de Mayo acostumbrado por el periodismo rojigualdo cuando la sospecha de doping sobrevuela algún deportista de los suyos, es Jorge Javier Vázquez quien, en Sálvame deluxe, somete a la prueba del polígrafo a Miriam Sánchez. En el enésimo capítulo del ¿imprescindible? culebrón de separaciones-reconciliaciones con Pipi Estrada, la antigua artista de cine porno explicó que su de nuevo ex jamás necesitó ayuda química para mantener las prestaciones del órgano copulativo y desmintió que el motivo de esta (pen)última ruptura fuera estar insuficientemente lubricada. Con los cuchillos volando de un lado a otro del plató a lo largo de toda la noche-madrugada, y en una prueba más de los diversos frentes abiertos en la frondosa selva televisiva de los italianos, ''el conocido periodista deportivo'' (cuya credibilidad como tal se intuye directamente proporcional a su gusto en el vestir) reveló que durante su lejana relación mediático-sentimental con Terelu las Campos no solo tenían desintonizada Telecinco en los receptores de su casa, sino que además se referían a Jorge Javier -hoy compañero suyo en la cadena amiga- como "ese hijo de la gran puta".
No podrá decirse que la televisión perpetrada por estos sujetos se distinga por la calidad; pero también sería injusto no reconocerles la impagable función terapéutica prestada (y que no le cuesta un duro a la medicina pública, ojo). Porque vamos a ver, ¿quién en etapa de valoración negativa de sí mismo, viendo el miserable, nauseabundo, pervertidor, repugnante, apestoso, pestilente, viciado, obsceno, inmoral, indecente, impúdico, abyecto y, en resumen, poco edificante comportamiento de los oficiantes de los Sálvame, Mujeres y hombres y viceversa, De buena ley y similares no ha salido después a la calle con la autoestima por las nubes?
lunes, 7 de enero de 2013
APUNTES DEL NATURAL (26)
COMEDIA. Cabalgatas de Reyes en directo en prácticamente todas las cadenas, ¡TEF incluida! Viendo el seguimiento/tratamiento que hasta los telediarios dedican a la jornada; cómo los alcaldes de las poblaciones reciben a los Reyes Magos, las reverencias y discursos que se dispensan de manera tan protocolaria, tan oficial, me pregunto qué y cuánto debe haber en realidad de verdad en la vida diaria. Si no será todo una representación, una recreación. A fin de cuentas, si se han puesto de acuerdo con el tinglado que mantiene engañada a la infancia, ¿por qué no pensar que hacen también algo parecido con los adultos los trescientos sesenta y cuatro restantes días del año? ¿Vivimos en un show de Truman, o en Matrix, y no lo sabemos? ¿O se sabe pero se consiente porque no hay alternativas con las cuales contraprogramar? La radiografía catódica no engaña: 1) superávit de actores y de espectadores ignorantes del poder del mando a distancia; 2) déficit de guionistas con inventiva, directores con temperamento y productores arriesgados.
ANUNCIO. "Se ofrece guionista para espacio televisivo de retransmisión de las campanadas de Fin de Año. Razón: aquí".
FRASE. "La televisión es el espejo del alma" (Tip y Coll).
DESORIENTADO. Como tienen por costumbre los viernes en la edición para las Pitiusas de Hoy por hoy (Radio Ibiza-Cadena SER), Víctor Guerrero lee las sinopsis de las películas que semanalmente llegan a la cartelera local. Y a la protagonista de una de ellas, Lucy Liu, la define como "la actriz oriental más universalmente conocida". De la parte más oriental de Queens, debe ser. Porque la intérprete de los Kill Bill y de Los ángeles de Charlie en sus versiones fílmicas, de rasgos achinados y padres de Shanghai y Pekín, eso sí, nació, el 2 de diciembre de 1968, en el mismo distrito de Nueva York que John Williams, Michael Landon o Christopher Walken. Con el cine, es bueno tenerlo presente, conviene no dejarse llevar por las apariencias.
QUIMÉRICO. "La lengua catalana, por supuesto, es el elemento nuevo de este filme; oír los diálogos es una experiencia inolvidable, y no sólo por su calidad, sino por lo que significa saborear la cultura viva, insobornable y necesaria, de un trozo de nuestro país que nos ofrece el espectáculo cotidiano de una lengua propia, con una tradición más que milenaria, que todos los españoles deberíamos conocer, hablar y escribir, si queremos comprender en profundidad" (Antonio Lara, crítica de La ciutat cremada, diario El País, 12/11/1976).
ANUNCIO. "Se ofrece guionista para espacio televisivo de retransmisión de las campanadas de Fin de Año. Razón: aquí".
FRASE. "La televisión es el espejo del alma" (Tip y Coll).
DESORIENTADO. Como tienen por costumbre los viernes en la edición para las Pitiusas de Hoy por hoy (Radio Ibiza-Cadena SER), Víctor Guerrero lee las sinopsis de las películas que semanalmente llegan a la cartelera local. Y a la protagonista de una de ellas, Lucy Liu, la define como "la actriz oriental más universalmente conocida". De la parte más oriental de Queens, debe ser. Porque la intérprete de los Kill Bill y de Los ángeles de Charlie en sus versiones fílmicas, de rasgos achinados y padres de Shanghai y Pekín, eso sí, nació, el 2 de diciembre de 1968, en el mismo distrito de Nueva York que John Williams, Michael Landon o Christopher Walken. Con el cine, es bueno tenerlo presente, conviene no dejarse llevar por las apariencias.
QUIMÉRICO. "La lengua catalana, por supuesto, es el elemento nuevo de este filme; oír los diálogos es una experiencia inolvidable, y no sólo por su calidad, sino por lo que significa saborear la cultura viva, insobornable y necesaria, de un trozo de nuestro país que nos ofrece el espectáculo cotidiano de una lengua propia, con una tradición más que milenaria, que todos los españoles deberíamos conocer, hablar y escribir, si queremos comprender en profundidad" (Antonio Lara, crítica de La ciutat cremada, diario El País, 12/11/1976).
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