lunes, 7 de enero de 2013

APUNTES DEL NATURAL (26)

COMEDIA. Cabalgatas de Reyes en directo en prácticamente todas las cadenas, ¡TEF incluida! Viendo el seguimiento/tratamiento que hasta los telediarios dedican a la jornada; cómo los alcaldes de las poblaciones reciben a los Reyes Magos, las reverencias y discursos que se dispensan de manera tan protocolaria, tan oficial, me pregunto qué y cuánto debe haber en realidad de verdad en la vida diaria. Si no será todo una representación, una recreación. A fin de cuentas, si se han puesto de acuerdo con el tinglado que mantiene engañada a la infancia, ¿por qué no pensar que hacen también algo parecido con los adultos los trescientos sesenta y cuatro restantes días del año? ¿Vivimos en un show de Truman, o en Matrix, y no lo sabemos? ¿O se sabe pero se consiente porque no hay alternativas con las cuales contraprogramar? La radiografía catódica no engaña: 1) superávit de actores y de espectadores ignorantes del poder del mando a distancia; 2) déficit de guionistas con inventiva, directores con temperamento y productores arriesgados.

ANUNCIO. "Se ofrece guionista para espacio televisivo de retransmisión de las campanadas de Fin de Año. Razón: aquí".

FRASE. "La televisión es el espejo del alma" (Tip y Coll).

DESORIENTADO. Como tienen por costumbre los viernes en la edición para las Pitiusas de Hoy por hoy (Radio Ibiza-Cadena SER), Víctor Guerrero lee las sinopsis de las películas que semanalmente llegan a la cartelera local. Y a la protagonista de una de ellas, Lucy Liu, la define como "la actriz oriental más universalmente conocida". De la parte más oriental de Queens, debe ser. Porque la intérprete de los Kill Bill y de Los ángeles de Charlie en sus versiones fílmicas, de rasgos achinados y padres de Shanghai y Pekín, eso sí, nació, el 2 de diciembre de 1968, en el mismo distrito de Nueva York que John Williams, Michael Landon o Christopher Walken. Con el cine, es bueno tenerlo presente, conviene no dejarse llevar por las apariencias.

QUIMÉRICO. "La lengua catalana, por supuesto, es el elemento nuevo de este filme; oír los diálogos es una experiencia inolvidable, y no sólo por su calidad, sino por lo que significa saborear la cultura viva, insobornable y necesaria, de un trozo de nuestro país que nos ofrece el espectáculo cotidiano de una lengua propia, con una tradición más que milenaria, que todos los españoles deberíamos conocer, hablar y escribir, si queremos comprender en profundidad" (Antonio Lara, crítica de La ciutat cremada, diario El País, 12/11/1976).