martes, 24 de diciembre de 2019

GARCI REVISITADO (y XII)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con abandonar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, parada inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

''Cary Grant tomaba el té mejor que nadie. Era ligero como el champán, efervescente. Él mismo decía: 'A mí me gustaría ser Cary Grant'. No necesitaba procesar en su cabeza una serie de experiencias. Los del Actors Studio se torturaban buscando que sus traumas aflorasen en cada personaje, gente tipo Brando o Montgomery Clift. Pero llegaba un actor natural, como Bogart o Cary Grant, y se limitaba a a decir aquel texto del mejor modo posible: 'Te quiero mucho, fulanita', y ya está. Y tú te decías: ¡Vaya, es verdad que la quiere! No hace falta farfullar. Nunca te fies de los que farfullan. Alfredo Landa, Fernán Gómez, José Sacristán... podían ser naturales o del método, lo que tú les pidieses. Lo más difícil es la naturalidad, transmitir emociones. Clark Gable como coronel Butler. ¿Quién podría hacer mejor aquel papel?'' (14/7/2018).

lunes, 9 de diciembre de 2019

TARZÁN DE LOS MOGAMBOS

Uno de los más sonados (en todas las acepciones del término) episodios de censura franquista fue cuando, en Mogambo, para ocultar la relación amorosa entre los personajes de Clark Gable y Grace Kelly, el doblaje español convirtió a la que luego sería princesa de Mónaco en hermana del que en verdad era su marido. Se prefirió mostrarle al reprimido y tutelado espectador de la época un incesto a un adulterio. Porque unos pecados eran considerados más absolutorios que otros, seguramente. No fue esa la única vez que ocurrió algo así. En una de esas sesiones cinematográficas diarias con sabor a tarde de sábado televisiva de antes, la cadena Trece ofrece Tarzán el justiciero (1960, Robert Day, Gran Bretaña), última de las ocasiones que Gordon Scott incorporara a la popular creación de Edgar Rice Burroughs. Hablando un inglés perfecto, repeinado con brillantina y musculado como un culturista, su hombre mono era mucho más civilizado que el primitivo, pero indiscutiblemente más genuino, de Johnny Weissmuller. Tarzán atraviesa la jungla para llevar al malvado Coy Banton ante la Justicia. No van solos. Les acompañan un grupo de pasajeros cuyo barco fue hundido por la familia del prisionero, a quienes llevan pisándoles los talones. La tensión entre el séquito es manifiesta. Intranquila y desengañada por la poca desenvoltura (y el miedo, la cobardía, el racismo...) demostrada por el hombre con el que viaja y comparte apellido -Ames-, una de las mujeres, Fay, inicia unas maniobras de aproximación hacia el viril Coy (Jock Mahoney, más tarde también haría de Tarzán en dos films), seducida por su lado oscuro. Herido en su orgullo por el indisimulado tonteo, el señor Ames increpa a Coy para que deje de jugar con su mujer. ''My wife'', dice. Pero en el subtitulado español, transcripción de la banda de sonido doblada en su día al idioma de Sergio Ramos, se lee ''mi hija''. De nuevo, una relación entre parientes encubriendo otra entre una persona casada y otra que no es su cónyuge. Como no sigo la película entera desconozco por dónde chirría en imágenes, una vez conocida la trampa, el vínculo paternofilial interpretado por dos actores, Lionel Jeffries y Betta St. John, cuya diferencia de edad era únicamente de tres años (aunque también es cierto que el físico característico de él podía hacerle parecer un poco mayor de lo que en realidad era).

lunes, 18 de noviembre de 2019

GARCI REVISITADO (XI)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con abandonar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, parada inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros,dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

''Es como cuando dicen que Franco hizo que Daoíz y Velarde fueran más importantes que otros.Vamos a ver: si esto fue más de cien años antes. Daoíz fue un héroe le gustara a Franco o a Tutankamon. Hay como una especie de ir a la contra. Ojo, si eres un nacionalista de otro lugar que no sea de tu país, si eres un nacionalista gallego, vasco, catalán, mallorquín o no sé qué... eso está bien visto. Que te envuelvas en esa bandera está bien visto, pero si a ti te gusta la tuya y tu país está mal. Primero hay que ponerse de acuerdo y decir: ¿Somos de España o no? ¿Quieres ser español? Si no, nadie te obliga. Eso yo lo tengo muy claro desde hace muchos años. Es la única solución. ¿Usted no quiere ser español? le preguntamos al que sea, a la región que sea. Estupendo, en tres años váyase a otro lugar y es usted como de Liechtenstein y además no nos vamos a oponer a que entre usted en Europa. Es como si tú tienes dos hijos y te dicen: 'Oye, la mitad de la casa es mía y la otra es mía, y la nevera la quiero llena'. ¿Váis a trabajar? 'No, trabajas tú para los dos''' (1/10/2008).

lunes, 4 de noviembre de 2019

APUNTES DEL NATURAL - 64

EXAGERADO. Es un actor que puede gustar más o menos -sus detractores hacen más ruido que sus partidarios, parece-, pero es indiscutible que a Nicolas Cage le perjudica el doblaje. Por lo menos el español, que acentúa el lado desquiciado, salido de rosca, siempre al borde de la locura, de los personajes que frecuenta -resignado, muy a su pesar-. Escuchándole la voz original (modulada, de tono bajo, bastante menos gritona que la prestada) se tiene una visión distinta, sensiblemente menos prejuiciosa, de las condiciones dramáticas del patito feo de la familia Coppola (es sobrino de Francis Ford y primo de Sofia), que si en la ficción matrimonió con Peggy Sue, entre sus cuatro esposas -cuatro- de la vida real ha tenido a Patricia Arquette y a la hija de Elvis Presley. Por cierto, que diez años antes de ni siquiera imaginar que iba a prometerse con Lisa Marie, Cage se había disfrazado del que luego sería su suegro a título póstumo, en Luna de miel para tres, divertida comedia de Andrew Bergman, donde interpretaba a un investigador privado que durante un viaje a Las Vegas para casarse -coincidiendo con una convención de imitadores del rey del rock- ofrecía su futura esposa (Sarah Jessica Parker) durante un fin de semana como paga y señal de una deuda económica contraída en una partida de póquer con un gangster (James Caan).Una variación de aquella banalmente polémica proposición indecente poco tiempo después acordada por el tridente Robert Redford-Demi Moore-Woody Harrelson.

ESPANTO. Si hay un efecto de sonido que caracteriza el cine estadounidense contemporáneo es el de amartillar un arma de fuego.

RESULTADOS:
El crack cero-Pesadilla en Elm Street 5
Rocky III-El lado oscuro del corazón 2
Rambo III-Capricornio Uno
Loca academia de policía 6-Grease 2
Saturno 3-Atmósfera Cero      

lunes, 21 de octubre de 2019

GARCI REVISITADO (X)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con abandonar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, parada inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

''Bien agitado, el Discurso del Método según Brando produjo un impacto tremendo entre los miles de aspirantes a actores que soñaban con hablar de sí mismos mientras actuaban. Marlon podía ser, a la vez, un tipo duro de la vieja escuela y una persona frágil. Transmitía virilidad sensible, nada que ver con las de Gable o Errol Flynn, y con ella volvía locas a las jovencitas e, igualmente, comunicaba una esperanza de sexo y romanticismo a las mujeres maduras, a las que calentaba con la idea de que podía hacerles el amor al mismo tiempo que tomaban el té, lo que jamás hubiera hecho John Wayne. Es decir, una nueva manera de ser hombre. Atractivo sexual e intelectual'' (4/7/2004).

lunes, 7 de octubre de 2019

APUNTES DEL NATURAL - 63

DISYUNTIVA. Margin call, en la caja tonta. Me interesa. Por aquello de revisar el origen de la situación de crisis económica (llamémosle fraude) en la que (sobre)vivimos desde 2008. Por recrearme en el morbo, diría un psiquiatra. Pero la película tiene una pega. Y no es -que también- que Paramount Network la ofrezca sin subtitulado, sino que quien encabeza un reparto bien sugestivo (Jeremy Irons, Zachary Quinto, Demi Moore o Stanley Tucci) es Kevin Spacey. ¿Puede el espectador ver películas del actor acusado de diversos abusos sexuales como si tal cosa, como si no pasara nada? ¿Debe? ¿Aun a riesgo de ser señalado por sus amistades como de moral relajada o, lo que sería irreversible para su reputación, de políticamente incorrecto? ¿Puede separarse el hombre de su obra? ¿La censura preventiva sobre los trabajos del actor debería incluir la totalidad de su filmografía o únicamente la posterior al primer caso denunciado? ¿A la fecha que sucedió o a la que se formuló la denuncia? Hoy en día ser espectador de cine no es nada fácil. Mentalmente bloqueado por el dilema, renuncio a ver el film sobre los tiburones financieros de Wall Street. Decido relajarme escuchando música. Una banda sonora, por ejemplo. La de La traviata, versión cinematográfica, de 1982, que de la ópera de Verdi rodara el hace poco fallecido Franco Zeffirelli y protagonizara el tenor... Plácido Domingo. ¡Uf!

DÚCTIL. Después de dedicar tanto tiempo de su vida a ver la tele -solía bromear con sus amigos que su profesión era la de espectador de televisión- había desarrollado, a la comparable manera de aquel camaleónico Leonard Zelig de la película de Woody Allen, una sorprendente capacidad de mimetización con los personajes y contenidos de los programas que seguía a través de la caja tonta, llegando a transformar su carácter e incluso su aspecto físico. En comprensible y directamente proporcional consecuencia, su personalidad progresivamente fue resultando más anodina e insulsa.

REFRÁN. Dos no cabalgan juntos si uno no quiere.

lunes, 23 de septiembre de 2019

GARCI REVISITADO (IX)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con abandonar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, parada inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

''Me gusta tomarme mi trabajo como una carrera de fondo, así que no suelo hacer más 'flashbacks' que los de mis películas. Reconozco cierta evolución, ya que, en mis inicios, intentaba un cine más juvenil y espontáneo y, con el paso de los años, intento destilar y depurar el lenguaje al máximo y mover la cámara lo mínimo posible. Ya dijo John Ford que hay que tener una buena razón para mover la cámara. Ésa es mi principal obsesión ahora: la sencillez, rodar sin tirones, conmover al máximo, hacer vivir y palpitar al espectador... suena fácil, ¿verdad?'' (22/10/2002).

lunes, 9 de septiembre de 2019

APUNTES DEL NATURAL - 62

EXTRAVIADOS. Ellos también sobrevivieron al accidente del 815 Oceanic Airlines. Y ahí están. Como zombis. Orbitan alrededor de Sawyer, Hurley, Kate, Jack, Sayid y resto de la peculiar tropa. Escuchan, miran, a veces participan en escenas que requieren personal... Se les ve pero no se les oye. Son personajes sin derecho a diálogo. Tampoco ninguno de los protagonistas les dirige nunca la mirada ni la palabra. Su presencia es uno (más) de los aspectos incomprensibles de Perdidos (Be Mad), título que igual sirve para describir el estado vital de los personajes, anterior incluso al incidente de aviación, como el desconcierto de los guionistas en el desarrollo y resolución de la trama. Porque la serie de J. J. Abrams, Jeffrey Lieber y Damon Lindelof no tenía ninguna necesidad argumental de todos estos figurantes. Con los personajes principales había suficiente, el resto de pasajeros podían haber muerto todos perfectamente al estrellarse el avión en la misteriosa isla del Pacífico.

POLIFACÉTICO. Acusado de cineasta frustrado cuando por el profesional del sector se pretende denostar su trabajo, el crítico de cine es en realidad un modelo de periodista completo. Informa (de rodajes, cartelera, festivales, aniversarios...), opina (las críticas), tiene conocimientos de moda a nivel usuario (para comentar indumentarias que desfilan por alfombras rojas) y hasta sabe hacer cotilleo (uno de los aspectos sobre los que se afirma la mitomanía cinéfila). ¿Alguien ofrece más?

CLOONEYLINGUS: ''Práctica cinéfilo-sexual consistente en aplicar la boca sobre pantallas de cine o de televisión desde las que se proyectan películas interpretadas por George Clooney, con la finalidad de obtener placer''.

RECUERDO. ''Se ha aceptado de tal manera que a los intérpretes españoles no se les entienda bien que ya parece dejado por imposible. Lo aclaraba muy bien el actor y profesor Manuel Morón: vete a decirle a un actor muy joven y guaperas que triunfa en televisión y que gana un dineral que debe mejorar su trabajo. Te manda a hacer puñetas'' (Diego Galán, crítico, 1946-2019).

lunes, 26 de agosto de 2019

GARCI REVISITADO (VIII)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con abandonar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, parada inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

''Sin duda, Mattäus es uno de los tres más grandes futbolistas que ha dado Alemania, tras Beckenbauer y delante de Uwe Seeler. Este mariscal de campo (y obrero cualificado), destruía a base de fuerza y colocación los movimientos de ataque de los equipos rivales; disputaba todos los balones que quedaban sueltos, cubría la defensa, diseñaba la ofensiva, y marcaba goles. Un Di Stéfano, un Bobby Charlton; sin la intuición de Alfredo, sin el señorío de Bobby, pero tan responsable, tenaz y luchador como ellos. (...) Un jugador total, rebosante de energía, que colocaba siempre la bola en las zonas más peligrosas para la portería contraria, un chutador de ambos pies, un fabricante de paredes con sello brasileño, el más pegajoso marcador. Con el balón dominado y de cara al marco, únicamente podía detenerle un carro de combate. Cerebro privilegiado, que aunaba la elegancia vertical de Beckenbauer con esa velocidad que se anticipa a las ideas del rival, implantada por Schoen en el 74'' (23/6/1998).

lunes, 12 de agosto de 2019

'ASALTO AL DISTRITO 13'

(Assault on precinct 13)
EE.UU.-Francia. 2005
Dir.: Jean-François Richet
Int.: Ethan Hawke, Laurence Fishburne, Gabriel Byrne, Maria Bello, Drea de Matteo, John Leguizamo, Brian Dennehy

Tomando prestados elementos de los géneros western, policiaco y de terror, Asalto en la comisaría del distrito 13 (1976), cruce entre Río Bravo y La noche de los muertos vivientes, fue la segunda película dirigida por John Carpenter (que además la escribió, montó y musicó), recibida como una revelación por el vigor de su narrativa y montaje y lo desacomplejado de su hábil propuesta. No puede afirmarse lo mismo de este innecesario remake. Escaso de personalidad y sutileza; lastrado por un guion minimalista (no por voluntad sino por incapacidad, como es característico del cine comercial norteamericano contemporáneo) y su falta de intriga (desde el primer momento se sabe quiénes son los asediantes de la aislada comisaría de policía y sus motivaciones); desperdicia las posibilidades claustrofóbicas de su escenario único. Tampoco se les puede reprochar a los actores el automatismo de su actuación, dado lo esquemático de la escritura (es un decir) sus personajes. Ni mejor ni peor que tantas películas de acción de la actualidad, cortadas todas con el mismo reconocible patrón.                                                                              

lunes, 22 de julio de 2019

GARCI REVISITADO (VII)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con abandonar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, parada inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

''Hace cincuenta años que Rick está acodado sobre la mesa de su 'night club' vacío en la alta madrugada, chaqueta blanca, pajarita negra, la mano izquierda agarrando el vaso, el cenicero repleto, la mirada arcillosa haciendo 'travelling' hacia un amor perdido, vuelto a encontrar, perdido definitivamente. Hace cincuenta años que a las chicas, a todas las chicas, incluso a las más devastadoras, Rick Blaine les parece ese tipo al que todo le ha sucedido la noche pasada, el que invade la zona mágica, al que se entrega el último pensamiento, el que las rodea de un peligro indefinible. Ese es Rick, chicas. Jamás os dará seguridad en ninguna clase de amor y sí riesgo de dieciocho kilates. Cincuenta años. Y Rick sigue siendo la ética en acción, la deontología en pie de guerra. La mirada de la lealtad y la entereza'' (31/1/1992).

lunes, 8 de julio de 2019

APUNTES DEL NATURAL - 61

DESAFINADOS. Aunque técnicamente el término engloba a todos los componentes de audio que se combinan con los visuales de una película (diálogos, partitura musical, efectos de sonido...), con banda sonora ha acabado aceptándose la idea de que uno se refiere solo a la música que se escucha durante el film. Tal familiaridad lingüística en este caso produce confusión en otros. Algunos locutores de IB3 Ràdio, por ejemplo, cuando presentan canciones hablan de ''propostes sonores'', ''talent sonor'' o ''menú sonor''. Que no lo rematen con el necesario ''musical'' da a entender que creen que sonoro y musical son sinónimos. Porque ''propuestas sonoras'' lo son igualmente los informativos, los magazines, las retransmisiones deportivas... Como corresponde a una emisora de radio, donde lo que no es sonoro (es decir, lo que no suena, lo que no se oye, sea lo que sea) no tiene ningún sentido.

HANKSGIVING DAY: O Día de Acción de Hanks. Festividad de carácter mundial, en la que cada nueve de julio los cinéfilos se reúnen con sus familias ante una pantalla de cine o de televisión para celebrar la filmografía del actor norteamericano Tom Hanks. Es tradición que el programa de la jornada lo compongan Forrest Gump, Salvar al soldado Ryan, Camino a la perdición y una cuarta a elegir entre 1, 2, 3... splash o Big, aunque los ingredientes pueden variar según el país.

REFRÁN. Dime de qué interpretaciones presumes, actor, y te diré de qué careces.

CHATÍN. ''Yo siempre soy Arturo Fernández. Leo a muchos de mis compañeros que dicen que les ha costado muchísimo meterse en la piel del personaje y siempre digo, coño, que el personaje se meta en la mía, que soy mejor que él. Si no te pones un disfraz que tape tu personalidad, si eres tú, el público sabe los cinco o seis tics que tienes. Si les gustan, ahí radica tu éxito. Siempre soy Arturo Fernández y no pienso cambiarme, que a lo mejor luego me va fatal'' (Arturo Fernández, 1929-2019).

lunes, 17 de junio de 2019

GARCI REVISITADO (VI)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con dejar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, parada inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

 ''El otro secreto de Landa es su mirada mágica. Hace algunos años, cuando Landa era campeón de todos los pesos, él y yo rodábamos una película en Madrid. Landa fumaba concentrado mientras le ponían un contraluz. Sus ojos recorrían el escenario en una suave panorámica. De pronto se detuvieron en un ventanal. Un segundo, dos, cinco. Y apareció su mirada mágica. Es esa mirada que nace en un lugar que sólo conoce John Ford. Esa mirada que viene y se va y que oscila como las lámparas de carburo, como una alegría imprevista. La mirada de Tracy desnudándose los cordones de los zapatos en 'El padre de la novia', la de Robert Ryan examinando sus trofeos deportivos en 'On dangerous ground', la de De Niro al final de 'New York, New York'. Cinco minutos después, cuando filmamos aquel plano, Landa ya no tenía esa emoción en la cara. Sus ojos volvían a ser los de su personaje, un detective privado bañado en soledad, con un bigote tan ancho y poblado como la Gran Vía, donde tenía su despacho, y al que le quedaban demasiado ajustados sus 'polos'. Con mucha paciencia, a lo largo de un par de semanas, traté de capturar aquella sensación y concretizarla. Una noche, en el patio de operaciones de Banesto, apareció otra vez, también durante una ligera pausa, mientras se ajustaba un proyector. El foto-fija estaba alertado. 'Ahora', le dije.

Pedí que ampliaran esa fotografía a tamaño natural, a los ciento sesenta y seis centímetros que mide Landa. La enmarqué en madera y se la llevé a su casa una tarde de Nochebuena. Sé que a su madre le perturbaba verla. Quizá no sea perturbar el verbo idóneo; mejor, inquietar. Aquella mirada, aquel cuerpo, era algo que incluso se escapaba de su conocimiento. Y tenía razón. Aquel no era su hijo. Aquel era un ser, un actor, en el momento mágico de su viaje hacia el otro lado. Ni era Landa ni era Areta, el detective. El fogonazo había pillado el instante justo de cuando se es y no se es. Cuando el cerebro ha dado la orden de salida hacia el misterio, el alma la ha recogido y ha emprendido el viaje. La mutación hecha imagen'' (15/11/1991).

lunes, 3 de junio de 2019

DELICIOSAMENTE TONTOS

Paso por delante de una tienda donde venden esas criaturas irracionales antes llamadas animales de compañía y ahora, ignoro por qué políticamente ridícula correcta razón, mascotas. No puedo resistirme a la tentación y, cual vitellone felliniano, entro a provocar un rato. Me dirijo hacia la dependienta, parapetada detrás de un pequeño mostrador, ocupada limpiándole el culo a un hámster. Le pido cualquier artículo de merchandising que tengan de Shirley Temple, por aquello de haber sido la mascota del regimiento en la película homónima que la insufrible actriz infantil rodara en 1937 a las órdenes de John Ford, como no se le escapa a cualquier persona mínimamente leída. No capta la broma (qué va a saber, si apenas debe tener veintiún años) y me aclara que aquel es un comercio ''solo de animalitos''. ''Entonces deberían ustedes cambiar el rótulo de la entrada'', replico. ''No hay motivo. Mascotas son esos seres orgánicos que viven, sienten y se mueven por propio impulso que se suelen tener en casa'', dice. ''Incorrecto. En las películas de Rin Tin Tin, sin ir más lejos, la mascota del 101 de Caballería no era el perro sino el niño, el cabo Rusty'', le suelto con cierto retintín y un desafiante aire de soberbia cinéfila. Me amenaza con avisar a la policía si no dejo de molestarla. Demudado como inexplicablemente me ocurre siempre cuando alguien me menta a las exquisitamente proporcionales y profesionales fuerzas del orden público, me marcho por donde había llegado, es decir, por la puerta. Pero antes de salir del local constato la existencia de conejitos en una estantería. ¿Los conejos, animales de compañía? Encontrarlos en un sex shop me habría extrañado menos, desde luego. Pero serán la excusa perfecta para volver otro día.

Un mes exacto más tarde regreso a la tienda después de un paseo en el que practico el noble deporte de riesgo consistente en esquivar ciclistas que circulan por las aceras (no se les ocurra decirles nada, en la ciudad de Ibiza son tan intocables como las vacas en la India). Voy directo hacia la misma dependienta (morena; excesivamente maquillada para su edad; probablemente 1,68; trazado como el del circuito de Fórmula 1 de Sepang) y, sin preámbulos ni reparos, le pregunto si tiene El conejo caliente. ''¿Te refieres a la divertida comedia francesa de los años setenta o estás interesándote por mis furores uterinos?''. Emocionado por lo que considero una respuesta afirmativa a una invitación aún no formulada, pierdo el conocimiento y me desplomo. Intentan reanimarme un chihuahua mexicano lamiéndome la oreja izquierda, un periquito expeliendo sus excrementos sobre mi frente, un primo de Bugs Bunny royendo mi chaqueta de ante (es de ante pero tiene un corte muy de ahora) y la atractiva empleada masajeándome los pies (no pregunten, yo también lo ignoro). Le insisto en dejarlo. ''Visto como terminó Antwan Rockamora, también conocido como Tony Rocky Horror, con problemas de habla desde que fuera precipitado por la ventana de un cuarto piso por realizarle frotamientos en las extremidades de cada uno de los miembros inferiores del cuerpo a la novia de Marsellus Wallace, que aunque se llamaba Mia era suya'', argumento ante sus estupefactas pupilas. Tras unos segundos de silencio que se me hacen eternos, mi nueva mejor amiga suelta convencida por esa boquita de piñón pintada de Russian Red: ''Pulp fiction, Estados Unidos de Norteamérica del Norte, 1994, Quentin Tarantino''. Sonrío. Intercambiamos miradas cómplices. Noto cómo un estado de gran satisfacción espiritual y física recorre el conjunto de mis sistemas orgánicos.

lunes, 20 de mayo de 2019

GARCI REVISITADO (V)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con dejar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, parada inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

''Pero no hay duda de que el acierto más grande de 'Peaks' (sic) es el personaje de Dale Cooper, el más original agente del FBI que nos ha ofrecido la pantalla: las dos, la grande y la pequeña. Nunca sabes a qué atenerte con este Cooper bien afeitado y peinado, que viste como un 'brooker', que es limpio, divertido y delicado, frío y maligno. Este tecnócrata de -¿quién sabe?- mente sucia, es un tipo más extraño aún que esa tierra extraña donde trabaja. Nada de lo humano parece que le sea ajeno, tampoco nada de lo inhumano. Ni es el detective amargado de la vieja escuela ni el que aparenta morirse por un buen pedazo de tarta de cerezas. Es un tipo moderno, sin sentido del ridículo, un científico que investiga crímenes y moteles con buenos televisores y buenos desayunos a base de café muy negro y donuts tiernos, al mejor precio. Todo con el mismo interés. Hay una siniestra atmósfera cuando este vidente graba para su invisible secretaria Diana esos memorandums, y hace referencias al paisaje y a los árboles...'' (24/11/1990).

lunes, 6 de mayo de 2019

'MENSAKA'

España. 1998.
Dir.: Salvador García Ruiz
Gui.: Luis Marías
Int.: Gustavo Salmerón, Tristán Ulloa, Adrià Collado, Laia Marull, María Esteve, Lola Dueñas, Guillermo Toledo

Inevitablemente comparada con la entonces todavía caliente Historias del Kronen (Montxo Armendáriz, 1995) -comparten parecido argumento y autor de las novelas que adaptan, José Ángel Mañas-, Mensaka es el retrato generacional de un grupo de amigos de diferentes estratos sociales, que han puesto sus ilusiones en la música, con sus cruces sentimentales y sus idas y venidas vitales. Película honesta y sincera, contempla las historias y subhistorias de la trama sin condenas pero tampoco indultos, sirviéndose de un guion bien trabajado y una dirección puesta al servicio de la cosa (contra lo que suele ser habitual en las obras de debut, donde el realizador parece creerse obligado a dejar su impronta de autor, perjudicando muchas veces al conjunto). Apreciable nivel actoral del en aquel momento joven reparto, con destacado especial para Lola Dueñas y Gustavo Salmerón, el mensajero del título y batería de la banda, personaje alrededor del cual giran el resto de roles para conformar un modesto pero lleno de autenticidad y representativo mosaico de la juventud falta de ideales del Madrid de los años 1990.

lunes, 15 de abril de 2019

GARCI REVISITADO (IV)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con abandonar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, parada inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

''Para aquella primera sociedad con sobredosis de televisión fueron una metadona muy pura y que además regalaban. Todos ellos, escritores y humoristas, apostaron por la vida de al lado, por el pan nuestro de cada noche, con palabras comprensibles, llenas de emoción y verdad. Al principio quisieron ser Clifford Odets, Tennessee Williams o Arthur Miller, pero las dificultades de estrenar en Broadway les llevaron a los estudios atrezados con un solo decorado y tres telecámaras -la una y la tres cruzadas, y la dos en el centro, para cuando se levantaban los intérpretes-, donde todo era en directo y las escenas debían terminar en punta para los cortes de publicidad. Pero muy poco después aquellos autores descubrieron que cualquiera de sus folios llegaba más lejos que 'La muerte de un viajante' por cientos y cientos de representaciones que la dieran. Y que, además, eran tratados con respeto. Eran escritores de verdad y no como los de Hollywood, a los que nunca les dejaban opinar sobre su trabajo una vez sacada la última cuartilla de la máquina. En Nueva York nadie cambiaba una coma de un guión sin antes telefonear al escritor. Y luego estaba lo otro. Tu nombre salía en letras grandes, en un solo cartón y sin ningún vecino. Había muchas clases de televisión, desde luego, pero empezaba a existir una donde los escritores eran las estrellas en las críticas de los periódicos. Todo el mundo sabía que eran ellos los que entregaban su vida al tipo que masticaba hamburguesas más allá del tubo.

Hoy la televisión ya es arte y existe una televisión de autor como existe un cine de autor. La teoría del cine de autor, como es sabido, nació a finales de los cincuenta en la revista 'Cahiers du cinéma' de la mano de André Bazin, Truffaut, Godard, etcétera, y se afianzó en Estados Unidos a comienzos de los sesenta, gracias a las críticas de Pauline Kael y, sobre todo, Andrew Sarris en 'The Village Voice'. Resumiéndola, la teoría del cine de autor venía a decir que un 'western' de John Wayne pasaba a ser 'una película de John Ford'. La teoría de la televisión de autor es distinta. El director deja de ser la estrella en beneficio del escritor-productor o del productor-creador. Se trata pues de una revolución total. Yo la comparto. Estoy de acuerdo en que 'La ley de Los angeles', por ejemplo, es algo más que los relatos cruzados de las vidas de unos abogados. Bochco ha reflejado el sentir de una época, la frustración del individuo, la pelea continua entre la ética y la ambición, entre el éxito y la conciencia, la lucha de clases en mitad de la cultura urbana. Es una televisión que va más allá de las convenciones, hecha con responsabilidad, que proyecta una ideología'' (16/11/1990).

lunes, 1 de abril de 2019

APUNTES DEL NATURAL - 60

RANCIO. En el pasado pudo tener validez aquella afirmación que todavía hoy gustan hacer quienes aparecen en la caja tonta, en el sentido de tener a España entera pendiente de ellos. Así, no tienen reparos en contar sus miserias ''a toda España''; quieren que tal o cual cosa la sepa ''toda España''; amenazan a sus enemistades con desenmascararlos ''ante toda España''... Eran tiempos de monopolio televisivo y, ciertamente, toda la España que estuviera sentada ante la pequeña pantalla, que era en realidad lo que se pretendía decir, seguía la entonces única emisión posible. Pero desde la progresiva llegada de las teles autonómicas, privadas y locales (y también las de más allá, gracias a las antenas parabólicas e Internet) la audiencia se fragmentó y aquella consideración perdió vigencia. Ahora, por muchos espectadores que tenga un espacio o una cadena, siempre son mayoría los dispersos sobre el conjunto del resto de canales. Por decirlo en términos políticos: el más visto tiene una mayoría minoritaria. No obstante, Belén Esteban y compañía, o los participantes de toda clase de programas de telerrealidad y concursos, porque es en estos fangales donde suele utilizarse más, continúan insistiendo pomposamente con el caduco enunciado. (De igual manera que hay programas de radio -Darrer vol a Formentera, de IB3 Ràdio, mismamente- en los que entrevista tras entrevista el presentador persiste en aquello tan tecnológicamente superado de tener al invitado ''al otro lado del hilo telefónico''. ¿Hilo?)

REFLEXIÓN. La tele es un espejo que nos devuelve la realidad de nosotros mismos. Somos los programas que vemos.

ANUNCIO: ''Guardia civil mutilado, veterano del frente de Cataluña de octubre de 2017, se ofrece como guionista de cine. Capacidad de fabulación demostrable. Especialmente dotado para la hipérbole. Ideal para películas poco esmeradas en el rigor narrativo y la puesta en escena''.

FRASE. ''Le cinéma tel que je le conçois est une petite Catalogne qui a du mal à exister'' (Jean-Luc Godard).

lunes, 18 de marzo de 2019

GARCI REVISITADO (III)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con dejar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, parada inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

'''Sangre fácil' es una obra fascinante sobre ese bonito tema de que siempre hay cosas que salen mal. Vi la película metido de lleno en la nueva complicidad que ha nacido de ver cine en soledad a través del televisor. La era del cine en casa -o en la habitación de un hotel- ha dilatado considerablemente nuestro yo, nos lo ha acercado más a la línea de flotación, nos lo ha hecho, al fin, protagonista. Además, a los enfermos de Hollywood, a los enfermos de cine, nos ha convertido en personas más sinceras y hasta en metafísicos de las madrugadas. Enciendes el vídeo después de irse el camión de la basura y te descubres tan real como cuando vuelas a diez mil metros y el avión se balancea en medio de la tormenta. Hemos encontrado la hora en que todas las películas hablan de ti. En mi 'bungalow' sin huellas, en aquel lugar de paso sin más sedimento que una biblia en el cajón de la mesilla de noche, ese día que Hollywood parecía un reportaje, una página sobeteada de 'El sueño eterno', yo descubrí que el cine había nacido para ser contemplado a solas, no en la oscuridad de un patio de butacas y sí a la luz íntima de tu habitación. Allí estábamos los tres, el televisor, yo y el sentimiento, la emoción o como rayos se llame que los hermanos Coen habían concretizado con su obra. Los tres y la lluvia resbalando por la ventana; algo que ninguna sala podría ofrecer'' (9/11/1990).

lunes, 4 de marzo de 2019

APUNTES DEL NATURAL - 59

TRAMPA. Produce perplejidad la cantidad de información histórica, geográfica, sociopolítica o anecdotaria (''cuenta la leyenda...'') que algunos entrevistados de (los superamortizados) Callejeros viajeros  (Cuatro, Be Mad), Españoles en el mundo (TVE1), incluso el siempre recurrido en época estival Ola ola (Cuatro, Be Mad), son capaces de ilustrar a propósito de los diferentes lugares del mundo donde se encuentren. No es común que la gente de a pie disponga de tanto conocimiento, por lo que la sospecha es inevitable. ¿Por qué no se reconoce que los datos son facilitados por el mismo programa  instantes antes de filmar las intervenciones?

PAISANAJE. ¿Sabían que tanto Clark Gable como el capitán Willard nacieron en el estado de Ohio? El protagonista de Tierra de pasión, en la localidad de Cadiz; mientras que el chico de los recados del supermercado enviado a cobrar una factura en la frontera camboyana lo hizo en Toledo.

ANUNCIO: ''Camarógrafo de cine en paro se ofrece al Gobierno de turno para filmación de actuaciones de la Policía Nacional y Guardia Civil en Cataluña. Contrastada experiencia en películas de acción y gore. Predilección por el encuadre expresionista alemán. Servicio militar cumplido''.

JUEGO DE LA PAREJA OCULTA. Albert Finney sostiene que el autor de la ópera Carmen es Brahms... y Jacqueline Bisset.

ALBERT FINNEY (1936-2019): Tom Jones, Dos en la carretera, Asesinato en el Orient Express, Bajo el volcán...

BRUNO GANZ (1941-2019): El amigo americano, En la ciudad blanca, El cielo sobre Berlín, El hombre sin edad...

STANLEY DONEN (1924-2019): Un día en Nueva York, Cantando bajo la lluvia, Siempre hace buen tiempo, Una cara con ángel, Dos en la carretera, Movie movie, Saturno 3...

lunes, 18 de febrero de 2019

GARCI REVISITADO (II)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con abandonar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, cita semanal inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha  hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

''Debido a la escasez de medios con que suelen trabajar, los directores 'B' son concisos, sencillos, con un envidiable poder de síntesis en la puesta en escena; por lo mismo, son tipos enormemente dotados para las elipsis y los 'flashbacks', creadores de ritmos con una fluidez pasmosa, y, naturalmente, por su continuo ir y venir de una historia a otra, los mejores para el cine de género: 'westerns', películas 'negras', obras de ciencia-ficción, etcétera. En las filmografías de la mayor parte de los directores 'B' norteamericanos no es difícil encontrar secuencias magnéticas, de una belleza deslumbrante; momentos de cine que captan 'lo eterno' -el amor, la duda, el odio, esa cosa manida que llamamos la vida- de una forma tan natural como perfecta, y con una fuerza de comunicación, de inmediatez , que nos conmueve en lo más profundo. De ahí que muchas películas 'B' sean hoy incontestables obras maestras'' (2/6/1989).

lunes, 4 de febrero de 2019

CINÉFILO BLANCO INQUIETO BUSCA...

Pasar por el en otro tiempo comercialmente efervescente y hoy postapocalíptico e irreconocible primer tramo de la Vía Púnica conlleva una parada nostálgica frente al número 13 de la calle. Allí estuvo, sigue, de hecho, aunque cerrado desde hace años como tal, el cine que con poca imaginación fue bautizado como Cartago (¿cómo le hubieran llamado de estar en la Vía Romana? ¿Roma?, ¿Coliseo?, ¿Bacanal?...), utilizado actualmente como templo por la Iglesia Cristiana Evangélica, Ministerio Evangelístico del Reavivamiento Pentecostal. Nada como los sofás y butacas del vestíbulo de platea, junto con las vitrinas publicitarias -coloristas al principio, vacías y mustias al final-, encarnaron mejor la decadencia de la que en su día llegara a ser principal sala de Ibiza. La curiosidad por la fecha exacta de su apertura (antojos cinéfilos, ya me entienden) me dirige, con no poco recelo, hacia la Enciclopèdia d'Eivissa i Formentera. Experiencias anteriores con esa obra ''magna'' (magno el autobombo con el que sus promotores políticos presentaron el proyecto) hacen que un servidor le conceda la misma credibilidad que a la Wikipedia, al menos en los temas que, modestamente, de vez en cuando uno cree dominar más o menos. Imprecisa, inexacta, equívoca, desequilibrada, con olvidos clamorosos e inclusiones incomprensibles -e incompartibles-, de redacción apresurada y escritura más fiada en la (des)memoria de los redactores y de las personas recurridas como fuente que en una investigación documentada.

De las voces cinema y Cinema Cartago saco que la inauguración fue ''l'any 1969'' y que ''s'estrenà per a l'ocasió la versió en quatre parts de Guerra y paz (1967), del rus Serguei Bondartxuk''. No hay información sobre la historia del local más allá del celuloide. Nada se dice de que a lo largo de los años también acogió recitales de música (Lluís Llach, Maria del Mar Bonet, Uc, Sergio y Estíbaliz, Camilo Sesto...), muestras folklóricas, festivales infantiles, actos benéficos, teatro, debates políticos... Pero ¿cuándo de 1969?, continúo preguntándome. Tomada ya la cosa como un asunto personal, hago lo que debería un periodista/crítico de cine/historiador/estudioso/investigador, es decir, los deberes. Acudo a la hemeroteca de Diario de Ibiza, único periódico editado aquí en la época.

Con ''don Abel Matutes Noguera y la señora Viuda de Vilás'' como ''empresarios'', ''capacidad para 1250 espectadores distribuidos entre el patio de butacas y el anfiteatro'' y ''dotado de un extraordinario confort y de una bella decoración'', ''pantalla gigante, sonido estereofónico, doble equipo de proyección sistema Todd-Ao para películas en 70 milímetros'' y ''las correspondientes instalaciones de calefacción y refrigeración'', el Cartago Cinema -que tal era su nombre exacto, recuérdense las en los primeros años iluminadas luces de neón del letrero de la fachada- corrió por primera vez sus cortinas azules a las siete de la tarde del martes 23 de diciembre de 1969, festividad de santa Victoria, dicho sea de paso. A esa misma hora la temperatura en Ibiza era de 12º; la presión atmosférica, 767 mm; humedad, 58 %; el viento soplaba del NO a 30 km/h; y el cielo estaba despejado. A beneficio de la Campaña de Navidad y Reyes, las entradas de la première, a la que acudió una ''nutrida concurrencia'', costaron 50 pesetas (0,30 euros), consistiendo el programa de la jornada en la actuación del Grupo de Danzas de la Sección Femenina local, primer premio en el XVIII Concurso Nacional de Coros y Danzas celebrado hacía poco en Madrid, y la proyección de la ''extraordinaria superproducción en color'' Austerlitz. Entonces, ¿''versión en cuatro partes de Guerra y paz'', como sostiene la Enciclopèdia, o Austerlitz? Quizá un poco de todo.

Heridos en su orgullo por la mirada hollywoodense que sobre el mismo tema dirigiera King Vidor en 1956, con Henry Fonda, Audrey Hepburn, Mel Ferrer y Vittorio Gassman, de tres horas y media de duración, la URSS decidió acometer la adaptación definitiva de la monumental epopeya de León Tolstói. Un fresco de más de siete horas, según dicen las crónicas, de factura impecable pero fría como un paseo nocturno por la Perspectiva Nevski de Leningrado, quiero decir San Petersburgo. Dirigida por Sergey Bondarchuk, protagonizada por Vyacheslav Tikhonov, Lyudmila Saveleva y el propio director, en los papeles más destacados, se rodó con continuidad y se fragmentó en cuatro partes que fueron estrenándose, así como el rodaje avanzaba, en 1965, 1966 y en 1967 las dos últimas. El megaproyecto, en su totalidad y con el título de Guerra y paz, fue reconocido por la Academia de Hollywood con el Oscar a la mejor película extranjera de 1968.

En diciembre de 1969 Diario de Ibiza anunció la proyección de Austerlitz en el Cartago los días 23, 24 y 25; el día 26 el rotativo no se publicó, cosas de la Navidad. Las películas que siguieron en las jornadas posteriores hasta fin de año ya nada tenían que ver con el asunto que nos ocupa (Tú perdonas... yo no; El hombre del golpe perfecto y Shalako). Es decir, que para el estreno del cine no se habrían ofrecido ''las cuatro partes de Guerra y paz'' sino una de ellas, la primera, Austerlitz (sin más información adicional por parte del diario que solo citaba el título, ni nacionalidad, ni reparto ni director, por lo que también hubiera podido tratarse del film homónimo de Abel Gance, lujosísima supercoproducción Francia-Italia-Yugoslavia-Liechtstenstein de 1960, con más estrellas que en el cielo: Pierre Mondy, Claudia Cardinale, Vittorio de Sica, Jean Marais, Jean-Louis Trintignant, Michel Simon, Orson Welles, Rossano Brazzi...). Las tres restantes que completaban el póquer tolstoiano no llegarían en realidad hasta enero de 1970, cuando, siempre según el espacio de la cartelera en Diario de Ibiza, se sucedieron en la recién estrenada sala a lo largo de tres semanas consecutivas Natacha, (''2.ª parte de Guerra y paz y continuación de Austerlitz''; ''si vio Vd. Austerlitz, no se pierda ahora la continuación de la misma, si disfrutó con aquella admire hoy esta cinta muy superior a Austerlitz''), La batalla de Borodinó y El incendio de Moscú (''la 4.ª y última parte de Guerra y paz'').

Por tanto, enigma resuelto y prueba superada.

lunes, 21 de enero de 2019

GARCI REVISITADO (I)

Dejó la seguridad de un trabajo como auxiliar administrativo en el Banco Ibérico para ser reputado guionista de la tercera vía y, sobre todo, el director (de cine, claro) de la Transición. El Oscar de Volver a empezar (recogido uniformado de Humphrey Bogart en Casablanca) le convirtió en el perejil de todas las salsas, pero también le supuso envidias y, por su independencia, ninguneos y un amago de dejar la profesión (a la que, como Truffaut, había llegado después de ejercer la crítica). Cuando regresó, agotada la exprimida (y coyuntural) fórmula de su éxito (amargura teñida de nostalgia autocomplaciente), dio un todavía hoy incomprensible giro radical para desempolvar melodramas beatos de los años cincuenta. Durante un decenio presentó en televisión Qué grande es el cine, parada semanal inexcusable tan apreciada por la selección de títulos como reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Y protagonizado sonados escándalos como la nunca probada compra de votos de los Premios Goya. En lo ideológico experimentó una evolución comparable a la observada por su filmografía: de compañero de viaje del PCE a intelectual de la rancia derecha aznarista. Desdeñado desde primera hora por el diario El País, José Luis Garci encontró cobijo en Abc, desde cuyas páginas ha compartido a lo largo de las décadas su cinefilia y demás aficiones, en entrevistas, artículos, secciones regulares o crónicas diarias de Eurocopas y Mundiales de fútbol. (Cuyos fragmentos reseñados en esta serie se reproducen con escrupulosa fidelidad ortográfica a cómo aparecieron impresos en el papel).

''El cine no es lo que se piensa en este país. El cine es Spielberg, Lucas, Joe Dante... Ahora se habla mucho del cine americano, pero cuando yo era crítico y decía que un director norteamericano era un genio me miraban de una forma rara. En España se entiende el arte como una cosa aburrida, solemne, de museo. El deporte nacional es el de aburrir a las piedras. Yo no salgo en 'El país' por decir que el suplemento cultural es aburrido y que no lo lee nadie. Hice unas declaraciones en Antena-3 en las que dije una cosa que es verdad y que mucha gente piensa y nadie se atreve a decir, y es que ese periódico gubernamental es aburrido. Escriben para un grupo de dos docenas de iniciados y eso no es cultura, al contrario, eso son las elites. Y las elites están muy cerca del fascismo, porque son los gérmenes absolutos. Es un periódico gubernamental que escribe al dictado de este Gobierno, no es un diario donde te puedas manifestar libremente. La cultura debe, tiene que ser popular'' (8/9/1984).

lunes, 7 de enero de 2019

APUNTES DEL NATURAL - 58

TIMO. Si algunos son tan excelentes (casi todos, según el paternalismo de los irresponsables locutores), ¿por qué no están ya jugando en Primera División? Porque al lado de los mayores, en campos grandes, y poco formados física y emocionalmente, no rascarían bola. Como por otra parte corresponde a su condición de niños/adolescentes, básica y naturalmente. Por eso las retransmisiones de torneos de fútbol formativo en la tele (forman parte habitual de las parrillas desde hace años, generalmente en periodos vacacionales) deberían ser pedagógicas y contar con el factor de proporcionalidad oportuno. Ofreciéndolas tal como acostumbran, idénticas a las de los profesionales (locución tipo radiofónica donde priva la hipérbole, comentaristas técnicos, repeticiones, entrevistas a ras de césped...), hacen un flaco favor a niños, padres (¿qué progenitor no cree/quiere ver en su retoño a Messi reencarnado?) y hasta a espectadores, a quienes se les da gato por liebre. Ante esta fábrica de frustraciones (¿cuántos de esos chicos en verdad tan buenos jugadores a su edad lograrán llegar a jugar en la máxima categoría? ¿Uno o ninguno?) sorprende que todavía no se haya impuesto el sentido común y, consecuentemente, la intervención de las asociaciones en defensa de los derechos tanto de la infancia como del telespectador.

REFRÁN. Contra el vicio de la locución de las retransmisiones de los partidos de fútbol, la virtud de bajar completamente el sonido del televisor.

ANUNCIO:  ''Antiguo portavoz gubernamental se ofrece como regidor de televisión. Preferiblemente en programas con espectadores en el plató. Acreditada experiencia en manipulación de públicos''.

NOSTALGIA. Anoche soñé que volvía a Manderley de nuevo.

JUEGO DE LA PAREJA OCULTA. Mia Farrow vistió rebeca y... Barbara Hershey.