lunes, 18 de marzo de 2019

GARCI REVISITADO (III)

Crítico primero y después guionista destacado, fue el director del cine de la Transición. Ninguneado por las envidias del Oscar de Volver a empezar, amagó con dejar la profesión. Cuando regresó, agotada la coyuntural fórmula de su éxito (cóctel de amargura, nostalgia y autocomplacencia), desempolvó melodramas beatos de los años cincuenta. Un giro de su filmografía tan radical como el también observado ideológicamente: de compañero de viaje del PCE a intelectual del aznarismo. Presentó en televisión Qué grande es el cine, parada inexcusable apreciada por la selección de títulos pero reprobada por su emisión doblada. Ha hecho radio, escrito y editado libros, dirigido teatro... Desdeñado desde el primer momento por el diario El País, José Luis Garci ha compartido durante décadas en Abc su cinefilia y resto de aficiones.

'''Sangre fácil' es una obra fascinante sobre ese bonito tema de que siempre hay cosas que salen mal. Vi la película metido de lleno en la nueva complicidad que ha nacido de ver cine en soledad a través del televisor. La era del cine en casa -o en la habitación de un hotel- ha dilatado considerablemente nuestro yo, nos lo ha acercado más a la línea de flotación, nos lo ha hecho, al fin, protagonista. Además, a los enfermos de Hollywood, a los enfermos de cine, nos ha convertido en personas más sinceras y hasta en metafísicos de las madrugadas. Enciendes el vídeo después de irse el camión de la basura y te descubres tan real como cuando vuelas a diez mil metros y el avión se balancea en medio de la tormenta. Hemos encontrado la hora en que todas las películas hablan de ti. En mi 'bungalow' sin huellas, en aquel lugar de paso sin más sedimento que una biblia en el cajón de la mesilla de noche, ese día que Hollywood parecía un reportaje, una página sobeteada de 'El sueño eterno', yo descubrí que el cine había nacido para ser contemplado a solas, no en la oscuridad de un patio de butacas y sí a la luz íntima de tu habitación. Allí estábamos los tres, el televisor, yo y el sentimiento, la emoción o como rayos se llame que los hermanos Coen habían concretizado con su obra. Los tres y la lluvia resbalando por la ventana; algo que ninguna sala podría ofrecer'' (9/11/1990).