REPULSIÓN. Admitió haber mantenido relaciones sexuales con una menor para no ser acusado de violación -entre otras cuatro cositas más graves-, acuerdo con la Fiscalía mediante. (13 años ella; él tenía 43. En 1977. En la casa de Jack Nicholson en Mulholland Drive, en Los Ángeles, en su ausencia). Fue detenido y juzgado. Aplazada la sentencia final a la espera del resultado de los informes psiquiátricos solicitados, fue provisionalmente condenado a noventa días de prisión tras los cuales quedó en libertad. Y la víspera de conocerse el veredicto se fugó a Europa. Cada vez que surge algún asunto directa o indirectamente relacionado todavía con el asunto, sus defensores insisten en aquello de que el director francés ''ya ha pagado''. No se sabe si se refieren al perjuicio económico/profesional/artístico por no haber podido pisar suelo estadounidense desde entonces o al medio millón de dólares abonados muchos años más tarde a la víctima para que públicamente se manifestara partidaria del archivo del caso. Pero no haber tenido una vida fácil (judío, padeció el gueto de Cracovia y sus padres fueron llevados a campos de concentración nazis; su mujer embarazada de ocho meses fue asesinada por una pandilla de locos alucinados en 1969), o ser cineasta destacado y no fontanero anónimo, no le concede a Roman Polanski más derechos que al resto de mortales. Su deuda es con la Justicia norteamericana y con la sociedad en general. Y continúa pendiente.
CONSULTA. Esta noche he soñado con Bigote Arrocet. Doctor, ¿es grave?
MENÚ. Papas con arroz. Bonito con tomate. Cochifrito. Caldereta. Migas con chocolate. Cebolleta en vinagreta. Morteruelo. Lacón con grelos. Bacalao al pilpil y un poquito de perejil.
MUSA. ''Quand on s'est connus, quand on s'est reconnus, pourquoi se perdre de vue, se reperdre de vue? Quand on s'est retrouvés, quand on s'est réchauffés, pourquoi se séparer?...'' (Jeanne Moreau, 1928-2017).
lunes, 4 de septiembre de 2017
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