SUBTERFUGIO. El cinéfilo con inquietudes etílicas había encontrado, por fin, la coartada cultural con la que justificar ante sus amistades su desmedida afición –"adicción", le censuraban ellos- al licor aperitivo compuesto de vino blanco, ajenjo y otras sustancias amargas y tónicas, que con frecuencia le sumía en una turbación pasajera de las potencias: su personal homenaje al director de Magical girl, Carlos Vermut.
TONTUNA. Hay un tipo de cinéfilo snob (generalmente tiene más de lo segundo que de lo primero) que, para distinguirse de la tropa que no sabe exactamente a donde va o simplemente pretende pasar un rato de distracción, al salir del cine siente la obligación/necesidad de destacar aspectos técnicos de la película como la banda sonora, los decorados o la fotografía. Especialmente esto último, se diría. Es una especie que por su petulancia y falsa desenvoltura mueve a la conmiseración, cuando no a la indiferencia más absoluta. Pero también hay que convenir, y bueno es tenerlo presente al dirigirle esa mirada de desprecio a la que se hace acreedor, que su interés hacia la fotografía encierra no poca razón. Porque si entre todos los elementos que componen un film hay uno de imprescindible ese es la fotografía. Una producción puede prescindir de música, de decorados, de maquillaje, de iluminación, de diálogos y hasta de actores, pero todas -todas- tienen fotografía. Sin fotografía no hay imagen, sin imagen no hay película y sin película no hay cine.
MATEMÁTICAS. Anita Ekberg + Mamie van Doren = Pamela Anderson
TONTUNA. Hay un tipo de cinéfilo snob (generalmente tiene más de lo segundo que de lo primero) que, para distinguirse de la tropa que no sabe exactamente a donde va o simplemente pretende pasar un rato de distracción, al salir del cine siente la obligación/necesidad de destacar aspectos técnicos de la película como la banda sonora, los decorados o la fotografía. Especialmente esto último, se diría. Es una especie que por su petulancia y falsa desenvoltura mueve a la conmiseración, cuando no a la indiferencia más absoluta. Pero también hay que convenir, y bueno es tenerlo presente al dirigirle esa mirada de desprecio a la que se hace acreedor, que su interés hacia la fotografía encierra no poca razón. Porque si entre todos los elementos que componen un film hay uno de imprescindible ese es la fotografía. Una producción puede prescindir de música, de decorados, de maquillaje, de iluminación, de diálogos y hasta de actores, pero todas -todas- tienen fotografía. Sin fotografía no hay imagen, sin imagen no hay película y sin película no hay cine.
ATMÓSFERA. Invitas a una mujer a tu casa. Le ayudas a quitarse
el abrigo. Le sirves una copa. Y pones música; para crear ambiente, dices.
Pones música porque has visto mil veces en las películas cómo un fondo musical
acompaña, encamina, orienta y subraya el proceder, el actuar, las decisiones,
la conducta de los personajes. Y te limitas a reproducirlo. De manera natural.
Aunque no haga ninguna falta. Lo haces. Porque la realidad imita a la ficción.
MATEMÁTICAS. Anita Ekberg + Mamie van Doren = Pamela Anderson