lunes, 6 de febrero de 2017

HAMBURGUESAS Y FIAMBRES

Vincent.- Well, in Amsterdam, you can buy beer in a movie theatre. And I don't mean in a paper cup either. They give you a glass of beer, like in a bar. In Paris, you can buy beer at McDonald's. Also, you know what they call a Quarter Pounder with cheese in Paris?

Jules.- They don't call it a Quarter Pounder with cheese?

Vincent.- No, they got the metric system there, they wouldn't know what the fuck a quarter pounder is.

Jules.- What'd they call it?

Vincent.- Royale with cheese.

Jules.- Royale with cheese. What'd they call a Big Mac?

Vincent.- Big Mac's a Big Mac, but they call it Le Big Mac.

Dicho por los personajes de John Travolta (Vincent Vega) y Samuel L. Jackson (Jules Winnfield) en su trayecto hacia un ajuste de cuentas que, cita bíblica mediante (Ezequiel 25, 17: ''And I will strike down upon thee with great vengeance and furious anger...''), acaba en escabechina sangrienta, este recordado diálogo de Pulp fiction no existiría -o habría sido diferente- si a alguien como Michael James Delligatti no le hubiera dado el 22 de abril de 1967 por añadir en el menú de la franquicia de McDonald's que dirigía en Uniontown (Pensilvania) un sandwich con doble de carne de ternera, lechuga, queso, cebolla, doble panecillo con sésamo y salsa especial. La novedad tuvo una aceptación que en adelante se reflejaría de manera exponencial en la facturación. A pesar de ello la empresa matriz no incorporó su hamburguesa, el Big Mac, en todos los establecimientos de la cadena hasta casi dos años después. Hoy es uno de los platos más conocidos, publicitados y zampados. Delligati, veterano de la Segunda Guerra Mundial, y que durante sesenta años también tuvo su propia empresa familiar de restaurantes en Pittsburg, falleció el pasado 30 de noviembre a la edad de 98 años.