lunes, 24 de mayo de 2010

APUNTES DEL NATURAL (15)

REINOS DE TAIFAS. Los marcadores de colesterol se me disparan cuando, en el estupendo informativo vespertino diario de IB3 Ràdio capitaneado por Núria Pueyo (donde se pueden recuperar los placeres olvidados de la información pura y dura y del catalán correctamente pronunciado), el locutor de la redacción de deportes (al margen de lo anteriormente opinado, por supuesto) que habla desde la delegación ibicenca califica de "mítico" al OAR, el en su modestia simpático equipo de baloncesto de El Ferrol del Caudillo (visto lo que está cayendo, conviene estar a bien con... ¿Me comprenden, verdad?). Reconozco la voz del mismo que, hace unos años, rememorando el pasado durante la retransmisión en la televisión autonómica de Baleares de un partido de fútbol de la S. D. Ibiza (q. e. p. d.), recurrió a idéntico adjetivo para referirse a un antiguo jugador del R. C. D. Español llamado Palanca. Periquito durante las temporadas 1982-83, 1983-84 y 1984-85, el cordobés Santi Palanca llegó a disputar vestido de blanquiazul un total de... 14 partidos de Liga. Catorce. 4,6666 de media por campaña. Su carrera transcurrió posteriormente en el Sabadell y principalmente en el Tarragona, entre Segunda División y Segunda División B. ¿Mito? El periodismo deportivo va sobrado de humor tabernario pero falto de léxico. En su repertorio de adjetivos calificativos, por ejemplo, a los muy exprimidos "mítico"espectacularsuelen añadir como mucho un tercero, "surrealista", que les sirve tanto para ilustrar la polémica decisión de un árbitro como la variabilidad de una climatología o la pérdida de tiempo a la hora de realizarse un cambio. Que san Luis Buñuel los perdone.

OASIS. Reivindico el juego cinéfilo -barato y divertido, ideal para tiempos de crisis... de identidad- de retitular las películas a gusto de cada cual. Por eso no pude evitar una sonrisa cuando Ramón Colom Esmatges tuvo un lapsus y convirtió Mujer blanca soltera busca... en Chica blanca quiere... Su maestría a la hora de conducir el magnífico Millennium (canal 33), un remanso de obligada y reparadora parada en el páramo televisivo de hoy, hace que se le absuelvan no sólo las pequeñas faltas, sino también otros pecados más graves del pasado (como los años que ejerció de comisario de propaganda en el Informe semanal de cuando el felipismo).

DIETA EQUILIBRADA. Necesito como el pan que como cada día que alguna tele me ponga una película norteamericana de serie B, en blanco y negro, de los años treinta o cuarenta... No importa si es en horario de madrugada. ¡¿Acaso es pedir demasiado?!

MÁXIMA. El medio es el montaje.

lunes, 10 de mayo de 2010

'VIDAS AJENAS'

(Taking lives)
EE. UU.-Australia. 2004
Dir.: D. J. Caruso
Int.: Angelina Jolie, Ethan Hawke, Kiefer Sutherland, Olivier Martinez, Gena Rowlands, Jean-Hugues Anglade

A la sombra de Seven se marchitaron con la misma rapidez que florecieron una larga lista de variaciones-imitaciones que no alcanzaron ni mucho menos el nivel de lo copiado. Vidas ajenas es uno más de estos psycho-thrillers. Aburrido por conocido, lleno de lugares comunes, hecho más a brochazos que a pinceladas, buscando la identificación del espectador a partir de detalles reconocibles de otras películas, con una inadecuada Angelina Jolie tratando de interpretar -con su boca sempiternamente semiabierta- a una afamada investigadora del FBI cuyos servicios son reclamados por la Policía de Montreal en la captura de un asesino en serie con la característica de asumir la identidad de sus víctimas.

Si Jolie (oui, très jolie, mais...) está incapaz en este film de digestión imposible, Ethan Hawke continúa con paso firme en la línea de suceder a James Dean como el peor actor de la historia del cine (su registro interpretativo no va mucho más allá de rascarse la cabeza o hacer espasmos faciales; dos escenas que en sus películas se han convertido, al parecer, en inevitables). Mención aparte merece el hijo de Donald Sutherland: actor de fuste, a pesar de su todavía juventud desgraciadamente en camino de quedar infraaprovechado como sucesor de su padre en ese tipo de papeles tan estelares como escuetos que aquél frecuenta (probablemente malgré lui).