(Taking lives)
EE. UU.-Australia. 2004
Dir.: D. J. Caruso
Int.: Angelina Jolie, Ethan Hawke, Kiefer Sutherland, Olivier Martinez, Gena Rowlands, Jean-Hugues Anglade
A la sombra de Seven se marchitaron con la misma rapidez que florecieron una larga lista de variaciones-imitaciones que no alcanzaron ni mucho menos el nivel de lo copiado. Vidas ajenas es uno más de estos psycho-thrillers. Aburrido por conocido, lleno de lugares comunes, hecho más a brochazos que a pinceladas, buscando la identificación del espectador a partir de detalles reconocibles de otras películas, con una inadecuada Angelina Jolie tratando de interpretar -con su boca sempiternamente semiabierta- a una afamada investigadora del FBI cuyos servicios son reclamados por la Policía de Montreal en la captura de un asesino en serie con la característica de asumir la identidad de sus víctimas.
Si Jolie (oui, très jolie, mais...) está incapaz en este film de digestión imposible, Ethan Hawke continúa con paso firme en la línea de suceder a James Dean como el peor actor de la historia del cine (su registro interpretativo no va mucho más allá de rascarse la cabeza o hacer espasmos faciales; dos escenas que en sus películas se han convertido, al parecer, en inevitables). Mención aparte merece el hijo de Donald Sutherland: actor de fuste, a pesar de su todavía juventud desgraciadamente en camino de quedar infraaprovechado como sucesor de su padre en ese tipo de papeles tan estelares como escuetos que aquél frecuenta (probablemente malgré lui).