lunes, 19 de diciembre de 2016
W DE WELLES
Lo de Bob Dylan en Formentera en los años 60 es un clásico. Una leyenda. En las Pitiusas somos muy dados a fantaleyendas cuya certeza no puede demostrarse. Nos gusta. Ya lo decían en El hombre que mató a Liberty Valance: ''This is the West, sir. When the legend becomes fact, print the legend''. Con Orson Welles pasa tres cuartos de lo mismo. Es lugar común que vino a Ibiza para el rodaje de una parte de Fraude (primero llamada Question mark, después Fake y ahora F for fake), su reflexión sobre las dualidades realidad-ficción, verdadero-falso, su reivindicación del montaje como verdadera alma cinematográfica. Y que estuvo aquí y allá. En la terraza de la cafetería del hotel Montesol, mismamente. O en Las Dalias, cómo no (''algunos aseguran que vieron a...''). Enrique Villalonga, estudioso del cine rodado en Ibiza, lo pone en duda en Darrer vol a Formentera, el programa nocturno diario pilotado (con inmodulada velocidad de crucero radiofónica) por Vicent Tur en IB3 Ràdio (y que con el cambio de auxiliar de vuelo tras la marcha de Claudia Roig ha perdido en aroma periodístico y buena pronunciación). Las imágenes de Elmyr de Hory (amante de escándalos y de hombres, excelente negociante, mejor vividor, encantador de serpientes...) en Fraude son de aquí, cierto, pero buena parte de ellas pertenecen a un documental previo (Elmyr. The true picture?) filmado por el cineasta francés François Reichenbach sobre el mundialmente famoso falsificador (imitador de estilos, en realidad, porque jamás estampó una firma falsa en sus telas) suicidado el 11 de diciembre de 1976, aprovechadas a posteriori con entusiasmo por Welles al conocer su existencia. De ninguna de las localizaciones de las mágicas apariciones de Welles en Fraude se deduce que sean de Ibiza. Si mal no recuerdo, cineasta y pintor comparten en la película un único plano -uno solo-, incrustado entre las imágenes de una fiesta en su casa de Los Molinos donde son reconocibles el marchante de arte Ernesto Ehrenfeld, el abogado Mariano Llobet y Sandy Pratt -propietario del conocidísimo bar Sandy's de Santa Eulalia-. Pero del plano -congelado, para levantar aún más sospechas- no puede asegurarse que pertenezca a esa misma situación ni dónde o cuándo habría sido tomado. Villalonga ha buscado y rebuscado y no ha encontrado rastro de la presencia de Welles en la isla, tampoco en las hemerotecas. Concluye, por lo tanto, que seguramente jamás llegó a venir. Además, hasta ahora no han aparecido testimonios, ni referencias en la prensa, ni una foto ni nadie que haya afirmado haber visto o estado con el genio de Ciudadano Kane. No obstante, aquí nos gusta seguir pensando que sí vino. Porque en Ibiza, como en el Oeste de John Ford, cuando la leyenda supera a la verdad preferimos creernos la leyenda.
lunes, 5 de diciembre de 2016
APUNTES DEL NATURAL (46)
JUICIO. Coincido con María Teresa Campos (disfrutando de una tercera juventud profesional solo explicable por la ínfima calidad de la oferta destinada al segmento mayoritario de la audiencia) en lo expresado a propósito de la crítica catódica durante la conversación, que no entrevista, con Jorge Javier Vázquez en ese monumento kitsch que es ¡Qué tiempo tan feliz! (Telecinco). Sostiene la novia de Bigote Arrocet, perdón, Edmundo, que los críticos de ahora no hacen análisis, sino crónicas sobre los personajes televisivos. Tiene toda la razón.
RIIIIING. ''Feliz Navidad, Telecinco''.
MINIMALISMO. ''Cuéntanos un poquito...'', frase que ha terminado imponiéndose entre los entrevistadores, ¿es la manera de preguntar que uno espera de un periodista?
INCOMPRENSIBLE. ¿Soy yo, o el fondo musical elegido por Radio Ibiza-Cadena SER para un anuncio publicitario de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario (la clínica Vilás, para entendernos) es (o, si no, remite invariablemente por su parecido a) la banda sonora de A dos metros bajo tierra. ¡¿La música de una serie sobre una familia propietaria de una funeraria para ilustrar una promoción de chequeos médicos (''mamografía de screening, 50 euros; densitometría ósea, 40 euros...'')?! ¿Extraordinario sentido del humor (negro) o torpeza monumental?
ENCUESTA. ¿Mi opinión acerca del proyecto de remodelación del paseo Vara de Rey, otrora centro vital de la ciudad de Ibiza, actualmente en vías de su peatonalización? Sinceramente, me gusta más Scarlett Johansson.
ESLOGAN. Seamos realistas: pidamos Lo imposible de J. A. Bayona.
RIIIIING. ''Feliz Navidad, Telecinco''.
MINIMALISMO. ''Cuéntanos un poquito...'', frase que ha terminado imponiéndose entre los entrevistadores, ¿es la manera de preguntar que uno espera de un periodista?
INCOMPRENSIBLE. ¿Soy yo, o el fondo musical elegido por Radio Ibiza-Cadena SER para un anuncio publicitario de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario (la clínica Vilás, para entendernos) es (o, si no, remite invariablemente por su parecido a) la banda sonora de A dos metros bajo tierra. ¡¿La música de una serie sobre una familia propietaria de una funeraria para ilustrar una promoción de chequeos médicos (''mamografía de screening, 50 euros; densitometría ósea, 40 euros...'')?! ¿Extraordinario sentido del humor (negro) o torpeza monumental?
ENCUESTA. ¿Mi opinión acerca del proyecto de remodelación del paseo Vara de Rey, otrora centro vital de la ciudad de Ibiza, actualmente en vías de su peatonalización? Sinceramente, me gusta más Scarlett Johansson.
ESLOGAN. Seamos realistas: pidamos Lo imposible de J. A. Bayona.
MISTERIO. ¿A qué puede deberse esta imperiosa necesidad de revisar periódicamente El lado oscuro del corazón?
lunes, 7 de noviembre de 2016
¿QUÉ PASA CON BOB?
El 28 de junio de 1984 el Miniestadi del F. C. Barcelona -ese capricho de la megalomanía del presidente José Luis Núñez, décadas después juzgado, condenado y encarcelado por enjabonar económicamente a inspectores de Hacienda en asuntos de sus empresas particulares- se llenó, aunque no del todo -aun así acudieron ''cerca de veinte mil personas-, por motivos extrafutbolísticos. Esa noche no jugaban las promesas de turno de la cantera azulgrana, sino dos cracks internacionales: Carlos Santana y Bob Dylan. Dicen las crónicas, la de Albert Mallofré en La Vanguardia, por ejemplo, que Dylan (''levita midi negra, botas altas y pantalón dentro de ellas, todo del mismo color. Camisa blanca, aire imperturbable'', según J. S. -seguramente Josep Sandoval- en el mismo diario) cantó mejor que nunca, que el discurso de sus legendarios clásicos pudo sonar un tanto trasnochado, y que la banda de acompañamiento -con un, a ratos, ''carente de motivación'' Mick Taylor, ex-Rolling Stones, a la guitarra- resultó un mero ''soporte sonoro simplemente funcional''. A lo largo de las dos horas y media que el ultramitificado mesías de la canción contestataria estuvo sobre el escenario combinó temas nuevos y piezas básicas de su repertorio. En la radio generalista, no así en la musical -encantados de la vida-, escucho encendidos debates acerca de la congruencia de la concesión del Premio Nobel de Literatura de 2016 a un escritor de letras de canciones. Solo falta que llamen judas a los académicos suecos por salirse de la ortodoxia. Exactamente lo mismo que hicieron los puristas del folk cuando el bardo de Minnesota se presentó electrificado en el Festival de Newport de 1965. Sobre su carrera cinematográfica todos los medios citan Pat Garret y Billy el Niño, mas nadie se acuerda que, a las órdenes de Richard Marquand (El retorno del jedi), protagonizó aquella nueva versión del clásico Ha nacido una estrella llamada Corazones de fuego, encarnando a la figura del rock que, en su ocaso, apadrina a una cantante principiante. O su atrevimiento al debutar en la dirección con Renaldo y Clara. Porque la relación del autor de ''Lay, lady, lay'' con el cine no puede considerarse secundaria. Grammys, el Pulitzer..., solo leo en dos diarios -ambos catalanes- que también tiene un Oscar. A la mejor canción original del año 2000, misma cosecha de Gladiator, Tigre y dragón y Traffic, para entendernos, por ''Things have changed'', de la película Jóvenes prodigiosos. En la misma categoría competía, es una manera de hablar, ya me entienden, con el inevitable Randy Newman y con otras dos estrellas del pop, Björk (''I've seen it all'', de Bailar en la oscuridad) y Sting (''My funny friend and me'', de la animada El emperador y sus locuras). Pero Dylan no estuvo en carne y hueso aquel 25 de marzo de 2001 en el Shrine Auditorium de Los Ángeles. Cantó, y agradeció según los tópicos propios de los Oscar (al director del film, a la familia, a su discográfica, referencias a Dios...), conexión en directo vía satélite mediante. La cosa lo pilló de gira por Australia.
lunes, 3 de octubre de 2016
LANZARSE O NO AL VOLCÁN, ESA ES LA CUESTIÓN
Producida con la holgura de medios característica de Spielberg; debut en la dirección de John Patrick Shanley, guionista (oscarizado) de Hechizo de luna y, antes, de aquella delicia excéntrica titulada Cinco Esquinas; primero de los encuentros de la (resultona) pareja cinematográfica formada durante un tiempo por Tom Hanks y Meg Ryan, Joe contra el volcán (1990) es una comedia fantástica (de género, no de resultados, muy parcialmente salvada del aburrimiento total por la simpatía del dúo protagónico y la belleza de paisajes y fotografía) cuyo personaje principal es un joven empleado de una mal iluminada, peor ventilada y atmosféricamente opresiva oficina situada en los bajos de una mastodóntica fábrica (Hanks, claro). Hipocondriaco, desmotivado, pesimista, deprimido, siempre temeroso de un jefe negrero implacable en el control de sus subordinados, secretamente enamorado de una compañera de trabajo a la que no se atreve a confesar sus sentimientos (Ryan, por supuesto), en una visita médica le diagnostican un mal incurable en la cabeza y la muerte en un plazo de seis meses (''You have a brain cloud''). Regresa más abatido si cabe al curro y ante la enésima embestida de su atosigante patrón, esta vez a cuenta de la tardanza en su salida, aprovecha la ocasión -por no quedarle futuro nada tiene que perder, piensa- para ajustar cuentas con él. Es despedido. Pero nada más llegar a casa recibe la inesperada visita de un excéntrico multimillonario que, rapidísimo conocedor de sus fatales circunstancias personales, propone patrocinarle una muerte útil (con fin ecológico después no confirmado; pero esta es otra historia…) sacrificándose en un ritual en una isla del Pacífico (por el bien de ''unos indígenas a quienes se les están cariando los dientes por abuso de refrescos carbónicos de naranja''). Acepta. Y para compartirle sus nuevos planes invita a cenar a la excolega de oficina, quien, atónita, no acierta a reconocer en ese hombre optimista, ilusionado, parlanchín y sociable al acobardado, sumiso y callado antiguo compañero de fatigas laborales. Es decir: librarse de un trabajo castrador que le anulaba personalmente, ha conseguido llenar de vida sus de natural decaídas arterias y le ha hecho incluso olvidar que sus días en este mundo están contados. La moraleja está clara.
lunes, 19 de septiembre de 2016
TOMA EL DINERO Y CORRE
''En los años 90, varios diarios y revistas pusieron el énfasis en competir con la televisión, sólo se dedicaban a ofrecer noticias lo más rápidamente posible. Yo entiendo el periodismo como un método para dar sentido a lo que sucede. Se decía que la prensa escrita se moría... y respondían a eso con noticias rápidas, encargándonos temas cada vez más banales, sin profundidad. Creo, en cambio, que el mejor medio de preservar el valor del periodismo es la lentitud, debemos ser más lentos cada vez, para contar buenas historias, con contexto''. Además de esta compartible reflexión sobre la prensa, en una entrevista con el diario La Vanguardia (12/7/2016) el periodista y escritor de libros J. R. Moehringer reconoce no comprender la razón por la cual Hollywood le compró los derechos de El campeón ha vuelto (editado ahora por Duomo), para dejarlo luego irreconocible en su adaptación cinematográfica (El último asalto, EE. UU., 2007, Rod Lurie; con Samuel L. Jackson de protagonista). ''Te dan un cheque con muchos ceros, te sientes halagado, y luego ¡lo cambian todo! ¡No dejan nada! Les dije: '¿Por qué me han pagado? Podrían haberlo hecho gratis porque no es lo que yo escribí'''. Pues muy fácil. Compran los derechos porque por muchos cambios que después vayan a introducir siempre habrá similitudes suficientes por las cuales podrían ser denunciados por copia. Saben que aducir criptomnesia, el plagio inconsciente, igualmente les obligaría a rascarse el bolsillo. Se lo hubiera podido explicar Georges Harrison. No menos importante, también por la coartada intelectual; un film refrendado por libro parece mejor.
¿Que no es lo escrito por Moehringer lo que se ve en la pantalla? Bueno. Pero aparecer en los créditos como autor del artículo publicado en su día por Los Angeles Times Magazine (que recuperaba la olvidada figura de Bob Satterfield, un boxeador de los pesos pesados de los años 40 y 50 que acabó vagabundeando por las calles), origen de todo, le ha supuesto un buen dinerito. Y un libro con película también vende más. Por no hablar de su impagable contribución a mantener vivo el recreativo debate de si es mejor la película o su original literario, tan agradecido entre espectadores-lectores en noches calurosas de periodo estival vacacional.
¿Que no es lo escrito por Moehringer lo que se ve en la pantalla? Bueno. Pero aparecer en los créditos como autor del artículo publicado en su día por Los Angeles Times Magazine (que recuperaba la olvidada figura de Bob Satterfield, un boxeador de los pesos pesados de los años 40 y 50 que acabó vagabundeando por las calles), origen de todo, le ha supuesto un buen dinerito. Y un libro con película también vende más. Por no hablar de su impagable contribución a mantener vivo el recreativo debate de si es mejor la película o su original literario, tan agradecido entre espectadores-lectores en noches calurosas de periodo estival vacacional.
lunes, 5 de septiembre de 2016
APUNTES DEL NATURAL (45)
ÓPTICA. Por muy de jazz que sea, un programa no puede/debe llamarse Alrededor de la medianoche si se emite a las ocho de la tarde. Es inadecuado. La gracia de la utilización del título del conmovedor film de Bertrand Tavernier sobre ese género de música derivado de ritmos y melodías afronorteamericanos se pierde completamente al chocar con el contradictorio horario vespertino de emisión. Era el pensamiento que tenías todas y cada una de las veces que sintonizabas con la cita semanal en la hoy desaparecida del dial Ràdio Uc -perdida en la frondosidad del bosque de Internet, supongo-. Una de las novedades de la programación veraniega de RNE3 ha sido la recuperación de La noche americana, un espacio de música de o incluida en películas y series de televisión, también de entrevistas. Otra equivocación en la elección de nombre y ubicación en la parrilla, vuelves a pensar. Tal vez no. Porque si bien a la película de Truffaut de igual título resulta imposible encontrarle relación directa con la música de cine, también es verdad que esa técnica igualmente homónima que mediante filtros especiales permite aparentar que la acción es nocturna aunque el rodaje se haga de día, habilitaría que un programa que contiene la palabra noche en su denominación se difunda a las ocho de la mañana (de los domingos, en este caso concreto).
RUMOR. Anne Hathaway dio a luz en marzo pasado a su primer hijo, Jonathan Rosebanks. Se descarta, por tanto, que el padre de la criatura sea William Shakespeare.
INDIEFERENTE: ''Espectador que no muestra interés o afecto por el cine realizado con bajo presupuesto y a espaldas de la industria hollywoodense''.
ACTORES CATALANES. Lisa Bonet, Mel Ferrer, Curt Jürgens, Ben Gatzara, Frederic March, Rossell Crowe, Tom Berenguer, Ona Chaplin, Stewart Granger, Roc Hudson, Kathleen Torner, Clifton Uep, Randolph Escot, Katharine Ros.
RUMOR. Anne Hathaway dio a luz en marzo pasado a su primer hijo, Jonathan Rosebanks. Se descarta, por tanto, que el padre de la criatura sea William Shakespeare.
INDIEFERENTE: ''Espectador que no muestra interés o afecto por el cine realizado con bajo presupuesto y a espaldas de la industria hollywoodense''.
ACTORES CATALANES. Lisa Bonet, Mel Ferrer, Curt Jürgens, Ben Gatzara, Frederic March, Rossell Crowe, Tom Berenguer, Ona Chaplin, Stewart Granger, Roc Hudson, Kathleen Torner, Clifton Uep, Randolph Escot, Katharine Ros.
lunes, 1 de agosto de 2016
APUNTES DEL NATURAL (44)
PAYASOS. Convertidos en personajes clásicos de la comedia televisiva, subgénero de programa de debate político, a través de sus (sobre)actuaciones en La Sexta noche (La Sexta), ¿se atrevería alguien a poner a Eduardo Inda o Francisco Marhuenda como ejemplos de lo que debe ser un periodista?
HAMBRE. ¿A qué espera la televisión (pública, que la privada ya me entienden...) para programar alguna película de Cary Grant, o Spencer Tracy, o Clark Gable, o los Hermanos Marx, o Barbara Stanwyck, o Henry Fonda, o un musical de Busby Berkeley...?
ESPEJO. Cuanto más veo The big bang theory más me reconozco en Sheldon Cooper.
PASSING SHORT. El interés por las retransmisiones televisivas de partidos de tenis femenino es inversamente proporcional a la longitud del vestuario de las jugadoras.
ESPEJO. Cuanto más veo The big bang theory más me reconozco en Sheldon Cooper.
PASSING SHORT. El interés por las retransmisiones televisivas de partidos de tenis femenino es inversamente proporcional a la longitud del vestuario de las jugadoras.
EMMA. ''La década de los 70 fue mi mejor verano, un poco tardío, pues me llegó en pleno otoño. Un día, durante el trabajo, entre los árboles de la Casa de Campo, dentro de un coche de caballos, disfrazada de antigua, encontré a la compañera de mi vida. Era joven, hermosa, alegre, pensativa. Le gustaba leer, quería trabajar en el cine, en el teatro, dirigir películas, escribir, cambiar el mundo. Quería ser libre, ser ella, y estaba sola y no quería estar sola. A partir de entonces, compartimos nuestros proyectos, confundimos nuestros recuerdos, trabajamos y esperamos juntos. Llenó la casa de risas, de bromas, de juegos, de amigos. Cuanto ella podía tener de hospitalario, me lo entregó, procurando, con su gran instinto, restañar viejas heridas, y, con minuciosa delicadeza, no abrir ninguna nueva'' (Fernando Fernán-Gómez recordando los inicios de su relación sentimental con Emma Cohen, artículo autobiográfico ''El olvido y la memoria'', revista Triunfo, 1/1/1981).
lunes, 18 de julio de 2016
APUNTES DEL NATURAL (43)
GATOPARDOS. Que España es un país diferente ya lo reconocía una
popularísima campaña turística auspiciada en los años sesenta del siglo pasado
por aquel demócrata de toda la vida llamado Manuel Fraga. ¡Y tan diferente!, en pocos
meses se ha pasado de estar a punto de proclamar la III República con
Pablo Iglesias de presidente a tener no dos sino cuatro reyes. ¡Cuatro! Porque tras ejecutarse la aceptación de la herencia -el lampedusiano cambio para que
todo pueda continuar igual, ya saben- la prensa continúa dispensando tratamiento de monarcas a los ya jubilados. Y va a ser que no. Definitivamente caído en desgracia, en cambio, el marido de la infanta Cristina. En los informativos de
IB3 Ràdio escucho como ahora siempre se refieren a Iñaki Urdangarin, el
otrora glamuroso rey del mambo al que todas le ponían y hoy juzgado por
corrupción, como ''el gendre del rei emèrit''. Rebuscado. ¿No sería mucho más
fácil, más natural, llamarle ''el cuñado del rey''? La intención admite poca
duda: marcar diferencias entre los dos reinados; una etapa, la anterior, que llegó
putrefacta a su final, y la actual, que se pretende limpia de polvo y paja. ¿De
quién fue la idea de tan enrevesada aposición explicativa? ¿Creatividad del
redactor del turno?, ¿órdenes del jefe de Informativos de la emisora?,
¿consigna desde mucho más arriba?... El lenguaje y su utilización para la
manipulación de la realidad es un clásico desde la noche de los tiempos. No
descarten que según cómo vayan las cosas, y muy especialmente el proceso hacia
la independencia de Cataluña, cuando en un futuro (¿próximo?,
¿pluscuamperfecto?) se hable de Urdangarin se le pase a llamar ya simplemente
''el antiguo jugador de balonmano del F. C. Barcelona''.
SENTENCIA. Los cines son actualmente para el cinéfilo lo que los McDonald's para el gastrónomo.
CANTARES. Caminante, no hay Cimino: se hace Cimino al andar.
LES BLEUS. Godard, Truffaut, Rohmer, Eustache, Renoir, Clair, Carné, Tati, Chabrol, Resnais, Melville.
SENTENCIA. Los cines son actualmente para el cinéfilo lo que los McDonald's para el gastrónomo.
CANTARES. Caminante, no hay Cimino: se hace Cimino al andar.
LES BLEUS. Godard, Truffaut, Rohmer, Eustache, Renoir, Clair, Carné, Tati, Chabrol, Resnais, Melville.
lunes, 4 de julio de 2016
CANCIONES QUE EL CAPITÁN BRANDO NOS ENSEÑÓ
En ese programa-repaso de nuestras vidas (no solo cinematográficas) que es Historia de nuestro cine (TVE2, noches de lunes a viernes), revisión de El amor del capitán Brando, parábola sobre la realidad española del momento -el tardofranquismo-, a partir de la reunión en un pequeño, retrógrado y asfixiante pueblo castellano del triángulo formado por una joven maestra de incomprendidos métodos progresistas, un maduro republicano regresado del exilio y un sensible adolescente de trece años, alumno de aquella. La película de Jaime de Armiñán, de 1974, mantiene fresca su narrativa y, como siempre habrá una España de horizontes estrechos y escasez de ideas que se resista a desaparecer, vigente su mensaje. Espléndidos tanto los títulos de crédito, con dibujos de los personajes en ambiente western, como la banda sonora de José Nieto, también con aroma del lejano Oeste.
En su paseo por las calles de Madrid antes de que, después de haber pasado la noche juntos, ella se marche a la francesa en busca de ambientes oxigenados, los protagonistas (un Fernando Fernán-Gómez de 53 años y una Ana Belén de 23, los mismos que podrían tener sus personajes) se paran ante un cine que proyecta Gritos y susurros. Ella, Aurora, le pone al día y le aclara que ''ahora se llama Azul''. Él, Fernando, asiente, comprendiendo el cambio de denominación de la sala por la connotación falangista del color que ocupa el quinto lugar en el espectro luminoso. Ella le pregunta si quiere entrar, pero él ''prefiere pasear'' (¿declaración de principios de Armiñán sobre el cine de Bergman? Con el cine parabólico ya se sabe, se encuentran respuestas donde quizá ni tan siquiera hay preguntas).
El cine ante el que se detienen no era producto de la ficción cinematográfica, existía realmente. Y con ese mismo nombre. Situado en el número 76 de la Gran Vía, inaugurado en octubre de 1933 como Velussia, el Azul, que así pasó a llamarse en 1939, era una sala pequeña, primero de sesión continua y después de estreno, caracterizada por lo heterodoxo de su programación y lo muy confortable de sus butacas. Resistió hasta 2007, según constato en la hemeroteca de Abc, cuando cerró para transmutarse en restaurante. Como también era real que Gritos y susurros se estaba proyectando allí en ese momento. Qué poco debían imaginarse durante el rodaje de aquella secuencia que la película que sucedería en la cartelera del Azul al melodrama del maestro escandinavo era la suya, el Capitán Brando, que incluso la superó en éxito, al permanecer en cartelera más de un año ininterrumpidamente. Otros tiempos, claro.
lunes, 6 de junio de 2016
REBELIÓN EN LA GRANJA
''Como español, me siento rechazado por un pueblo al que siempre he admirado, es como querer a una persona que te mira por encima del hombro y te dice que no eres suficiente para ella''. La aportación de Antonio Banderas, en ''La contra'' de La Vanguardia del 5 de diciembre de 2015 (no comparto el entusiasmo general con esta sección; las entrevistas se someten a un elaborado trabajo de edición), a ''la deriva independentista catalana'' (por decirlo en palabras de la política y el periodismo españoles), es cuanto menos singular. Afortunadamente no habla como la caverna, a la que en realidad lo que le escuece es la rebelión de un territorio considerado suyo por derecho de conquista (a sangre y fuego, por supuesto); pero de alguien leído y viajado como el actor malagueño -veintitantos años residiendo en los EE. UU. deberían facilitar observar las cosas con distanciamiento racional- cabría esperar más densidad de pensamiento. Se presenta, él, o sea, España, despechado porque esa a quien tanto dice querer ha dejado de corresponderle. Lo plantea, cree para su mejor comprensión, no como una cuestión política, sino sentimental. Seguramente porque él entiende de rupturas amorosas. Antes de Melanie, en 1996, ya se separó de la actriz española Ana Leza, precisamente para irse con la hija de Tippi Hedren, por lo que ya lleva dos divorcios a sus espaldas. ''Llega un momento en el que lo que te parecía maravilloso acaba ahogándote, a veces incluso sin que haya terceras personas, como creo que ocurre en este caso'', escribió en su momento en ''ExtraRosa'', su blog en la edición digital del diario El Mundo, precisamente sobre el asunto –el affaire Banderas-Griffith, no el catalán-, la veterana periodista del corazón Rosa Villacastín. Pues algo de eso es lo que ocurre con el procés. Cataluña, sin terceras personas mediante, ha decidido romper con un matrimonio que no fue de conveniencia como aquel entre Gérard Depardieu y Andie MacDowell, en el que ambos tenían algo a ganar, sino a la fuerza. Aquella gallineta de Lluís Llach, ahora sí, ha decidido dejar de ponerle huevos frescos a quien lleva trescientos años aprovechándose de ella; dice que, como unos pocos granos de trigo ya no le compensan, prefiere volar sola y acostarse únicamente con gallos sanos y valientes, cansada como está de impotentes y de pasar noches aburridas. Es lo que tienen las cluecas: un día se les acaba la paciencia y acaban montando un buen... pollo. Y Banderas debería saberlo. ¿O es que para prestarle su voz al Gato con Botas no realizó un trabajo previo de profundización en la psique animal?
lunes, 23 de mayo de 2016
APUNTES DEL NATURAL (42)
OPORTUNIDAD. La pérdida de influencia del cine como referente, cosas de
la multidiversficicación de la oferta de ocio de los nuevos e infantilizados
tiempos, probablemente impedirá que llegue a despertar tantas vocaciones como
en su día ocurrió gracias a Todos los hombres del presidente o la serie
televisiva Lou Grant, en una profesión periodística cuyo enorme boquete en su
línea de flotación (fundamentalmente las presiones político-económicas que
ahogan su independencia) amenaza con desdibujar definitivamente su existencia.
Pero una manera de demostrar que se ha entendido el mensaje de Spotlight; de
agradecer al film de Tom McCarthy el necesario recordatorio (lo
imprescindible del ''periodismo del bueno'', que le decía Russell Crowe a la
bloguera Rachel McAdams en la igualmente recomendable La sombra del poder); de dar un primer paso
firme para forzar la regeneración del sector; sería que nunca más nadie
-titulado o no- aceptara hacer trabajos, ni aun simples colaboraciones, sin
remuneración económica alguna.
REDUNDANCIA. Son programas de cine y, por lo tanto, se sobreentiende que si en ellos se habla de algo es de películas. ¿Qué necesidad hay entonces de anteponer al título de las mismas el adjetivo que las califica como tales obras cinematográficas, como tienen por innecesaria, redundante y, para un oído mínimamente formado, incordiante costumbre en los radiofónicos Sucedió una noche (Cadena SER) y De película (RNE1)? (El ''tema central de la banda sonora compuesta por Bernard Herrmann para la película Taxi driver'', dice Antonio Martínez en su espacio de frankcapriano nombre).
CHACHI. Antes decirlo así era cosa de cursis. Pero ahora parece que se está imponiendo lo de decir peli en lugar de película. Así se lo escucho a María Guerra, la sin par Yolanda Flores, Carles Francino, Eduardo de Vicente, Desirée de Fez, muchos actores... Deben pensar que suena... ¿joven?, ¿enrollado?, ¿moderno? Sobre la esquina superior derecha de la pantalla, un anuncio sobreimpresionado informa en IB3 TV, con la emisión de Australia, la posibilidad de ver ''cine sense publi''. Guay del Paraguay.
REDUNDANCIA. Son programas de cine y, por lo tanto, se sobreentiende que si en ellos se habla de algo es de películas. ¿Qué necesidad hay entonces de anteponer al título de las mismas el adjetivo que las califica como tales obras cinematográficas, como tienen por innecesaria, redundante y, para un oído mínimamente formado, incordiante costumbre en los radiofónicos Sucedió una noche (Cadena SER) y De película (RNE1)? (El ''tema central de la banda sonora compuesta por Bernard Herrmann para la película Taxi driver'', dice Antonio Martínez en su espacio de frankcapriano nombre).
CHACHI. Antes decirlo así era cosa de cursis. Pero ahora parece que se está imponiendo lo de decir peli en lugar de película. Así se lo escucho a María Guerra, la sin par Yolanda Flores, Carles Francino, Eduardo de Vicente, Desirée de Fez, muchos actores... Deben pensar que suena... ¿joven?, ¿enrollado?, ¿moderno? Sobre la esquina superior derecha de la pantalla, un anuncio sobreimpresionado informa en IB3 TV, con la emisión de Australia, la posibilidad de ver ''cine sense publi''. Guay del Paraguay.
lunes, 16 de mayo de 2016
APUNTES DEL NATURAL (41)
CRÍTICOS. ''Yo tengo que hablar de lo que la
gente ve'', justifica Ferran Monegal a Julia Otero (Julia en la onda , Onda Cero) su afición
a comentar, día tras otro, lo que sucede en Gran Hermano VIP (Telecinco). Esta sería una de las funciones del crítico televisivo,
cierto. La más agradecida para él, sin duda. La que convocará más
orejas dispuestas a escucharle. Porque, no nos engañemos, el espectador televisivo mayoritariamente
solo mira lo que se emite en el prime time nocturno. Y de esa franja es de la
única que prácticamente habla Monegal en la radio. De todos los realities de
Telecinco, de las series españolas, de los talent shows, de Sálvame deluxe, también de Salvados y de El objetivo… Pero un crítico igualmente tiene la obligación de
descubrirle al espectador horizontes televisivos en los que este jamás se
hubiera planteado introducirse. Enseñarle que hay otros mundos catódicos, pero
están en su mismo aparato receptor. Revelarle la existencia de programas que le
interesan aunque él nunca lo hubiera imaginado. Estimularlo a ver la
tele, no solo a mirarla. Telealfabetizarlo, en definitiva
AND THAT’S THE WAY IT IS. Una de las acepciones contempladas por el diccionario Merriam-Webster lo deja bien claro: ''A broadcaster (as on a news program) who introduces reports by other broadcasters and usually reads the news''. Llamar hombre ancla al presentador de programas informativos de acontecimientos y noticias de actualidad, simplemente porque esta es la traducción literal española del término inglés anchorman, es absurdo. Escribirlo entre paréntesis tras la palabra inglesa, como elemento aclaratorio, pero sin explicar por qué en los EE. UU. se les denomina de esa manera, tampoco tiene ningún sentido. Un anchorman es un presentador de telediarios, no le den más vueltas posmodernas.
CONSTATACIÓN. La tía Tula es
DESENGAÑO. Sinceramente, ¿de verdad son las salas de cine el sitio ideal para ver películas? No, nunca lo han sido. La visión idílica de la cosa obedece a que fueron el primer y durante décadas único sitio posible; no había alternativa.
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