viernes, 26 de febrero de 2010

'LA JUEZ AMY'

Hay series que uno teme que pasan injustamente inadvertidas. Tener en la normalidad de sus historias cotidianas con personajes normales su mejor baza es a la vez su peor inconveniente. Es el caso de La juez Amy (Judging Amy, EE. UU., 1999-2005), un telefilm dramático -dirigido en algunos de sus episodios por los también actores Helen Shaver y Paul Michael Glaser- cuyo argumento gira alrededor de una joven de Nueva York que, recién divorciada y con una niña de 7 años, regresa a su pueblo natal para convivir con su madre y hermano y ejercer como magistrado en un juzgado de familia. Producida por la CBS, la serie comparte no pocas similitudes con Providence. Por un lado, argumentales: el personaje protagonista es mujer, profesional liberal realizada con su trabajo pero insatisfecha en sus relaciones sentimentales, que decide dar un nuevo enfoque a su vida dejando la gran ciudad para volver a la casa paterna (en ambos casos uno de los dos progenitores ha fallecido). Por otro lado, protagonísticas: Amy Brenneman, como la Melina Kanakaredes de Providence, es guapa pero de belleza no desafiante para el resto de mujeres, y también ha sido en la televisión (Policías de Nueva York, Frasier) donde ha podido demostrar lo mejor de unas cualidades como actriz que con las excepciones de Heat, Amigos y vecinos y Cosas que diría con sólo mirarla el cine de consumo barato ha dejado ocultas (Pasión obsesiva, Pánico en el túnel).

Los diferentes dilemas personales y laborales que se le presentan a la familia (en este sentido, es muy interesante el contraste de pareceres entre tres mujeres de generaciones diferentes) se cruzan en las tramas con historias propias de juzgados (casos de custodia, acogida de menores, violencia juvenil, drogas...), tratadas de manera adulta, con delicadeza y progresía, beneficiadas por el trabajo de unos actores desconocidos pero solventes, entre los cuales puede reconocerse a la hoy veterana Tyne Daly (Cagney y Lacey) interpretando a la madre de la protagonista, una combativa trabajadora social. Es, además, un proyecto en el que la ¿londinense? Amy Brenneman (nació en 1964 en New London, EE. UU.) se ha implicado personalmente a fondo -además de protagonizarla ejerce funciones de productora ejecutiva y coguionista- al estar basada la serie en la vida real de su propia progenitora.

lunes, 8 de febrero de 2010

'MILLION DOLLAR BABY'

EE. UU. 2004
Dir.: Clint Eastwood
Int.: Clint Eastwood, Hilary Swank, Morgan Freeman
BSO: Clint Eastwood
Prod.: Clint Eastwood y Paul Haggis

La mediocridad del cine contemporáneo eleva hoy a la categoría de clásicos películas que en las épocas de esplendor de la industria no hubieran sobresalido del grueso de la producción. Es el caso de este sobrevalorado y oscarizado drama (película, dirección, actriz principal y actor secundario) que toma el boxeo como pretexto para contar una historia de individuos solitarios, desarraigados, frustrados y resentidos, cuyo principal inconveniente se encuentra curiosamente en su alma mater. Eastwood como director tiene buena mano para resolver con acierto el dilema moral y la posterior escapada del protagonista, pero como actor carece de los registros suficientes para transmitir los sentimientos de su personaje (como ya ocurría en Los puentes de Madison) y su atormentado conflicto interior, no consiguiendo tampoco otorgar verosimilitud a la gestualidad de ese entrenador veterano -irlandés, católico, lector en gaélico de Yeats...- que acepta el reto de convertir en campeona a una inexperta treintañera dispuesta a redimirse en el cuadrilátero de la miseria no sólo económica en la que se encuentra, iniciándose entre ambos una relación paterno-filial donde cada uno busca en el otro la compensación a sus carencias familiares. La interpretación brillante, matizada, convicente y con los deberes físicos hechos de Hilary Swank le supuso su segundo Oscar, tras Boys don't cry (1999).