lunes, 2 de julio de 2018

'CABALLERO SIN ESPADA'

(Mr. Smith goes to Washington)
EE. UU. 1939
Dir.: Frank Capra
Int.: James Stewart, Jean Arthur, Claude Rains, Edward Arnold, Thomas Mitchell, Beulah Bondi

¿Son anacrónicas las películas de Frank Capra? Quizá sí en lo formal. Sin embargo, esta fábula sobre un joven político propuesto como senador por los poderes fácticos creyendo que dejará manipularse, pero que una vez en Washington se enfrenta a la corrupción del sistema, argumentalmente (la especulación urbanística alrededor de la construcción de una presa) resulta de plena actualidad. Además de constituir una genuina muestra del cine social expuesto en clave comedia parabólica -asumidamente sentimental y en ocasiones demagógica- característico del director italoamericano: historias moderadamente críticas pero finalmente optimistas (Juan Nadie ¡Qué bello es vivir! son sus exponentes más conocidos), cuyo objetivo era elevar la moral de toda la nación y devolverle al ciudadano norteamericano la confianza en su país. No en vano, Capra fue el hombre que mejor supo reflejar con una cámara el sueño americano y los postulados del New Deal del presidente Roosevelt.

Para cinéfilos curiosos: el presidente del Senado está interpretado por la antigua estrella del western mudo Harry Carey, miembro del grupo estable de actores de John Ford, como años después también lo sería su hijo, y a cuya memoria estarían dedicadas Tres padrinos y la escena de cierre de Centauros del desierto, con John Wayne a contraluz cogiéndose el antebrazo derecho con la mano izquierda, un gesto característico de Carey en muchos de sus films.