EXAGERADO. Es un actor que puede gustar más o menos -sus detractores hacen más ruido que sus partidarios, parece-, pero es indiscutible que a
Nicolas Cage le perjudica el doblaje. Por lo menos el español, que acentúa el lado desquiciado, salido de rosca, siempre al borde de la locura, de los personajes que frecuenta -resignado, muy a su pesar-. Escuchándole la voz original (modulada, de tono bajo, bastante menos gritona que la prestada) se tiene una visión distinta, sensiblemente menos prejuiciosa, de las condiciones dramáticas del patito feo de la familia
Coppola (es sobrino de
Francis Ford y primo de
Sofia), que si en la ficción matrimonió con Peggy Sue, entre sus cuatro esposas -cuatro- de la vida real ha tenido a
Patricia Arquette y a la hija de
Elvis Presley.
Por cierto, que diez años antes de ni siquiera imaginar que iba a prometerse con
Lisa Marie,
Cage se había disfrazado del que luego sería su suegro a título póstumo, en
Luna de miel para tres, divertida comedia de
Andrew Bergman, donde interpretaba a un investigador privado que durante un viaje a Las Vegas para casarse -coincidiendo con una convención de imitadores del rey del
rock- ofrecía su futura esposa (
Sarah Jessica Parker) durante un fin de semana como paga y señal de una deuda económica contraída en una partida de póquer con un
gangster (
James Caan).Una variación de aquella banalmente polémica proposición
indecente poco tiempo después acordada por el tridente
Robert Redford-
Demi Moore-
Woody Harrelson.
ESPANTO. Si hay un efecto de sonido que caracteriza el cine estadounidense contemporáneo es el de amartillar un arma de fuego.
RESULTADOS:
El crack cero-Pesadilla en Elm Street 5
Rocky III-El lado oscuro del corazón 2
Rambo III-Capricornio Uno
Loca academia de policía 6-Grease 2
Saturno 3-Atmósfera Cero