lunes, 3 de junio de 2013

QUE TREINTA AÑOS NO ES NADA... (III)

Tras los intentos previos fallidos de La venganza, Plácido, Los Tarantos, El amor brujo, Tristana, Mi querida señorita, Ese oscuro objeto del deseo, Mamá cumple 100 años y El nido, la cinematografía española obtiene el 11 de abril de 1983 su primer Oscar a la mejor película en habla no inglesa gracias a Volver a empezar, un melodrama romántico otoñal protagonizado por un profesor -ganador del Premio Nobel de Literatura, que regresa temporalmente de su exilio en los EE. UU.- y la mujer a la que amó en su juventud. Antes del reconocimiento internacional, público y crítica locales habían dispensado indiferencia absoluta al film dirigido y producido por Garci.

"Media hora antes de que comenzara la entrega de premios en el Dorothy Chandler Pavilion, a mí el Oscar ya no me lo quitaba nadie. Estaba seguro. Lo sabía. Era una corazonada. 'Encarna, lo hemos ganado', le insistía a Encarna Paso, que la tenía al lado. 'Calla, calla, que eso puede ser gafe', me decía ella. Estaba muy tranquilo, porque estaba muy seguro y, además, estaba muy cansado. Así que cuando oí en voz alta lo de '¡Volver a empezar!', me até la chaqueta blanca –claro, claro, me la puse pensando en Bogart- y me lancé escaleras arriba. Y dije eso que pudisteis oír por televisión. Lo de 'All my life... he soñado con este momento y a veces los sueños se convierten en realidad'. Luego nombré a Alfonso Sánchez, porque cuando entrábamos en el teatro, con Pilar Miró, comentamos que esa noche tenía que estar con nosotros Alfonso Sánchez. Y entonces se me ocurrió decir aquello. No lo hice muy bien, claro, porque no lo pensé mucho y mi inglés, además, es solo el recuerdo de mis clases nocturnas en la academia Mangold... Y acabé, pues como solía hacerlo John Ford: 'And that’s the thing' -'Así es la cosa'-" (José Luis Garci).