EE. UU. 1998
Dir.: Susanna Styron
Gui.: Susanna Styron y Bridget Terry
Int.: Harvey Keitel, Andie MacDowell, John Franklin Sawyer, Scott Terra
Un matrimonio blanco y sus hijos ayudan en su empeño a un anciano negro que, presintiendo cercana su muerte y para ser enterrado en ellas, regresa a las tierras donde nació y fue esclavo.
A partir del segundo de los tres relatos cortos que componen el libro A tidewater morning, escrito por su padre (William Styron, autor de La decisión de Sophie, llevada a la gran pantalla por Alan J. Pakula en 1982, con Meryl Streep, Kevin Kline y Peter MacNicol), Susanna Styron debutó en el cine adaptando y dirigiendo de manera sensible (pero escaso vigor en la puesta en escena) este ético, nostálgico, evocador e injustamente poco conocido melodrama sureño ambientado en los años de la Gran Depresión.
Protagonizan la voz de Martin Sheen en la narración en off y una pareja de intérpretes tan dispar en todos los sentidos como la formada por Harvey Keitel y una Andie MacDowell que incorpora a una humilde ama de casa, madre de familia numerosa, no excesivamente refinada y por lo tanto alejada de la imagen de marca de la actriz de Sexo, mentiras y cintas de vídeo.