viernes, 19 de enero de 2007

EMMANUELLE Y EL GATO SOBRE EL TEJADO DE ZINC CALIENTE (Clasificada S)

Una canción de Carla Bruni (''Le plus beau du quartier'', de su primer disco, Quelqu'un m'a dit) me despierta de la modorra en la cual estaba sumido delante de la caja tonta, no sé si viendo algún reportaje de investigación del Tomate o a Mercedes Milá practicando la lucha libre contra dos grandeshermanos que no le son excesivamente simpáticos (por cuestionar la im/parcialidad del concurso, debe ser). La voz de la ex modelo y cantante turinesa me hace fijar en Emmanuelle Béart, en coulotte et soutien gorge en uno de los anuncios de lencería de la firma H&M, retomadas las llamativas campañas navideñas, interrumpidas en 2003 tras ser tachadas -en su propio país- de "sexistas", quema de carteles publicitarios incluida.

El anuncio -sofisticado- presenta a la actriz francesa en un cálido ambiente hogareño vistiendo un sujetador push-up, unas bragas de talle bajo con encaje y un kimono con estampado floral. Está acompañada de un gato. No acabo de convencerme de que el cuerpo visto sea el suyo auténtico; es decir, aquel curvilíneo que la hoy ya cuarentona (St. Tropez, 14/8/1963, ¿ó 1965?) enseñó con eternamente agradecida generosidad en La bella mentirosa (1991). Además de los retoques digitales de la imagen, temo y sospecho el alicatado de su atractiva cara de pato, mezcla a partes iguales de inocencia y pecado. Sujetadores a 14,90 euros, dice la publicidad. Busco corriendo un convertidor de moneda, porque todavía cuento en pesetas, y a dos mil quinientas cada uno me dan ganas de bajar y comprarme un kilo, pero me acuerdo a tiempo que nunca he tenido necesidad de utilizar sostenes, ni tan siquiera cuando era adolescente. Algo tendrá a ver en ello el hecho de emplear el género masculino en la primera persona del singular al escribir, supongo.

Pero la campaña de la nueva colección de lencería no ha complacido a los guardianes de la moral y las buenas costumbres, camuflados ahora bajo el disfraz de combativas luchadoras contra la utilización de la imagen de la mujer como objeto sexual, por lo que la sección sueca de la Santa Inquisición ha señalado con el dedo acusador a H&M y a la belle noiseuse para ser sacrificadas en la hoguera esta Navidad. La presidenta de Iniciativa Feminista -un partido político sin representación parlamentaria- ha criticado a la Béart por ir en ropa interior en un anuncio de ídem calificado además de "porno light", reprendido a Hennes and Mauritz por ser una "fábrica de pornografía", y puesto especial énfasis en la presencia del minino. Ummm...

Asustado por los pensamientos que a raíz de las advertencias de la política sueca me revolucionan la mente y otros órganos, le hago un guiño a Georges Brassens y tarareo ''Brave Margot''. Después, para relajarme, me pongo el nuevo disco de la Bruni (No promises, cantado totalmente en inglés). Y con el fraseo de la italiana... vaya si me pongo. Muy avergonzado, dudo si mirar alguna película de Bergman para sentirme culpable o entregarme a las feministas suecas como prisionero de guerra e invocando la Convención de Ginebra.