(Presumed innocent)
EE. UU. 1990
Dir.: Alan J. Pakula
Int.: Harrison Ford, Brian Dennehy, Raul Julia, Bonnie Bedelia, Greta Scacchi, Joe Grifasi
Un Harrison Ford con abuso de rímel en los ojos y su sempiterna expresión de perplejidad encarna a un reputado fiscal que, víctima de un complot, es acusado del crimen de una joven colega con quien había mantenido relaciones íntimas adúlteras.
Thriller de intriga característico de un director especializado en un cine de denuncia sociopolítica (Klute, El último testigo, Todos los hombres del presidente, El informe Pelícano), se sirve de la ambigüedad de los personajes para dejar en evidencia a todos los estamentos integrados en la trama argumental, pero por su desarrollo rutinario y su escaso carácter la película se revela en general discreta, distinguida únicamente por la interpretación de los estupendos secundarios y la sugestiva presencia de una Greta Scacchi que ya había reclamado el interés del espectador masculino en Oriente y Occidente y Pasiones en Kenia.