viernes, 29 de agosto de 2008

APUNTES DEL NATURAL (7)

MARCIANOS ABURRIDOS. Veo a Javier Sardá cómo dilapida en Telecinco los restos del prestigio radiofónico de antaño, en Tú sí que vales (¿por qué Noemí Galera está tan pendiente de si le enfocan las cámaras?) y en ese remedo del Afers exteriors de Mikimoto llamado Dutifrí, en el que se dedica a pasear por el mundo -que no tiene ninguna culpa- a personajes del subdesarrollo televisivo español. Me pregunto si Sardá es un showman o un payaso.

CUPONAZOS Y REINTEGROS. La trayectoria de Toni Riera desde su salida de la TEF ha corrido una suerte completamente diferente a la de su antigua morada en la cadena local. Mientras a él comienza a ser habitual verlo en anuncios de la tele de ámbito estatal (en uno de la ONCE al lado de Chikilicuatre, incluso), Sa vetlada finalizó la temporada con no pocas dudas sobre su regreso. La nueva etapa conducida por Agustín Prades (¿por qué conservaron el título si era un programa diferente?) ha tenido más de fiesta de fin de curso entre colegas de instituto que de espacio con pretensiones de convertirse en el buque insignia de la casa. Desproporcionadamente ambicioso para un sitio como Ibiza -que es lo que es y donde hay lo que hay, no nos engañemos-, el enorme esfuerzo de producción y realización ha sido inversamente proporcional al interés de sus contenidos. Descanse en paz (supongo).

¡AH! Sandra Barneda es uno de los nuevos y agradecidos rostros de la tele canicular. Su manera tan chic de cruzar las piernas y sus ostentóreos anillos en el dedo anular de la mano izquierda merecen la oportunidad de un proyecto más consistente. Si ella tiene un aire a Yelena Isinbayeva, Vacances pagades (sustituto de El club en las tardes estivales de TV3), en cambio, está llamado a batir pocos récords porque es sólo un tinto de verano con pocas aspiraciones más que retener cinco minutos delante de la pantalla al espectador que pase por delante de la teva a esa hora. Original la parodia de un conocido crítico de televisión, a pesar de quedarse en la intención (munición mojada, nula mossegada autocrítica, notables la caracterización y composición de Jordi Ríos como Ferran Monegal); ''Menjar per un euro'' es tan curiosa como útil; mientras el resto de secciones (Juan Carlos Ortega, repitiendo lo mismo de la radio, aparte) son tan solo esbozos de ideas, en un conjunto que no puede evitar un cierto aroma chiripitifláutico. Pero a la Barneda, ¡ah!, dan ganas de proponerle un desliz y convertir un error en acierto.