LA FERIA (DE LAS VANIDADES). Que Jordi González, en La noria (Telecinco), agradezca a Terelu (la hija de la Campos, para entendernos) por "habernos concedido esta entrevista" (por el largo masaje reparador que le hacen), da una pista definitiva (si era necesaria) sobre la desfachatez de estos programas del prime time de las noches de los viernes y sábados, en los que sus colaboradores, cambiando de bancada, son capaces de representar todos los papeles del auca según esté el mercado de invitados. Jordi, ¡quién te ha visto y quién te ve!
¡SE SIENTEN, COÑO! Uno de los detalles implantados por ¿Dónde estás, corazón? (Antena 3) para distanciarse de la competencia más gore de Salsa rosa fue que los colaboradores se levantarían de sus asientos en señal de respeto hacia el invitado entrante al plató (instantes antes de comenzar a despellejarlo sin piedad, también conviene decirlo). Esa actitud de cortesía ha sido adoptada ahora por la versión más amable del género, Temporada alta (IB3 TV), donde incluso el público se pone en pie. ¿No se dan cuenta que confunden el culo con las témporas y que ese gesto de urbanidad es improcedente por ser estéticamente antitelevisivo?
En la cadena autonómica de Baleares, por cierto, Àngel Llàcer despotrica a gusto contra Risto Mejide, de quien afirma pretende hacer negocio con la etérea y translúcida Virginia, la ganadora del último (no caerá esa breva) OT, a la que producirá un disco. ¡Qué vergüenza, querer hacer dinerito fresco, rápido y fácil a costa de un programa tan limpio de mercadeo comercial como Operación Triunfo!...