lunes, 2 de enero de 2017

SIEMPRE NOS QUEDARÁ PARÍS (TEXAS)

Como gofres –belgas, claro- desde Blue in the face, aquel refrescante epílogo de Smoke codigirido por Wayne Wang y Paul Auster, porque eran uno de los temas de conversación del estanco de Auggie. Y últimamente he cambiado los quesitos de El Caserío, los de toda la vida en casa, por La Vaca Que Ríe. Simplemente porque en la eternamente conmovedora París, Texas, esa versión libre de Centauros del desierto (sucede, al menos en una mínima parte, en Texas; la protagoniza un antihéroe solitario que tras varios años sin saberse de él reaparece para cumplir una misión, cumplida la cual volverá a marcharse, errante...) filmada por Wim Wenders (el, como diría el tópico, más americano de los directores alemanes: Alicia en las ciudades, El amigo americano, El hombre de Chinatown), el pequeño Hunter le reconoce a su recuperado padre, cuando se los da a probar, que son los que comen siempre en su casa adoptiva de los últimos cuatro años (''Anne puts in lunch everyday''). Me comporto según veo en las películas. No tengo criterio propio. Es más descansado que tener que pensar por uno mismo. Y en cuanto a opiniones políticas, siempre la línea editorial de El País. Eso sí, no me creo que los contenidos del diario (lo publicado -o dejado de publicar-, su tratamiento y en qué página se coloca) los decida libremente el director, tal como le escucho asegurar una y otra vez a Juan Luis Cebrián (presidente ejecutivo del grupo PRISA; poder fáctico en sí mismo; especie de Darth Vader del periodismo, para algunos), de gira por los medios (A vivir, que son dos días -Cadena SER-; Salvados -La Sexta-; Más de uno -Onda Cero-, rifirrafes con Jordi ÉvoleCarlos Alsina, respectivamenteincluidos) para promocionar su libro de memorias Primera página. Vida de un periodista. 1944-1988. No me trago que no meta mano en el periódico, atendiendo a las presiones e intereses del sector político-económico (las innegables campañas para desvanecer el efecto Pablo Iglesias/Podemos o descabezar a Pedro Sánchez del liderazgo del PSOE y así evitar las terceras elecciones, por ejemplo). No tengo criterio propio, pero no soy ingenuo.