AUSTROHÚNGARO. Mr. Marshall no hizo parada en Villar del Río, pero reapareció catorce años más tarde en la Costa del Sol transmutado en el personaje interpretado por el propio Luis García Berlanga en su debut como actor de cine, en el también estreno en la dirección de Pedro Olea (El bosque del lobo; Tormento; Pim, pam, pum...¡fuego!; Un hombre llamado Flor de Otoño; El día que nací yo, con Isabel Pantoja), ex alumno suyo de la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid. Más allá del guiño evidente, ninguna relación entre el secretario de Estado norteamericano que dio nombre al plan económico de los EE. UU. para la reconstrucción de los países europeos después de la II Guerra Mundial –macguffin del Bienvenido...- con su homónimo de Días de viejo color, un traficante de droga yanqui (no fumador, bebedor compulsivo de vasos de leche, lector de cómics...) que pretende colocar su mercancía a los jóvenes protagonistas de una película que, filmada en el verano de 1967 en Torremolinos (Málaga), iba a narrar las peripecias de tres amigos madrileños (Andrés Resino, Gonzalo Cañas y José Manuel Gorospe) dispuestos a pasar las vacaciones de Semana Santa en el litoral, disfrutando de su edad y de las compañías femeninas (Cristina Galbó, María Martín).
RAYO DE LUZ. Muchos fueron los niños prodigio llamados, pero pocos los elegidos que lograron superar profesional y personalmente el tránsito de edades y, en definitiva, su condición. En este sentido, los casos de Joselito y Pablito Calvo son paradigmáticos. Marisol, sí. Antes de evaporarse voluntariamente del escaparate público, alimentando a su pesar el mito cual Greta Garbo española, Marisol (rumbo a Río en Cine de barrio, TVE1, por enésima) trabajo de niña, de adolescente y de mujer hecha y de izquierdas. Porque tras experimentar en sus tiernas carnes la explotación del capitalismo más salvaje, versión familia Goyanes, no le quedaba otra que hacerse comunista, que es algo que hoy ya no se lleva pero en lo que algunos todavía creemos aunque sólo sea porque nunca ha llegado a ponerse en práctica como Dios manda en ningún sitio.
OONANISMO: "Estimulación de los sentidos sensibles a la excitación cinéfila con la finalidad de proporcionar goce por medio del visionado de películas dirigidas y/o interpretadas por Charles Chaplin".
PENSAMIENTO FILOSÓFICO. "Je pense, donc le cinéma existe" (Jean-Luc Godard).