EE. UU. 1971
Dir.: Alan J. Pakula
Int.: Jane Fonda, Donald Sutherland, Charles Cioffi, Roy Scheider
Fot.: Gordon Willis
Thriller psicológico extraordinariamente seco, de atmósfera angustiosa y trama conspirativa, protagonizado por una call girl que colabora con un detective privado en la investigación de la desaparición del mejor amigo de éste.
De ritmo pausado, abundancia de silencios y mirada contemplativa sobre los dos protagonistas -dos personajes que se acaban encontrando desde sus respectivas soledades-, fue una película con una notable repercusión en su momento, dirigida por un realizador que con el tiempo se confirmaría un especialista –con desigual acierto- en un cine de denuncia sociopolítica (Todos los hombres del presidente, Presunto inocente, El informe Pelícano).
Notables composiciones de Donald Sutherland (cual samurái de Jean-Pierre Melville) y Jane Fonda, ganadora del Oscar a la mejor actriz principal por su interpretación de esta aspirante a modelo, prostituta a su pesar, permanentemente vestida con un sugerente jersey de cuello alto que sería objeto destacado en un virtual museo del fetichismo cinematográfico. En los años setenta el sujetador era una pieza demasiado reaccionaria para la entonces revolucionaria hija de papá Henry (En el estanque dorado quedaba tan lejos como la necesidad de los vídeos de ejercicios para mantener la forma física).