Lunes 30 de junio
En Identity (TVE1), Antonio Garrido -se ha cortado el pelo pero su aspecto continúa siendo lolailo- es abrazado constantemente por los concursantes. La ausencia de distancia entre presentador y, como en este caso, concursante es una de las causas de la progresiva pérdida de respeto hacia la figura del conductor de programas (a muchos de los cuales, además, deberían retirarles el carnet).
Al tomarlo en serio por creerlo del precedente Entre línies, durante un (largo) rato me indigno con uno de los reportajes (el del bar de menús de toda la vida que cambia a clientela gay) del nuevo Herois quotidians (TV3). El espacio de Empar Moliner y Juan Carlos Ortega promete picores y rascamientos en zonas de corrección política especialmente sensibles.
Martes 1 de julio
Mientras explica sus sueños nocturnos en el erróneamente programado Somiers (TV3), el ubicuo Risto Mejide afila su puntería contra todo aquello que se mueve en Operación Triunfo, ese clásico de la programación infantil que Telecinco se empeña en ofrecer en horario desprotegido y donde el gesticulante Jesús Vázquez hace las veces de vigilante de patio.
Miércoles 2 de julio
La entrega de premios de la Academia de Televisión (TVE1) o cómo la tele puede boicotearse a sí misma invitando a hacer zapping. Una interminable sesión de onanismo de la cual bastaría con mostrar un eficaz resumen.
Jueves 3 de julio
Un renqueante televisor de catorce años me deja sin Hiro Nakamura y sin el hombre de las gafas de pasta (Herois, TV3). Tengo un extenso recordatorio para los antepasados del señor Sony, pero no pienso cambiar de tele hasta el día del apagón (analógico) final.
Viernes 4 de julio
Viendo tantas curvas por un momento me confundo y pienso que se trata de los entrenamientos libres del G. P. de Gran Bretaña de automovilismo; pero no: es el concierto de Shakira (Rock in Rio-Madrid, TVE2), que intentan sabotearme dos mosquitos (abatidos con una dosis generosa de Orion Voladores), un sonido televisivo pésimo y una realización tan lamentable como los comentarios de los locutores (¿no tiene RTVE una emisora de radio musical con periodistas especializados?). No se entiende nada de lo que canta la colombiana, pero me gusta.
Sábado 5 de julio
El viejo Trinitron vuelve a tener achaques y me deja (quizá sea mejor así) sin ver a The Police (Rock in Rio- Madrid, TVE2).
Domingo 6 de julio
Apología del alcoholismo en El día por delante (TVE1); son las fiestas de San Fermín. Muy bonito para una tele pública que se llenará la boca con otro tipo de mensaje cuando ofrezca nuevos anuncios de la DGT.
La Fórmula 1 siempre a través de TV3, por supuesto (Automobilisme). Fernando Alonso culpa esta vez a los meteorólogos de Renault. Es la viva imagen del español bajito, calvo, con bigote y permanentemente cabreado que tan bien incorporó López Vázquez en el cine. Me encanta (cuando pierde).
La moción de censura de Can Barça (Especial Moció de Censura F. C. Barcelona, TV3) devuelve del túnel del tiempo a especies felizmente extinguidas. Cuando José Luis Núñez y su María Luisa aparecen en pantalla la imagen se pone inmediatamente en blanco y negro. En un estado de nerviosismo que explica bastante sobre su atormentada personalidad, el vigía de Occidente culé opina sobre la actualidad del club que "si analizan lo que tenemos y lo que teníamos antes verán una gran diferencia. Deberíamos tener cuarenta mil millones de pesetas de patrimonio y fondos propios y según datos de hace dos días dicen que tenemos tres mil únicamente". Dice "de pesetas". Sí, definitivamente Núñez es de otra época. Cuando él se va, el color vuelve.